Arturo Prat

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Agustín Arturo Prat Chacón
Arturo Prat con espada.jpg
Arturo Prat con su espada
Capitán de fragata
Lealtad Chile Bandera de Chile
Mandos
Participó en

Guerra contra España:

Guerra del Pacífico:


Nacimiento 3 de abril de 1848[1]
Hacienda San Agustín de Puñual,
villa de Ninhue,
provincia de Ñuble,
Chile Bandera de Chile
Fallecimiento 21 de mayo de 1879 (31 años).
villa de Iquique,
provincia de Iquique,
Perú Flag of Peru (war).svg[n 1]
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Agustín Arturo Prat Chacón (Hacienda San Agustín de Puñual, Ninhue, 3 de abril de 1848-Iquique,[n 1] 21 de mayo de 1879) fue un marino, militar y abogado chileno.

Como militar, permaneció en la Armada de Chile entre 1858 y 1879, periodo en el que participó en la Guerra contra España (1865-1866) ―donde intervino en los combates navales de Papudo y de Abtao― y en la Guerra del Pacífico (1879-1883) ―donde comandó la corbeta Esmeralda en el combate naval de Iquique, en el cual murió―. Como abogado, se dedicó entre 1876 y 1879 a resolver tanto asuntos privados como temas relacionados con lo naval;[2] remodeló el sistema legal de la Armada, modificó la ley de navegación y regularizó los ascensos en dicha institución.[3] [4]

Es considerado el máximo héroe naval en Chile,[5] donde ha sido conmemorado de diversas maneras: cuatro unidades de la Armada de Chile,[5] la Escuela Naval,[6] [n 2] una universidad[7] y 144 calles[8] llevan su nombre.

Familia[editar]

Origen[editar]

El origen de la familia Prat se encuentra en Santa Coloma de Farnés, Cataluña (España).[9] Allí nació Isidro Prat Camps, labrador y bisabuelo de Arturo, quien tuvo cuatro hijos con María Rosa Guigueras y Mascaró:[10] José, Narciso, Ignacio y Pedro.

Ignacio Prat Guigueras (c. 1780-1824) se inclinó por el comercio y trabajó como exportador de géneros, principalmente a Argentina; por razones que se desconocen, emigró alrededor de 1806 a Chile,[10] donde se casó con Agustina Barril Rojas y formó una familia en 1811.[10] [11] Tuvieron cuatro hijos, de los cuales solo Agustín y Clara sobrevivieron.[10]

Agustín Prat Barril se dedicó al comercio y abrió una tienda en Santiago, donde conoció a María del Rosario Chacón Barrios, con quien contrajo matrimonio el 26 de octubre de 1838.[10] Ambos abrieron una tienda que fue destruida por un incendio. Económicamente arruinados, abandonaron la capital chilena y se trasladaron a la hacienda San Agustín de Puñual, en Ninhue (provincia de Ñuble), en ese entonces explotada por Andrés Chacón Barrios, hermano de María del Rosario. Posteriormente, tres de sus hijos murieron en la niñez y Agustín contrajo una parálisis progresiva. En dicha hacienda nació el 3 de abril de 1848 su cuarto hijo, Agustín Arturo Prat Chacón.[10]

Ancestros[editar]

Niñez[editar]

Tras su nacimiento, pareció que estaba condenado a seguir el destino de sus hermanos mayores; no gritó al nacer y fue un niño de contextura y salud delicadas. Sin embargo, su madre estaba dispuesta a luchar; confió la salud de su hijo a la hidroterapia y los sudores hidropáticos del llamado «método Priessnitz», desarrollado por el checo Vincent Priessnitz.[13]

Su padre fue tentado por la fiebre del oro de California, por lo que partió con otros chilenos a probar fortuna en Estados Unidos, aventura que le costó la ruina económica. La familia debió vender la hacienda y regresar a la capital chilena.[14] En 1849 la familia Prat Chacón encontró solvencia con una chacra, ubicada en la actual comuna de Providencia en las entonces cercanías de Santiago, que poseía Pedro Chacón, donde transcurrieron los años de infancia de Prat.[15] [16]

Se fue desarrollando físicamente, dejando atrás su condición «casi raquítica y enfermiza», según la descripción de su tío Jacinto Chacón.[11] Se le atribuyó el cambio al método Priessnitz, pero es más probable que fuera resultado del ambiente estimulante de la chacra, de su afición por los ejercicios físicos y al espíritu de superación que le inculcó desde temprano su madre. La chacra se vendió y la familia se trasladó en 1854 a una modesta casa en la calle Nueva de San Diego, llamada hoy día Arturo Prat.[16]

En esa misma calle en 1856, inició sus estudios en la Escuela Superior de Instrucción Primaria,[16] conocida como la «escuela de la Campana» debido a una torre con una campana que tañía para llamar a las clases.[17] El director de este establecimiento fue José Bernardo Suárez, un connotado profesor.[18] Fue un estudiante de buena conducta, salvo por pleitos y travesuras propias de la niñez, tenía problemas con las matemáticas, específicamente con la aritmética, pero los superó y obtuvo distinción en lectura, geografía, religión y la propia aritmética en 1856.[19] Dejó la escuela el 25 de agosto de 1858 y tres días más tarde ingresó en la Escuela Naval del Estado.[20] [n 2]

Juventud[editar]

La Escuela Naval[editar]

Arturo Prat, Jacinto Chacón (tío de Arturo) y Luis Uribe. Fotografía tomada el día del ingreso de Arturo Prat a la Escuela Naval, 1858.
Arturo Prat, 1863.

El 28 de agosto de 1858,[1] [21] fue uno de los veintiséis cadetes[6] que ingresaron a la Escuela Naval del Estado —dirigida entonces por el francés Juan Julio Feillet, secundado por su compatriota Anatolio Desmadryl— gracias a las becas creadas por el presidente Manuel Montt Torres para el ingreso a esa institución; eran dos becas por provincia: Una de Arauco tocó a Prat; la otra, a Luis Uribe Orrego. Ambos tenían como apoderado a Jacinto Chacón ―tío de Arturo y padrastro de Uribe, por lo que los dos se convirtieron en casi hermanos―,[11] y formaron parte del llamado «curso de los héroes», integrado por Constantino Bannen Pradel, Luis Anacleto Castillo Goñi, Carlos Condell de la Haza, Juan José Latorre y Jorge Montt Álvarez, entre otros, todos ellos personajes destacados en la Guerra del Pacífico.[6] [11]

Su primer año como cadete fue irregular en los estudios; distraído, continuaron sus dificultades con las matemáticas. Sin embargo, al igual que en la escuela, se sobrepuso y obtuvo una medalla de plata por sus logros.[22] En su segundo año, los alumnos debieron iniciar el aprendizaje náutico. Su primer viaje de instrucción se realizó en 1859 en el vapor Independencia,[21] bajo el mando del capitán de corbeta Nicolás Saavedra, donde aprendieron maniobras de vela y aparejo, para después seguir con las prácticas de marinería y artillería.[23] En enero de 1860, Prat abordó por primera vez la Esmeralda (1855),[1] [21] comandada por el capitán de fragata José Anacleto Goñi Prieto. Siguió su aprendizaje náutico: embarque y desembarque, simulacros de combate y otros.[24] En julio de 1861, egresó de la Escuela Naval[21] como «primera antigüedad», el más distinguido del curso, y obtuvo el grado de guardiamarina sin examen.[11] [25]

Continuó los viajes de práctica, siempre en la Esmeralda —cariñosamente apodada La Mancarrona—, donde ocurrieron hechos dignos de destacar. Uno de ellos fue el incendio del pontón francés Infernal, que «almacenaba carbón, artículos navales, explosivos y municiones»,[26] ocurrido el 1 de octubre de 1861 frente a los Almacenes Fiscales de Valparaíso. Allí mismo se encontraban la Esmeralda y el Maipo que cañonearon inútilmente la nave francesa para hundirla. Para aplacar el siniestro, la Esmeralda envió algunos botes; uno de ellos era conducido por el guardiamarina Prat, quien después de dos horas de lucha contra el fuego debió retirarse de la nave con los demás marineros, produciéndose el daño temido, en barcos y edificios aledaños.[27] [26] El 21 de julio de 1864, dio las pruebas teóricas y prácticas necesarias para pasar de guardiamarina sin examen a guardiamarina examinado.[1] [21] [25]

Guerra con España[editar]

Prat con uniforme de guardiamarina, 1864.

Entre fines de 1863 y comienzos de 1864, se produjeron incidentes que detonaron la desaprobación chilena a la ocupación de las peruanas islas Chincha por la escuadra española,[28] lo que desembocó en la guerra contra España (1865-1866), declarada el 25 de septiembre de 1865.[29]

Entonces comandaba la Esmeralda el capitán de fragata Juan Williams Rebolledo, quien planeó la recuperación del vapor chileno Matías Cousiño y la captura de la goleta española Covadonga. El 26 de noviembre de 1865, ocurrió el combate naval de Papudo,[30] que se inclinó a favor del bando chileno, que capturó la goleta española.[21] Esto hizo que, por un lado, todos los marineros chilenos partícipes del acto fueran ascendidos en un grado, por lo que Prat se convirtió en teniente segundo;[21] y que, por otro lado, el vicealmirante español José Manuel Pareja se suicidara.[31]

Para compensar la derrota de Papudo, la escuadra española, mandada por el brigadier de mar Casto Méndez Núñez, buscó otro enfrentamiento con las naves aliadas —la declaración de guerra de Chile había sido secundada por Perú el 13 de diciembre de 1865, y Ecuador y Bolivia, el 30 de enero y el 22 de marzo de 1866, respectivamente—, que ocurrió en las cercanías del archipiélago de Chiloé, en el combate naval de Abtao el 7 de febrero de 1866.[1] [21] El combate consistió en un cañoneo a distancia entre la Covadonga y las fragatas hispanas Villa de Madrid y Blanca —las otras naves aliadas no participaron o por falta de carbón o por lo rocoso del estuario—. Bajo el mando del capitán de fragata Manuel Thomson, Prat servía entonces en la Covadonga, que resistió el bombardeo español e impactó la fragata Blanca. Las bajas españolas fueron de seis heridos y tres contusos mientras que en la escuadra aliada los historiadores discrepan sobre el número de bajas: las cifras de muertos oscilan entre dos y doce y los heridos entre uno y una veintena.[32]

Tras la guerra —se firmó un armisticio indefinido entre España y los cuatro aliados el 11 de abril de 1871, y Chile y España firmaron un tratado de paz el 12 de julio de 1883—,[29] realizó numerosos viajes marítimos, tanto en Chile como en el exterior; por ejemplo, visitó el archipiélago de Juan Fernández e isla de Pascua, Magallanes y Perú.[21] Durante este último viaje, realizado en 1868 en la corbeta O'Higgins, mandada por el capitán de fragata Ramón Cabieses, se encargó de transportar auxilios a los afectados por el terremoto de Arica de ese mismo año y, bajo las órdenes del vicealmirante Manuel Blanco Encalada, de repatriar los restos de Bernardo O’Higgins.[11]

Adultez[editar]

Joven oficial[editar]

Retrato de Arturo Prat, pintado por su amigo personal Juan Francisco González.

El 9 de septiembre de 1869, se convirtió en teniente primero[21] y volvió a la O'Higgins como oficial detall (segundo comandante) en enero de 1870.[25] A partir de 1871, fue oficial detall de la Esmeralda, por lo que le correspondieron diversos cargos en la Escuela Naval (profesor, subdirector, director interino) y se le encomendaron los cursos de ordenanza naval, derecho, táctica naval y cosmografía, entre otros.[1] [25] [33]

Asimismo, tuvo que estacionarse entre 1871 y 1872 con la corbeta en el puerto de Mejillones para proteger los intereses de los ciudadanos chilenos avecindados allí. Alcanzó los grados de capitán de corbeta graduado el 12 de febrero de 1873[1] [21] [25] y efectivo en 1874.[21] Fue un profesor que luchó contra la falta de recursos del medio para impartir una educación de calidad, al punto que él mismo tradujo los libros del francés al español.[34]

El 24 de mayo de 1875, la Esmeralda se encontraba en Valparaíso mientras Prat guardaba licencia por estar enfermo. El comandante del barco, Luis Alfredo Lynch, también se encontraba con licencia, por lo que la nave quedó a cargo del teniente Constantino Bannen Pradel. Estalló un violento temporal en la bahía, el Valdivia rompió sus amarras y se precipitó contra la Esmeralda, que a su vez impactó al Maipo. Cuando llegaron Prat y Lynch, el naufragio de la Esmeralda pareció inevitable; ambos fueron transportados por los boteros al navío, pero las olas inmovilizaron la embarcación. Prat se arrojó al agua y nadó hasta el buque y subió a bordo por una cuerda, tal como lo hiciera instantes antes Lynch, donde trabajó, con una cuerda atada por la cintura al mástil, para llevar a cabo las maniobras de salvamento, que consistieron en varar la nave de proa contra la playa y asegurarla allí mediante cordajes. Pese a que no fue fácil, al final se logró la varazón, salvándola del naufragio.[1] [21] Luis Alfredo Lynch recordaría después «la imperturbable serenidad ante el peligro» de Arturo Prat.[35] La reparación de la Esmeralda fue difícil y larga y su costo se elevó a 100 000 pesos. Lynch tuvo que enfrentar un sumario en su contra por las responsabilidades que le cupieron, pero logró salvarse por un empate en la votación; durante todo el sumario, Prat fue fiel a su superior apoyándolo en el proceso.[36]

Concluidos los exámenes en mayo de 1876, el gobierno chileno cerró la Escuela Naval.[25] Prat, que dejó a Condell a cargo de la Esmeralda, desembarcó y fue nombrado ayudante de la Gobernación Marítima de Valparaíso[1] [21] por sus estudios de abogado. El 25 de septiembre de 1877 ascendió a capitán de fragata,[25] pero solo volvió a la Esmeralda una vez iniciada la Guerra del Pacífico en 1879. En 1877 fue destinado por un tiempo al Río de la Plata en comisión de servicio.[1] [21]

Abogacía[editar]

Estudios[editar]

Interesado en las leyes, decidió obtener el título profesional y en 1870 inició sus estudios para convertirse en abogado. Comenzó con su egreso como alumno libre de Humanidades en el Liceo de Valparaíso y el Instituto Nacional. En 1871 consiguió el diploma del bachillerato en filosofía y humanidades,[37] requisito para iniciar los estudios de derecho, encontrándose entre sus examinadores el historiador Diego Barros Arana.[11]

Portada de Observaciones a la lei electoral vijente, tesis escrita con la ortografía de Bello.

En 1872 empezó los estudios en propiedad, adscrito a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, estudiando a bordo de la Esmeralda, ese año en Mejillones. Al regresar, solicitó ser examinado en Valparaíso y aprobó los ramos requeridos. En 1875 inició la práctica de la abogacía, requisito anterior al título, en un estudio jurídico porteño. Defendió al ingeniero Ricardo Owen, acusado de desobediencia, y después a su amigo y compañero Luis Uribe Orrego, acusado de desacato y desobediencia a sus superiores. Tuvo éxito defendiendo el caso de Owen, pero no en el de Uribe, quien fue condenado por seis votos en contra a seis meses de presidio; sin embargo, una amnistía del presidente salvaron a Uribe y su carrera naval de este destino.

En julio de 1876, aprobó los últimos cursos. Listo para licenciarse, debió sortear una cédula entre diversos ramos y rendir examen sobre ella; su cédula fue derecho romano, que logró pasar los días 24, 25 y 26 de julio. Asimismo, obtuvo la aprobación de su tesis de licenciatura, titulada Observaciones a la lei electoral vijente,[38] que contiene pistas acerca de su pensamiento político. Fue escrita en el marco de la promulgación de la nueva ley electoral, durante el gobierno de Federico Errázuriz Zañartu, cuando se estableció la institución de los mayores contribuyentes y el voto acumulativo para los diputados. Prat analizó esta ley según la perspectiva de que con ella era posible avanzar en la libertad electoral; señaló las contradicciones y oscuridades del texto, pero recalcó que era una ley «eminentemente liberal».[39] Termina diciendo: «Buena en el fondo, tiene la necesidad de serias e importantes reformas en materia de reglamentación, si ha de alcanzar el alto objetivo que está a ser destinada: ser garantía eficaz de que el resultado de las urnas sea la fiel expresión de la voluntad nacional».[38]

Debió rendir el examen final ante los ministros de la Corte Suprema el 31 de julio de 1876; sin embargo, se enteró de que el máximo Tribunal había resuelto no oír exámenes ese día. Insistió en que su tiempo como marino era muy limitado, pidiendo una audiencia con el presidente de la Corte Suprema, Manuel Montt Torres, a quien convenció de que se le dejara examinar; finalizado el día, Prat se convirtió en abogado a los 28 años de edad.[11]

Pese a su título, su difícil situación económica y las súplicas de su mujer, se rehusó a dejar la Marina para ejercer como abogado, aduciendo: «No poseo ambiciones de lucro, ni los honores ni la gloria me atraen, pues creo que puedo servir a mi patria de algún otro modo».[40]

Jurista[editar]

Ejerció como abogado en el periodo 1876-1879. Se dedicó principalmente a resolver los problemas legales de los Chacón Barrios y los Carvajal Briones, así como también problemas relacionados con lo naval.[2] Aspiró a ser auditor de Marina, pero solo fue investido como «ayudante», principalmente debido a su escasa experiencia, y se le encomendaron los aspectos jurídicos de la Comandancia General de Marina.

Remodeló completamente el sistema legal de la Armada, empezando por la ley de navegación, presentando 152 modificaciones a esta, de las cuales gran parte fue aceptada.[3] También se encargó de regularizar los ascensos, para evitar que influyeran las relaciones sociales, los cuoteos políticos y factores que no fueran sino el mérito propio y la antigüedad. Prat murió sin ver publicado este código de marina.[4] Durante esta etapa, sobrellevó recelos encubiertos y hostilidades de sus pares, quienes le mantenían una cierta distancia por ser abogado y no considerarlo un militar pleno.[41]

Hombre de familia[editar]

Noviazgo y matrimonio[editar]

Carmela Carvajal Briones, esposa de Arturo Prat.

Pedro Chacón acostumbraba a dar una o dos veces por semana alguna tertulia en su casa porteña. Arturo iba frecuentemente a ellas, al igual que lo hacía la cuñada de Concepción Chacón, Carmela Carvajal Briones. En esas tertulias, ambos se conocieron y enamoraron.

Al regresar del viaje que repatrió los restos mortales de O’Higgins desde Perú en 1868, Prat trajo regalos para Carmela: un abanico, un costurero, un tarjetero de marfil y una cruz de plata. La relación era muy obvia, pero muy reservada para Prat, quien se molestaba cuando hacían relación a su noviazgo; además de la timidez natural, otra de las razones por la que Prat se molestaba era el temor de formalizar una relación para la cual no tenía el dinero con que mantener un matrimonio. Cuando supo que sería ascendido a capitán de corbeta, se decidió finalmente a pedir la mano de Carmela en 1873. Un poco posterior a esto, se encuentra la única carta de amor de Prat a su novia llegada hasta nosotros:

Mi Carmela, mi vida, mi tesoro, tengo que decirte, incluso el que te adoro cada día con más vehemencia, no lo hago ahora porque temo empeorarme. Recibe el corazón apasionado de tu Arturo.[42]

En la iglesia de San Agustín de Valparaíso el 5 de mayo de 1873, tocaron las campanas nupciales.[21] Los bendijo el sacerdote José Francisco Salas a las 10:30 horas. Eran marido y mujer.[43] Los recién casados pasaron su luna de miel en Quillota y en las termas de Cauquenes; después, Prat regresó a Valparaíso para retomar sus deberes navales.

Posteriormente, Prat trató a su esposa como una igual, como una compañera, algo difícil de encontrar en la época decimonónica, encargándole, por ejemplo, el presupuesto familiar, y él mismo haciéndose cargo de algunos de los problemas domésticos:

A cada momento me parece que te veo rendida de mecer a nuestra hija, sin que a tu lado esté y compartir, aunque sea en pequeño, tus trabajos [...][44]

Hijos[editar]

Blanca Estela y Arturo Héctor Prat Carvajal, hijos de Arturo Prat.

El 5 de marzo de 1874 nació la primera hija de los Prat Carvajal: Carmela de la Concepción.[10] [45] Como los malogrados hermanos mayores de Prat, ella heredó una contextura frágil y enfermiza; su problema era una hernia causada por el retiro del cordón umbilical, que se agravó por diferentes males —diarrea y fiebre, entre otros—. Prat le escribió a su esposa: «Continúa usando la homeopatía para mi hijita y avísame luego que esté sana». Prat supuso que el método que lo curó de su condición endeble haría las mismas maravillas en la niña; pero no funcionaba, para desesperación de una madre impotente y un padre desesperado en la plegaria.[46] Al término de su estación anual, Prat debió ser transportado al centro del país por el Abtao, que no llegó. El 13 de diciembre, el vapor llegó finalmente y le escribió a su mujer: «Luego pues te voy a ver, como también a mi hijita que espero que esté completamente sana».[47] Sin embargo, la niña había muerto el día 5; al anochecer le llegó una carta de su esposa:

Arturo de mi corazón: nuestro querido angelito sigue mal; siento que mi corazón desfallece de dolor y tú no estás para sostenerme... Si te fuera posible venirte, sería mi único consuelo. No desesperes mi bien, piensa en tu infeliz Carmela.

Carta de Carmela Carvajal a Arturo Prat, diciembre de 1874.

El vapor no pudo salir hasta el día 18. Todas sus esperanzas fueron destruidas en el viaje por una esquela de pésame, entregada en algún puerto intermedio, firmada por Juan José Latorre. Al pie de la carta anterior de su mujer, Prat anotó:

El 5 de diciembre, a las 1 horas 3 minutos de la noche, murió mi hija Carmela de la Concepción. Esta carta es la destinada a anunciármelo, la amargura que revela debiera habérmelo hecho comprender, pero tan dulce es la esperanza.

Arturo Prat, diciembre de 1874.

Posteriormente, nacieron en Valparaíso sus otros dos hijos:[10] Blanca Estela (11 de septiembre de 1876)[n 3] y Arturo Héctor (6 de marzo de 1878).[n 4]

Misión en el Río de la Plata[editar]

Por encargo del gobierno de Chile, y a raíz de las intenciones del gobierno argentino de marcar soberanía en la Patagonia, particularmente en el río Santa Cruz, Prat realizó servicios especiales de inteligencia en Uruguay y Argentina.

El objeto de su viaje, me dijo su Excelencia, es saber si está dispuesto a trasladarse a Montevideo para saber lo que se haga en la República Argentina, en orden a armamentos, movimientos militares y toda clase de aprestos que revelen un carácter hostil a Chile, pues se están recibiendo continuamente telegramas alarmantes, quizás sin fundamento real y lo que se desea es saber lo que haya de positivo.[48]

Arribó a Montevideo el 18 de noviembre de 1878; se presentó como abogado y escritor, y se alojó en el Hotel de la Paz. Visitó dos veces Buenos Aires en diciembre del mismo año, logrando establecer algunos contactos y encontrándose brevemente con el presidente Nicolás Avellaneda.[49] Durante su misión, entregó una serie de datos militares y navales argentinos solicitados por el gobierno chileno. Minusvaloró la potencia militar efectiva de Argentina, aduciendo factores como el impacto de la crisis económica, la gran cantidad de extranjeros y la inexperiencia de sus marineros, pero, al mismo tiempo, advirtió sobre los acelerados preparativos para la guerra.[50] Sobre la posibilidad de un conflicto, su opinión era que:

No soy amigo de la guerra, pero creo también que el excesivo amor por la paz puede perjudicarnos más que la guerra misma, enervando el país y haciéndonos perder la influencia que para nuestra tranquilidad y bien de América debemos y podemos ejercer en América y que no ponemos en práctica por puro egoísmo.[51]

La misión no fue de su agrado, por lo que solicitó su retorno a Chile tras completar lo esencial de su misión. El 28 de enero de 1879, recibió autorización para volver a Chile, y arribó a Valparaíso a mediados de febrero.[52]

Guerra del Pacífico[editar]

Antecedentes[editar]

Cuando estalló la guerra, Prat no era muy bien visto entre sus pares a causa de su preparación académica como abogado, lo cual hacía desconfiar de su valer como militar; fue excluido de las primeras acciones y preparativos de la Armada y dejado en Valparaíso, donde fue designado secretario ayudante de la Comandancia General de Marina, cargo que le disgustaba, puesto que sentía que se le negaba su participación en las acciones de la Marina.[53]

Cuando el ministro plenipotenciario de guerra, Rafael Sotomayor Baeza, debió ir a Antofagasta por instrucciones del gobierno chileno, solicitó un ayudante, siendo designado Prat; renuente en un comienzo, Prat acató la orden, acompañó a Sotomayor y se ganó su confianza durante el viaje. Estando ambos embarcados en la fragata blindada Blanco Encalada, fue designado para notificar el bloqueo de Iquique a sus autoridades peruanas.[1] Aparentemente, bajo las premisas del ministro Sotomayor, Prat consiguió ser considerado en las acciones cuando estuvo en Antofagasta. Allí se le asignó el mando de la Covadonga.[1]

El 3 de mayo la corbeta Abtao, al mando del capitán de corbeta Carlos Condell de la Haza, y la Covadonga, al mando de Prat, zarparon a Iquique,[1] recalando en ese puerto el 10 de mayo ―cabe señalar que la Covadonga y la Esmeralda (al mando de Manuel Thomson) eran considerados de escaso valor militar a causa de su pobre andar―. Al llegar a Iquique, la escuadra chilena se preparaba para una incursión por sorpresa al puerto de El Callao; para cumplir el plan de atacar a la escuadra peruana en dicho puerto, el ahora almirante Juan Williams Rebolledo hizo cambios: designó como comandante de la Abtao a Thomson, de la Esmeralda a Prat y de la Covadonga a Condell. Prat y Condell quedaron a cargo del bloqueo de Iquique y allí también se quedó el transporte Lamar como depósito de carbón para los buques. El 16 de mayo, la escuadra chilena zarpó a El Callao con el plan de sorprender a los buques peruanos; sin embargo, ese mismo día zarpaban desde dicho puerto el monitor Huáscar con la fragata blindada Independencia, con destino a Arica, con el objeto de llevar refuerzos, armamento, municiones y vituallas, cruzándose en la noche ambas escuadras, sin avistarse.

Combate naval de Iquique[editar]

A las 6:30 del miércoles 21 de mayo de 1879, el vigía de la Covadonga avisó de la presencia de otros navíos con el grito «¡Humos al norte!». Debido a la camanchaca, no se pudo identificar a los recién llegados y por unos momentos se pensó que la escuadra chilena había regresado. Posteriormente, a las 6:45 horas, un marinero de la Covadonga observó con claridad las arboladuras de los buques y los reconoció como peruanos. Ante esa información, Condell ordenó dar un tiro de aviso a la Esmeralda, anclada en puerto. Prat al escuchar la señal dispuso levar el ancla, hacer comer a la tripulación y tocar zafarrancho de combate. Además, ordenó que la Covadonga se pusiera al habla para conferenciar y que se arrojara al mar, en un saco, la correspondencia para la escuadra chilena.

Arenga de Prat grabada en su monumento.

Al avistar las naves chilenas, los buques peruanos izaron bandera de combate. El Huáscar se encontraba más cerca al puerto. En ese momento, el almirante peruano Miguel Grau arengó por megáfono a su tripulación:

Tripulantes del Huáscar, estamos a la vista de Iquique, allí están nuestros afligidos compatriotas de Tarapacá y allí está el enemigo, impune aún. ¡Ha llegado la hora de castigarlo!, espero que lo sabréis hacer.

Miguel Grau[54]

Por su parte, Prat ordenó izar las señales: primero le hizo a Condell la señal de «¿Almorzó la gente?», luego «seguir mis aguas» y finalmente «venir al habla», y a continuación arengó a sus compañeros de armas:

Muchachos, la contienda es desigual! Nunca nuestra bandera se ha arriado ante el enemigo, espero pues que no sea esta la ocasión de hacerlo. Mientras yo esté vivo, esa bandera flameará en su lugar, y os aseguro que si muero, mis oficiales sabrán cumplir con su deber. ¡Viva Chile!

Arturo Prat[55]

Terminada la arenga, la Covadonga llegó al habla y Prat le ordenó a Condell: «¡que almuerce la gente!, ¡mantener bajos fondos!,[56] ¡reforzar las cargas!, ¡cada uno a cumplir con su deber!». Condell simplemente respondió «¡all right!». Terminado lo anterior, se sintió una explosión y una columna de agua y espuma se levantó cerca de ambos buques chilenos, el Huáscar había disparado su primer tiro y se iniciaba el combate.

Combate naval de Iquique, de Thomas Somerscales.
Hundimiento de la Esmeralda, de Thomas Somerscales.

A las 8:15, el Huáscar disparó su primer tiro que cayó en medio de las naves chilenas. Prat ordenó levantar el andar de la Esmeralda. A las 8:25, una segunda andanada cayó y un tiro del Huáscar dio de lleno en el estribor y lo pasó entre las bandas de la Covadonga, a la altura de la base del trinquete, penetrando el comedor que estaba siendo habilitado como hospital, mató al cirujano Pedro Videla y decapitó a su ayudante, dejando herido de muerte a un marinero.

Prat ordenó abandonar el bloqueo y dirigirse rápidamente al sur al transporte Lamar, que izó bandera estadounidense. De igual forma, Condell se retiró del puerto y se dirigio detrás del Lamar, hacia el sur. Grau ordenó a la fragata Independencia, al mando del comandante Juan Guillermo More Ruiz, cerrarle el paso a la Covadonga y al Lamar; la Independencia las siguió. De esta forma, quedaron en Iquique para enfrentarse el monitor Huáscar y la corbeta Esmeralda —el Huáscar pesaba 1130 toneladas, tenía un blindaje de 4 ½ pulgadas, dos cañones de 300 libras de avancarga, ubicados en su torreta, y 11 millas de velocidad a su máxima capacidad; la Esmeralda era entonces una vieja corbeta de madera de 850 toneladas y 200 caballos de fuerza, con ocho cañones de 40, cuatro de 30 y dos de 6 libras—.

Prat bajó a su camarote, se vistió con su uniforme de parada, guardó el retrato de su esposa y otros objetos personales y subió rápidamente al puente de mando. Allí, posicionó a la Esmeralda al frente de la costa, a 200 metros de ella, obligando al Huáscar a disparar por elevación para no dañar al pueblo peruano que se reunió en multitudes en la playa de El Colorado para seguir el combate. El general Juan Buendía, comandante de la plaza peruana de Iquique, hizo emplazar dos cañones de campaña en la playa y mandó en un falucho rápido un emisario con una advertencia (falsa) de presencia de torpedos al Huáscar.

Muerte de Arturo Prat, de Thomas Somerscales.
Prat guiado al sacrificio por el genio de la Patria, de Cosme San Martín.

Grau, erróneamente informado de que la Esmeralda estaba rodeada de torpedos, se detuvo a 600 metros de ella y empezó a disparar con sus cañones de 300 libras, sin lograr impactar ningún tiro durante hora y media, esto debido a la inexperiencia de los marinos peruanos en el manejo de la torreta Coles del monitor, a lo que le contestaba la tripulación chilena con sus cañones de 30 libras y fuego de fusilería, impactos que rebotan inútilmente sobre el blindaje macizo del Huáscar y que solo consiguió dañar los botes salvavidas.

En la costa, los peruanos instalaron una batería de cañones de 9 libras y empezaron a bombardear al barco chileno, que fue impactado por una granada disparada desde tierra, la cual mató a tres hombres. Los tiros de estas baterías de tierra fueron los que provocaron una carnicería a bordo. Al estar entre dos fuegos, Prat ordenó mover el buque, que lentamente maniobró dando apenas 4 nudos, puesto que su máquina estaba defectuosa y justamente reventaron dos de sus calderas dando apenas dos nudos y se posicionó a 1000 metros al norte de la ciudad y a 250 de tierra, donde se mantuvo hasta su hundimiento. Esta maniobra hizo ver a Grau de la inexistencia de los torpedos que rodeaban supuestamente a la Esmeralda. Uno de los tiros del Huáscar llegó de lleno en la cubierta, decapitó al corneta de órdenes Gaspar Cabrales y mutiló a los sirvientes de un cañón. La cubierta se comenzó a teñir con la sangre de quienes caían. La situación de la Esmeralda se tornó desesperada al verse batida y desmantelada por las baterías apostadas en la playa y por los cañones del Huáscar. Según fuentes chilenas, Grau desde su torre blindada exclamaba: «¡Como se baten estos chilenos!».[57]

A las 11:30 Grau, viendo la inútil carnicería que se cernía sobre la ya desmantelada y porfiada corbeta y queriendo terminar el combate que ya llevaba cuatro horas, ordenó espolonear a la Esmeralda. El monitor retrocedió para tomar impulso y se lanzó sobre el lado de estribor. El primer espolonazo fue a dar a la toldilla donde debido a la combadura de ese sector no pareció causar un daño fatal hasta entonces. Al dar el espolonazo por el lado de popa, Prat, con espada en mano, gritó: «¡Al abordaje muchachos!», grito que por el estruendo del choque solo fue escuchado por el sargento Juan de Dios Aldea, quien saltó junto con Prat y el marinero Arsenio Canave, quien resbaló y cayó al mar al momento del retroceso del monitor, trepando a este para luego morir en su cubierta. El sargento Aldea siguió solo a Prat armado con un hacha de abordaje y una pistola.[11] Ya en cubierta del monitor, Prat y Aldea se dirigieron resueltamente a la torre de mando; Grau al ver esta acción de los marinos chilenos ordenó apresarlos. El teniente segundo peruano Jorge Enrique Velarde intentó cumplir la orden de su superior, pero al abrir el escotillón recibió un tiro mortal —se cree que Prat mató a Velarde, según lo afirmaron los mismos peruanos del Huáscar; de hecho fue la única baja peruana a bordo del monitor—, lo que enardeció a los defensores parapetados en la estructura.

Al aproximarse a la torreta, Aldea recibió una descarga de fusilería en pleno vientre que lo dejó agónico sobre cubierta, solo siguió Prat; la marinería peruana contemplaba atónita la escena de coraje. Grau reiteró las órdenes de capturar vivo al capitán chileno. Llegado a la cubierta, Prat avanzó hacia la torre de mando, pero fue alcanzado por un disparo en una rodilla. Logró sostenerse sobre la otra, pero el marinero peruano Mariano Portales (o Portal), salido de la torreta, lo fulminó casi a quemarropa con un certero tiro en la frente, dejándolo agónico o muerto —algunas versiones aportadas por marineros peruanos capturados a bordo del Huáscar, tal como fue publicada en el Boletín de la guerra del Pacífico: Francisco Lena, portugués de 31 años y guardiamarina 2.º del Huáscar, indica que fue Portal el marinero que le dio el balazo en la frente. Otras fuentes indican que el nombre del marino que ultimó a Prat era Mariano Portales.[58] Otro prisionero no identificado, expuso en la entrevista que se publicó el 29 de octubre de 1879 en el Boletín de la guerra del Pacífico, que él fue uno de los cuatro que tomaron en brazos al comandante de la Esmeralda para trasladarlo a la cámara del comandante Grau—.[58] [59] Desde la Esmeralda se vio con horror el sacrificio de su jefe.

Inhumación de los restos mortales de Prat, Ignacio Serrano, y Juan de Dios Aldea en el Monumento a los Héroes de Iquique (en Valparaíso). Prat se encuentra en la cumbre, en tanto que en el segundo nivel están las estatuas de Riquelme, Serrano, Aldea y un marino genérico. Este monumento es también la cripta de estos marinos, Condell y otros.

Cuando Grau realizó un segundo espolonazo, esta vez hacia la proa de la Esmeralda, Ignacio Serrano gritó nuevamente «¡Al abordaje!», subiendo él y diez hombres a la cubierta del Huáscar; todos, salvo Serrano, fueron muertos por las ametralladoras Gatling montadas en el puente y por la fusilería de los marinos del monitor. Serrano recibió heridas en la zona genital y sus gritos eran atroces. Rápidamente Grau lo hizo llevar a la enfermería en estado de shock, donde se le dejó junto al agónico sargento Aldea.[11]

Finalmente un tercer espolonazo, esta vez en el centro de la nave, fue fatal y marcó el final de la nave chilena. Ya nadie más pudo saltar por la falta de altura, puesto que la Esmeralda se hundía de manera irremediable. El pabellón chileno fue lo último que tocó el mar. El último disparo lo efectuó el guardiamarina Ernesto Riquelme, quien se hundió con el cañón y la nave. Eran las 12:10.

Posteriormente, el almirante Grau demostró hondo pesar por la muerte de Prat y le rindió respetos, en una actitud que «demuestra su caballerosidad y hombría»[11] e hizo tomar acta de sus pertenencias.

[editar]

Luego del combate, el almirante Grau ordenó que los objetos personales de Prat ―su diario personal, uniforme y espada, entre otros― fueran devueltos a su viuda. Junto con ellos, Carmela Carvajal recibió una carta del almirante peruano.

En la rada de Iquique, Chile perdió un viejo buque de madera, pero la muerte de Prat permitió movilizar a la población chilena en torno a la causa común de la guerra, lo que fue a la postre uno de los factores de la victoria chilena en la Guerra del Pacífico, siendo el determinante la superioridad de su escuadra.[11]

Los restos de Prat, reconocidos por el español Eduardo Llanos, avecindado en Iquique, describieron una fatal herida en su frente. Posteriormente, reconocidos los restos desde su traslado desde Iquique a Valparaíso, se hizo evidente que la herida recibida por Prat en la frente necesariamente debió ser mortal y sin posibilidades de supervivencia.

Reconocimiento[editar]

Busto del capitán Arturo Prat Chacón en Guayaquil (Ecuador).
Estampilla de Arturo Prat, 1948.

Su muerte lo transformó en símbolo de la nación chilena en su lucha a muerte con sus enemigos; se le admiraba no por sus hazañas sino por representar los valores de dedicación y sacrificio.[60] Tras el término de la guerra, su imagen fue menos reverenciada, pero resurgió con fuerza durante el periodo parlamentario; frente a la corrupción del sistema político, su figura adquirió nuevos ribetes, personificando las virtudes civiles y el cumplimiento del deber, antes que los valores militares.

[Prat se convirtió] en la encarnación de un liderato dinámico y de una superioridad espiritual: el hombre que trajo fama a Chile, el guerrero que había igualado las proezas de los antiguos griegos. Para una nación donde la venalidad abundaba, donde una pequeña camarilla devaluaba la moneda del país y corrompía su sistema electoral, Prat representó la encarnación de la virtud cívica, un hombre tan dedicado a sus deberes que ningún motivo personal le impidió el cumplir con sus obligaciones cívicas.[61]

Con el paso del tiempo, pasó a simbolizar la unidad nacional.[62] El 21 de mayo ha sido feriado en Chile a partir de 1915[63] y también se ha convertido en la fecha de la Cuenta anual del presidente de la República ante el Congreso pleno desde 1926.[64]

Pese a que en algún momento se afirmó que en la Escuela Naval del Japón existían tres bustos de Horacio Nelson, Arturo Prat Chacón y Heihachirō Tōgō,[65] esto no está fehacientemente comprobado, pues no existen imágenes de estos tres bustos juntos allí; lo que sí parece ser cierto es que un busto de Prat habría sido llevado a Japón desde Chile en 1966 y colocado en un santuario shinto junto al del almirante Tōgō.[66] Se erigió un busto en su honor en el Malecón 2000 de la ciudad de Guayaquil (Ecuador), frente al cual se realizan actos conmemorativos en su nombre y de la Armada de Chile.[67]

En la cultura popular[editar]

Su nombre ha sido conmemorado de diversas maneras en Chile, a saber:

Su vida ha sido llevada a la pantalla en dos ocasiones:

Obra publicada[editar]

Notas[editar]

  1. a b En aquel momento, Iquique pertenecía a la República del Perú. En 1884, mediante el tratado de Ancón, pasó «perpetua e incondicionalmente» a Chile.
  2. a b c La Escuela Naval Arturo Prat fue fundada por el director supremo Bernardo O'Higgins el 4 de agosto de 1818 como «Academia de Jóvenes Guardias Marinas». Fue conocida como «Academia de Guardiamarinas» y «Escuela Náutica o de Aplicación» hasta 1858, cuando fue bautizada como «Escuela Naval del Estado». Recibió su nombre actual en 1945.
  3. Se casó en 1905 con Ramón Camilo Undurraga Silva, con quien tuvo cuatro hijos.
  4. Se casó en 1909 con Blanca Echaurren Clark, con quien tuvo cinco hijos.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k l m Fuentes et al., 1982, p. 467.
  2. a b Vial Correa, 1995, p. 104.
  3. a b Vial Correa, 1995, p. 106.
  4. a b Vial Correa, 1995, p. 107.
  5. a b c Armada de Chile (s/f). «FFG-11 "Capitán Prat"» (HTML). Consultado el 9 de febrero de 2016. 
  6. a b c d Armada de Chile (s/f). «Historia y tradición» (HTML). Consultado el 26 de febrero de 2016. 
  7. a b Ministerio de Educación Pública (14 de diciembre de 1984), «Ley 18368: Crea Universidad Arturo Prat», Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, consultado el 9 de febrero de 2016 .
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  10. a b c d e f g h i Pilleux Cepeda, Mauricio (21 de mayo de 2012). «Familia Prat». www.genealog.cl. Consultado el 4 de octubre de 2012. 
  11. a b c d e f g h i j k l Vial Correa, 2007.
  12. Pilleux Cepeda, Mauricio (7 de abril de 2013). «Familia Barrios - Andrés del Barrio». www.genealog.cl. Consultado el 11 de mayo de 2013. «Andrés del Barrio (var. Andrea Barri): n. Pisa, Italia, murió en 1815». 
  13. Vial Correa, 1995, pp. 36-38.
  14. Vial Correa, 1995, p. 37.
  15. Vial Correa, 1995, p. 38.
  16. a b c «Historia de Chile: Biografías. Agustín Arturo Prat Chacón: 1848-1879» (PHP). s/f. Consultado el 14 de febrero de 2016. 
  17. Vial Correa, 1995, pp. 38-39.
  18. Fuenzalida B., 1976, p. 28.
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  20. Fuenzalida B., 1976, p. 35.
  21. a b c d e f g h i j k l m n ñ o «Cronología de Prat». Revista en viaje (391): 26. mayo de 1966. 
  22. Vial Correa, 1995, pp. 41-42.
  23. Vial Correa, 1995, p. 42.
  24. Fuenzalida B., 1976, p. 43.
  25. a b c d e f g Armada de Chile (s/f). «Tradición e historia - Biografías: Arturo Prat Chacón». Consultado el 19 de abril de 2016. 
  26. a b González V., Andrés; Ariany Alcota G. y Carén Fuentes O. (2013). «Primer Conjunto de Almacenes». Almacenes Fiscales de Valparaíso: su historia y evolución. p. 10. 
  27. Fuenzalida B., 1976, pp. 47-51.
  28. Fuentes et al., 1982, pp. 253-254.
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  30. Fuentes et al., 1982, pp. 409-410.
  31. mcnbiografias.com (s/f). «Pareja Setién, José Manuel (1813-1865)». Consultado el 21 de febrero de 2016. 
  32. Valdizán Gamio, José (1987). Historia naval del Perú. 
  33. De la Cerda y Ferrada Guerra, s/a, p. 18.
  34. Vial Correa, 1995, p. 62.
  35. Fuenzalida B., 1976, «XXXIV».
  36. Vial Correa, 1995, p. 68.
  37. Memoria Chilena (s/f). «Arturo Prat Chacón» (HTML). Consultado el 4 de abril de 2015. 
  38. a b Prat Chacón, Arturo (1876). Observaciones a la ley electoral vigente. Valparaíso: Imprenta del Mercurio. p. 36. 
  39. Vial Correa, 1995, pp. 131-132.
  40. Sater, 2005, p. 8.
  41. Vial Correa, 1995, p. 105.
  42. Carta de Arturo Prat a Carmela Carvajal, 7 de febrero de 1873.
  43. Vial Correa, 1995, p. 74.
  44. Iturriaga, 2011, p. 86.
  45. Vial Correa, 1995, p. 82. «El 5 de marzo nació Carmela de la Concepción a las 9:35 a. m., en circunstancias que el día anterior me había ido yo a Santiago... El 5 de abril fue bautizada en la Parroquia del Espíritu Santo, siendo los padrinos la Conchita con José Jesús [...]»
  46. Carta de Arturo Prat a Carmela Carvajal, 21 de septiembre de 1874 «¡Pobre angelito!, ya no puedo verla, al menos quiero que esté sana».
  47. Carta de Arturo Prart a Carmela Carvajal, 13 de diciembre de 1874.
  48. Castagneto y Lascano, 2009, p. 78.
  49. Vial Correa, 1995, pp. 144-147.
  50. Vial Correa, 1995, p. 151.
  51. Izquierdo, Guillermo. «Reflexiones históricas sobre la Guerra del Pacífico». Boletín de la Academia Chilena de la Historia (91): 39. 
  52. Vial Correa, 1995, pp. 156-157.
  53. López Urrutia, Carlos. Historia de la Marina de Chile. p. 245. 
  54. Ahumada, Pascual. «Correspondencia marítima a la Opinión Nacional de Lima». Guerra del Pacífico. vol. I. p. 336. 
  55. Uribe, Luis. «III». Los combates navales de la guerra del Pacífico. p. 28. 
  56. Rodríguez Sepúlveda, Juan Agustín. Patricio Lynch, vicealmirante y general en jefe: síntesis de la Guerra del Pacífico. p. 42. 
  57. Bulnes, 1911, «vol. I, cap. VIII», p. 187.
  58. a b Luna Vegas, Emilio (1982). Perú y Chile en cinco siglos. Librería Editorial Minerva. «Casi al mismo tiempo el marinero peruano, Mariano Portales, disparó un certero balazo contra la frente de Prat, quien falleció instantáneamente». 
  59. El Comercio de Iquique. «Prat llegó hasta el torreón del comandante, junto al cual estaba el teniente señor Velarde, sobre el que hizo tres tiros que le causaron la muerte. Entonces un marinero acertó a Prat un tiro de Comblain en la frente, destajándole completamente el cráneo, cuyos sesos quedaron desparramados sobre la cubierta». 
  60. Sater, 2005, p. 193.
  61. Sater, 2005, p. 194.
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  64. Ministerio del Interior (18 de septiembre de 1925), «Constitución Política de la República de Chile de 1925: Capítulo IV Congreso Nacional - Artículo 56.º», Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, consultado el 28 de marzo de 2016 .
  65. Idiáquez, Antonio (11 de junio de 2004). «Discurso del Comandante del Buque Escuela Esmeralda al arribo de la unidad al puerto de Tokio, en Japón». Consultado el 26 de octubre de 2008. 
  66. EFE (4 de octubre de 2001). «Buque escuela Esmeralda ancló en el puerto de Tokio» (HTML). Radio Cooperativa. Consultado el 10 de abril de 2016. 
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Bibliografía[editar]

Bibliografía adicional[editar]

Enlaces externos[editar]