Marcos Arturo Beltrán-Leyva

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Marcos Arturo Beltrán-Leyva
Nacimiento 12 de junio de 1967
Bandera de México Badiraguato, Sinaloa
Fallecimiento 16 de diciembre de 2009
Bandera de México Cuernavaca, Morelos
Cargo(s) criminal(es) Líder maximo del Cártel de los Beltrán-Leyva
Situación actual Muerto
Ocupación Narcotraficante
Cónyuge Edina Arellano felix
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Marcos Arturo Beltrán-Leyva (alias: El Jefe de Jefes) (27 de septiembre de 1961 - 16 de diciembre de 2009) fue un capo de una organización criminal dedicada al tráfico de drogas en México, conocida como el Cártel de los Beltrán-Leyva, liderado por los hermanos Beltrán-Leyva; Marcos Arturo, Carlos, Alfredo y Héctor.

Murió el 16 de diciembre de 2009, durante un enfrentamiento entre elementos de la Armada de México y miembros del cartel, en la ciudad de Cuernavaca, Morelos.[1]

Rastreo y muerte[editar]

Los marinos de la Armada de México rodearon la casa y trataron de capturarlo pero logró escapar. Murieron al menos tres miembros del cártel, aparte de un miembro más que se suicidó[2] y una mujer (vecina sin relación con la organización) y fueron detenidos 11 supuestos narcotraficantes. Asimismo fueron asegurados $280,000 USD en efectivo, 16 fusiles de asalto (AK-47 y AR-15), 4 pistolas, 74 cargadores y 1.700 cartuchos útiles.[3]

La inteligencia de la Armada siguió su rastro hasta un edificio residencial conocido como Altitude. El 16 de diciembre de 2009, cerca de 200 marinos movilizados por tierra y aire, cercaron el edificio, desalojando las residencias contiguas a la que se encontraba Marcos Arturo. Al momento de aproximarse, los marinos fueron recibidos con intenso fuego por parte de los narcotraficantes y éstos repelieron la agresión.

La confrontación duró cerca de 90 minutos, durante los cuales los sicarios arrojaron aproximadamente 20 granadas de fragmentación. Marcos Arturo Beltrán Leyva y cuatro miembros del cártel que fungían como guardaespaldas fueron abatidos, mientras que uno más se suicidó al verse copado por los militares.[4] Dos marinos de la Armada resultaron heridos por esquirlas de granada y uno murió.[5]

El 17 de diciembre dos mujeres y un hombre detenidos fueron presentados a los medios de comunicación por su posible relación con estos hechos.[6]

CIENCIAS SOCIALES HOY – Weblog Actualidad sobre política, sociología, economía, cultura… México: muere “el jefe de jefes” del narcotráfico… leave a comment » Cayó el capo del cartel del Golfo en México La DEA dio la información para ubicar a Beltrán Leyva

Periódico La Jornada Domingo 20 de diciembre de 2009 La agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) avisó a las autoridades mexicanas que Arturo Beltrán Leyva estaba en la narcofiesta del pasado 11 de diciembre en Tepoztlán, Morelos, y luego, mediante sus agentes en México, pudo obtener datos sobre la ubicación de El jefe de jefes en Cuernavaca el pasado día 16. Funcionarios que participan en las reuniones del gabinete de seguridad nacional y de la Procuraduría General de la República (PGR) revelaron que en el primer caso la información fue proporcionada al almirante José Luis Figueroa, director del Centro Nacional de Planeación e Inteligencia (Cenapi), y desde la Presidencia de la República se ordenó que la operación corriera a cargo de la Secretaría de Marina (Semar). Las fuentes, que solicitaron el anonimato, indicaron que tras el primer operativo el intercambio de información entre las autoridades mexicanas y estadunidenses se realizó de manera directa entre la DEA y altos mandos de la Semar. Para la agencia estadunidense Beltrán Leyva y su organización se convirtieron en uno de los objetivos más relevantes a partir de noviembre de 2008, al descubrir que uno de sus testigos protegidos servía a ellos, a las autoridades mexicanas y al cártel que dirigía El Barbas. Los agentes de la DEA obtuvieron mayor información acerca de Beltrán Leyva con las detenciones de Gerardo Garay Cadena, comisionado de la Policía Federal Preventiva, y del comandante de esa misma corporación Édgar Bayardo del Villar en 2008, ya que pusieron al descubierto que la organización de El jefe de jefes y el cártel de Sinaloa recibían protección de funcionarios de primer nivel de la Secretaría de Seguridad Pública federal, que dirige Genaro García Luna. Bayardo del Villar se convirtió en testigo protegido de la PGR y, de acuerdo con la información obtenida, proporcionó datos a la DEA. El comandante fue asesinado en la ciudad de México el pasado primero de diciembre en una cafetería de la colonia Del Valle. Según la información obtenida de funcionarios del gobierno mexicano, los agentes de la DEA obtuvieron datos de que el Distrito Federal y los estados de Puebla y Morelos se convirtieron en centros de operaciones de Beltrán Leyva. Las versiones obtenidas refieren que el capo fue detectado por la DEA cuando visitó a un cirujano plástico en el hospital Ángeles de Puebla el pasado día 10. Ese día El Barbas y sus hombres se enfrentaron contra militares en Momoxpan y Cholula, Puebla. Supuestamente, el también llamado Jefe de jefes logró huir en una avioneta y viajó a Cuernavaca. Luego de que los agentes de la DEA confirmaron el 11 de diciembre la presencia de Beltrán Leyva en una finca de Tepoztlán se dio aviso a las autoridades mexicanas a través del Cenapi y se decidió que fuera la Semar la que realizara el operativo, que dejó saldo de tres sicarios muertos y 40 detenidos, entre ellos 11 pistoleros y 29 asistentes a la narcofiesta, incluidos los miembros de las bandas musicales Bravos del Norte y Ramón Ayala, y Los Cadetes de Linares. El Barbas logró escapar y se refugió en Cuernavaca. Supuestamente fue detectado nuevamente por la DEA tras recibir atención médica en un nosocomio de la capitaal morelense y dejar como domicilio el departamento que ocupaba en el condominio Altitude. La operación siguió a cargo de la Armada, según las fuentes consultadas. A las instituciones que integran el gabinete de seguridad nacional se les informó 20 minutos antes de que los grupos de fuerzas especiales iniciaran las acciones, y sólo se pidió que la 24 Zona Militar cubriera el perímetro. Tras el enfrentamiento, que dejó saldo de seis delincuentes y un marino muertos, las pertenencias de Beltrán Leyva fueron revisadas. Entre éstas estaba la tarjeta del cirujano plástico que supuestamente había ido a visitar a Puebla. Entre Mario Alberto Beltrán, La Barbie y El Lazca está el sucesor de El jefe de jefes Gustavo Castillo García, Periódico La Jornada Sábado 19 de diciembre de 2009 Tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva, El jefe de jefes, la disputa por el mando del cártel que dirigía está entre su hermano Mario Alberto Beltrán, El General; Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, y Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca, revelaron fuentes militares y de la Procuraduría General de la República (PGR). El General es el principal negociador del grupo de los Beltrán Leyva, La Barbie es jefe de sicarios y encargado del control de las plazas y El Lazca es líder de Los Zetas, con quien El jefe de jefes acordó sumar fuerzas contra el cártel de Sinaloa, que dirige Joaquín El Chapo Guzmán Loera. Los entrevistados señalaron las autoridades han considerado que entidades como el Distrito Federal, Morelos, estado de México, Guerrero, Puebla y Sinaloa se verán afectadas por disputas violentas entre grupos de narcotraficantes. El cártel de los Beltrán surgió como tal a finales de 2007, y consolidó su separación de la llamada Federación(integrada por los capos El Chapo Guzmán, Ignacio Coronel, Ismael El Mayo Zambada y Juan José Esparragoza Moreno, El Azul) tras la detención de Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, en enero de 2008. El Barbas o El jefe de jefes creció desde los años 90 dentro del cártel de Juárez, y después de 2001, cuando El Chapo Guzmán se fugó del penal de Puente Grande, pasó al cártel de Sinaloa. Como narcotraficante, Arturo Beltrán se ganó la confianza de Guzmán Loera y el apoyo de los colombianos con los que acordaba los embarques de cocaína desde Sudamérica. Arturo Beltrán se consolidó como brazo operativo del cártel de Sinaloa y sumó a sus hermanos Mario Alberto, Héctor, El Hache, y Alfredo, así como a La Barbie. El grupo de Arturo Beltrán se convirtió en controlador de la distribución de embarques y encargado de entidades como Guerrero, Morelos y Sinaloa. Para enfrentar a sus rivales formó la banda de Los Negros, uno de los mayores grupos de sicarios en el país, quienes han decapitado a miembros de bandas rivales en Guerrero, Sinaloa, estado de México y Morelos. Ya con fuerza operativa y armada, el grupo de Arturo Beltrán buscó en 2004 expandir las operaciones del cártelde Sinaloa, disputando palmo a palmo Nuevo León y Tamaulipas al cártel del Golfo, que tenía como brazo armado a Los Zetas. En 2008, Arturo Beltrán, ya separado de El Chapo Guzmán, se llevó a Los Negros, cuyo jefe era Édgar Valdez Villarreal. Mario Alberto pasó a ser el negociador del grupo y Alfredo se encargó de la producción de drogas en el Triángulo Dorado (límites de Durango, Sinaloa y Chihuahua). La Barbie nació en Laredo, Texas, el 11 de agosto de 1973. Tanto las autoridades de México como las de Estados Unidos lo consideran uno de los narcotraficantes más sanguinarios, y entre los homicidios que le atribuyen está el de Édgar Guzmán –hijo de El Chapo–, ejecutado el 8 de mayo en Culiacán. A Valdez Villarreal le apodan La Barbie, según la vocería del Operativo Conjunto Culiacán-Navolato, por su piel blanca y cabellos rubios. Funcionarios de la PGR consideraron que Valdez Villarreal es un hombre fuerte físicamente y, a pesar de ser un sicario, también es muy inteligente, con capacidad de dirección y organización. Dentro del grupo podría aspirar a dirigir la organización Beltrán Leyva. En tanto, El Lazca, líder de Los Zetas y fiel operador de Osiel Cárdenas Guillén hasta enero de 2007, fue enemigo de los Beltrán Leyva de 2004 a 2007. A mediados de 2008 El Lazca y sus hombres (que se constituyeron en cártel en enero de 2007, cuando Osiel Cárdenas fue extraditado a Estados Unidos) se convirtieron en aliados de El Barbas y juntos ampliaron sus territorios a Sonora, Zacatecas, Durango, Coahuila, Hidalgo, Querétaro y el Distrito Federal. Asimismo, consolidaron la presencia Beltrán-zetas en Nuevo León, San Luis Potosí, Veracruz, la costa de Sinaloa y Jalisco. Duró cinco horas el desalojo del edificio de Beltrán Leyva; la refriega, otras cuatro La Jornada.mx Minutos después de las 21 horas del pasado miércoles, el cuerpo de El jefe de jefes, Arturo Beltrán Leyva, yacía a un lado de la puerta del departamento 201 del edificio Elbus, del fraccionamiento Altitude, en la zona centro de Cuernavaca, Morelos. Durante cuatro horas, el jefe del cártel de los Beltrán Leyva y cinco de sus escoltas resistieron los embates de elementos de fuerzas especiales de la Secretaría de Marina. El operativo para capturar a Beltrán Leyva, también conocido como El Barbas, comenzó al mediodía, cuando grupos de inteligencia de la Armada corroboraron su identidad y ubicación. Arturo Beltrán Leyva, por quien la Procuraduría General de la República (PGR) ofrecía hasta 30 millones de pesos de recompensa a quien diera informes que llevaran a su captura vivo o muerto, fue señalado como el responsable del asesinato –en mayo de 2008– de Édgar Millán, jefe operativo de la Policía Federal Preventiva (PFP) y uno de los hombres más cercanos al secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna. El Barbas también es considerado como uno de los probables autores intelectuales de la muerte de Édgar Enrique Bayardo, ex comandante de la PFP y testigo protegido de la PGR, quien fue acribillado en una cafetería de la colonia del Valle, en la ciudad de México. El cártel de los Beltrán Leyva es una de las organizaciones que comenzaron a colocar narcomantas en distintos puntos del país exigiendo al gobierno federal que combatiera por igual a los cárteles y dejara de proteger a Joaquín El Chapo Guzmán. Primero, sigilo De las 12 a las 17 horas del pasado miércoles, los marinos se dedicaron sigilosamente a desalojar el edificio Elbus y a dejar acorralados a El jefe de jefes y cinco de sus escoltas. Más de un centenar de marinos se desplegaron en el lugar y dos helicópteros sobrevolaron la zona de manera intermitente entre la una y las cuatro de la tarde. A las 17 horas, los integrantes de las fuerzas especiales accionaron –desde vehículos artillados– ametralladoras que utilizan cartuchos calibre 7.62 milímetros, el mismo que usan los rifles de asalto AK-47 ocuernos de chivo. También usaron fusiles de asalto AR-15. Otros descendieron de los helicópteros. En respuesta, decenas de granadas de fragmentación y ráfagas de AK-47 y R-15 fueron disparadas contra los marinos a través de las ventanas del departamento 201, que se ubica en el segundo nivel del edificio de 15 pisos. Durante la refriega, en círculos gubernamentales se rumoró que en el departamento –de más de 3 millones de pesos– además de El Barbas estaba Édgar Valdez Villarreal, La Barbie, jefe de sicarios del cártel. Pero oficialmente se aseguró que no fue así. Dos de los sicarios abrieron fuego contra los marinos en la planta baja del inmueble. Casi de inmediato fueron abatidos. Al transcurrir de las horas, las granadas se fueron acabando y dos de los tres sicarios que acompañaban a El jefe de jefes murieron en la sala. Un tercer hombre decidió saltar por los ventanales para suicidarse. En su caída una bala le dio en la espalda. Se desplomó en el patio de un departamento de la planta baja, con la cara al cielo y los brazos en cruz. En total cinco sicarios y su jefe murieron en el condominio Altitude, que se localiza en la colonia Vista Hermosa, una de las zonas donde habitan las familias de alta capacidad económica en la capital morelense. Según versiones de marinos que participaron en el enfrentamiento, al filo de las 19 horas uno de sus compañeros cayó en las escaleras de emergencia, herido por una granada de fragmentación. Lo anterior obligó al grupo de asalto a detener su incursión en el segundo piso, hasta que ya no oyeron detonaciones de granadas. Al filo de las 21 horas, de acuerdo con los testimonios obtenidos, El Barbas abrió la puerta de su departamento y enfrentó a tiros a los marinos con la intención de abrirse paso para huir por el elevador del edificio; sin embargo, cayó abatido por los oficiales que subían por las escaleras. El cuerpo quedó frente a la puerta de su departamento. Tras la muerte de Beltrán Leyva el lugar quedó bajo el resguardo de los marinos. A la una de la madrugada con cinco minutos se presentaron los peritos de la Procuraduría General de Justicia de Morelos. Al filo de las dos se autorizó que algunos representantes de medios de comunicación ingresaran al departamento 201. Así se pudo apreciar que sobre la mesa del comedor había un álbum fotográfico, dos charolas con fruta y un bolso de mujer. Sobre los sillones de la sala había una bolsa de plástico con cartuchos para cuerno de chivo, un collar de santería, tres rifles de asalto y dos pistolas. En la recámara principal quedaron juguetes, una biblia, un libro, imágenes religiosas y un rosario; sobre la cama, una colcha con una enorme mancha de sangre. En el armario quedaron colgados camisas y pantalones de la marca Hugo Boss y unas botas de piel de cocodrilo. A algunos fotógrafos se les permitió hacer tomas del cadáver de Beltrán Leyva. Las placas muestran al capo con los pantalones a la altura de las rodillas. La playera la tenía enrollada hasta el pecho y en la trusa un letrero con el número tres. Asimismo, hay imágenes en las que se aprecia a hombres vestidos de civil, que supuestamente son peritos de la procuraduría morelense, moviendo el cuerpo para ponerlo sobre una sábana. Supuestamente Beltrán Leyva portaba imágenes religiosas y un rosario, así como 40 mil dólares y miles de pesos al momento de su muerte. Algunos de esos billetes fueron colocados alrededor y sobre el cadáver cubierto de esquirlas de granadas de fragmentación. Se señaló que nadie supo quién movió los objetos y no se ofreció explicación oficial acerca de la vejación que sufrió el cuerpo. El agente del Ministerio Público Federal adscrito a la SIEDO arribó a las 3:30 de la madrugada, pero los cadáveres fueron llevados al servicio médico forense de Cuernavaca a las nueve horas, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad. En tanto, alrededor de las 21 horas de este jueves el cuerpo de Ignacio Aguilar Rodríguez, identificado por las autoridades como uno de los sicarios del cártel de los Beltrán Leyva, fue entregado a sus familiares, quienes aseguraron que era ajeno al enfrentamiento. Según peritos, hasta las 23 horas aún se practicaba la necropsia de ley a El jefe de jefes. La Jornada.com

ARTURO BELTRAN DIRIGIA UNA DE LAS ORGANIZACIONES CRIMINALES MAS PODEROSAS DE LA HISTORIA

Cayó el capo del cartel del Golfo en México Luego de cuatro horas de balacera, incluyendo la detonación de granadas de fragmentación, Beltrán Leyva y otros seis sicarios murieron a tiros en un lujoso condominio en Cuernavaca. Calderón festejó y recibió felicitaciones de Washington. Por Gerardo Albarrán de Alba Murió “La Muerte”. Era la cabeza del cartel del Golfo, uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo. Arturo Beltrán Leyva, “La Muerte”, “El Barbas” o “El Botas Blancas”, se convirtió en “El Jefe de Jefes”, cabeza de una de las organizaciones criminales más poderosas y violentas de la historia que dirigió los últimos dos años, justo después de su rompimiento con el cartel de Sinaloa, liderado por Joaquín “El Chapo” Guzmán Loaera, uno de los hombres más ricos y poderosos del planeta, según la revista Forbes. La noche del miércoles, el que fuera uno de los narcotraficantes más buscados en el mundo murió en un enfrentamiento con elementos de la armada que intentaban detenerlo en la ciudad de Cuernavaca, a sólo 80 kilómetros al sur de la capital del país. El operativo que terminó con la muerte de Arturo Beltrán Leyva se inició el pasado 11 de diciembre, cuando elementos de la armada irrumpieron en una fiesta en Ahuatepec, un poblado cercano a Tepoztlán –centro vacacional ubicado a media hora de Cuernavaca–, en la que se encontraba el capo y su jefe de sicarios, Edgar Valdés Villarreal, “La Barbie”. Ambos lograron escapar luego de una fuerte balacera en la que murieron tres gatilleros. Otros once fueron detenidos junto con 24 prostitutas y todo el grupo musical Los Cadetes de Linares, incluido el conocido intérprete de narcocorridos Ramón Ayala, a quienes apenas ayer la Procuraduría General de la República solicitó su arraigo. El trabajo de inteligencia de la armada permitió ubicar a Beltrán Leyva en una propiedad de lujo en Cuernavaca, la capital del estado de Morelos, donde había construido su feudo. El condominio está apenas a 500 metros de la casa del gobernador y a 350 del zócalo de la ciudad. Poco después de las 8 de la noche del miércoles, decenas de efectivos rodearon el lugar, irrumpieron en los edificios del conjunto residencial e intentaron realizar el arresto, pero fueron repelidos a tiros. Luego de cuatro horas de balacera, incluyendo la detonación de granadas de fragmentación, Beltrán Leyva y otros seis sicarios murieron a tiros. Durante el combate, un efectivo de la Armada fue muerto y otros tres resultaron heridos. Arturo Beltrán Leyva era el mayor de cuatro hermanos que rompieron con el cartel de Sinaloa, luego de la aprehensión de uno de ellos, Alfredo, “El Mochomo”, hace casi dos años. A principios de 2008, los antiguos operadores de “El Chapo” Guzmán se aliaron con Los Zetas, un grupo de ex militares contratados por el cartel del Golfo como sicarios. Ambos se disputaban el control de las principales plazas y rutas del narcotráfico en el país. Combinada con la guerra que les declaró la administración de Felipe Calderón, que ha sacado a las calles a más de 5000 efectivos del ejército y la armada, la violencia asociada al crimen organizado ha causado la muerte de unas 15.000 personas desde diciembre de 2006. Tan sólo este año, más de 7350 personas han sido asesinadas, incluyendo 64 ejecutados el mismo día que cayó abatido el capo, por lo que es el día más violento registrado en la última década. Beltrán Leyva había construido sólidas alianzas con el cartel del Norte del Valle, en Colombia. La PGR en México ofrecía 2,1 millones de dólares de recompensa por su captura, mientras que el Departamento del Tesoro estadounidense intervino varias empresas y cuentas personales vinculadas con el narcotraficante. Estados Unidos levantó cargos en su contra en agosto pasado. La oficina antidrogas de Estados Unidos (DEA) lo acusa de introducir unas 200 toneladas de cocaína durante los últimos 10 años, con un valor estimado en 5 mil millones de dólares. Según la administradora interina de la DEA, Michele M. Leonhart, “el reino de Arturo Beltrán Leyva ha terminado”. La funcionaria aseguró ayer que el narcotraficante se destacó por su violencia. “Defendió su imperio construido sobre la cocaína, la metanfetamina y la heroína, orquestó el asesinato de un sinnúmero de agentes de la ley, civiles inocentes, y de traficantes rivales. Y en el camino tomó cada oportunidad para aterrorizar a los inocentes y a los funcionarios corruptos del gobierno.” El hecho fue aprovechado por el presidente Felipe Calderón, que interrumpió sus actividades en Copenhague, adonde asiste a la cumbre de la ONU contra el cambio climático, para dar la noticia de la muerte del capo. El embajador de Estados Unidos en México, Carlos Pascual, aplaudió la estrategia seguida por la administración de Calderón contra los carteles de las drogas. Sin embargo, el procurador general de la República, Arturo Chávez, anticipó un recrudecimiento de la violencia por el vacío de poder que deja Beltrán Leyva, y reconoció que “en esta guerra nadie gana; el término ganar es duro, pues esto ha provocado la muerte de muchísimas personas y el dolor de muchísimas familias”. Página/12 ¿Quién era Arturo Beltrán Leyva? El capo de Sinaloa vivió toda su vida dentro del crimen organizado y rodeado de mansiones de lujo.- La policía mexicana ofrecía una recompensa millonaria por su cabeza ELPAÍS.com – Madrid – 17/12/2009 Arturo Beltrán Leyva, alias La Muerte, El Barbas o El Botas Blancas, nació el 21 de septiembre de 1961, en el Estado de Sinaloa, y aparecía en la lista de los narcotraficantes más buscados del mundo. El máximo jefe de la organización criminal que conformó junto con sus hermanos Héctor y Alfredo estaba considerado uno de los tres narcotraficantes más poderosos del país, según informa la prensa mexicana. La Procuraduría General de la República (PGR) de México ofrecía una recompensa de 30 millones de pesos (más de 1,6 millones de euros) a quien proporcionara información que sirviera para su captura. Inició su carrera criminal en Badiraguato, Sinaloa, donde tejió alianzas con otros narcotraficantes como JoaquínEl Chapo Guzmán, Ignacio Nacho Coronel e Ismael El Mayo Zambada, quienes terminaron siendo sus enemigos. Los hermanos Beltrán Leyva fueron extendiendo su poder mediante el uso de la fuerza por medio de Edgar Valdéz Villareal, alias la Barbie, en los Estados de Guerrero, Chiapas, Querétaro, Quintana Roo, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas, Estado de México y el Distrito Federal. Leyva, quien gustaba de llamarse a sí mismo Jefe de jefes, gozaba de la protección de la policía corrupta en Ciudad de México y Estados de alrededor, en los que poseía mansiones de lujo. En mayo de 2008, pudo ser capturado por policías federales, cuando era escoltado por cuatro vehículos con hombres fuertemente armados. A la altura de la caseta de Alpuyeca se le marcó el alto pero las camionetas aceleraron, según informa Televisa. En el poblado de Xoxocostla se dio un enfrentamiento entre los sicarios y las fuerzas del orden. Ese año los Beltrán Leyva se unieron a los nuevos jefes del cártel del Golfo, la organización criminal conocida como Los Zetas. A partir de ese momento, el Gobierno de Estados Unidos interfirió legalmente en la infraestructura financiera de los Beltrán Leyva, para apoyar a las autoridades mexicanas en su captura. Washington acusó en agosto de este año a Leyva de introducir 200 toneladas de cocaína y grandes cantidades de heroína entre 1990 y 2008, además de contrabandear de regreso a México unos 5.800 millones de dólares en efectivo, según informa Reuters. Una guerra inminente Las autoridades mexicanas temen que la caída de Beltrán Leyva desate una lucha por su lugar PABLO ORDAZ | México 18/12/2009 Cuando un capo cae, los demás no lloran. La muerte de Arturo Beltrán Leyva, líder del cartel de Sinaloa, sólo puede ser interpretada de una forma por sus competidores y, sobre todo, por los que hasta ahora habían estado a sus órdenes: una gran oportunidad. No sería de extrañar que, antes del velatorio, ya empezaran a sonar los tiros del rito sucesorio. Porque, además, munición no falta: el día que los infantes de Marina abatieron a el jefe de jefes fue, casualmente, el más sangriento de la era Calderón. Ya de por sí la cifra pone los pelos de punta: 64 personas muertas. Pero si se le añade el método, la situación no puede ser peor. De muestra, lo ocurrido en Sonora: los hermanos Jesús Alberto y Adolfo Félix Ramírez fueron decapitados y arrojados desde una avioneta. Tres años después de la llegada de Felipe Calderón a la presidencia mexicana, el crimen organizado no parece padecer de anemia. El procurador general de la República, Arturo Chávez Chávez, dijo ayer que el mal no es generalizado, que el 80% de los homicidios suceden en siete de los 32 Estados de la República, y que hay 1.000 municipios en los que no se ha reportado ni una víctima durante 2009. Es un consuelo que no alcanza a los habitantes de los Estados que lindan con las fronteras, con los puertos de importancia o con las rutas de la droga. Ellos saben que, hablando de narcotráfico, la muerte del perro no acaba con la rabia. Y los que hasta ahora habían compartido intereses con los Beltrán Leyva no tienen precisamente currículos tranquilizadores. No hay más que acudir a la memoria. La ruptura -hace sólo un año- de los Beltrán con su hasta entonces principal aliado, Joaquín El Chapo Guzmán, dejó cientos de muertos y un nuevo equilibrio de poderes. El jefe Beltrán se alió con el sanguinario cartel de Los Zetas y, juntos, fueron expandiéndose por varios Estados del país, entre ellos Guerrero, Chiapas, Quintana Roo, Tamaulipas y el Distrito Federal. Numerosos ejecutados dan fe silenciosa de ello. Durante un encuentro con la prensa, el procurador Chávez Chávez dijo ayer que, hasta donde él sabía, la operación contra los Beltrán Leyva fue preparada y ejecutada en exclusiva por la Marina de México, aunque no descartó que los servicios de inteligencia de Estados Unidos estuvieran al tanto, "porque la colaboración de los dos países contra el narcotráfico es cada vez más estrecha". El procurador también confirmó que el cantante Ramón Ayala y el grupo Los Bravos del Norte -arrestados en una fiesta de Tepoztlán organizada por Beltrán Leyva y sus compinches- quedarán detenidos mientras se investiga su grado de complicidad o colaboración con la banda de narcotraficantes. También de aquí se puede extraer una enseñanza muy clara: cantarle en directo a un capo tiene sus riesgos. Sobre todo si está a punto de ser cazado.

A mi me gustan los corridos por que son los hechos reales de nuestro pueblo Si a mi también me gustan por que en ellos se canta la pura verdad Pos ponlos pues Orale ahí van

Soy el jefe de jefes señores me respetan a todos niveles y mi nombre y mi fotografía nunca van a mirar en papeles por que a mi el periodista me quiere y si no mi amistad se la pierde

Muchos pollos que apenas nacieron ya se quieren pelear con el gallo si pudieran estar a mi altura pues tendrían que pasar muchos años y no pienso dejarles el puesto donde yo me la paso ordenando

Mi trabajo y valor me ha costado manejar los contactos que tengo muchos quieren escalar mi altura nomas miro que se van cayendo han querido arañar mi corona los que intentan se han ido muriendo

Yo navego debajo de agua y también se volar a la altura muchos creen que me busca el gobierno otros dicen que es pura mentira desde arriba nomas me divierto pues me gusta que así se confundan

En la cuentas se lleva una regla desde el 1 llegar hasta el 100 el que quiera será hombre derecho que se enseñe a mirar su nivel sin talento no busques grandesa por que nunca la vas a tener

Soy el jefe de jefes señores y decirlo no es por presuncion muchos grandes me piden favores por que saben que soy el mejor han buscado la sombra del arbol para que no les de duro el sol

Fuente: musica.com Letra añadida por namecito_sk-8

Los Tigres Del Norte

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]