Aulo Hircio
Aulo Hircio (también escrito Hirtio; en latín, Aulus Hirtius A. F.) (90 – 43 a. C.) fue un político y militar romano, amigo personal de Julio César.[1]
Índice
Leal Cesariano[editar]
Hircio era miembro de una familia plebeya originaría probablemente de Ferentinum en el territorio de los hérnicos.[2]
En el 58 a. C. fue Legado de Julio César en su campaña de las Galias, pero fue más frecuentemente empleado como negociador que como un soldado. En 50 a. C. fue enviado a Roma con una carta para Lucio Balbo y su llegada en medio de la noche causó gran alarma, sobre todo en Gneo Pompeyo.[3]
Hirtio regresó a la Galia hasta el estallido de la guerra civil en el 49 a. C., y se encontraba en Roma cuando Pompeyo huyó de Italia, momento en el que el joven Quinto Cicerón obtuvo una audiencia con César[4] Se desconoce sí acompañó a César a Hispania o permaneció en Roma con Balbo y otros cesarianos para velar sus intereses en la capital. Es posible que fuera uno de los diez pretores nombrados por César para el año 46 a. C.,[5] y que fuera uno de los ex-pretores que recibieron los ornamentos consulares.[6] Ya sea como pretor o como prefecto de la ciudad, él pudo haber sido el autor de la Lex Hirtia, para excluir a los pompeyanos de las magistraturas.[7]
En el 47 a. C., después de finalizar la guerra de Alejandría, Hirtio se reunió con César en Antioquía, e intercedió por Quinto Cicerón padre.[8] y al año siguiente estaba presente en los juegos de Praeneste y vivió un tiempo en Tusculum, en una villa contigua a la de Cicerón,[9] mientras César estaba en África. Allí Cicerón le dio lecciones de oratoria e Hirtio le enseñó los secretos de la cocina y de la buena mesa.[10]
Hirtio mantuvo correspondencia con César durante la guerra de África.[11] Dejó su villa tusculana para reunirse con él a su regreso a Italia,[12] y lo acompañó a Roma. Al año siguiente (45 a. C.) no lo acompañó a su segunda campaña en Hispania, pero lo siguió hasta Narbona y de allí, mediante una carta fechada el 18 de abril del 45 a. C. le anunció a Cicerón la derrota de los pompeyanos.[13]
El 44 a. C. se le encargó el gobierno de la Galia Belga, pero envió un legado,[14] y permaneció en Roma asistiendo a César, que lo nombró cónsul para el año 43 a. C. junto a Vibio Pansa, su colega en el augurato.[15]
Cónsul Electo[editar]
Aconsejó al dictador estar siempre protegido por guardias, pero César no le hizo caso.[16] A la muerte de Julio César, como cesariano que era, se encontró enfrentado a Cicerón y al Senado, a sus asesinos, y también a Marco Antonio. Como Hirtio no estaba calificado para enfrentar los acontecimientos, se refugió en Puteoli, escapando de la arrogancia de Antonio y del matonaje de los veteranos,[17] e hizo de vez en cuando de mediador entre este último y los cesaricidas.[18] Durante su retiro Atico le solicitó su ayuda para proteger sus propiedades cerca de Buthrotum en Epiro de los veteranos que César había establecido en la vecindad[19] A Bruto y Casio, que habían solicitado su ayuda, les aconsejó no volver a Roma, donde según él no estarían seguros.[20]
En los baños de Puteoli, en abril del 44 a. C., el trato entre Hirtio y Cicerón se renovó, y el orador volvió a dar lecciones en oratoria a Hircio y su colega electo, Vibio Pansa[21] Hirtio dejó Campania para asistir al Senado convocado por Antonio para el primero de junio,[22] pero al verse en peligro por los veteranos de guerra, regresó a su casa tusculana[23] En otoño de este año Hirtio no pudo asistir al Senado debido a una enfermedad,[24] del cual nunca se recuperó completamente.[25] Según Cicerón, el pueblo ofreció votos para su restauración.
El consulado de la muerte[editar]
De acuerdo a un decreto del Senado aprobado en el mes de diciembre,[26] Hirtio y Pansa convocaron al Senado para el 1 de enero del 43 a. C. donde tomaron posesión como cónsules y después de los sacrificios habituales, se procedió a resolver sobre la rogativa de honores a Octavio César, Décimo Bruto, y a las legiones cuarta y martia. El debate fue abierto por Hirtio y su colega, quienes declararon su apego a la Constitución vigente, y exhortaron al Senado a tomar un compromiso similar.[27] La discusión duró cuatro días. En el segundo día, el decreto de honores a Bruto, Octavio, y las legiones, se aprobó,[28] pero tras cuatro días, Cicerón y la oligarquía fracasaron en su intento de declarar a Antonio enemigo público[29]
Se resolvió - y la resolución fue apoyada por Hirtio y el partido cesáreano - intentar una negociación con Antonio, y con este fin se enviaron delegados a su campamento en Mutina. Hirtio, mediante sorteo, fue enviado en febrero, aunque todavía estaba debilitado por su enfermedad, a la Galia Cisalpina. De inmediato atacó los puestos de avanzada de Antonio, y lo expulsó de Claterna, para a continuación, unir sus fuerzas con las de Octavio en Forum Cornelii, donde, como cónsul, tomó el mando supremo, y puso a los dos ejércitos en sus cuarteles de invierno.[30]
Hirtio no deseaba abrir, al menos no de inmediato, hostilidades con Antonio.[31] Éste, obligado a dividir sus fuerzas, envió una carta a Hirtio y a Octavio de manera conjunta, argumentando que ambos eran víctimas de Cicerón y de su facción, que buscaban debilitar y dividir al partido cesáreano. Sin responder a la misma, Hirtio envió este escrito al Senado.
Hirtio tuvo algunas semanas de inactividad, donde omitió de intentar enviar suministros a Mutina, o apoyar a Décimo Bruto para resistir los ataques incesantes de Antonio, y de la hambruna.[32] Hacia finales de marzo su colega Pansa, cruzó los Apeninos, y llegó a Bononia, que Hirtio y Octavio ya habían tomado, siendo derrotado por Antonio en Forum Gallorum, donde fue mortalmente herido en la batalla.[33]
Hirtio compensó este desastre con un ataque a las fuerzas de Antonio que regresaban a su campamento en Mutina. Honores por su victoria, a moción de Cicerón, fueron decretados por el Senado a Hirtio.[34] El 27 de marzo atacó Mutina y aunque Antonio fue derrotado completamente, Hirtio cayó en combate.[35] Octavio envió los restos de los dos cónsules, con una numerosa escolta, a Roma, donde fueron recibido con honores extraordinarios y enterrados en el Campo de Marte. El dolor y la consternación por su caída fue general; y los encargados de los funerales se negaron a aceptar alguna recompensa por su entierro.[36] El día de su muerte se convirtió en un hito en la cronología romana.[37]
Para Octavio la muerte de Hirtio y de Pansa fue tan oportuna, que fue acusado por muchos de asesinarlos.[38]
Es también conocido por su faceta de escritor, completando los escritos de Julio César sobre La guerra de las Galias (se le atribuye el prólogo del libro VIII, y se especula con la posibilidad de que sea el autor de la totalidad de dicho libro) y La guerra civil (escribió La guerra de Alejandría).
Referencias[editar]
- ↑ Cicerón, Philippicae libro xiii. 11
- ↑ Orelli, Inscr. N° 589
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro vii. 4.
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro x. 4. § 5, 11
- ↑ Dion Casio, Historia Romana, libro xlii. 51
- ↑ Suetonio, De vita Caesarum, César, 76
- ↑ Cicerón, Philippicae libro xiii. 16
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xi. 20
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xii. 2
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro vii. 33, libro ix. 6, libro xvi. 18; Suetonio, De Claris Rhetoribus 1
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro ix. 6
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro ix. 18
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xii. 37
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xiv. 9
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro xii. 25, Philippicae libro vii. 4
- ↑ Veleyo Paterculo, Historia Romana, libro ii- 57; Plutarco, Vidas Paralelas, César 57; Suetonio, De vita Caesarum, César 86; Dion Casio; Historia Romana, libro xliv. 7; Apiano, De bellis civilibus libro ii. 107; Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xiv. 22
- ↑ Cicerón Epistulae ad Familiares libro xvi. 24, Epistulae ad Atticum libro xiv. 9, 11
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro xi. 1
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xv. 1, 3, libro xvi. 16
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro xi. 1
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xiv. 12, 22; Suetonio, De Claris Rhetoribus i.
- ↑ Ciceron, Epistulae ad Atticum libro xv. 5
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Atticum libro xv. 6
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro xii. 22
- ↑ Cicerón, Philippicae libro i. 15, vii. 4, x. 8
- ↑ Cicerón, Philippicae libro iii, Epistulae ad Familiares libro xi. 6
- ↑ Cicerón, Philippicae libro v. 1, 12, 13, 35, libro vi. 1; Dion Casio, Historia Romana, libro xiv 17; Apiano, De bellis civilibus libro iii. 50
- ↑ Apiano, De bellis civilibus libro libro iii. 51-64; Cicerón, Philippicae libro vii. 4, libro xi. 8, libro xiii 10; Dion Casio, Historia Romana, Libro xlvi. 29; Plutarco, Vidas Paralelas, Cicerón 45; Veleyo Paterculo, Historia Romana, libro ii. 61; Suetonio, De vita Caesarum, Octavio 10; Tácito, Anales libro i. 10
- ↑ Cicerón, Philippicae libro vi. 3.
- ↑ Apiano, De bellis civilibus libro iii. 65; Cicerón, Epistulae ad Familiares libro xii. 5
- ↑ Dion Casio; Historia Romana, libro xlvi. 35
- ↑ Frontino, Strategemata libro iii. 13 § 7, 14 § 3; Plinio Historia Natural libro x. 53
- ↑ Cicerón Epistulae ad Familiares libro x. 30; Ovidio, Fastos libro iv. 625.
- ↑ Cicerón, Philippicae libro xiv.
- ↑ Cicerón, Epistulae ad Familiares libro x. 30, 33, libro xi. 9, 10, 13, libro xii. 25, Philippicae libro xiv. 9, 10, 14; Apiano De bellis civilibus libro iii 66-71; Dion Casio, Historia Romana, libro xlvi. 36-39; Plutarco, Vias Paralelas, Antonio 17, Cicerón 45; Veleyo Paterculo, Historia Romana libro ii- 61; Livio, Epítome 119; Eutropio Brevario, libro vii. 1; Orosio, Historiae Adversus Paganos libro vi. 18; Zonaras, Epitomé historion, libro x. 14
- ↑ Valerio Máximo, Hechos y dichos memorables, libro v. 2 § 10; Apiano, De bellis civilibus libro iii. 76; Veleyo Paterculo, Historia Romana libro ii. 62
- ↑ Ovideo, Tristia libro iv. 10, 6; Tibulo, Elegías libro iii. 5, 18
- ↑ Dion Casio, Historia Romana libro xlvi. 39; Suetonio, De vita Caesarum Augusto 11; Tácito, Anales, libro i. 10
Enlaces externos[editar]
Wikisource contiene obras originales de o sobre Aulo Hircio.Wikisource
- Aulo Hircio: Comentarios de la Guerra de Alejandría.
- Texto español en el sitio de la Biblioteca de Clásicos Grecolatinos.
- Aulo Hircio en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).
| Precedido por: Publio Cornelio Dolabela y Marco Antonio |
Cónsul de la República Romana junto con Cayo Vibio Pansa Centroniano 43 a. C. |
Sucedido por: Cayo Octavio Turino y Quinto Pedio
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