Aurelio París Sanz de Santamaría

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Aurelio París Sanz de Santamaría
Aurelio París Sanz de Santamaría.png

Empresario

Información personal
Nacimiento 29 de agosto de 1829
Bogotá
Fallecimiento 28 de febrero de 1899 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Colombiana Ver y modificar los datos en Wikidata
Partido político Conservador
Información profesional
Ocupación Empresario
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Aurelio París Sanz de Santamaría (Bogotá, 29 de agosto de 1829 - Anapoima, 28 de febrero de 1899), empresario colombiano, hijo del coronel Mariano París y de María Francisca Sanz de Santamaría Ricaurte.

Primeros años[editar]

Aurelio París quedó huérfano a los tres años de edad por cuenta del crimen cometido por tropas del Ejército contra el coronel Mariano París Ricaurte a quien habían capturado por haber sido parte de la conspiración para derrocar al presidente Santander. Dicho crimen alimentó una polémica en 1897, por una versión histórica que aseguraba que la elección de Rufino Cuervo como presidente de la República en 1849 se había frustrado porque un hijo del coronel París había obligado con puñal en mano al congresista Mariano Ospina Rodríguez a votar por el contradictor de Cuervo diciendo: "O López o muere el Congreso. No permito que el asesino de mi padre sea presidente de la República".[1]


Para confirmar la autenticidad de la versión, Rufino José Cuervo trató la controversia con su amigo Aurelio París, viniendo a descubrir que se trataba de un hijo del malogrado Coronel y que había sido imposible que hubiera protagonizado dicha afrenta, pues en el momento de la elección presidencial se encontraba en Europa. [2]

El éxito empresarial[editar]

Aurelio París había heredado de María Francisca Sanz de Santamaría la hacienda Las Delicias de Sopó, que tenía orientada a la producción agrícola, pero ofrecía el inconveniente de inundarse con frecuencia. En 1867, París tuvo que hacerse cargo de la mortuoria de su hermano Guillermo, fallecido prematuramente cuando gerenciaba su próspera empresa de ómnibuses y su hotel 'Francia' en Facatativá.

Para 1870 se presentó un verano asolador que llevó a la carencia de pasto y bebederos que diezmaban a la población bobina. Mientras los propietarios tuvieron que vender sus tierras y reces a precio de quema por el hambre, sed y epidemias, a París le sonrió la suerte porque el clima le solucionó el problema de productividad, transformándose sus pantanos en fértiles dehesas.

Acudió entonces Aurelio París al gerente del Banco de Bogotá, don Cecilio Cárdenas, para pedirle un cuantioso crédito, que con mucha resistencia otorgó el prudente y conservador funcionario, con la advertencia que la oportunidad que estaba tomando se acabaría con el primer asomo de lluvia. París se dedicó con esos recursos a comprar cuanta cabeza de ganado estuviera al alcance, y patrocinado por dos años de verano constante, logro acaudalar una enorme fortuna, que lo llevó a ser el hombre mas rico de Colombia.

Una de las propiedades más significativas de Aurelio París fue la Laguna de Fúquene, que adquirió en 1886 a la viuda de José María Saravia Ferro, abogado que la había comprado a su vez a Eliza Stronach de París, viuda de José Enrique París Prieto, un primo hermano de Aurelio. En 1893, el gobierno nacional conformó una empresa para secar la laguna y designó al frente de la misma a París Sanz de Santamaría.

La anécdota del landó[editar]

Tomás Rueda Vargas dejó para la historia una célebre anécdota entre París y Cecilio Cárdenas Torres. "Aurelio París había recibido auxilios oportunos en sus negocios de parte del Banco de Bogotá. Cancelados sus créditos, y pasados unos años, quiso él testimoniar su agradecimiento al Gerente, y al efecto pidió a Europa un "landeau"; le puso aquí una buena pareja y muy orondo se presentó a las puertas del Banco con su regalo. Pues, señor amigo, principió don Aurelio, yo no olvido los grandes servicios que usted me prestó en cierta ocasión, y vengo... Aquí le interrumpió el Gerente: Pues, señor París, nosotros tuvimos mucho gusto en atender a usted entonces; pero los tiempos han cambiado; el banco está en dificultades ahora; ha tenido que reducir sus operaciones, no podríamos ser tan amplios como en aquella ocasión... usted dispensará. No tenga usted cuidado, señor Gerente; me doy cuenta cabal de la situación. Páselo usted muy bien y hasta otra vista. Afuera tomó don Aurelio su coche y ojos que te vieron. Este fue en adelante el "landeau" París de larga historia y mucha vida.[3]

La sucesión[editar]

Tumba de París en la Catedral de Bogotá.

Aurelio París murió en Anapoima el 28 de febrero de 1899. Sus exequias se llevaron a cabo en Bogotá y su cadáver sepultado a espaldas del Altar Mayor de la Catedral Primada. Al no haber dejado testamento, se inició un proceso de sucesión en el que los beneficiarios serían las hijas de su hermano Antonio (doña Sara París Lafaurie de Lafaurie y doña Hortencia París Lafaurie de Gutiérrez) y los hijos de su hermano Guillermo (María Cristina París Frade de Espinosa, Adela París Frade de Vargas, Jorge París Frade, Guillermo París Frade y Enrique París Frade).

Sin embargo, se presentaron las señoras Mercedes París de Esguerra y Librada París de Cárdenas con un acto notarial en el que don Aurelio París las reconoció como hijas suyas de su relación con la señora Paula Gómez. Esta novedad hizo repartir la fortuna de don Aurelio París, valorada por los peritos en el año 1900 en 1 millón 420 mil pesos, en cuatro hijuelas, correspondiéndole la propiedad mas valiosa, denominada la hacienda La Primavera de Sopó a las hermanas París Lafaurie; las haciendas Boyero y Boyerito de Sopó a los hermanos París Frade; la hacienda La Concepción del mismo municipio a doña Librada París; y la Laguna de Fúquene a doña Mercedes París de Esguerra.

Otra hija de don Aurelio París, doña Elena París Díaz quien contrajo matrimonio con Guillermo París Frade, no fue reconocida como tal en la sucesión de su padre.

Referencias[editar]

  1. CUERVO URISARRI, Rufino José (1900). Cómo se evapora un ejército. p. 302. 
  2. CARO Y CUERVO, Instituto (2012). Epistolario de Ángel y Rufino José Cuervo con Rafael Pombo). 
  3. DAVIDSON, Harry (1967). «22». Los coches en Colombia. p. 455.