Arte maya

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El arte maya se refiere al arte material de la civilización maya que se desarrolló en el este y sureste de Mesoamérica a partir del Preclásico tardío (500 a. C. - 200 d. C.) y que floreció en el periodo Clásico (200 d. C. - 900 d. C.). Incluye estructuras arquitectónicas, esculturas de piedra, piezas talladas de madera, modelado de estuco, pinturas murales, escritura y libros, cerámica, piedras preciosas y otros materiales de escultura y decoración corporal.

Existían muchos estilos artísticos regionales, que no siempre coincidieron con los límites cambiantes de las entidades políticas mayas. La cultura Olmeca, tolteca y la de Teotihuacan tuvieron una influencia significativa en el arte maya.

El arte maya clásico conoció una prolongada fase posclásica que terminó en el siglo XVI, cuando los trastornos asociados con la conquista española destruyeron la cultura cortesana maya y pusieron fin a su tradición artística. Las principales formas de arte tradicional que siguen en uso en la actualidad son la producción de tejidos y el diseño de las casas de los campesinos.

Historia del arte maya[editar]

Después de las publicaciones del siglo XIX y principios del siglo XX sobre el arte maya y la arqueología por Stephens, Catherwood, Maudslay, Maler y Charnay, que por primera vez dieron acceso a fotografías y dibujos fiables de los principales monumentos del periodo Clásico maya, la publicación de 1913 de Herbert Spinden, A Study of Maya Art ("un estudio del arte maya") —hace más de un siglo— sentó las bases para el desarrollo posterior de la historia del arte maya, incluyendo la iconografía.[1] El libro contiene un análisis de los temas y motivos presentes en el arte maya, particularmente los motivos ubicuos de la serpiente y el dragón, y una revisión del «arte material», como la composición de las fachadas, cresterías de techos y paneles de máscaras de los templos. Posteriormente, el tratamiento cronológico del arte maya por Spinden fue refinado por el análisis de motivos de la arquitecta y especialista en el dibujo arqueológico, Tatiana Proskouriakoff, en su libro A Study of Classic Maya Sculpture (1950) ("Un estudio de escultura clásica maya").[2] El inventario de la iconografía maya de Kubler de 1969, que contiene un tratamiento de las «imágenes conmemorativas» de cada uno los sitios arqueológicos conocidos en la época, así como un tratamiento de las imágenes rituales y míticas (como el «signo triádico»), concluyó un período de aumento gradual de conocimiento que pronto iba a ser eclipsado por los nuevos desarrollos.

A partir de la década de 1970, la historiografía de los reinos mayas —en primer lugar la de Palenque— llegó a ocupar el primer plano. La interpretación histórica-artística se unió al enfoque histórico abogado por Proskouriakoff, así como el enfoque mitológico iniciado por M.D. Coe, con Linda Schele, una profesora de arte, como su fuerza impulsora. Las interpretaciones seminales del arte maya se encuentran en todo la obra de Schele, y particularmente en The Blood of Kings, escrito junto con la historiadora de arte M. Miller.[3] La historia del arte maya también fue impulsado por el gran incremento en la disponibilidad de imaginería escultórica y cerámica, debido a las extensas excavaciones arqueológicas, así como por los saqueos en una escala sin precedentes. Desde 1973, M. D. Coe publicó una serie de libros con imágenes e interpretaciones de vasos mayas, hasta entonces desconocidos, utilizando el mito de los gemelos heroicos del Popol Vuh como modelo explicativo.[4] En 1981, Robicsek y Hales añadieron un inventario y clasificación de vasos mayas pintados en estilo códice,[5] revelando aun más del mundo espiritual maya que hasta entonces era poco conocido.

En cuanto al desarrollo posterior, varios temas importantes en el trabajo iconográfico de Schele han sido elaborado por Karl Taube.[6] Nuevos enfoques en los estudios del arte maya incluyen estudios de los antiguos talleres de cerámica maya,[7] la representación de la experiencia del cuerpo y de los sentidos en el arte maya,[8] y de los glifos mayas, considerados como unidades iconográficas.[9] Entre tanto, sigue creciendo el número de monografías dedicadas al arte monumental de cortes específicos.[10] El catálogo de la exposición Courtly Art of the Ancient Maya (2004), «Arte cortesano de los antiguos mayas», da una buena impresión de los estudios estadounidenses y mexicanos recientes de la historia del arte maya.[11]

Arquitectura[editar]

Esculturas en la plaza occidental de Copán.
Pasaje abovedado de un palacio en Labná.

El diseño de los asentamientos y las ciudades mayas, y más particularmente el de los centros ceremoniales donde residían las familias reales y cortesanas, se caracteriza por el ritmo de los extensos pisos de estuco de las plazas, a menudo situados en diferentes niveles, conectados por escaleras anchas y a menudo empinadas, y dominadas por templos piramidales.[12] Bajo los reinados sucesivos, los principales edificios fueron ampliados con la adición de nuevas capas de relleno con revestimiento de estuco. Los embalses, canales de riego y drenajes componian la infraestructura hidráulica. Fuera del centro ceremonial (sobre todo en la zona sur de la región maya, a veces parecido a un acrópolis) se encontraban las estructuras de los nobles menores, los templos más pequeños y santuarios individuales, rodeados por las casas de la población común. Desde los centros ceremoniales, calzadas (sacbé), que se asemejaron a diques, se extendieron a otros núcleos de población. En acuerdo con el concepto del «Estado teatro», parece haberse dado mayor atención a la estética que a la solidez de la construcción. Sin embargo, una cuidadosa atención fue dado a la orientación direccional de la construcción.

Los principales tipos de estructuras arquitectónicos incluyen:

  • Plataformas ceremoniales, generalmente con una altura de menos de 4 metros.
  • Plazas y palacios.
  • Otros edificios residenciales, tales como casas de escribas,[13] y una posible casa de consejo en Copán.
  • Templos y templos piramidales, los últimos a menudo con sepulturas o relleno en su base, con santuarios en la parte superior. Un ejemplo notable es la concentración de templos funerarios dinásticos en el Acrópolis Norte de Tikal. Los principales templos piramidales posclásicos de Chichén Itzá y Mayapán evidencian una estructura radial con cuatro escaleras.
  • Campos del juego de pelota.

Los principales conjuntos estructurales incluyen:

  • Pirámides triádicas, que se componen de una estructura dominante flanqueada por dos edificios menores orientados hacia el interior, todos montados sobre la misma plataforma basal;
  • Grupos E, que se componen de una plataforma cuadrada con una pirámide baja de cuatro escalones en el lado occidendal, y una estructura alargada —o, alternativamente, tres pequeñas estructuras— en el lado oriental;
  • Conjuntos de pirámides gemelas, con pirámides escalonadas idénticas, de cuatro escalones, que aparecen en los lados este y oeste de una pequeña plaza; un edificio con nueve entradas en el lado sur; y un pequeño recinto en el lado norte donde se encuentra una estela esculpida con su altar, conmemorando la ceremonia de final de katún (k'atun) llevada a cabo por el rey.

En los palacios y las salas de los templos, se aplicó frecuentemente el falso arco. Aunque el falso arco no es un medio eficaz para aumentar el espacio interior, ya que requiere gruesos muros de piedra para soportar el techo alto, en algunos templos se utilizaron arcos repetidos, o una falsa bóveda, para construir el santuario interior, como en el Templo de la Cruz de Palenque.

La arquitectura clásica del estilo Puuc, Chenes y Río Bec, en Yucatán, se caracteriza por la reducción de la decoración geométrica realista, el apilamiento de hocicos del dios de la lluvia para construir fachadas, y la construcción de portales en forma de boca de serpiente; el estilo Río Bec incluye el uso de falsos templos piramidales.

Escultura de piedra[editar]

Estela A de Copán, molde de Maudslay.
Panel 3 de Cancuén, rey sentado con dos subordinados. Segunda mitad del siglo VIII.

El principal estilo escultórico Preclásico del área maya era la de Izapa, una extensa localidad en la costa del Pacífico, donde se encontraron muchas estelas y altares (en forma de rana) que incluyen motivos también presentes en el arte olmeca. Las estelas, en su mayoría sin inscripciones, a menudo muestran temas mitológicos y narrativos, algunos de los cuales parecen relacionarse con el mito de los gemelos heroicos del Popol Vuh. Sin embargo, sigue incierto si los habitantes de Izapa fueron mayas, en términos étnicos.

Los principales tipos de escultura de piedra del período Clásico son los siguientes:

  • Estelas; largas losas de piedra, generalmente talladas y con inscripciones, y a menudo acompañadas de altares circulares. Característico del periodo Clásico es que la mayoría llevaba representaciones de los gobernantes de las ciudades donde se encontraban, a menudo representados como dioses. Bien que las caras de los gobernantes, particularmente durante el período Clásico Tardío, tienen un estilo naturalista, por lo general no muestran rasgos individuales, con algunas excepciones notables, como Estela 35 de Piedras Negras. Las estelas más destacadas son las de Copán y Quiriguá. Son excepcionales por su intricado detalle, y las de Quiriguá también por su altura; por ejemplo, Estela E de Quiriguá mide más de 7 metros sobre el nivel del suelo y se extiende 3 metros bajo el suelo. Las estelas de Copán y Toniná suelen ser talladas tanto por el frente como los lados. En Palenque, si bien un importante centro de arte maya, no se preservó ninguna estela notable.
  • Dinteles, paneles y tableros; los dinteles de las entradas, y los paneles y tableros colocados en las paredes, los pilares de edificios y los lados de las plataformas. Palenque y Yaxchilán en particular, son conocidos por este tipo de arte escultórico; Yaxchilán principalmente por el gran número de dinteles en relieve profundo, de los cuales algunos de los más famosos muestran encuentros con los ancestros;[14] Palenque, por los grandes tableros que adornan el interior de los santuarios del conjunto del templo de la Cruz, y por el refinamiento de obras maestras como el «Tablero del Palacio» y el «Tablero de los esclavos», así como los paneles de las plataformas de los templo XIX y XXI.[15] La lápida de piedra tallada del sarcófago del rey K'inich Janaab' Pakal también puede ser incluida en esta categoría.
  • Altares circulares o rectangulares, a veces soportados por tres o cuatro piedras de canto rodado. Pueden ser total o parcialmente figurativos, como por ejemplo, el «altar tortuga» de Copán, o pueden tener una imagen en relieve en la parte superior, que a veces consiste en un solo símbolo para el día Ajaw, como por ejemplo en El Caracol y Toniná.[16]
  • Zoomorfos, grandes rocas esculpidas, cuya forma se asemeja a un animal, cubiertas de una ornamentación elaborada. Los zoomorfos se conocen sobre todo de Quiriguá,[17] y fueron posiblemente utilizados como altares.
  • Marcadores del juego de pelota, relieves redondeados colocados en el eje central del campo de juego de pelota (como los de Copán, Chinkultic y Toniná), que por lo general muestran escenas del juego de pelota real.
  • Tronos de piedra con un asiento cuadrado ancho y un respaldo a veces tallado con respresentaciones de figuras humanas. Unos ejemplos de Palenque y Copán tienen soportes que representan a las deidades portadores cosmológicos (Bacab, Chaak).
  • Escultura estatuaria, representado por la estatuaria, como el escriba sentado de Copán y pequeñas estelas de Toniná; por ciertos elementos arquitectónicos figurativos; y por esculturas muy grandes que eran parte integral del diseño arquitectónico, como los jaguares y los músicos simios de Copán.

Tallas de madera[editar]

Figura de madera, posible soporte de espejo, siglo VI.

Aunque se cree que las tallas de madera eran comunes en el pasado, sólo unos pocos ejemplos han sobrevivido. La mayoría de las tallas de madera del siglo XVI fueron consideradas objetos de idolatría y destruidas por las autoridades coloniales españolas. Los ejemplos más importantes del periodo Clásico incluyen dinteles de madera intrincadamente trabajado, en particular los provenientes de los principales santuarios piramidales de Tikal,[18] y un ejemplar del yacimiento cercano de El Zotz.

Los relieves de madera de Tikal, cada uno formado por varias vigas, datan del siglo VIII y muestran un rey en su asiento con una figura protectora en el fondo en la forma de una 'serpiente de guerra' en estilo de Teotihuacan (dintel 2 del Templo I), un jaguar (dintel 3 del templo I), o una representación humana del dios jaguar del fuego terrestre (dintel 2 del Templo IV). Otros dinteles de Tikal representan un rey obeso, llevando un vestido de jaguar, de pie delante de su asiento (dintel 2 del Templo III); y, el más famoso, un rey victorioso, vestido como un dios de la muerte astral, de pie sobre un palanquín debajo de la figura arqueando de una serpiente emplumada (dintel 3 del Templo IV). Entre la escultura libre en madera, destaca la figura dignificada de un hombre sentado, que data del siglo VI, que posiblemente fungía como el soporte para un espejo.

Modelado de estuco[editar]

Paneles de máscaras de estuco, Clásico Temprano, Kohunlich.

Hacia el Preclásico Tardío, las molduras pintadas de estuco de yeso cubrían los suelos y edificios de los centros de las ciudades y formaron el escenario para sus esculturas de piedra. A menudo, grandes paneles de máscaras, con modelados en alto relieve de las cabezas de deidades (en particular de las deidades del sol, la lluvia y la tierra), se unieron a las paredes de contención inclinadas que flanquean las escalinatas de las plataformas de los templos (por ejemplo, Kohunlich).

El modelado de estuco y los relieves pueden cubrir hasta un edificio completo, como el Templo de Rosalila de Copán que data del siglo VI. Tiene fachadas enyesadas bien conservadas, con sus colores originales, y está dedicado al primer rey de Copán, Yax K'uk' Mo'. Los frisos, paredes, pilares y cresterías de estuco del Preclásico Tardío y del Clásico tienen distintos programas decorativos, a veces con un simbolismo complicado.

Se utilizaron varias soluciones para dividir y ordenar las superficies de estuco de los edificios, incluyendo la construcción en serie. Las paredes del "Templo Noche Sol" en El Zotz, que data del Clásico Temprano, se componen de una serie de paneles de máscaras de deidades con variaciones sutiles, mientras que el friso de un palacio Balamkú, también del Clásico Temprano, tenía originalmente una serie de reprentaciones de cuatro gobernantes sentados sobre las bocas abiertas de ofidios de cuatro animales diferentes (incluyendo un sapo) asociados con montañas simbólicas. Los frisos pueden también estar centrado en un solo gobernante, también sentado en una montaña simbólica (maíz), como se puede observar en un friso de Holmul, con dos serpientes emplumadas que emanan debajo del asiento del gobernante, y otro friso, de Xultun, en el cual el gobernante lleva una gran barra ceremonial con figuras emergentes que parecen jaguares.[19] Un friso del templo de Placeres, Quintana Roo, que data del Clásico Temprano, tiene un gran panel de máscara con un señor o deidad joven en el medio, y dos deidades 'abuelo' laterales que extienden sus brazos.

Los frisos a menudo están dividos en compartimientos. Por ejemplo, los frisos de El Mirador, que datan del Preclásico Tardío, muestran los espacios intermedios del cuerpo de una serpiente ondulante rellenado con aves acuáticas, y secciones de una banda acuática con figuras que nadan.[20] Asimismo, un friso del Clásico de un palacio en Acanceh está divido en paneles con representaciones de diferentes figuras de animales[21] que evocan a los wayob, mientras que una pared en Toniná muestra campos en forma de rombo que sugieren un andamio y que presentan escenas narrativas continuas que se relacionan con el sacrificio humano, mientras que una pared en Toniná tiene secciones en forma de rombo que sugieren un andamio y que presentan escenas narrativas continuas que se relacionan con el sacrificio humano.[22]

Retrato de estuco del rey K'inich Janaab' Pakal, Palenque.

Las cresterías enyesadas de los templos son semejantes a algunos de los frisos antemencionados en el sentido de que por lo general muestran grandes representaciones de gobernantes, que a su vez pueden estar sentados en una montaña simbólica, y que pueden estar situado dentro de un marco cosmológico, como en el caso del Templo del Sol de Palenque. Otros ejemplos de modelado de estuco que datan del periodo Clásico incluyen los pilares del Palacio de Palenque, adornados con una serie de representaciones de señores y señoras en traje ritual, así como la entrada de estuco en el estilo "barroco" de Chenes, que data del Clásico Tardío, que muestra figuras humanas naturalistas en la Acrópolis (Str. 1) de Ek'Balam.

El modelado de estuco del período Clásico incluye retratos realistas de una calidad equivalente a la de los antiguos romanos, como lo demuestran los ejemplos destacados de los retratos de estuco de tamaño natural de los gobernantes de Palenque y los de dignatarios de Toniná. Algunos de estos retratos de cabezas eran parte de figuras de estuco de tamaño natural que adornaban las cresterías de los templos.[23] El modelado de retratos es también reminiscente de ciertas figurillas de cerámica de Jaina.

Pintura mural[editar]

Mural 1 de Bonampak, pared oriental: músicos.

A pesar de que relativamente pocas pinturas mayas hayan sobrevivido intactas hasta nuestros días, debido al clima húmedo de América Central, se han encontrado restos importantes en casi todas las principales residencias cortesanas, especialmente en subestructuras que fueron ocultadas bajo adiciones arquitectónicas posteriores. Las pinturas murales pueden incluir motivos que muestran cierta repetitividad, como los símbolos de flores, con variaciones sutiles, en las paredes de la Casa E del Palacio de Palenque; escenas de la vida cotidiana, como en uno de los edificios que rodean la plaza central de Calakmul; o escenas rituales que incluyen representaciones de deidades, como en los murales de los templos postclásicos de Yucatán y la costa este de Belice (Tankah, Tulum, Santa Rita).[24]

Mural de San Bartolo: El rey como Hunahpú.

También pueden evidenciar un carácter más narrativo, por lo general con los "subtítulos" glíficos incluidos. Los murales multicolores de Bonampak, por ejemplo, que datan de 790 d. C. y que se extienden por las paredes y bóvedas de tres habitaciones adyacentes, muestran espectaculares escenas de la nobleza, batalla y sacrificio, así como un grupo de personificaciones rituales en medio de una fila de músicos.[25] Los murales de San Bartolo, que datan de 100 a. C. se refieren a los mitos del dios maya del maíz y los héroes gemelos Hunahpú, y representan una doble entronización; a pesar de que antedata la época clásica por varios siglos, el estilo ya está totalmente desarrollado, con colores sutiles y tenues en comparación con los de Bonampak o Calakmul.[26] En una sala de Cacaxtla en el centro-oriente de México, fuera de la región maya, se encontraron murales pintados en un estilo maya predominantemente Clásico, con colores a menudo muy marcados, que se extienden sobre más de 20 metros y que incluyen una escena de combate feroz; las figuras de dos señores mayas, de pie sobre serpientes; y un campo de maíz y cacao con regadío, visitado por la deidad de los comerciantes.[27]

La pintura mural también se produce en los remates de bóvedas, en las tumbas (por ejemplo, Río Azul), y en las cuevas (por ejemplo, Naj Tunich),[28] generalmente ejecutado en negro sobre una superficie blanquecina, a veces con el uso adicional de pintura roja. Los remates de bóvedas de Yucatán a menudo muestran una representación de la deidad entronizada K'awiil (por ejemplo, Ek 'Balam).

Un color azul turquesa brillante, conocido como "azul maya", se ha conservado a lo largo de los siglos por sus características químicas únicas; este color está presente en Bonampak, Cacaxtla, Jaina, El Tajín, e incluso en algunos conventos coloniales. El uso del azul maya continuó hasta el siglo XVI, cuando se perdió la técnica.[29]

Escritura y libros[editar]

El sistema de escritura maya se compone de alrededor de 1000 caracteres o glifos distintos, y al igual que muchos sistemas de escritura antiguos es una mezcla de signos silábicos y logogramas. Esta escritura estaba en uso desde el siglo III a. C. hasta poco después de la conquista española en el siglo XVI. Actualmente (2015), se ha logrado descifrar una parte considerable de los caracteres, pero no siempre se conoce su significado y configuración como texto. Los libros eran plegados y consistían en hojas de papel producido de corteza o de piel, recubiertas de una capa de estuco adhesivo en el que escribir; estaban protegidos por cubiertas de piel de jaguar o, posiblemente, tablas de madera.[30]



Colecciones de museos[editar]

Existe un gran número de museos que tienen artefactos mayas en sus colecciones. La Fundación para el Avance de los Estudios Mesoamericanos (FAMSI) incluye más de 250 museos en su base de datos sobre los museos con artefactos mayas,[31] y la Asociación Europea de Mayistas (WAYEB) enumera unos 50 museos, sólo en Europa.[32] En Ciudad de México, el Museo Nacional de Antropología tiene una colleción de artefactos mayas particularmente grande.[33] Un número de museos regionales de México mantienen colecciones importantes, incluyendo el Museo de las Estelas "Román Piña Chan" en Campeche,[34] el Museo Regional de Yucatán "Palacio Cantón" en Mérida, y el Museo Regional de Antropología "Carlos Pellicer Camera" en Villahermosa, Tabasco.[35] En Guatemala, las colecciones más importantes son las del Museo Popol Vuh y Museo Nacional de Arqueología y Etnología, ambos ubicados en Ciudad de Guatemala.[33] Otros museos con colecciones notables de artefactos mayas incluyen el Museo Británico en Londres, el Museo Metropolitano de Arte en Nueva York, el Museo Peabody de Arqueología y Etnología en Cambridge, Massachusetts y el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania.[36] El Museo de las Culturas de Basilea, Suiza, tiene un número de dinteles de madera de Tikal; el Museo Etnológico de Berlín de Berlín tiene una extensa colleción de artefactos mayas. En Bélgica, los Museos Reales de Arte e Historia en Bruselas albergan una importante colección.[34] El Museo Field de Historia Natural en Chicago tiene una notable colección de cerámica maya,[34] y el Museo de Arte de Cleveland en Ohio tiene una de las más extensas colecciones mayas en los Estados Unidos.[33] El Museo de América en Madrid alberga una gran colección de objetos de Palenque; es también el museo donde se conserva el Códice de Madrid.[35] Otros museos europeos notables son el Museo Nacional de Etnología en Leiden, Países Bajos y el Museo Rietberg en Zurich, Suiza.[35]

Referencias[editar]

  1. Spinden 1975
  2. Proskouriakoff 1950
  3. Schele y Miller 1986
  4. Coe 1973, 1975, 1978, 1982
  5. Robicsek y Hales 1981
  6. e.g., Miller y Taube 1993; Taube et al. 2010
  7. Reents-Budet 1994
  8. Houston et al. 2005
  9. Stone y Zender 2011
  10. Tate 1992, Looper 2003, Simmons Clancy 2009, O'Neil 2012
  11. Miller y Martin 2004
  12. Stierlin 1994
  13. Coe y Kerr 1997: 100-101
  14. Tate 1992
  15. Stuart y Stuart 2008
  16. Martin y Grube 2000: 89
  17. Looper 2003: 172-178, 186-192
  18. W.R. Coe et al. 1961
  19. William Saturno (30 de enero de 2014). "Sembrando la raíz de la dinastía: conjunto los Árboles, Xultun, Guatemala. Guatemala: Universidad Francisco Marroquín.
  20. Doyle and Houston 2012
  21. V.E. Miller 1991
  22. véase Yadeun 1993:108-115
  23. Martin y Grube 2000: 168
  24. Miller 1982; Gann 1900
  25. M.E. Miller 1986; M.E. Miller y Brittenham 2013
  26. Saturno et al. 2005; Taube et al. 2010
  27. Lozoff Brittenham y Uriarte 2015
  28. Stone 1995
  29. Reyes-Valerio 1993; Houston et al. 2009
  30. Coe y Kerr 1997
  31. Ros.
  32. WAYEB.
  33. a b c Wagner 2011, p. 451.
  34. a b c Wagner 2011, p. 450.
  35. a b c Wagner 2011, p. 452.
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Bibliografía[editar]

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