Archivo de documentos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Dibujo de un mueble de archivo, archivo municipal de Wurzburgo, Alemania.

El término archivo (latín archīvum) se usa comúnmente para designar a un conjunto ordenado de documentos. También al local donde se conservan los documentos elaborados y recibidos por una entidad como consecuencia de la realización de sus actividades. No obstante, "archivo" es una palabra polisémica que se refiere a:

  • El fondo documental, como conjunto de documentos producidos o recibidos por una persona física o jurídica en el ejercicio de sus actividades.
  • El lugar donde se custodia dicho fondo o acervo documental.
  • La institución o servicio responsable de la custodia y tratamiento archivístico del fondo.

La archivística es la ciencia que se ocupa de las técnicas aplicadas a los archivos.

Los archivos tienen por función ser fuentes para la historia y la memoria, y garantizar el ejercicio de derechos.[1]

Historia[editar]

Actualmente se llama archivo a los depósitos oficiales de documentos públicos y privados. En otro tiempo, se llamaron chartarium, scrinium, tabulárium. Consta su existencia en el Antiguo Egipto, en Asiria, en Grecia y en Roma y de algunos textos de las Sagradas Escrituras se infiere que también existían en el pueblo de Israel. Por regla general, excepción hecha de los palaciegos asirios y persas, los archivos de las civilizaciones antiguas se hallaban en el recinto de los templos. En Roma, se conservaban los tratados de paz y alianza en el templo de Júpiter Capitolino. Los anales de los pontífices en el de Juno, los registros de los nacimientos en el de Saturno.

La práctica de conservar documentos oficiales es muy antigua. Los arqueólogos han descubierto archivos de cientos (y a veces miles) de tablillas de arcilla que se remontan al tercer y segundo milenios a. C. en yacimientos como Ebla, Mari, Amarna, Hattusas, Ugarit y Pylos. Estos descubrimientos han sido fundamentales para conocer los alfabetos, las lenguas, la literatura y la política de la Antigüedad.

Los archivos estaban bien desarrollados por los antiguos chinos, los antiguos griegos y los antiguos romanos (que los llamaban Tabularia). Sin embargo, esos archivos se han perdido, ya que los documentos escritos en materiales como el papiro y el papel se deterioraban con relativa rapidez, a diferencia de sus homólogos en tablillas de arcilla. Los archivos de iglesias, reinos y ciudades de la Edad Media sobreviven y, a menudo, han mantenido su carácter oficial ininterrumpidamente hasta la actualidad. Son la herramienta básica para la investigación histórica sobre este periodo.[2]

Inglaterra después de 1066 desarrolló archivos y métodos de acceso a los mismos.[3]​ Los suizos desarrollaron sistemas archivísticos después de 1450.[4]

Los primeros manuales de gestión de archivos: Jacob von Rammingen, Von der Registratur (1571), Baldassarre Bonifacio, De Archivis (1632).

Los primeros predecesores de la archivística en Occidente son los manuales de Jacob von Rammingen de 1571.[5]​ y De Archivis libris singularis de Baldassarre Bonifacio de 1632.[6]

El pensamiento archivístico moderno tiene algunas raíces que se remontan a la Revolución Francesa. Los Archivos Nacionales Franceses, que poseen quizás la mayor colección de archivos del mundo (con registros que se remontan hasta el año 625 d. C.), fueron creados en 1790 durante la Revolución a partir de varios archivos gubernamentales, religiosos y privados incautados por los revolucionarios.[7]

En 1883, el archivista francés Gabriel Richou publicó el primer texto occidental sobre teoría archivística, titulado Traité théorique et pratique des archives publiques (Tratado de teoría y práctica de los archivos públicos), en el que sistematizaba la teoría archivística del respect des fonds', publicada por primera vez por Natalis de Wailly en 1841.[8]

Archivos de la iglesia católica[editar]

La Iglesia tuvo archivos desde sus inicios, para conservar los libros sagrados y las actas de los mártires. Constan los archivos del Vaticano o los Pontificios, desde el siglo III (desde San Antero, año 235) los cuales gozan hoy fama de contarse entre los mejor organizados del mundo.

Archivos Nacionales[editar]

Los Archivos Nacionales reúnen los documentos o archivos oficiales de instituciones u organismos públicos, judiciales, políticos y militares, y en algunos casos privados, para su preservación, consulta e investigación. En algunos casos como América, España y Portugal son importantes para la reconstrucción histórica de la época colonial. Son la evolución histórica de los Archivos de Estado que aunque tenían la misma finalidad de conservación de la documentación, no eran abiertos al público.

Archivos en España[editar]

En España, se conocen los archivos más o menos generales de Castilla desde Juan II y Enrique IV. Felipe II organizó el de Simancas (1561) ya fundado antes por Carlos V (1549) y de él procedió en parte el Archivo de Indias, creado por Carlos III en 1785 y establecido en Sevilla. De mediados del siglo XIX, datan el archivo Central de Alcalá de Henares y el Histórico Nacional de Madrid, que con los dos anteriores componen los cuatro Archivos generales del reino.

Siguen a estos archivos en importancia los regionales, a saber:

Entre todos, se considera modelo de organización el de la Corona aragonesa que atesora documentos desde el año 848.[cita requerida] Hay además, otros archivos especiales, judiciales, provinciales, municipales, notariales, empresas, catedralicios, parroquiales.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Archivos y documentos on-line[editar]

Referencias[editar]

  1. «La magia de los archivos digitales». AL DÍA News. 31 de mayo de 2019. Consultado el 1 de junio de 2019. 
  2. Murray, Stuart (2009). La Biblioteca: An Illustrated History. Nueva York: Skyhorse Publishing. p. 7. ISBN 978-1-61608-453-0. 
  3. Michael T. Clanchy, From Memory to Written Record: England 1066-1307 (Blackwell, 1979).
  4. Randolph Head, "Knowing Like a State: The Transformation of Political Knowledge in Swiss Archives, 1450-1770", Journal of Modern History, 75 (2003), pp. 745-82. en línea
  5. Los primeros predecesores de la archivística - Los dos manuales de Jacob von Rammingen sobre el registro y la gestión de archivos, impresos en 1571, traducidos por JBLD Strömberg. Lund: Wallin & Dalholm, Lundaboken, 2010
  6. L. Sandri, Il "De Archivis" di Baldassare Bonifacio, Notizie delle Archive di Stato, Roma, 1950, p. 95-111.
  7. «archivo: Definición, sinónimos de». Answers.com. Archivado desde el original el 23 de mayo de 2010. Consultado el 1 de junio de 2010. 
  8. F. Hildesheimer, "Les Premières publications des Archives", Histoires de France, historiens de la France, París, 1994, p. 280-299.