Astillero naval

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Construcción del buque tanque químico Bow Saga, en 2007 en Polonia.
En un varadero del Puerto de La Luz y de Las Palmas, limpiando el casco de un buque pesquero.

Un astillero o atarazana es el lugar donde se construyen y reparan buques. Puede tratarse de yates, buques militares, barcos comerciales, y/o otro tipo de barcos para transporte de mercancías o de pasajeros.

Los astilleros se construyen cerca del mar o de ríos navegables, para permitir el acceso de las embarcaciones.

Etimología[editar]

Astillero viene de astilla,[1] que es un pequeño trozo que se desprende de la madera. La madera era el material del que estaban hechas todas las embarcaciones antes del uso del metal para esa labor.

La palabra atarazana proviene del vocablo árabe ad-dar as-sina'a, que significa "la casa de la industria" o "la casa de fabricación".[2] Con ese término los musulmanes se referían tanto a los astilleros como a cualquier otro centro fabril, como una fábrica de armas (de hecho, la palabra "arsenal" viene de la misma raíz).[2] En su acepción náutica, el término también aludía a centros donde, aunque no se realizasen barcos, se almacenaban o fabricaban sus piezas o accesorios.[2] En la actualidad atarazana es sinónimo de astillero.[2]

Historia[editar]

Instalaciones del astillero MetalShips & Docks en Vigo (España).

Todas las naciones que sostienen un comercio marítimo de cierta importancia se han preocupado de crear astilleros para fabricar buques mercantes y de guerra.[3]

En la Edad Media, fueron especialmente notables los astilleros de Venecia, Génova y Pisa, a los que vinieron pronto a añadirse en 1252 las Atarazanas de Sevilla, una de las mayores instalaciones industriales de la Baja Edad Media en Europa, de extensión comparable a la que tenía por entonces el Arsenal de Venecia.[4] También fueron particularmente importantes [cita requerida] los del reino de Aragón: Arenys, Blanes, Barcelona, Mataró, Villanueva y Geltrú, Sitges, y Tortosa.

Las ciudades con ríos navegables han sido también sede de importantes astilleros. Por ejemplo, en el Reino Unido el rey Enrique VIII de Inglaterra fundó astilleros en Woolwich y Deptford en 1512 y 1513 respectivamente, a las orillas del Támesis y, en España, las mencionadas atarazanas, en el río Guadalquivir.

Con el descubrimiento de América y las expediciones militares a Flandes, decayó en gran manera la marina en el Levante español, pero aun así se siguieron construyendo barcos en sus astilleros durante todo el siglo XVII, hasta que bajo el reinado de Carlos III cobraron nueva actividad sobresaliendo el de Masnou.[5]

El Astillero de Guayaquil, en Ecuador, fue fundado en 1547 y llegó a ser el más grande de América.[6]

Descripción[editar]

Además de las gradas, en las que se lleva a cabo la construcción del casco, el astillero comprende muchas otras dependencias, como la oficina técnica, los talleres, las oficinas comerciales y administrativas, etc.[3] En la oficina se proyecta la embarcación, proporciona los datos necesarios para la construcción de sus partes y se realizan los cálculos que atañen a su desplazamiento, tonelaje, potencia de propulsión, estabilidad, etc.[3]

Los talleres se encargan de cortar y pulir planchas, así como de construir máquinas y aparatos mecánicos, hidráulicos y eléctricos, con su cableado y tuberías. Por su parte, las oficinas comerciales y administrativas se encargan del aprovisionamiento de los materiales, los pagos, los seguros, etc.[3]

Para algunos elementos, como ciertas maquinarias de propulsión o las armas (en el caso de buques de guerra), el astillero recurre a otras compañías ajenas.[3]

En la denominada "sala de gálibos" se dibujan sobre un pavimento las piezas a tamaño real atendiendo a la forma de las planchas, los perfiles, las brazolas, algunas partes de los baos y de las cuadernas, etc. Posteriormente se pasa a realizarlas en un taller.[3] Para mover y colocar las piezas los astilleros cuentan con grandes grúas autopropulsadas, de torre o de puente.

Astilleros en la actualidad[editar]

Astillero en Polonia (Szczecin).

Desde los años 1980 los astilleros europeos han perdido fuerza con respecto a los de Japón y Corea del Sur.[7] En la actualidad (2015) los astilleros con mayor carga de trabajo están en China, Corea del Sur y Japón.[8]

En 2012 los diez astilleros del mundo con mayor producción de barcos por su tonelaje fueron:[9]

Astilleros con mayor producción (2012)
Nombre Lugar GT Barcos
Shanghai Waigaoqiao Shanghai, China 15,096,900 164
Astilleros Imabari Marugame, Japón 15,692,687 393
Hyundai Mipo Ulsan, Corea del Sur 16,715,650 618
Astilleros Oshima Oshima, Japón 16,983,004 539
Astilleros Tsuneishi Numakuma, Japón 17,824,038 492
Industria Pesada Mitsubishi Nagasaki, Japón 19,506,548 315
Hyundai Samho Samho, Corea del Sur 28,414,515 372
Industria Pesada Samsung Geoje, Corea del Sur 58,082,349 785
Astilleros Daewoo Okpo, Corea del Sur 68,284,087 834
Industria Pesada Hyundai Ulsan, Corea del Sur 93,893,700 1428

En Europa tienen una industria naval con cierta presencia internacional España,[10] Italia,[11] Reino Unido,[12] Francia, Alemania, Bélgica, Portugal, Noruega,[13] Países Bajos[8] y, en menor medida, Grecia. Cerca de la Unión Europea, Turquía tiene una industria naval competitiva.[8]

En América del Norte, destaca Talleres Navales del Golfo[14] por ser el astillero más antiguo de México, establecido en 1935 en el Puerto de Veracruz, que además de construir y reparar embarcaciones, también ha diversificado sus servicios incursionando en la fabricación de estructuras metal-mecánicas. Estados Unidos también ha sido y es un productor de barcos de referencia.

En Chile, Sudamérica, se encuentra ASMAR[15] con instalaciones en Talcahuano, Magallanes y Valparaíso, que entre otras actividades, principalmente repara buques navales, mercantes y pesqueros. En Colombia, Cotecmar desarrolla proyectos para la construcción de buques para la armada nacional y repara buques. En el Perú opera la empresa estatal SIMA, la misma que cuenta con instalaciones en los puertos marítimos de Callao y Chimbote, así como en el puerto fluvial de Iquitos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Astillero». Real Academia Española. 
  2. a b c d Matilde Fernández Rojas (2013). «Las Reales Ataranazas de Sevilla». Arte Hispalense. p. 19. ISBN 978-84-7798-340-8. 
  3. a b c d e f «Astilleros». Enciclopedia El Monitor 1 (Pamplona: Salvat). 1968. pp. 149-150. 
  4. Pérez-Mallaina Bueno, Pablo Emilio (2012). «Las Reales Atarazanas de Sevilla, 1252-1493. Un astillero medieval en el extremo occidental de Europa» en Descubridores de América. Colón, los marinos y los puertos. Madrid: Sílex Ediciones. pp. 349-367. ISBN 978-8-4773-7739-9. 
  5. Diccionario enciclopédico popular ilustrado Salvat (1906-1914)
  6. Santiago Neumane (4 de noviembre de 2014). «Guayaquil busca volver a ser el astillero más grande de América». El Universo. 
  7. Andrés Ortega (29 de octubre de 1984). «Los astilleros europeos pierden terreno frente a Japón y Corea del Sur». El País. 
  8. a b c Mikel Ormazábal y Pablo López (7 de junio de 2015). «Los astilleros empiezan a salir a flote tras la crisis de las ayudas fiscales». El País. 
  9. «Top 10 Shipbuilding Companies in the World in 2012». 14 de agosto de 2012. Consultado el 13 de octubre de 2015. 
  10. «Las empresas británicas de la construcción naval militar tienden lazos de colaboración con las firmas españolas». Europa Press. 7 de octubre de 2010. 
  11. Sandro Pozzi (19 de mayo de 2000). «España, Grecia e Italia defienden una prórroga a las ayudas al sector naval». El País. 
  12. «11 astilleros en Reino Unido». Top Barcos. Consultado el 13 de octubre de 2015. 
  13. Vasco Press (24 de abril de 2015). «Sinaval y Bilvao Marine Energy Week atraen a más de 2.200 profesionales». El País. 
  14. «Talleres Navales del Golfo». 
  15. «ASMAR». 

Enlaces externos[editar]