Arroz a la zamorana

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Plato de arroz a la zamorana.

El arroz a la zamorana se considera una de las especialidades más populares y más solicitadas en los restaurantes de la provincia de Zamora. Es un plato humilde de origen campesino. Sus ingredientes principales son productos cárnicos procedentes de la matanza del cerdo (por regla general las partes cartilaginosas como son: las manitas y la oreja) y arroz.[1] Tiene un aroma y un color rojo característicos, debido al uso de pimentón dulce. El plato está disponible en la mayor parte de los restaurantes de la provincia.

Historia[editar]

Se dice, aunque no hay documentos que lo demuestren, que el plato procede de los pueblos y gentes de la comarca de Aliste. Se sabe de la existencia de este plato en el año 1890 ya que aparece en la lista de las recetas de la guía de cocina denominada "El Practicón". Previamente, en el "Almanaque culinario"[2] el autor hace una descripción de un arroz a la Zamorana servido en la Alcañices servido a un amigo suyo (José Alvarez Builla) en el año 1884.

Características[editar]

Es un plato que suele comerse tradicionalmente en una cazuela de barro, en la que se funde una pequeña cantidad de manteca de cerdo (suele ser de la Matanza) y se rehogan una cebolla y unos nabos. Se añade algunos ajos, orégano, perejil, tomillo, así como pimentón (éste es el que le da ese colo rojizo tan característico), todo ello se pone a freír lentamente y tras esta operación se añade agua y algunos de los productos típicos de la matanza del cerdo, que son: oreja, las pezuñas, algo de jamón, y ocasionalmente el hocico de cerdo e incluso costillas.[3] Todo ello bien cortado en pedacitos. Se deja hervir y cuando llega el momento (20 o 15 minutos antes de finalizar) se vierte el arroz, este arroz suele ponerse posteriormente al horno a doscientos grados durante unos minutos. En las recetas clásicas se suelen poner rescoldos, como operación equivalente a la de poner en horno. Se sirve caliente tras haber reposado unos minutos en la cazuela de barro.

Servir[editar]

Se suele servir caliente en cazuelas de barro y es considerado como un plato característico del frío invierno zamorano.

Referencias[editar]

  1. Rafael Mármol, (2002), «Los mejores arroces del mundo», Valencia, pp:60
  2. Ángel Muro, (1892), Almanaque de "Conferencias Culinarias"
  3. Soledad Burdalo Bejarano, (1997), «El arroz y los huevos», Madrid, pp:18