Asesinato de la familia Romanov

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La familia imperial rusa. De izquierda a derecha: Olga, María, Nicolás II, Alejandra, Anastasia, Alekséi y Tatiana.

El asesinato de la familia imperial rusa, los Románov, tuvo lugar en Ekaterimburgo el 17 de julio de 1918.[1]​ El zar Nicolás II, su esposa la zarina Alejandra y sus cinco hijos: Olga, Tatiana, María, Anastasia y Alekséi fueron fusilados junto a aquellos que decidieron acompañarlos en su exilio —entre los que destacaban Eugene Botkin, Anna Demídova, Alekséi Trupp e Iván Jaritónov—. El fusilamiento fue ejecutado por un grupo de bolcheviques dirigidos por Yákov Yurovski bajo las órdenes del Sóviet Regional de los Urales.

Algunos historiadores atribuyen la orden al Gobierno de Moscú, específicamente a Yákov Sverdlov y Vladímir Lenin, quienes deseaban prevenir el rescate de la familia real por la Legión Checoslovaca (que se aproximaba a la zona en su lucha frente a los bolcheviques en el seno del Ejército Blanco) en el transcurso de la guerra civil rusa.[2][3]​ Tal afirmación se apoya en un pasaje del diario de León Trotski.[4]​ Sin embargo, en unas investigaciones recientes efectuadas por Vladímir Solovyov se afirma que no existe documento alguno que señale a Lenin o Sverdlov como responsables.[5][6][7][8]

Contexto[editar]

El 22 de marzo de 1917, Nicolás II, desposeído ya como monarca (sus centinelas se dirigían a él como Nicolás Románov), fue trasladado al Palacio de Alejandro en Tsárskoye Seló donde las nuevas autoridades estaban reuniendo a la antigua familia imperial. El Gobierno provisional ruso lo confinó junto a su familia bajo arresto domiciliario. Rodeados por guardias y recluidos en sus habitaciones, los Románov fueron inspeccionados en la primera noche con Nicolás de vuelta en las dependencias palaciegas.[9]

En agosto de 1917, el presidente del Gobierno provisional ruso, Aleksandr Kérenski, evacuó a los Románov a Tobolsk, supuestamente para protegerlos de la creciente ola revolucionaria. Allí se establecieron en la antigua mansión del gobernador con considerables comodidades. Tras el ascenso al poder de los bolcheviques en octubre de 1917, se endurecieron las condiciones de su arresto y las discusiones sobre un hipotético juicio a Nicolás se volvieron cada vez más frecuentes. A Nicolás se le prohibió vestir charreteras y los centinelas garabateaban dibujos lascivos en la valla para ofender a sus hijas. El 1 de marzo de 1918, la familia fue sometida al mismo racionamiento que los soldados, por lo que hubieron de prescindir de diez sirvientes y renunciar a la mantequilla y al café.[10]

A medida que los bolcheviques incrementaban su poder, el Gobierno trasladó en abril a Nicolás, Alejandra y su hija María a Ekaterimburgo bajo la dirección de Vasili Yákovlev. Alekséi estaba demasiado enfermo para acompañar a sus padres y permaneció junto a sus hermanas Olga, Tatiana y Anastasia, sin dejar Tobolsk hasta mayo de 1918. La familia fue recluida con los sirvientes restantes en la casa Ipátiev de Ekaterimburgo, que recibía el nombre de Casa del Propósito Especial (en ruso: Дом Особого Назначения).

Los Románov se encontraban bajo custodia del Ejército Rojo en Ekaterimburgo, puesto que los bolcheviques inicialmente tenían intenciones de juzgarlos. La guerra civil continuaba y el Ejército Blanco (una amplia alianza de fuerzas anticomunistas) amenazaba con tomar la ciudad, por lo que creció el miedo a que los Románov cayeran en manos de los blancos. Tal posibilidad constituía algo inaceptable para los bolcheviques por dos motivos: en primer lugar, el zar o cualquier miembro de su familia podían convertirse en un símbolo de la lucha blanca y recabar más apoyos para la misma; en segundo lugar, las naciones europeas podían considerar legítimos dirigentes de Rusia al zar o a cualquier otro miembro de su familia si el zar moría. Esto se habría traducido en una mayor capacidad de negociación en favor de los blancos para obtener apoyo extranjero. Poco después de la ejecución de la familia imperial, la ciudad cayó en manos del Ejército Blanco.

A mediados de julio de 1918, las fuerzas de la Legión Checoslovaca se aproximaron a Ekaterimburgo para proteger el ferrocarril Transiberiano, del que tenían control. Según el historiador David Bullock, los bolcheviques creían erróneamente que los checoslovacos tenían la misión de rescatar a los Románov, por lo que cundió el pánico y los ejecutaron. La Legión llegó a la ciudad menos de una semana después y la capturó.[11]

Ejecución[editar]

De izquierda a derecha: María, Olga, Anastasia y Tatiana cautivas en Tsárskoye Seló durante la primavera de 1917. Se trata de una de las últimas fotografías conocidas de las hijas del zar Nicolás II.
Aspecto del semisótano de la casa Ipátiev donde fueron fusilados los Románov. El muro se encuentra destrozado por la búsqueda realizada por los investigadores de balas y otras pruebas tras el fusilamiento.

Hacia medianoche, Yákov Yurovski, el comandante de la Casa del Propósito Especial, ordenó al médico de los Románov, el doctor Eugene Botkin, que los despertara y les ordenara vestirse con el pretexto de que se los iba a trasladar a un lugar más seguro ante el inminente caos que reinaría en Ekaterimburgo.[12]​ Los Románov fueron llevados a un semisótano de 6m x 5m. Nicolás preguntó si Yurovski podía traer tres sillas para que Alekséi y los zares se sentaran.

Los centinelas dijeron a la familia real que debían esperar hasta la llegada del camión que los trasladaría. Unos minutos después llegó un escuadrón de ejecución de la policía secreta y Yurovski leyó en voz alta la orden que recibía del Comité Ejecutivo de los Urales:

Nikolái Aleksándrovich, en vista del hecho de que tus parientes continúan con su ataque a la Rusia Soviética, el Comité Ejecutivo de los Urales ha decidido ejecutarte.[13]

Nicolás, de cara a su familia, se giró y dijo: «¿Qué? ¿Qué?».[14]​ Yurovski rápidamente repitió la orden y se alzaron las armas. Olga, según el testimonio de uno de los guardias, intentó persignarse, pero no lo consiguió al iniciarse el fusilamiento. Según los relatos, Yurovski apuntó su arma hacia el torso de Nicolás y disparó; Nicolás cayó muerto. Yurovski a continuación disparó a Alekséi. El resto de ejecutores comenzaron entonces a disparar caóticamente hasta que todas las víctimas planeadas cayeron al suelo. Dispararon varias veces más y abrieron las puertas para disipar el humo.[14]​ Hubo varios supervivientes, por lo que Piotr Ermakov los remató con su bayoneta, ya que los disparos podían oírse desde fuera.[14]​ Las últimas en morir fueron Tatiana, Anastasia y María, que portaban en torno a 1,3 kg de diamantes cosidos en su ropa, lo que hasta cierto punto las protegió.[15]​ Sin embargo, las remataron con la bayoneta igualmente. Olga sufrió un tiro en la cabeza; María y Anastasia parece ser que se agacharon contra la pared cubriéndose la cabeza hasta que fueron alcanzadas. El propio Yurovski mató a Tatiana y Alekséi, Tatiana murió de un solo disparo en la parte posterior de la cabeza.[16]​ Alekséi recibió dos impactos de bala en la cabeza, justo detrás de la oreja, pues los ejecutores se percataron de que no había muerto por el primer tiro.[17]Anna Demídova, la criada de Alejandra, sobrevivió al fusilamiento inicial pero fue rápidamente ejecutada mientras trataba de defenderse con una pequeña almohada que había llevado y que estaba rellena de gemas preciosas y joyas.[18]

La prensa nacional publicó un anuncio oficial dos días más tarde. El zar había sido ajusticiado siguiendo órdenes del Uralispolkom bajo la presión de la aproximación de la Legión Checoslovaca.[19]​ Aunque las fuentes oficiales soviéticas señalaban al Uralispolkom como responsable, León Trotski involucraba en su diario a Lenin. Trotski escribió:

Mi siguiente visita a Moscú tuvo lugar después de la caída de Ekaterimburgo. Hablando con Sverdlov, le pregunté: "Ah, sí, ¿y dónde está el zar?" "Se acabó", respondió. "Ha sido fusilado". "¿Y dónde está su familia?" "Su familia [fue fusilada] con él". "¿Todos ellos?" pregunté, con una aparente sorpresa. "Todos ellos", respondió Yákov Sverdlov. "¿Qué te parece?" me dijo, esperando mi reacción. No di respuesta. "¿Y quién tomó la decisión?" pregunté. "Lo decidimos aquí. Ilich [Lenin] creía que no debíamos dejar a los blancos un símbolo vivo por el que reunir apoyos, especialmente bajo las difíciles circunstancias actuales".[4]

Sin embargo, no hay pruebas concluyentes de que Lenin o Sverdlov dieran la orden.[5]​ V. N. Solovyov, jefe de una investigación realizada por el Comité Investigador de Rusia en 1993 sobre el fusilamiento,[6]​ concluyó que no había documentos fiables que señalaran a Lenin o Sverdlov como responsables.[7][8]​ Declaró:

Según la presunción de inocencia, nadie puede ser declarado culpable sin pruebas. En el caso criminal, los expertos de las autoridades realizaron una búsqueda sin precedentes de fuentes de archivos empleando todos los materiales disponibles. Entre esos expertos se encontraba Serguéi Mironenko, director del archivo más grande del país, el Archivo del Estado de la Federación Rusa. El estudio involucró a los principales expertos en la materia (historiadores, archivistas). Puedo decir, con seguridad, que hoy no existe un documento fiable que pruebe la iniciativa de Lenin y Sverdlov.

V.N. Solovyov[7]

En 1993 se publicó el relato de 1922 de Yákov Yurovski. Según el mismo, las unidades de la Legión Checoslovaca se aproximaban a Ekaterimburgo. El 17 de julio de 1918, Yurovski y otros carceleros bolcheviques, temiendo que la Legión liberara a Nicolás tras conquistar la ciudad, lo ejecutó junto a su familia. El día siguiente, Yurovski salió rumbo a Moscú con un informe para Sverdlov. Tan pronto como los checoslovacos tomaron Ekaterimburgo, su apartamento fue saqueado.[20]

Ejecutores[editar]

Iván Plótnikov, profesor de historia en la Universidad Estatal de los Urales, considera que los ejecutores fueron: Yákov Yurovski, G. P. Nikulin, M. A. Medvédev (Kudrin), Piotr Ermakov, S. P. Vagánov, A. G. Kabanov, P. S. Medvédev, V. N. Netrebin y Y. M. Zelms. Filipp Goloschiokin, cercano a Yákov Sverdlov —a quien había conocido a comienzos de julio de 1918 en Moscú—, fue el portador de las órdenes para efectuar la ejecución. Tres letones renunciaron en el último momento a participar en el ajusticiamiento, alegando que no matarían a mujeres y niños.[21]

Repercusión[editar]

La Iglesia sobre la sangre de Ekaterimburgo, construida en el lugar que ocupaba la casa Ipátiev.

La mañana siguiente, temprano, Yurovski tomó los cadáveres y los escondió en otra parte (56°56′32″N 60°28′24″E / 56.942222, 60.473333). Cuando el vehículo que transportaba los cuerpos se averió, Yurovski procedió a enterrarlos —cubiertos de ácido— en una fosa sellada y escondida bajo escombros, traviesas de ferrocarril y tierra (56°54′41″N 60°29′44″E / 56.9113628, 60.4954326) en la carretera de Koptiaki, un camino para carretas (posteriormente abandonado) situado 19 km al norte de Ekaterimburgo.

En mayo de 1979, los restos de la mayor parte de la familia y de sus sirvientes fueron encontrados por entusiastas aficionados, quienes mantuvieron en secreto el hallazgo hasta la caída del comunismo.[22]​ En julio de 1991, se exhumaron cinco cuerpos: el del zar, la zarina y tres de sus hijas.[23]​ Tras las pruebas de ADN, los restos fueron trasladados con honores de Estado a la capilla de Santa Catalina de la catedral de San Pedro y San Pablo de San Petersburgo, donde descansan los restos de la mayoría de los monarcas rusos desde Pedro el Grande.[24]​ El presidente Borís Yeltsin y su esposa asistieron al funeral junto a varios parientes de los Románov (entre ellos Miguel de Kent). Los dos cuerpos restantes fueron descubiertos en 2007.[25]

El 15 de agosto de 2000, la Iglesia ortodoxa rusa anunció la canonización de la familia por su «humildad, paciencia y mansedumbre».[26]​ Sin embargo, ante el fuerte debate que generó el anuncio, los obispos no proclamaron a los Románov como mártires, sino como portadores de la Pasión (canonización de los Románov).[26]​ El 1 de octubre de 2008, la Corte Suprema de Rusia reconoció a Nicolás II y su familia como víctimas de la represión política y los rehabilitó.[27][28]

El 26 de agosto de 2010, un tribunal ruso ordenó reabrir la investigación sobre el asesinato de Nicolás II y su familia, aunque los bolcheviques que se cree que habían participado en el fusilamiento ya hubieran muerto. La principal unidad de investigación del fiscal general de Rusia anunció que cerraba el caso por el largo tiempo transcurrido desde los hechos y porque los responsables ya habían muerto. Sin embargo, un tribunal de Basmanny ordenó reabrir el caso, alegando que una hipotética sentencia de la Corte Suprema culpando al Estado por las muertes hacía el fallecimiento de los ejecutores irrelevante, según testimonio de un abogado de los parientes del zar y agencias de noticias locales.[29]

Con el paso de los años, numerosas personas han asegurado ser miembros de la familia Románov que sobrevivieron al fusilamiento. El proceso de identificación de los restos mortales fue exhaustivo. Las autoridades rusas enviaron muestras al Reino Unido y a Estados Unidos para realizar exámenes genéticos. Los resultados mostraron que cinco de los esqueletos pertenecían a miembros de una misma familia y otros cuatro no presentaban vinculación. Tres de los cinco cadáveres pertenecían a hijos de dos padres.

  1. La madre tenía vínculos genéticos por vía materna con Felipe de Edimburgo (nieto de la hermana mayor de Alejandra: Victoria de Hesse-Darmstadt), quien dio una muestra de ADN que encajaba con la de los restos.
  2. El padre tenía relación con Jorge Aleksándrovich Romanov, hermano pequeño de Nicolás II.

Los científicos británicos que realizaron las pruebas aseguraron estar seguros al 98,5 % de que los restos pertenecían al zar, su familia y sus sirvientes.[30][31]​ Las reliquias del incidente de Ōtsu, un intento fallido de asesinato contra Nicolás efectuado en 1891, no sirvieron para aportar pruebas suficientes ya que se encontraban contaminadas. El esqueleto de Nicolás II se identificó inicialmente el 22 de junio de 1992 y esta identificación se confirmó como tal finalmente el 5 de diciembre de 2008, tras varias pruebas de ADN efectuadas por científicos rusos y estadounidenses.[32]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Robert K. Massie (2012). The Romanovs: The Final Chapter. Random House. pp. 3-24. 
  2. Robert Gellately. Lenin, Stalin, and Hitler: The Age of Social Catastrophe Knopf, 2007 ISBN 1-4000-4005-1 p. 65.
  3. Figes, Orlando (1997). A People's Tragedy: The Russian Revolution 1891–1924. Penguin Books. p. 638. ISBN 0-19-822862-7. 
  4. a b King, G. (1999). The Last Empress, Replica Books, p. 358. ISBN 0735101043.
  5. a b The Daily Telegraph (17 de enero de 2011). «No proof Lenin ordered last Tsar's murder». 
  6. a b «Расследование убийства Николая II и его семьи, продолжавшееся 18 лет, объявлено завершенным» (en ruso). НТВ-новости. Archivado desde el original el 11 de febrero de 2013. Consultado el 29 de diciembre de 2012. 
  7. a b c «"Уголовное дело цесаревича Алексея". На вопросы обозревателя "Известий" Татьяны Батенёвой ответил следователь по особо важным делам Следственного комитета Российской Федерации Владимир Соловьёв». 17 de enero de 2011. 
  8. a b Интервью следователя Соловьёв, Владимир Николаевич (следователь) - В. Н. Соловьёва и Аннинский, Лев Александрович - Л. А. Аннинского (2008). «Расстрельный дом» (en ruso). 
  9. Tames, p. 56
  10. Tames, p. 62
  11. Bullock, David (2012) The Czech Legion 1914–20, Osprey Publishing ISBN 1780964587
  12. Massie (2012). The Romanovs: The Final Chapter. pp. 3-24. 
  13. William Clarke (2003). The Lost Fortune of the Tsars. St. Martin's Press. p. 66. 
  14. a b c 100 великих казней, M., Вече, 1999, p. 439 ISBN 5-7838-0424-X
  15. Massie, p. 8
  16. King G. and Wilson P., The Fate of the Romonovs, p. 303
  17. Massie, p. 6
  18. Radzinsky (1992), pp. 380–393
  19. Steinberg, Mark D.; Khrustalëv, Vladimir M. and Tucker, Elizabeth (1995). The Fall of the Romanovs. Yale University Press. ISBN 0-300-07067-5. 
  20. «Murder of the Imperial Family - Yurovsky Note 1922 English». Alexander Palace. Consultado el 21 de noviembre de 2015. 
  21. Plótnikov, Iván (2003). О команде убийц царской семьи и ее национальном составе Журнальный зал, No. 9 (en ruso)
  22. Massie, pp. 32–35
  23. Massie, pp. 40 ff.
  24. «Romanovs laid to rest». BBC News. 17 de julio de 1998. 
  25. Harding, Luke (25 de agosto de 2007). «Bones found by Russian builder finally solve riddle of the missing Romanovs». The Guardian (London). Consultado el 20 de mayo de 2010. 
  26. a b «Nicholas II And Family Canonized For 'Passion'». New York Times. 15 de agosto de 2000. Consultado el 10 de diciembre de 2008. 
  27. BBCNews (1 October 2008). Russia's last tsar rehabilitated. Retrieved on 1 October 2008
  28. Blomfield, Adrian (1 de octubre de 2008). Russia exonerates Tsar Nicholas II The Telegraph.
  29. The New York Times, 27 August 2010
  30. Gill, P; Ivanov, PL; Kimpton, C; Piercy, R; Benson, N; Tully, G; Evett, I; Hagelberg, E et al. (1994). «Identification of the remains of the Romanov family by DNA analysis». Nature genetics 6 (2): 130-5. PMID 8162066. doi:10.1038/ng0294-130. 
  31. Van der Kiste, John and Hall, Coryne (2004) Once A Grand Duchess: Xenia, Sister of Nicholas II, Sutton Publishing p. 174 ISBN 0750935219
  32. Coble, Michael D., et al. "Mystery solved: the identification of the two missing Romanov children using DNA analysis." PloS one 4.3 (2009): e4838.online