Archivos históricos nacionales y generales en América Latina

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Definición[editar]

Esta categoría incluye a los archivos históricos documentales conformados en los diversos países de América Latina.[1]​ El Consejo Internacional de Archivos propone que un archivo engloba un conjunto documental producido por una persona u organismo público o privado, que se conserva y es transmitido por su valor archivístico; así mismo, es la institución encargada de reunir, sistematizar y conservar el material documental, además de brindar acceso a su consulta; finalmente, la definición comprende al edificio destinado para el resguardo del fondo.[2]​ De manera general, un archivo puede considerarse de tipo administrativo o histórico, según el ciclo vital de los documentos contenidos, la diferencia entre ambos implica el tiempo que ha transcurrido entre su creación y su consulta. Cuando el contenido informa sobre lo ocurrido 40 ó 50 años antes de su revisión, el acervo adquiere su carácter de histórico. Cabe mencionar que la clasificación temporal varía en cada institución archivística.

A partir de las indagaciones, puede sugerirse que el calificativo “Nacional” de un archivo hace referencia al acopio de la documentación generada por las oficinas del poder federal o central, mientras que el apelativo “General” sugiere la recopilación de los anteriores expedientes más los producidos en el interior, es decir, en las provincias, estados o departamentos de un territorio nacional. Así, puede observarse que la tendencia en los repositorios que existen en América Latina utilizan mayormente las denominaciones: Archivo General de la Nación (Argentina,[3]​ Colombia,[4]​ El Salvador,[5]​ México,[6]​ Nicaragua,[7]​ Uruguay,[8]​ República Dominicana,[9]​ Perú,[10]​ y Venezuela[11]​), Archivo Nacional (Bolivia,[12]​ Brasil,[13]​ Chile,[14]​ Costa Rica,[15]​ Cuba,[16]​ Ecuador,[17]​ Honduras,[18]​ Panamá,[19]​ y Paraguay[20]​) o Archivo General (Puerto Rico[21]​). Debe mencionarse también al Archivo General de Centroamérica,[22]​ donde se resguarda la documentación generada durante el periodo colonial en la Capitanía General de Guatemala.

El presente artículo indaga en la trayectoria de los acervos históricos existentes en América Latina, con la intención de proponer una lectura regional -latinoamericana- sobre sus procesos de creación y sus características principales. En este sentido, se observa en conjunto la función política e histórica de la preservación documental, la naturaleza de los acervos, los procesos de su institucionalización y las finalidades principales con que son consultados, así como su estado y tendencias actuales. La visión regional sobre los archivos latinoamericanos puede justificarse en la experimentación de un proceso histórico compartido respecto a la generación y el aprovechamiento de la información.

La historia común del corpus documental que aquí se analiza inició con la conquista de América, cuando los registros de información se homogenizaron, de acuerdo al modelo hispano o portugués. En ese primer momento, el despliegue institucional de las monarquías ibéricas determinó una cultura archivística al normativizar que cada dependencia real generara y resguardara sus archivos administrativos. Posteriormente, tras las guerras de independencia hispanoamericanas y la Independencia de Brasil, este sistema de archivonomía fue adoptado por los gobiernos emergentes quienes, aun con sus variantes locales, sostuvieron dicho modelo de elaboración y conservación de la memoria institucional. Esta práctica, al demostrar su eficacia, se ha mantenido en el ejercicio de generación de documentación del Estado, cuya directriz actual apunta hacia la democratización de la información.

Utilidad[editar]

La conservación de la memoria histórica es una de las preocupaciones universales de la humanidad. Debido a su amplitud y a la intencionalidad de su preservación, el resguardo de la información requiere de un proceso selectivo en que cada sociedad condiciona aquello que quiere recordar u olvidar de su pasado.[23]​ Históricamente, el Estado se ha encargado de generar, seleccionar y transmitir las huellas que testifican y legitiman sus acciones ante las generaciones futuras, quienes a su vez asimilan o interpretan tales registros. Baste retomar el planteamiento de Max Weber sobre la creación de documentos en la burocracia moderna:

La administración del cargo moderno se funda en documentos escritos ("archivos") que se conservan en forma original o como proyectos. Existe, así, un personal de subalternos y escribas de toda dase. El conjunto de los funcionarios "públicos" estables, así como el correspondiente aparato de instrumentos y archivos, integran una "repartición"; esto mismo es lo que en la empresa privada se llama "oficina".[24]

Los archivos cumplen una doble función al almacenar los testimonios de determinados acontecimientos; en primer lugar, como comprobantes de su efectiva ejecución y en un segundo momento, sirven como base para la reconstrucción histórica, es decir, se convierten en las fuentes documentales que sustentan la interpretación de sucesos realizada por un historiador.

Establecimiento[editar]

Dentro del territorio que actualmente se comprende por América Latina, el interés por preservar la memoria tiene sus antecedentes propios en la época precolombina. No obstante, la mayor parte de la información conservada fue producida a partir del arribo de la cultura europea, especialmente al introducirse la escritura alfabética y el ejercicio burocrático, principal generador de documentación oficial. Gran parte de ésta fue generada durante el periodo colonial y recuperada por los Estados nacionales, con la intención de dar seguimiento administrativo a todos los ámbitos sociales de los países nacientes. El nuevo orden político creó sus propias instituciones y herramientas documentales para lograr su funcionamiento práctico, fortalecerse a sí mismo y establecer los parámetros en que se preservaría su memoria oficial. Años más tarde y de acuerdo al ciclo vital de los documentos, estos registros adquirieron su carácter histórico y dieron origen a los actuales acervos ubicados en los distintos archivos latinoamericanos. Puede señalarse que el primer archivo regional para Hispanoamérica fue el Archivo General de Indias, establecido por la Monarquía española, en la ciudad de Sevilla, en 1785; su creación tenía como objetivo centralizar el manejo de información y reunirla en un solo espacio acondicionado para tal ejercicio. Tras las independencias, los Estados nacionales fueron los nuevos interesados en crear y controlar la documentación, proveniente de las instituciones establecidas por cada régimen en sus territorios recién configurados. De esta manera, surgieron los primeros repositorios de carácter nacional, antecedente inmediato de los actuales archivos latinoamericanos.

Años más tarde y de acuerdo al ciclo vital de los documentos, estos registros adquirieron su carácter histórico y dieron origen a los actuales acervos ubicados en los distintos archivos latinoamericanos. Puede señalarse que el primer archivo regional para Hispanoamérica fue el Archivo General de Indias, establecido por la Monarquía española, en la ciudad de Sevilla, en 1785; su creación tenía como objetivo centralizar el manejo de información y reunirla en un solo espacio acondicionado para tal ejercicio. Tras las independencias, los Estados nacionales fueron los nuevos interesados en crear y controlar la documentación, proveniente de las instituciones establecidas por cada régimen en sus territorios recién configurados.[25]​ De esta manera, surgieron los primeros repositorios de carácter nacional, antecedente inmediato de los actuales archivos latinoamericanos.

La fase inicial de la organización de archivos nacionales y generales en América Latina comenzó en la década de 1820 y continuó durante los tres decenios siguientes. Debido a las inestabilidades políticas de los países emergentes, la consolidación de estas instituciones se tornó difícil y fue necesaria una reconfiguración de la normatividad archivística, a partir de 1880, con el objetivo era conseguir el afianzamiento de los archivos como herramientas de los Estados nacionales. Para ilustrar este proceso, puede mencionarse al Archivo General de la Nación Argentina, fundado en 1821 y refundado en 1884; un caso similar fue el experimentado por el Archivo de la nación boliviana, cuya instauración ocurrió en 1825 y su posterior reorganización en 1883; un tercer ejemplo es el caso del acervo brasileño, constituido en 1838 y reconfigurado en 1893.

Utilización y mejoramiento[editar]

Aunado a este primer periodo de los archivos latinoamericanos, puede observarse un proceso de evolución en el aprovechamiento de los fondos documentales, donde la información contenida, además de sustentar las acciones del Estado, se convirtió en una fuente para la investigación histórica. Como evidencia de esta transformación se encuentra el surgimiento de las primeras historias nacionales en América Latina, entre las que pueden destacarse: La historia general del reino de Chile, coordinada por Benjamín Vicuña Mackenna y publicada entre 1877-1878, así como México a través de los siglos, dirigida por Vicente Riva Palacio y publicada en 1884.[26]

El proceso de profesionalización archivística, propio del siglo XX, caracterizó una tercera etapa general de los archivos latinoamericanos. Durante la primera mitad de esta centuria, los repositorios incorporaron y sistematizaron con mayor cuidado la documentación, se agilizó su consulta y se generaron organismos de difusión e investigación. Además, surgieron proyectos para la reproducción de materiales significativos del acervo y, sobre todo, se iniciaron algunas publicaciones periódicas de contenido archivístico e histórico. Como muestra de este fenómeno pueden mencionarse tres ejemplos: el Archivo General de la Nación de México comenzó a publicar, en 1930, Legajos. Boletín del Archivo General de la Nación; un evento similar ocurrió en República Dominicana, donde el Archivo General sacó a la luz la revista Clío en 1933 y el Boletín del Archivo General de la Nación en 1938; un tercer ejemplo puede observarse en el acervo peruano, con la aparición de la Revista del Archivo Nacional del Perú en 1920.

En la segunda mitad del siglo XX, puede verse otra etapa en las publicaciones producidas en los acervos latinoamericanos, enfocada en la construcción de guías e inventarios documentales, manuales archivísticos, folletería, boletines diversos, monografías, memorias de congresos especializados, etcétera. En esta fase, la disciplina archivística evidencia su consolidación, a través de la catalogación óptima de los documentos, la realización de congresos archivísticos, el surgimiento de normatividades para la homologación del tratamiento y manejo de la información, la llegada a consensos y la creación de redes internacionales para la mejora de los procesos de conservación y de consulta. Respecto a este último apartado, pueden mencionarse dos ejemplos: el Programa Memoria del Mundo, creado por la UNESCO en 1992, que impulsado por “la conciencia creciente del lamentable estado de conservación del patrimonio documental y del deficiente acceso a éste en distintas partes del mundo”,[27]​ apoyó con recursos y asesoría en la ordenación de los expedientes almacenados en toda América Latina; en segundo lugar, se encuentra la Asociación Latinoamericana de Archivos (ALA),[28]​ creada en 1973 como una entidad de carácter profesional y cultural que busca servir como promotor del desarrollo archivístico de Iberoamérica.[29]​ Se encuentran agremiados a esta asociación todos los países latinoamericanos, con excepción de Venezuela.

Aparte de los fondos nacionales, otros acervos privados y locales se han beneficiado de proyectos internacionales que han permitido el resguardo documental, a través la microfilmación y la digitalización; entre estos pueden destacarse los programas emprendidos por FamilySearch[30]​ y Fundación MAPFRE.[31]

Tendencias actuales[editar]

En América Latina, este proceso de evolución institucional es resultado del avance de dos procesos. El primero relacionado con el desarrollo de la disciplina histórica y el segundo ligado a la apertura legal de acceso a la información. Como se mencionó, la documentación del pasado es la fuente primordial en el ejercicio de los historiadores y, por tal razón, el proceso de profesionalización de la disciplina histórica ha impulsado el mejoramiento del resguardo, manejo y acceso a la información de los archivos. Así, a partir de la segunda mitad del siglo XX, la multiplicación de espacios de investigación ha revalorado la importancia que tiene la preservación de los fondos documentales. Por otra parte, las legislaciones locales han contribuido a la accesibilidad pública de la información y permitido el tránsito a una nueva etapa, caracterizada por la descentralización de las instituciones archivísticas, donde éstas han adquirido progresivamente un carácter autónomo frente a los Estados nacionales.

Dada la utilidad demostrada desde su apertura, los archivos nacionales continúan engrosando sus acervos, con la documentación generada por las administraciones actuales; los archivos son instituciones vivas que siguen creciendo y evolucionando en sus formas de almacenamiento y consulta, apoyadas en las nuevas tecnologías que tienden a la digitalización de los documentos y a permitir su consulta desde plataformas virtuales. Aunado a esto, siguen multiplicándose los esfuerzos de conservación internacional para mejorar la preservación documental nacional. En este escenario sobresale el papel que desde 1990 desempeña el Programa Iberarchivos-Programa ADAI,[32]​ surgido por acuerdo de las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y Gobierno,[33]​ cuyo objetivo es reforzar la solidaridad entre los 17 países que conforman el programa.

Archivos Históricos Latinoamericanos
Fundación Inicial Renovación Última renovación
Bandera de Argentina Argentina 1821 1884 n/e
Bandera de Bolivia Bolivia 1825 1883 n/e
Bandera de Brasil Brasil 1838 1893 1911
Bandera de Chile Chile 1844 1887 1925
Bandera de Colombia Colombia 1868 n/e 1989
Bandera de Costa Rica Costa Rica 1881 1889 1969
Bandera de Cuba Cuba 1840 n/e n/e
Bandera de Ecuador Ecuador 1884 n/e 1952
Bandera de El Salvador El Salvador 1824 1948 1962
Bandera de Honduras Honduras 1880 n/e 1949
Bandera de México México 1823 n/e 1918
Bandera de Nicaragua Nicaragua 1863 1896 n/e
Bandera de Panamá Panamá 1912 n/e n/e
Bandera de Paraguay Paraguay 1855 1871 1950
Bandera del Perú Perú 1861 n/e 1943
Bandera de Puerto Rico Puerto Rico 1856 n/e 1955
Bandera de República Dominicana República Dominicana 1930 n/e 1935
Bandera de Uruguay Uruguay 1827 n/e 1926
Bandera de Venezuela Venezuela 1836 1877 1945

Referencias[editar]

  1. El trabajo original de esta entrada forma parte de una aportación más amplia que se encuentra en revisión para su posible publicación dentro de la revista Legajos. Boletín del Archivo General de la Nación, en México.
  2. César Martín Galván, Concepto y función de archivo. Clases de archivos: El sistema archivístico español. Véase: http://eprints.rclis.org/14058/1/sisarchivesp.pdf
  3. http://www.mininterior.gov.ar/agn/agn.php
  4. http://www.archivogeneral.gov.co/
  5. https://web.archive.org/web/20101221004253/http://www.agn.gob.sv/
  6. «Copia archivada». Archivado desde el original el 16 de septiembre de 2015. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  7. http://www.inc.gob.ni/index.php?option=com_content&task=view&id=14&Itemid=29
  8. http://www.agn.gub.uy/
  9. http://www.agn.gov.do/
  10. http://www.agn.gob.pe/
  11. http://www.agn.gob.ve/
  12. «Copia archivada». Archivado desde el original el 12 de junio de 2007. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  13. «Copia archivada». Archivado desde el original el 8 de septiembre de 2015. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  14. http://www.archivonacional.cl/616/w3-channel.html
  15. https://web.archive.org/web/20141025002549/http://www.archivonacional.go.cr/
  16. «Copia archivada». Archivado desde el original el 12 de octubre de 2016. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  17. http://www.ane.gob.ec/
  18. http://www.cdihh.ihah.hn/site/index.php/archivo-nacional
  19. «Copia archivada». Archivado desde el original el 30 de octubre de 2012. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  20. «Copia archivada». Archivado desde el original el 17 de junio de 2015. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  21. http://www.puertadetierra.info/edificios/archivo/archivo.htm
  22. http://www.ficheropardo.agcadocs.org/
  23. Sebastián Alejandro Marín Agudelo, “Estado de la archivística en América Latina, 2000-2009. Perspectivas históricas y aproximaciones conceptuales”, en Investigación bibliotecológica, vol. XXVI, núm. 57, mayo-agosto 2012, México, pp. 77-101
  24. Max Weber, ¿Qué es la burocracia?, Argentina, La Pléyade, 1979, p. 49.
  25. Carlos Aguirre Ramírez y Javier Villa-Flores, “Los archivos y la construcción de la verdad histórica en América Latina”, en Anuario de Historia de América Latina, núm. 46, Alemania, 2009, pp. 5-17
  26. Patricio de Blas, “La cultura y la vida cultural”, en Patricio Blas, et. al., Historia común de Iberoamérica, Madrid, Editorial EDAF, 2000, p. 432
  27. Véase: http://www.unesco.org/new/es/communication-and-information/flagship-project-activities/memory-of-the-world/about-the-programme/#c240319
  28. http://www.ala-archivos.org/
  29. Véase: «Copia archivada». Archivado desde el original el 22 de noviembre de 2015. Consultado el 26 de agosto de 2015. 
  30. https://familysearch.org/
  31. «Copia archivada». Archivado desde el original el 10 de septiembre de 2015. Consultado el 8 de septiembre de 2015. 
  32. «Copia archivada». Archivado desde el original el 18 de marzo de 2015. Consultado el 8 de septiembre de 2015. 
  33. http://segib.org/es/cumbres