Audiófilo

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Los discos de vinilo son muy buscados por los audiófilos, ellos argumentan que aunque tenga poca vida útil, tienen un sonido más fiel que un disco compacto.

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Los audiófilos son personas con un interés especial por los sistemas de reproducción y también de grabación de audio, con el fin de buscar la máxima calidad y fidelidad. Cuántos de nosotros no quisiéramos tener un sistema de sonido super increíble en nuestras casas, obviamente para poder escuchar la música como debe ser o la música como el artista quiere que la escuchemos. El placer por oír música del modo más fidedigno posible lleva a los audiófilos también a interesarse en la tecnología subyacente. Algunas posiciones extremas rechazan las técnicas actuales a pesar que éstas proveen, por ejemplo, mejor respuesta en frecuencia y mucho menor ruido en el registro del audio.

Muchas veces los resultados de una reproducción sonora de alta fidelidad no satisfacen las preferencias del audiófilo, por lo que utiliza los medios de los cuales dispone, como la técnica eléctrica o la electrónica para obtener efectos de audio que estén en sintonía con su preferencia. Esto puede iniciar tendencias como rechazar tanto los soportes digitales (CD, MP3, los DVDs inclusive) como los equipos digitales a la hora de escuchar música; optando por el audio almacenado y tratado en soportes físicos o magnéticos, como los casetes, los discos de vinilo, las cintas de carrete abierto, los magnetofones y tratados con equipos los amplificadores valvulares.

Es evidente que un equipo comercial moderno de bajo costo bien podría ser de menor calidad de sonido que uno construido con tecnología analógica anterior. Una apropiada valoración de la fidelidad y del fenómeno acústico en general solo puede efectuarse mediante instrumentos. Una teoría basada en experimentos explica la flexibilidad y pérdida de referencia rápida que posee el oído humano, y por ello el necesario ejercicio regular de buen audio.

El audiófilo busca componentes de máxima calidad para alcanzar la mejor reproducción posible. Se interesa por las novedades en la producción de componentes Hi-Fi y, si es posible, su prueba, y se reúnen para realizar audiciones en grupo e intercambiar experiencias e información. El ser audiófilo no implica ceñirse a un estilo musical antes que a otro, pero se puede observar que muchos audiófilos prefieren el smooth jazz y la música clásica, por su elegancia sonora y su alta calidad musical.

Definitivamente las cosas cambian con la tecnología, es cierto que la tecnología digital ha llevado al audio a ser un poco menos fiel que antes; pero una grabación digital jamás va a sustituir a una grabación original en una cinta o en un disco de vinilo.

Algunas personas prefieren mil veces una grabación original 100 % con toda la calidad posible. Para poder lograr esto, obviamente requerimos de un sistema de sonido espectacular, amplificadores de bulbos y bocinas increíblemente bien detalladas. Y entre más crezcamos en nuestro gusto por la música, en nuestro fino oído, naturalmente el equipo se hace más caro; hay sistemas de sonidos más caros que inclusive una casa.

Ser audiófilo definitivamente es una tendencia que muchos tenemos, pero en ocasiones el presupuesto no es lo que esperamos. Es así cómo debido al alto precio de los componentes de calidad de Hi-Fi, hay una parte significativa de audiófilos que optan por el bricolaje, construyendo total o parcialmente su equipo, bien partiendo de componentes electrónicos, bien de kits o sencillamente mejorando algunos componentes de los aparatos. Por ello alrededor del mundo muchos audiófilos han proliferado como "artesanos electrónicos" que fabrican sus aparatos, tanto si es por obtener una determinada coloración del sonido o mantener la fidelidad en toda la cadena de reproducción, cueste lo que cueste. Incluso se emplean componentes del comercio normal adaptados para satisfacer las exigencias del audiófilo, como cables, conectores y altavoces.

Es opinión entre los audiófilos que los discos de vinilo tienen un sonido de calidad superior al de los CD de audio. Esta opinión está sustentada por la experiencia y por razones técnicas, como la insuficiente frecuencia de muestreo y precisión de 16 bits en la caracterización de los puntos, etc. No es una crítica a los principios o tecnología empleada para grabar los CD sino que la aplicación práctica de esta tecnología limita la calidad del sonido. Estos defectos están resueltos en soportes como el DVD audio, pero los pocos títulos y la desconfianza por los nuevos formatos (como el fracaso del SACD) hace que los audiófilos sean fieles al disco LP. Un CD bien grabado no suena tan bien como un vinilo bien grabado; existen firmas audiófilas que editan vinilos en alta calidad para satisfacer esta demanda. Estas diferencias pueden notarse en cualquier comparación A/B a condición de tener el oído mínimamente entrenado.

Los detractores de los audiófilos afirman erróneamente que son subjetivos, que no tienen en general consideración por el método científico y en particular por la obtención de mediciones objetivas con objeto de evaluar el desempeño de un elemento particular en un sistema de reproducción acústica; que a los sonidos el audiófilo les atribuye propiedades intangibles que no podrán, en ningún caso, ser registrados en un proceso de medición y sólo confiarán para este objetivo en la interpretación subjetiva que resulta de una audición personal.

Esas afirmaciones de que los audiófilos carecen de objetividad suscitan airada protesta de ellos, pues se caracterizan por su mente científica y su interés por el sonido profesional, y por eso prefieren el de fuentes analógicas. También es falso que atribuyan al sonido propiedades intangibles que no pueden medirse, pues dichas "propiedades intangibles" son los armónicos que se pierden al digitalizar del sonido y en cambio se conservan con el sistema analógico.

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