Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión

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Mapa con los países implicados en el tratado de asociación, Estados Unidos y los 28 países que componen la Unión Europea.

La Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (ATCI), conocido en lengua inglesa como Transatlantic Trade and Investment Partnership (TTIP) o Transatlantic Free Trade Area (TAFTA) o Área de Libre Comercio Trasatlántico, es una propuesta de tratado de libre comercio (TLC) entre la Unión Europea y Estados Unidos.[1] Actualmente se encuentra en negociaciones. Sus defensores argumentan que el acuerdo sería beneficioso para el crecimiento económico de las naciones que lo integrarían, aumentaría sobremanera la libertad económica y fomentaría la creación de empleo.[2] Sin embargo, sus críticos argumentan que éstas se producirían a costa del aumento del poder de las grandes empresas y desregularizaría los mercados, rebajando los niveles de protección social y medioambiental de forma drástica. Así, se limitaría la capacidad de los gobiernos para legislar en beneficio de los ciudadanos así como el poder de los trabajadores en favor de los empresarios.[3] [4] [5] Sus mayores críticos también lo califican de una pesadilla para la democracia.[2] El gobierno de Estados Unidos considera la asociación como un complemento a su Acuerdo Estratégico Trans-Pacífico de Asociación Económica. En cambio la Unión Europea es duramente criticada por el secretismo con el que está llevando las negociaciones, de espaldas a la opinión pública.[4] [3]

Después de que un primer borrador del proyecto se filtrara en marzo de 2014, la Comisión Europea lanzó un programa para consultar a los ciudadanos interesados, aunque sólo sobre un número limitado de cláusulas.[6]

El anteproyecto filtrado reveló que el tratado no permitiría a los gobiernos aprobar leyes para la regulación de sectores económicos estratégicos como la banca, los seguros, servicios postales o telecomunicaciones.[7] Ante cualquier expropiación las empresas podrían demandar a los Estados exigiendo la devolución de su inversión más compensaciones e intereses.[8] El tratado permitiría la libre circulación de capitales, establece cuotas para la circulación de trabajadores, etc.[9] [10] Este acuerdo de libre comercio podría estar finalizado para finales de 2015.[11] [12] Una propuesta previa de tratado fue el Acuerdo Multilateral sobre Inversiones.

Economías[editar]

Conjuntamente representan el 60% del PIB mundial, el 33% del comercio en bienes y el 42% del comercio en servicios. El crecimiento del poder económico de la UE ha desembocado en conflictos comerciales entre las dos potencias; aunque ambos son dependientes de los mercados económicos de la otra parte y las disputas afectan solo al 2% del comercio. Un área de libre comercio entre las dos partes representaría potencialmente el mayor acuerdo de libre comercio de la historia, cubriendo el 46% del PIB mundial.[13] Véase abajo para el detalle de los flujos comerciales.[14]

Dirección del comercio Bienes Servicios Inversiones Total
De la UE hacia EEUU 260 mil millones de euros 139,0 mil millones de euros 112,6 mil millones de euros 511,6 mil millones de euros
De EEUU hacia la UE 127,9 mil millones de euros 180 mil millones de euros 144,5 mil millones de euros 452,4 mil millones de euros

Las inversiones de EEUU en la UE son tres veces mayores que las inversiones de EEUU en toda Asia y las inversiones de la UE en EEUU son ocho veces mayores que la suma de las inversiones de la UE en India y China. Se estima que las transferencias dentro de una misma corporación constituyen un tercio de todo el comercio transatlántico. EEUU y la UE son los mayores socios comerciales de la mayoría de los demás países del mundo y representan un tercio de los flujos de comercio mundiales. Dado que las barreras arancelarias son ya bajas (alrededor del 3%), para hacer que el pacto sea un éxito el objetivo es la eliminación de las barreras no arancelarias.[15]

Trasfondo[editar]

Las barreras económicas entre la UE y EEUU son relativamente bajas, no solo debido a su largo periodo de pertenencia a la Organización Mundial del Comercio sino también debido a recientes acuerdos como el Acuerdo de Cielos Abiertos UE-EEUU y al trabajo del Consejo Transatlántico Europeo. La Comisión Europea afirma que la entrada en vigor de un acuerdo transatlántico de comercio podría incentivar el comercio conjunto entre los respectivos bloques hasta en un 50%.[16] Sin embargo, las relaciones económicas son tensas y existen frecuentes disputas comerciales entre las dos economías, muchas de las cuales acaban en la Organización Mundial del Comercio. Los beneficios económicos del TTIP fueron anticipados en un informe conjunto por la Casa Blanca y por la Comisión Europea.[17]

Algún tipo de Área Transatlántica de Libre Comercio había sido propuesto en los 1990s y posteriormente en 2006 por la canciller alemana Angela Merkel como reacción al colapso de las conversaciones sobre comercio mundial de Doha. Sin embargo, el proteccionismo por ambas partes puede ser una barrera para cualquier acuerdo futuro[18] . Inicalmente emprendido en 1990, poco después del fin de la Guerra Fría, con el mundo ya no más dividido en dos bloques, la Comunidad Europea (12 países) y EEUU firmaron una "Declaración Transatlántica". En ella se llamaba a la continuación de la existencia de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, así como a cumbres anuales, reuniones bienales entre ministros de asuntos exteriores, y a encuentros más frecuentes entre figuras políticas y funcionarios de alto rango. Las subsiguientes iniciativas emprendidas por los líderes europeos y por el gobierno de EEUU incluyeron: en 1995, la creación de un grupo de presión de gente de los negocios, el Diálogo Transatlántico sobre Negocios (en inglés Transatlantic Business Dialogue, TABD) por parte de autoridades públicas de ambos lados del Atlántico; en 1998, la creación de un comité asesor, el Acuerdo Transatlántico de Negocios; en 2007, la creación del Consejo Económico Transatlántico, en el cual se reúnen representantes de corporaciones que operan en ambos lados del Atlántico para asesorar a la Comisión y al gobierno de EEUU - y finalmente, en 2011, la creación de un grupo de expertos de "alto nivel" cuyas conclusiones, emitidas el 11 de febrero de 2013, recomendaban la apertura de negociaciones para un acuerdo de libre comercio de ámbito amplio. El 12 de febrero de 2013, el Presidente de los EEUU Barack Obama apeló en su intervención anual en el Discurso del Estado de la Unión por un acuerdo tal.[19] Al día siguiente, el Presidente de la Comisión Europea Jose Manuel Barroso anunció conversaciones para la negociación del acuerdo.[20] [21]

Mandato[editar]

El TTIP está dividido en 15 grupos de trabajo específicos, cada uno atendiendo a diferentes áreas. El ámbito del TTIP es amplio pero de acuerdo con el mandato filtrado los aspectos más relevantes son:

  • El primer objetivo es eliminar, tanto como sea posible, todas las "obligaciones aduaneras" entre la UE y EEUU. Esto ya ha sido prácticamente conseguido, excepto en el sector agrícola donde permanecen siendo elevadas.
  • El segundo objetivo es reducir, o incluso eliminar, lo que la jerga especializada denomina barreras no arancelarias. Esto hace referencia a las normas, reglas y regulaciones legales y constitucionales alegables de limitar la amplitud de la competencia económica, definida aquí como una libertad fundamental suprema e inalienable. Estas normas pueden ser de cualquier tipo: éticas, democráticas, legales, sociales, referentes a la salud o de orientación medioambiental, financieras, económicas o técnicas. Muchos de los artículos del mandato (art. 14, 18, 19, 21, 25, 29, 31, 32, 33) expresan un deseo de proteger las normas europeas existentes sociales, referentes a la salud y medioambientales. Hay referencias específicas a la Organización Internacional del Trabajo (OIT), a las convenciones internacionales sobre medioambiente, y a la convención de la UNESCO sobre diversidad cultural. Un artículo establece que los servicios audiovisuales no están incluidos en el acuerdo.
  • El tercer objetivo es proporcionar a las corporaciones privadas derecho de litigio contra las leyes y regulaciones de los diversos estados, en aquellos casos en los que dichas corporaciones sientan que tales leyes y regulaciones representan obstáculos innecesarios para el comercio, el acceso a los mercados públicos y a las actividades de suministro de servicios. Estos litigios no serán ya más establecidos de acuerdo a las jurisdicciones nacionales, sino a través de estructuras privadas de arbitrio denominadas "mecanismos de resolución de conflictos". Los artículos 23 (inversiones), 32 (normativas laborales y medioambientales) y 45 (para todo el acuerdo), requieren la creación de este mecanismo.

Los puntos conflictivos más importantes son las políticas europeas de limitación de las importaciones de alimentos transgénicos, así como la normativa de la UE relativamente más laxa sobre la regulación del sector financiero, en oposición a las leyes domésticas más estrictas de aplicación sobre los bancos estadounidenses.

Línea temporal y ratificación[editar]

Las negociaciones se desarrollan en ciclos semanales alternando entre Bruselas y Washington. Los negociadores esperan concluir sus trabajos en 2014 ó 2015.

Los 28 gobiernos tendrán que aprobar entonces el acuerdo negociado en el Consejo de Ministros de la UE. En este punto, el Parlamento Europeo será consultado. Tiene potestad para aprobarlo o para rechazarlo. Se ha desatado una controversia sobre si los parlamentos nacionales deberían también ratificar este acuerdo. En Francia, el artículo 53 de la Constitución establece que los tratados comerciales pueden ser solo ratificados mediante una ley. En EEUU, el Congreso tendrá que ratificar este texto.

Beneficios propuestos[editar]

En caso de llevarse a término, el TTIP aspira a liberalizar un tercio del comercio global y a generar millones de nuevos empleos.[22] "Con los aranceles entre EEUU y la UE ya en niveles bajos, el Centro para la Investigación en Política Económica de Gran Bretaña estima que el 80% de las potenciales ganancias económicas derivadas del acuerdo del TTIP dependen de la reducción de conflictos de duplicidad entre normas de la UE y de EEUU en esos y en otros aspectos regulatorios, abarcando desde la seguridad alimentaria hasta las piezas de automóviles".[22] Una estrategia exitosa, según Thomas Bollyky del Consejo de Relaciones Exteriores y Anu Bradford de la Escuela de Leyes de Columbia, se centrará en sectores donde los objetivos transatlánticos comerciales y de regulación se superponen: farmacéuticos, productos agrícolas y servicios financieros.[22] Esto asegurará que EEUU y la UE continúan siendo "creadores de estándares, en vez de seguidores de ellos", en la economía global, asegurando en consecuencia que los productores mundialmente continúan gravitando alrededor de los estándares conjuntos EEUU-UE.[22]

Una prospectiva económica preparada por el Centro de Investigación en Política Económica en marzo de 2013 estima que un acuerdo amplio resultará en un crecimiento anual del PIB de la UE de 68-119 mil millones de euros para 2027, y un crecimiento anual del PIB de EEUU de 50-95 mil millones de euros. El mismo estudio estima que un acuerdo limitado, centrado solo en los aranceles, resultará en un crecimiento anual del PIB de 24 mil millones de euros en la UE y un crecimiento anual de 9 mil millones de euros en EEUU. El crecimiento máximo del PIB estimado se traduciría en en 545 euros adicionales de ingresos disponibles anuales para una familia de cuatro miembros en la UE y 655 euros para una familia de cuatro miembros en EEUU.[23]

El director ejecutivo de Siemens, que tiene el 70% de su fuerza de trabajo en Europa y en EEUU, ha indicado que el TTIP reforzaría la competitividad global de EEUU y de la UE reduciendo barreras comerciales, mejorando la protección de la propiedad intelectual y estableciendo unas "reglas de circulación" internacionales.[24]

Críticas[editar]

En palabras del economista Juan Torres López, "la teoría económica, incluso la teoría económica ortodoxa, no ha conseguido demostrar que el libre comercio sea mejor que otro régimen comercial, salvo en condiciones de competencia perfecta que es imposible que se den en la realidad".[4]

Crecimiento económico[editar]

En el artículo del 15 de julio de 2013 de The Guardian, Dean Baker del Centro para la Investigación en Política y Economía en los EEUU manifestó que con las barreras comerciales convencionales entre EEUU y la UE actualmente bajas, el acuerdo se concentraría en las barreras no convencionales tales como la liberación de regulaciones a la explotación de hidrocarburos por fractura hidráulica (fracking), los transgénicos y las finanzas y en el endurecimiento de las leyes sobre el derecho de copia (copyright), llegando a afirmar que con proyecciones menos ambiciosas los beneficios económicos para cada hogar son mediocres. "Si aplicamos la ganancia de ingresos proyectada de un 0,21% a la mediana del ingreso personal proyectado en 2027, alcanza un poco más de 50$ al año. Eso es un poco menos que 15 céntimos al día. No os lo gastéis todo de golpe".[25]

Soberanía nacional y Resolución de Conflictos entre Inversores y Estados (RCIE)[editar]

La Resolución de Conflictos entre Inversores y Estados (RCIE) es un instrumento que permite a los inversores crear un caso directamente contra el país que alberga sus inversiones, sin la intervención del país de origen del inversor.[26] En diciembre de 2013, una coalición de 200 organizaciones medioambientalistas, sindicales y defensoras de los consumidores en ambos lados del Atlántico mandaron una carta a la oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos y a la Comisión Europea solicitando que los mecanismos de resolución de conflictos entre inversores y estados fueran eliminados de las conversaciones comerciales, arguyendo que "la resolución de conflictos inversor-estado es una vía de sentido único por el cual las corporaciones pueden retar políticas gubernamentales, pero ni los gobiernos ni los individuos obtienen ningún derecho comparable a exigir cuentas a las corporaciones".[27] [28]

Por otro lado, las experiencias de otros TLCs apuntan a que estos tribunales se constituyen, de facto, en una herramienta de protección sistemática de los intereses privados a costa del interés público.[4]

Respuesta a las críticas[editar]

Karel De Gucht respodió a las críticas en un artículo en The Guardian en diciembre de 2013, diciendo que "la comisión ha consultado regularmente a un amplio espectro de organizaciones de la sociedad civil tanto por escrito como en persona, y nuestra reunión más reciente tuvo 350 participantes de sindicatos, ONGs y negocios".[29]

Efectos en terceros países[editar]

TAFTA propuesto :
EEUU y la UE en azul oscuro y otros posibles miembros en azul claro (NAFTA y EFTA)

Algunas propuestas para una zona de libre comercio transatlántica incluyendo el lado americano a los otros miembros de la Zona Norteamericana de Libre Comercio (Canadá y México) y del lado europeo a los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein). México tiene ya un acuerdo de libre comercio con EFTA y con la UE mientras que Canadá tiene uno con EFTA y está negociando uno con la UE. Estos acuerdos pueden necesitar armonización con el acuerdo EEUU-UE a podrían potencialmente formar una zona de libre comercio de mayor amplitud.

Observadores canadienses de los medios de comunicación han especulado que el lanzamiento de conversaciones EEUU-UE ponen presión sobre Canadá para que finalice sus negociaciones del tratado de libre comercio con la UE que duran ya tres años a finales de 2013.[30] Países con acuerdos aduaneros con la UE tales como Turquía podrían ver como se abre el mercado estadounidense a sus productos, al que sin un acuerdo separado con los EEUU carecen de acceso.[31]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. This EU-US trade deal is no 'assault on democracy', Ken Clarke, The Guardian, 11 de noviembre de 2013
  2. a b Ortiz, Urtasun, Laia, Ernest (4/5/2014). «Tratado de Libre Comercio UE-EEUU: un sueño neoliberal, una pesadilla democrática». eldiario.es. Consultado el 5 de mayo de 2014. 
  3. a b Garzón Espinosa, Alberto (21 de mayo de 2014). Secretaría de Economía Política Global de Izquierda Unida, ed. «50 preguntas y respuestas sobre el Tratado de Libre Comercio». Consultado el 5 de junio de 2014. 
  4. a b c d ATTAC, ed. (2 de junio de 2014). «Entrevista a [[Juan Torres López]] sobre el Tratado de Libre Comercio USA-UE» (Vídeo). Consultado el 5 de junio de 2014.  Wikienlace dentro del título de la URL (ayuda)
  5. This transatlantic trade deal is a full-frontal assault on democracy, George Monbiot, The Guardian, 4 de noviembre de 2013
  6. Comisión Europea. «Transatlantic Trade and Investment Partnership: Making trade work for you» (en inglés). Consultado el 5 de mayo de 2014. 
  7. TTIP Draft, articles 51-59
  8. See TTIP Draft, articles 24-59 and "Negotiations on Investor-State Dispute Settlement"
  9. TTIP Draft, articles 24-28
  10. TTIP Draft, "Negotiations on Investor-State Dispute Settlement"
  11. Emmott, Robin (27-02-2013). «EU trade chief hopes to clinch U.S. trade deal by late 2014 | Reuters». Uk.reuters.com. Consultado el 21-02-2014. 
  12. «BBC News - EU 'growth boost from US free-trade deal'». Bbc.co.uk. 03-03-2013. Consultado el 21-02-2014. 
  13. «Nominal 2012 GDP for the world and the European Union (EU).». World Economic Outlook Database, October 2013. International Monetary Fund. Consultado el 8 de octubre de 2013. 
  14. «European Commission». Ec.europa.eu. Consultado el 25 de julio de 2012. 
  15. «United States - Trade - European Commission». Ec.europa.eu. Consultado el 21 de febrero de 2014. 
  16. «Hope and no change, After Barack Obama’s re-election, it is time to push for transatlantic free trade». Economist.com. 10-11-2012. Consultado el 18 de marzo de 2013. 
  17. «Final Report High Level Working Group on Jobs and Growth». European Commission. Consultado el 18 de marzo de 2013. 
  18. «Trans-Atlantic Free Trade?: Merkel for EU Agreement with US - SPIEGEL ONLINE». Spiegel.de. 2 de octubre de 2006. Consultado el 21 de febrero de 2014. 
  19. Kanter, James; Ewing, Jack (13-02-2013). «A Running Start for a U.S.-Europe Trade Pact». The New York Times. Consultado el 21-02-2014. 
  20. Andrew Walker (13-02-2013). «BBC News - EU and US free-trade talks launched». Bbc.co.uk. Consultado el 21-02-2014. 
  21. Blenkinsop, Philip (13-02-2013). «EU, U.S. to start free trade talks». Reuters. Consultado el 21-02-2014. 
  22. a b c d Bollyky, Thomas J. and Anu Bradford (10 de julio de 2013). «Getting to Yes on Transatlantic Trade». Foreign Affairs. Consultado el 22 de julio de 2013. 
  23. «"Reducing Transatlantic Barriers to Trade and Investment: An Economic Assessment"». Trade.ec.europa.eu. Consultado el 2 de febrero de 2014. 
  24. Kaeser, Joe (2 de febrero de 2014). «Why a US-European trade deal is a win-win». The Wall Street Journal. 
  25. The Guardian (15 July 2013). The US-EU trade deal: Don't buy the hype Retrieved 24 August 2013.
  26. European Commission (3 de octubre de 2013). «Factsheet on Investor-State Dispute Settlement». Consultado el 21 de febrero de 2014. 
  27. Stangler, Cole (30 de diciembre de 2013). «The Next Corporate-Friendly Trade Pact». In These Times. Consultado el 21 de febrero de 2014. 
  28. «Letter». Action.sierraclub.org. Consultado el 21 de febrero de 2014. 
  29. The Guardian (18 December 2013) You're wrong, George Monbiot – there is nothing secret about this EU trade deal Retrieved 2 February 2014.
  30. Barrie Mckenna And Bertrand Marotte (13-02-2013). «Potential U.S.-EU free-trade union ‘puts the squeeze’ on Canada». Toronto: The Globe and Mail. Consultado el 21-02-2014. 
  31. «Transatlantic alliance to cost Turkey ‘$20 billion’ - ECONOMICS». Hurriyetdailynews.com. 13 de septiembre de 2011. Consultado el 21 de febrero de 2014. 

Enlaces externos[editar]