Apizaco

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Apizaco
Localidad de México

Maquinita en Apizaco, Tlaxcala.jpg
La maquinita, símbolo de la ciudad de Apizaco.

Escudo de la ciudad de Apizaco.jpg
Escudo
Otros nombres: Ciudad rielera.[4]
Apizaco ubicada en México
Apizaco
Apizaco
Localización de Apizaco en México
Apizaco ubicada en Tlaxcala
Apizaco
Apizaco
Localización de Apizaco en Tlaxcala
Coordenadas 19°24′56″N 98°08′24″O / 19.415555555556, -98.14Coordenadas: 19°24′56″N 98°08′24″O / 19.415555555556, -98.14
Entidad Localidad
 • País Bandera de México México
 • Estado Flag of Tlaxcala.svg Tlaxcala
 • Municipio Apizaco
 • Región Llanos y Lomeríos
Alcalde Jorge Luis Vázquez PAN Party (Mexico).svg
Fundación 1 de Marzo de 1866
 • Fundación  (William Lloyd)
Superficie  
 • Total 26,71 km²
Altitud  
 • Media 2.424 msnm
Clima Templado
Población (2010) Puesto 3.o
 • Total 49 506 hab.[1]
 • Densidad 1853,46 hab/km²
Gentilicio Apizaquense
IDH (2010) Sin cambios 0.868 – Muy Alto. [2] [3]
Huso horario Centro: UTC −6
 • en verano UTC −5
Código postal 90300
Clave LADA 241
Código INEGI 290050001
Área metropolitana Zona Metropolitana de Apizaco
Sitio web oficial
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Apizaco (Speaker Icon.svg apiˈsako) oficialmente Ciudad de Apizaco es una localidad mexicana localizada en el centro del estado de Tlaxcala, es cabecera y la ciudad más poblada del municipio homónimo. Debido a su desarrollo industrial, económico, comercial y turístico es considerada la segunda localidad en importancia del estado solo detrás de Tlaxcala, la capital estatal.[5] En 2010 Apizaco registró una población de 49 506 habitantes[1] de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), siendo así la tercera ciudad más poblada del estado y la tercera más extensa.[6]

También conocido como «ciudad modelo» debido a la forma exacta en que están trazadas sus calles, aunque debido al crecimiento de la población, las zonas nuevas de urbanización no poseen el trazo exacto que tienen las calles céntricas.[cita requerida]

Toponimia[editar]

(en náhuatl: átl, pitzāhuac, co, ‘agua, delgado, lugar’‘Lugar de agua delgada’)?

Geografía[editar]

Se localiza en el Altiplano Central Mexicano a 2407 metros sobre el nivel del mar, siendo una de las ciudades más altas de México. Las coordenadas geográficas de la ciudad de Apizaco son 19° 25' latitud norte y 98° 08' longitud oeste.

Historia[editar]

Precolombino[editar]

Los cazadores nómadas dejaron testimonio de su presencia en Apizaco, hace casi 10 000 a 12 000 años, mediante una pequeña «lasca» retocada, que en asociación con paleofauna fue encontrada por el arqueólogo Rafael Abascal, en un sitio que se localiza a escasos 8 kilómetros al sudoeste de la cabecera municipal. La lasca se halló en una capa fosilífera menos profunda, que la que guardaba la punta de proyectil tipo «clovis», descubierta en San Juan Chaucingo del municipio de Santiago Tetla, de similar antigüedad. Sin embargo, estos nómadas no se establecieron en el territorio del actual municipio de Apizaco, sino más bien continuaron su recorrido hacia Tlaxcala, la sierra La Caldera, Natívitas y el extremo oeste, limítrofe con Calpulalpan, donde hallaron condiciones más propicias para transformarse en núcleos sedentarios, quienes irían constituyendo asentamientos hasta conformar la república de Tlaxcala. Durante varios milenios, el territorio de Apizaco permaneció deshabitado.

Fundación de Apizaco[editar]

Apizaco surge como un campamento ferrocarrilero en la década de 1860. Se ha discutido mucho acerca de la fecha exacta de la fundación, aunque se ha tomado oficialmente como el 1 de marzo de 1866, cuando William Lloyd, ingeniero en jefe de la construcción del ferrocarril entrega un informe al Ministro de Fomento sobre el adelanto de las obras del ferrocarril, este campamento no pretendía ser permanente, por lo que nunca se solicitó el acta de la fundación de la ciudad. El territorio donde se fundó Apizaco pertenecía originalmente a la hacienda de San Diego Apatlahuaya, del municipio de Santa Cruz Tlaxcala, propiedad de Eustaquio Barrón, quien junto con su yerno Antonio Escandón, y Manuel Escandón obtuvieron la concesión para construir el ferrocarril en Tlaxcala el 19 de agosto de 1856. El historiador Niceto de Zamacois relata que el 8 de septiembre de 1867 ya corrían trenes en el tramo Apizaco a Perote, y el 1 de junio de 1869 se inauguró el tramo Apizaco-Santa Ana Chiautempan. Aunque la discusión sobre la fecha de la fundación no ha cesado, la mayoría de los apizaquenses consideran como fecha fundacional de Apizaco el primero de marzo de 1866, cuando Guillermo Lloyd escribió su informe al Ministro de Fomento sobre los adelantos de la construcción del ferrocarril de México a Veracruz, donde menciona la división del camino de hierro en secciones.

Revolución Mexicana[editar]

Durante la Revolución Mexicana, un hecho histórico se dio en Apizaco, el 8 de mayo de 1920 un convoy de civiles y militares conocido en la historia como «El tren de la legalidad» se detuvo en Apizaco, descendiendo el presidente Venustiano Carranza quien junto con varios generales pasó revista a cerca de 3012 hombres leales al Presidente Constitucional, el convoy había salido de la Ciudad de México y pretendía llegar al puerto de Veracruz, días más tarde el presidente Carranza fue asesinado en San Antonio Tlaxcalantongo, Puebla, por fuerzas del general Rodolfo Herrero.

El 5 de mayo de 1867, la línea de México hacia Apizaco fue cortada en tres lugares, y además fue saqueada la bodega de Tlatelolco-Buenavista. El 21 de junio de ese año, la ciudad de México quedó en manos del general Porfirio Díaz; el 15 de julio el presidente Benito Juárez regresó a la ciudad de México. Una vez restaurada la República, Apizaco se convirtió en el centro tanto de la construcción del tramo México-Puebla, como del correspondiente México-Paso del Macho, Veracruz.

Entre las primeras inauguraciones que se llevaron a cabo sobre los diferentes tramos, para Apizaco y Santa Ana Chiautempan, fue importante la ceremonia del 1 de junio de 1869, cuando quedó inaugurado el tramo entre ambas poblaciones, mediante un viaje procedente de la estación de Buenavista de la Ciudad de México a las 8 de la mañana, llegando a las 12.00 a Apizaco. Los señores Escandón y Barrón, de la empresa ferroviaria, y los abogados de la misma, Pardo y Martínez de la Torre, invitaron a numerosas personalidades de la banca, el comercio y la industria y, desde luego, a hacendados preeminentes, así como a destacados miembros de la clase política.

El recorrido de cuatro leguas se hizo sin contratiempos, salvo la parada que se efectuó para admirar «El puente de Santa Cruz», obra de ingeniería y bella arquitectura para su tiempo, cuyo diseño fue encargado al ingeniero civil Guillermo Coss, habiéndose mandado construir la armazón de hierro a Inglaterra. La descripción de la obra estuvo a cargo de Buchanan, ingeniero en jefe de la compañía.

Los viajeros gozaron el paisaje tlaxcalteca desde las ventanillas de los vagones. Junto a La Malinche se erguía el cerro de Cuatlapanga, que significa «cabeza partida». La sorpresa para los viajeros fue mayúscula cuando escucharon las voces alegres de la población de Santa Ana Chiautempan, donde les esperaba una animada recepción con estruendosos cohetes, alegres notas musicales y flores.

Al descender los viajeros en la estación, fueron conducidos a una enramada donde tomaron un almuerzo que había sido preparado por la población. Después de disfrutar de la tradicional cocina tlaxcalteca, subió a la tribuna Ignacio Manuel Altamirano, quien pronunció un brindis por el acontecimiento, deseando la mayor prosperidad para Tlaxcala.

Después de un recorrido por la población, los invitados y funcionarios de la empresa regresaron a la Ciudad de México, dando por concluida la ceremonia de inauguración de este ramal del ferrocarril México-Puebla. Los deseos de que la empresa ferrocarrilera llegara a Puebla y Veracruz, fue expresada por Ignacio Manuel Altamirano en su brindis: «¡Que el cielo nos dé vida para presenciar tan fastuoso acontecimiento! ¡Que Dios proteja a la empresa!»

Las inauguraciones ferroviarias se seguirían una tras otra. El 16 de septiembre de 1869 el presidente Benito Juárez inauguró la línea México-Apizaco-Puebla. Después de la muerte del presidente Benito Juárez, el presidente Sebastián Lerdo de Tejada inauguró en el año de 1873, el ferrocarril México-Veracruz.

Finalmente, la ruta de México-Apizaco-Chiautempan, Tlaxcala y Puebla, fue inaugurada el 9 de septiembre de 1867 a las diez de la mañana. Una abigarrada multitud se congregó en la estación de Buenavista para vitorear al presidente Juárez, quien inauguraba la línea México-Puebla.

Al convoy presidencial lo había precedido un tren explorador con dos horas de anticipación, además de otra locomotora exploradora que, en la retaguardia, se conservaba a cierta distancia del tren presidencial. La velocidad fue de 32 kilómetros por hora, adecuada para su época, pues permitía realizar el viaje con celeridad y comodidad.

En esa oportunidad, la primera parada del tren fue en Otumba, donde hubo una ceremonia organizada por las autoridades locales; de manera similar se comportaron los pobladores de Apan, a los que saludó el presidente Benito Juárez; en Soltepec hubo otras manifestaciones festivas a las que también atendió el presidente; Apizaco, punto de convergencia ferroviaria, también vitoreó y saludó al primer magistrado de la nación.

En Santa Ana Chiautempan, la delegación de Tlaxcala que presidía el gobernador Miguel Lira y Ortega, subió al convoy presidencial donde conversó breves minutos con el presidente Benito Juárez.

Hacia las quince horas con quince minutos, el tren presidencial arribó a la ciudad de Puebla en medio de una lluvia de confeti, aclamaciones, cohetes, música y salvas de cañonazos. Ni el aguacero que se desató en esos momentos enfrió el entusiasmo de la población. El presidente Benito Juárez y los ministros de su gabinete, bajaron del tren caminando bajo la lluvia y entre la valla de poblanos que se formó hasta el centro de la ciudad.

Los empresarios Barrón y Escandón, ofrecieron un baile esa noche al presidente Benito Juárez, a sus ministros y a sus esposas en el teatro Guerrero. Al día siguiente las autoridades estatales organizaron un banquete en el antiguo colegio jesuita. El Ejecutivo Federal permaneció dos días más en Puebla, antes de regresar a la Ciudad de México, donde fue recibido con honores militares, música, guardias de honor y un saludo de veintiún cañonazos.

Las inauguraciones ferroviarias, como ya se ha indicado, culminarían en 1873, cuando el presidente Sebastián Lerdo de Tejada inauguró la línea México-Veracruz. El presidente Benito Juárez no pudo verla terminada, pues murió el 18 de julio de 1872.

Para la inauguración integral de la línea México-Veracruz, el convoy presidencial salió a las cuatro de la mañana del 1 de enero de 1873 desde la estación de Buenavista. Se detuvo en el puente Tlaxcala, donde los viajeros bajaron para admirar la obra de ingeniería que tenía una longitud de sesenta metros. Los hacendados y los pobladores de las haciendas de todo el Valle de Tlaxcala, quienes se había beneficiado con la transportación del pulque y de otros productos a la Ciudad de México, olvidaron sus viejos temores y recibieron con música y cohetes el paso del tren presidencial. Después de una parada en la estación en Orizaba, el tren llegó al puerto de Veracruz el 2 de enero, donde hubo numerosas festividades por el acontecimiento.

El brindis de Manuel Altamirano cuando se inauguró el tramo Apizaco-Chiautempan, fue promisorio. El político liberal, escritor, poeta y diplomático, formó parte de la comitiva del presidente Sebastián Lerdo de Tejada, en el viaje de inauguración de la línea México-Veracruz. También acompañaban al Presidente: Ignacio Ramírez, Mariano Riva Palacio y Antonio García Cubas. La terminación de la línea después de 50 años de problemas políticos y económicos, fue un alivio para la economía nacional. Los viajes en diligencia, en las mejores condiciones, duraban tres días, ahora las incomodidades se superaban y el viaje podría hacerse en un solo día.

La carga que se transportaba en una semana, también llegaría en un solo día. Y, por fin, la temporada de lluvias que impedía todo movimiento de carga quedaría remontada.

Desafortunadamente no todo sería fiesta, pues antes de la inauguración del ferrocarril y, pese a la estabilidad que impusieron al país las administraciones de los presidentes Benito Juárez y Sebastián Lerdo de Tejada, hizo su aparición el bandidaje, al que tampoco escapó el ferrocarril. El 20 de febrero de 1870 el tren de la línea México-Veracruz fue asaltado en Tepexpan, punto intermedio en el tramo de la Ciudad de México a Apizaco. Los asaltantes, un grupo a caballo, se llevaron un botín de 2700 pesos, relojes y objetos personales de los pasajeros y de la empresa. El grupo estaba dirigido por Sotero Lozano, quien se dio el lujo de dejar un recibo firmado por el monto de lo robado, ordenando a la tripulación no mover el tren durante una hora. Tiempo suficiente para emprender la huida. Obviamente la línea de telegrafía había sido cortada, lo que impidió alertar a las tropas cercanas al punto del asalto.

Tres semanas más tarde ocurrió otro asalto en el mismo lugar. Los pasajeros comentaron que los asaltantes a caballo eran como doscientos que actuaban bajo el mando del bandido Paulino Noriega, quien no contento con desvalijar a los asustados pasajeros, se llevó hasta correspondencia oficial.

Ante estos acontecimientos las autoridades proporcionaron una escolta de cien hombres, encargada de la protección de los trenes de pasajeros. La medida funcionó pues el tercer asalto fue frustrado, huyendo los bandidos cuando encontraron resistencia a sus pretensiones. Así, los delincuentes pusieron fin a sus intentos de asaltar trenes.

Pese a estos acontecimientos, Apizaco se fue consolidando. En enero de 1873 fue trazada la ciudad por el ingeniero agrimensor Antonio P. Castilla. La traza consistió en la lotificación de 100 solares con una extensión de 1933.7 varas cuadradas cada uno, que fueron vendidos a los colonos a precios módicos. Asimismo, se fijaron lotes de dimensiones similares para los servicios públicos y se introdujo el agua potable desde los manantiales de la hacienda de Apatlahuaya 15.

Pero no solo las comunicaciones ferrocarrileras que dieron origen a Apizaco, fueron impulsadas en las postrimerías de la Reforma. El visionario gobernador Miguel Lira y Ortega, combatiente contra la Intervención Francesa y defensor de la soberanía de Tlaxcala, imbuido de un espíritu progresista, solicitó autorización al Congreso del estado para que el Ejecutivo estatal erogara lo necesario para la reconstrucción de un camino más recto entre la capital Tlaxcala y la población de Apizaco. Si el sueño de Ignacio Manuel Altamirano, en el célebre brindis de Chiautempan, había sido vincular la Ciudad de México con las playas de Veracruz, Miguel Lira y Ortega, con este proyecto, restablecía los nexos prehispánicos de Tlaxcala con las culturas y poblaciones del Golfo de México y con los del Altiplano Central.

Otra de las preocupaciones del gobernador Miguel Lira y Ortega, fue dotar de infraestructura educativa a la noble población de Apizaco. Para ello la Junta Directiva de Instrucción Primaria, aprobó el establecimiento de la escuela de niños. La construcción fue inaugurada el 15 de mayo de 1873, quedando la escuela bajo la dirección de la profesora Dolores Salazar, con una población escolar de 30 niños.

Como se señaló, la estación de Apizaco fue considerada una sección política del municipio de Tetla. Su rápido crecimiento, como consecuencia del ferrocarril, la convirtió en un pujante centro comercial con recursos suficientes para que los vecinos se organizaran en la «Sociedad Pro Municipio Barrón Escandón», llevando a cabo las gestiones pertinentes ante el gobernador y el Congreso local. Con fecha 9 de mayo de 1873, fue expedido el decreto № 31 por el gobernador Melquiades Carbajal, estableciendo el municipio de Barrón-Escandón, con la estación de Apizaco, como cabecera. Se dieron instrucciones al Agente Municipal de la Sección de Apizaco, para proceder a organizar la elección del Ayuntamiento del nuevo municipio.

Los límites originales del municipio de Barrón Escandón, quedaron fijados por el decreto del 23 de octubre de 1873. Estos fueron ampliándose paulatinamente, mediante una serie de decretos que fueron agregándole nuevas localidades. Con fecha 17 de diciembre de 1873, se le incorporó el rancho de Atenco; el 22 de octubre de 1875, se le anexó la localidad de Texcalac, que fue desincorporada del municipio de Tetla; el 9 de noviembre de 1880 se le anexó la hacienda de Tlalcoyotla, que fue segregada del municipio de Xaltocan; el 2 de enero de 1884, se le agregó el pueblo de Santa Ana Huiloac, misma que pertenecía al municipio de San Dionisio Yauhquemecan.

En 1871, la estación de Apizaco contaba con una población de 500 vecinos, pero para 1905 el municipio de Barrón Escandón reportaba una población de 4180 habitantes y su cabecera, Apizaco, 2504. Este incremento poblacional fue consecuencia de la anexión de nuevas localidades, constituyendo la estación ferroviaria un atractivo para nuevos pobladores.[7]

No se ha encontrado suficiente información sobre los clubes antirreleccionistas en Apizaco. Seguramente los ferrocarrileros que viajaron hacía el norte o la Ciudad de México, así como los jóvenes que participaron en el servicio militar, organizado por el general Bernardo Reyes, debieron manifestar algunas inquietudes como sucedió a lo largo de la República. Pero sí existe información y testimonios sobre acontecimientos de carácter nacional, en los que Apizaco fue escenario y que han sido descritos en la novela de la Revolución Mexicana.

Así, el general Francisco L. Urquizo en su novela Tropa Vieja, narra que el 16 de octubre de 1912 llegaron a Apizaco los batallones segundo y undécimo, comandados por el coronel Jiménez Castro y el teniente coronel Ocaranza, respectivamente, quienes iban con rumbo a Veracruz, para enfrentarse contra los sublevados del veintiún y diecinueve batallones, favorables a Felix Díaz.

La efímera esperanza de una vía democrática para México se pospuso con los asesinatos del presidente Francisco I. Madero y del vicepresidente José María Pino Suárez, así como por el cuartelazo que llevó al gobierno a Victoriano Huerta. La estafeta que recogió el gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, con el Plan de Guadalupe, iba a convertir a Apizaco en escenario de la vindicación del apóstol de la democracia.

El Ejército del Noroeste, a cargo del general Alvaro Obregón, en 1915 se trasladó desde Sonora hasta la Ciudad de México, lo mismo hizo el Ejército de Oriente, a cargo del general Pablo González. Las fuerzas del general Pablo González tenían que llegar a la estación de Apizaco, donde se les unirían las del general Juan Mérigo, provenientes de Veracruz. En el trayecto a Apizaco, en la estación de Orizaba, Veracruz, se les unieron varios contingentes, entre los cuales están: el 4º batallón «rojo», del coronel Ignacio Enríquez y el batallón del general Carlos Tejeda, así como el de Juchitecos, al mando del coronel Felipe López. Más adelante se incorporaron trescientos dragones de la Sierra de Puebla bajo el mando del mayor Enrique Medina Quintanilla.

Por varios días todo el Ejército de Oriente convirtió a la ciudad de Apizaco en una fortaleza militar, hasta que en los trenes avanzaron hacía la Ciudad de México, donde fue quebrado y disuelto el ejército federal al servicio de la dictadura porfirista y de la usurpación huertista, que se entregó y disolvió en la población de Teleoyucan, Estado de México.

En la medida que las fuerzas constitucionalistas avanzaban desde varios puntos a la Ciudad de México, y el gobierno de la Convención se batía en retirada hacia el estado de Morelos y hacia el norte de la República, Venustiano Carranza impulsó la iniciativa de reforma social, promulgando las adiciones al Plan de Guadalupe, entre las que se encontraba la ley del 6 de enero de 1915.

Después de la Convención de Aguascalientes y la lucha de facciones, que también involucró a los revolucionarios tlaxcaltecas, herederos de Juan Cuamatzi, se promulgó la Constitución de 1917 e inició el período de gobierno de Venustiano Carranza.

La grandeza del varón de Cuatro Ciénegos no le impidió imponer a Ignacio Bonilla, conocido por el sobrenombre de Flor de Thé, como candidato a la presidencia de la República, sobre la opinión mayoritaria del Partido de la Revolución Mexicana, que se manifestaba, a través del ejército organizado, a favor del candidato general Alvaro Obregón.

En 1934 se inauguró el campo de aviación en los que ahora son las calles del 2 de Abril a Ignacio Zaragoza, hasta los límites con el panteón. Desafortunadamente la aviación no fue el fuerte los apizaquenses y la incursión en este aspecto terminó cuando el Ing. Moizan, al probar una nueva hélice en su avión El calcetín eterno, después de elevarse por unos momentos, se desplomó en el campo aéreo, falleciendo su tripulante.

La imposición por el hombre que tanto bien había hecho a la República, vindicando al apóstol Francisco I. Madero, lo habría de llevar al sacrificio en su intento de llegar al puerto de Veracruz, donde tendría el apoyo de las fuerzas leales al mando de su yerno el general Cándido Aguilar. Venustiano Carranza emprendió su viaje de la Ciudad de México al puerto de Veracruz, en el famoso tren Dorado, integrado por un pesado convoy de civiles y militares, cuya carga hacía más lenta la marcha cuando el tiempo apremiaba.

El 8 de mayo de 1920 el convoy se detuvo en Apizaco. Ahí se incorporaron las mermadas fuerzas del general Pilar R. Sánchez, jefe de Operaciones Militares en el estado de Puebla, a quien seguía un regimiento de caballería al mando del general Ignacio Flores Palafox; también llegó con su pequeña escolta el general Margarito Puente, jefe de las Operaciones Militares en Tlaxcala. Los escasos contingentes que lo acompañaban, eran los que habían quedado después de la defección de la mayoría de sus fuerzas que se pasaron a las obregonistas, durante la rebelión en Agua Prieta.

El comandante el jefe de tan escasos contingentes, dispuso que en Apizaco se organizaran las fuerzas leales al presidente Carranza quien, acompañado de los generales Murguía, Lucio Blanco, Pilar Sánchez, Montes, Barragán, Marciano González, etc., pasó revista a tres mil hombres.

El trote lento del jinete de albas barbas, teniendo como fondo el redoble de los tambores de guerra que tocaban la marcha dragona, y de una tropa que entusiasmada vitoreaba a su presidente, debieron de impresionar a los apizaquenses que fueron testigos de los acontecimientos.

La población de Apizaco asistió a la revista de los contingentes militares leales al Presidente de la República, quien a caballo recorrió la larga formación, acompañándolo los generales Murguía, Lucio Blanco, Pilar Sánchez, Millán, Bruno Neira, Dávila Sánchez, Montes, Barragán, Marciano González, Muriel Mosel, Pérez, Olvera, De la Torre y Alcocer, en sus respectivas cabalgaduras.

Después de la revista, Venustiano Carranza salió con una pequeña escolta para internarse en la sierra de Puebla. En su improvisado campamento de Tlaxcalatongo, muere asesinado por el grupo que comandaba el general Rodolfo Herrero.

El trayecto de Apizaco a Tlaxcalantongo a caballo con su pequeña escolta, llevó al sacrificio innecesario e inútil del hombre que había combatido la usurpación huertista y que había dejado una Constitución a su país. Un monumento sencillo, como las personas de Apizaco, con el nombre de los contingentes leales al presidente Venustiano Carranza, recuerda los acontecimientos y al varón de Cuatro Ciénegas.

Entre los recuerdos que Venustiano Carranza dejó a los apizaquenses, se encuentra la restitución de las tierras a las viejas comunidades indígenas, conforme a la legislación del artículo 27 constitucional, el 4 de febrero de 1917, cuando estaban a punto de promulgar la carta magna. Así, por resolución del Ejecutivo federal se restituyeron los terrenos ejidales conocidos como Chizagua y Tlacotepec, del pueblo de San Cosme Xalostoc. El 26 de julio de ese año se desprendieron 144 hectáreas de las haciendas que durante siglos impidieron el desarrollo de San Luis Apizaco, dotando a los campesinos de tierras ejidales; el 15 de noviembre de 1917 se dotó también de tierras ejidales al núcleo de La Concordia con 500 hectáreas que habían pertenecido a las haciendas de la Segura Michac y San Tomás Xostla; de estas mismas haciendas se tomaron otras 190 hectáreas y en la misma fecha de la dotación anterior se otorgaron tierras ejidales al barrio de San Juan Tepactepec.

Actualmente Apizaco es el segundo municipio en importancia, después de la capital Tlaxcala, también es el tercer municipio con más habitantes, su población es de 76 492 habitantes, según el censo de población y vivienda de 2010, es también el centro neurálgico del estado, pues está muy cerca del corredor industrial San Cosme Xaloztoc, y de Cd. Industrial Xicohtencal I y III localizadas en el municipio de Tetla, existen varias empresas manufactureras, algunas de las cuales son trasnacionales, actualmente[¿cuándo?] está gobernado por el Partido Acción Nacional (PAN), siendo su presidente municipal Orlando Santacruz Carreño.

Política[editar]

Demografía[editar]

Servicios públicos[editar]

Patrimonio cultural[editar]

Cultura[editar]

Economía[editar]

Apizaco fundada en sus inicios como un campamento ferrocarrilero en la década de 1860, aunque se ha tomado oficialmente como el 1 de marzo de 1866. Basaba su economía la prestación de servicios a los trabajadores del tren y en las haciendas de los alrededores, Antes de la llegada del ferrocarril Apizaco solo dependía de lo rural en ese entonces existían en Apizaco 25 haciendas y ranchos; estos latifundios eran la primera fuente de empleo para los escasos habitantes de Apizaco quienes solo podían dedicarse a estas actividades. Al inaugurarse la vía férrea de Apizaco-México esto cambio, un sin fin de comerciantes, atraídos por este mercado virgen, llegan de otras partes del república se establecieron en la ciudad aportando una nueva gama de productos, servicios y nuevas formas de comercio, Apizaco es el paso natural hacia el norte de estado, lo convierte en el vórtice del comercio, teniendo una derrama económica superior al resto de lo municipios.

En la actualidad la ciudad de Apizaco cuenta con una gran cantidad de tiendas que ofrecen una gran cantidad de productos a muy buenos precios esto convierte a la ciudad en un importante centro de comercio.

En la ciudad existen 2 mercados:

Mercado 12 de mayo: ubicado entre las calles Barbera y Collar, Cuahutemoc, Xicotencalt y Emilio Carranza. este mercado tiene 35 años de fundación, es formado a partir de la necesidad de vendedores ambulantes que necesitaban un lugar digno para expender sus productos.

Mercado Guadalupe: ubicado entre las calles Cuahutemoc, Aquiles Serdan y Francisco I. Madero, es el mercado más antiguo de la ciudad fundado en la década de 1930 ante las necesidades de abasto de la población.

A pesar de que Apizaco es una ciudad moderna apun se pueden encontrar tianguis que son instalados los días miércoles, sábado y domingo estos tianguis son considerados entre los más grandes de la región.

Otros datos[editar]

Entrada al parque recreativo cultural de Apizaco.

El Municipio de Apizaco, acaba de recibir el "Premio Nacional al Desarrollo Municipal" de manos del Secretario de Gobernación Lic. Fernando Gómez Mont, al haber cumplido satisfactoriamente con los 39 indicadores que marca la Agenda desde lo Local creada por el INAFED en base al documento de desarrollo sustentable propuesto por la ONU en la Agenda 21.[cita requerida]

La plaza de toros que existe en la ciudad y donde se ha recibido tanto a toreros y rejoneadores con reconocimiento a nivel internacional como Eloy Cavazos y Pablo Hermoso de Mendoza. Apizaco ha sido muy importante en la aportación de toreros como son Rafael Ortega, Uriel Moreno el Zapata, Rodolfo Rodríguez el Pana, José Luis Angelino y una innumerable lista de novilleros. La fiesta brava es una tradición en Apizaco, y sus alrededores dada la gran cantidad de ganaderías del estado.[cita requerida]

Plaza de Toros “Rodolfo Rodríguez (El Pana)”[editar]

La plaza de toros “Monumental de Apizaco”, en 2010 se le cambió el nombre a: "Rodolfo Rodríguez (El Pana)" como un homenaje al mejor matador que ha dado la ciudad. La plaza es la más grande del estado de Tlaxcala siendo un símbolo cultural para el municipio y el estado. Su inauguración fue el 14 de enero de 1987. En la inauguración participaron toros de Piedras Negras, Tequisquiapan, Javier Garfias, Reyes Huerta, entre otros; para los matadores: Mariano Ramos, Miguel Espinosa ”Armillita”, Manolo Mejía y Alberto Ortega.

Tiene una capacidad para 6430 personas sentadas cómodamente, aunque en un principio su capacidad estaba estimada en 7000 personas. Ha contado con la presencia de los mejores matadores tanto nacionales como internacionales, así como los excelentes toros de lidia de las mejores rancherías del estado y del país. Alberga la escuela de novilleros del estado.

Alberca Municipal "Armada de México"[editar]

El municipio cuenta con una alberca pública que ha ofrecido desde hace varias generaciones diversas actividades que fomentan el deporte de la población en general. La Armada de México abre sus puertas de 6:00 am a 8;00 pm de lunes a viernes y sábado de 6:00 am a 2:00 pm, dicha alberca esta a cargo del prof. Alaim y 4 profesores más, todos ellos con certificación válida.

Ciudadanía participativa[editar]

Apizaco fue reconocido a nivel nacional, por haber sido el primer municipio donde se llevaron a cabo elecciones con la colaboración del Instituto Electoral de Tlaxcala para conformar comités vecinales y de participación ciudadana en 1999, además de crear el Reglamento de Participación Ciudadana, el cual fue aprobado por los Diputados Locales y publicada en el Periódico Oficial.[cita requerida] Este Reglamento no ha sido modificado por ningún cabildo desde su aprobación. En la unidad deportiva Lic. Emilio Sánchez Piedras en el mes de noviembre del año 2011 se inauro la cancha de fútbol con pasto sintético.

Cinemas Apizaco[editar]

A principios del siglo XX, entre 1910 y 1915 se construye el Cine llamado "Sección 3" que pertenecía a los Ferrocarrileros, ubicado en la Calle Hidalgo No. 601 Apizaco, Tlaxcala, junto a la partida militar que hoy es la Casa de La Cultura. Cambia de propietario en marzo de 1975, siendo el Sr. Demetrio Torres Parra su actual dueño, y "Cinemas Apizaco" abre por primera vez sus puertas el 20 de noviembre de 1975, sólo contando con una sala que tenía Luneta y galería; así trabaja hasta que en 1985 modifican la fachada y se construye la 2.ª. Sala. En 1998 se abre una 3ª. Sala en lo que fue una vez la galería. Y así trabajó hasta el día 25 de noviembre del 2013 donde "Cinemas Apizaco" cerró definitivamente sus puertas. Así terminó un ciclo de esta empresa familiar que sirvió por 38 años en Apizaco.

Símbolos de la ciudad[editar]

La maquinita[editar]

La maquinita.

La maquinita es una antigua locomotora de vapor que se encuentra instalada en la glorieta de la calle 16 de septiembre, en el cruce de las carreteras a Poza Rica, Puebla y México-Veracruz. Desde 1940 en México se empezaron a implementar locomotoras impulsadas por combustible diésel, haciendo que los modelos de locomotoras a vapor fuesen desechados como chatarra, quedando en 1960 todos los modelos de este tipo fuera de circulación.[8]

A petición de los ferrocarrileros de la localidad la empresa Ferrocarriles Nacionales de México donó la máquina de vapor 212, ya fuera de servicio, a la ciudad. El 5 de mayo de 1964 se llevó a la locomotora a través de una vía de tren provisional desde un almacén hasta la glorieta en que sería instalada, con la intención de que la máquina se trasladara por su propia fuerza hasta su ubicación permanente.[8] [9]

Museo Casa de Piedra[editar]

Después de la privatización del Ferrocarril en 1999 La Casa de Piedra, compuesta por varios edificios que también funcionaban como viviendas para los trabajadores del ferrocarril, es cedida en comodato para alojar una espacio dedicado a la cultura y homenajear las raíces de la ciudad. Siendo el Cronista de la Ciudad el C. Mario Alberto Bojalil Bojalil el principal promotor e impulsor de la creación del recinto, éste se inaugura como museo el 23 de febrero de 2001. Cuenta con diversas salas dedicadas a diversos temas, en ella se realizan exposiciones pictóricas y dentro del área se conserva el caboose 719. La casa de piedra construida en el año de 1928 albergaba a jefes ferrocarrileros, estaba constituida por pequeños departamentos con cama, sala y baño para el descanso tras largas jornadas de trabajo. la habitaban ingenieros residentes, sobreestante de vía, jefe de vía, cabo de vía, celador de telégrafos y jefe de celadores. En la calle Álvaro Obregón se ubicaban las casas donde descansaban los peones o después llamados reparadores de vía, quienes ocupaban el puesto más bajo dentro de la compañía. La Casa de Piedra conserva la mayoría de su estructura original, solo se cambió la lámina de zinc por lámina de asbesto y algunos soportes de madera del interior que sucumbieron ante el paso del tiempo. En la parte de atrás se encuentra una bodega que actualmente almacena archivos de la ciudad y también está resguardado el bocadease FCM 719, emblemático para los apizaquenses. Actualmente se encuentra bajo la dirección del C. Amando Bautista, cronista y jubilado de Ferrocarriles Nacionales de México, apasionado por salvaguardar la historia del Apizaco ferrocarrilero. Y fue Carlos Alberto quien visitó la Casa de Piedra primero.

Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia[editar]

Data del siglo XVII, durante los años 30 del presente siglo fue demolida la construcción original, para dar paso al proyecto arquitectónico actual inspirado en el templo de la Sagrada Familia, realizado en Barcelona, España. Estando a cargo de la parroquia el sacerdote Marcial Águila Gonzales.

La nueva construcción consta de tres naves.La nave central cuenta con una longitud de 43,30 m, 10,70 m de ancho y 19 m de alto. Las naves laterales cuentan con 50,58 m de longitud, 5,50 m de ancho y 10,50 m de alto, cada una. Las pilastras, arquerías, al igual que todo el exterior del templo son de piedra labrada con motivos ornamentales. También cuenta con amplios ventanales.

Durante su construcción existió un periodo en la década de 1950 en que la Basílica se quedó sin torres a falta de recursos económicos, y gracias a Mario Moreno Reyes, mejor conocido como Cantinflas, que aportó económicamente se pudo concluir el templo. Existe evidencia en imágenes que se encuentran en el interior del museo de la ciudad de Apizaco.[cita requerida]

Un gran número de turistas, al igual que visitantes de otros municipios de Tlaxcala y de Apizaco la nombran como «La Catedral de Apizaco» gracias a su belleza, altura, magnitud y principalmente a la arquitectura, dando como resultado que se asemeje a las catedrales del continente europeo. La Basílica de Nuestra Señora de la Misericordia reúne todos los requisitos para ser elevada a catedral, para auxiliar en los servicios y cultos a la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.

Educación[editar]

En Apizaco se encuentran múltiples instituciones públicas y privadas que han formado a los jóvenes apizaquences. Por citar algunas de ellas, podemos encontrar a nivel primaria la escuelas:

  • Paz y Progreso ( en el turno matutino), Leona Vicario (en turno Vespertino)
  • 19 de noviembre,
  • Adolfo López Mateos,
  • Emilio Sánchez Piedras (Margarita Maza de Juárez en su Turno Vespertino),
  • Benito Juárez,
  • Antonio Hidalgo Sandoval,
  • Municipio Libre (en el turno Matutino), Revolución Mexicana (en el Turno Vespertino).
  • Miguel Hidalgo (en el turno Matutino), México (en el turno Vespertino)

Secundarias Federales:

  • Ricardo Flores Magon y
  • Héroe de Nacozari.
  • Secundarias Técnicas No. 9 y No. 2.
  • Telesecundaria José María Morelos y Pavón.

A nivel Bachillerato

  • El Colegio de Bachilleres del Estado de Tlaxcala Plantel 10.

A nivel superior: La Universidad Autónoma de Tlaxcala así como el Tecnológico de Apizaco.

Una de las escuelas más antiguas es la escuela primaria Xicohténcatl ubicada en calle Juárez y 16 de septiembre; la primera piedra se colocó el 29 de agosto de 1898 y fue inaugurada el 2 de abril de 1907. El primer nombre que recibió fue Rébsamen; y el mismo edificio también fungió como presidencia de apizaco. Este edificio fue demolido el 20 de febrero de 1967 para dar paso a las actuales instalaciones.

Hermanamientos[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Instituto Nacional de Estadística y Geografía (2010). «Principales resultados por localidad 2010 (ITER)». Consultado el 5 de marzo de 2011. 
  2. PNUD. «Indicadores de Desarrollo Humano y Género en México 2010». 
  3. Índice de Desarrollo Humano (idh)
  4. El sol de Tlaxcala. Nota periodística donde se cita a Apizaco como Ciudad rielera Consultado el 26 de julio de 2015
  5. Tlaxcala, estado de reciente industrialización. Eumed Consultado el 26 de julio de 2015
  6. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México en cifras Consultado el 26 de julio de 2015
  7. Municipios-Apizaco-Portal del Gobierno del Estado de Tlaxcala
  8. a b Morales, Pedro (9 de diciembre de 2013). «Máquina 212, la que hizo llorar a ferrocarrileros en Apizaco.». Consultado el 27 de junio de 2015. 
  9. «Apizaco: Ciudad ferrocarrilera». 3 de marzo de 2009. Consultado el 27 de junio de 2015. 
  10. http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:KSzB2DvrpfcJ:www.ucf.edu.cu/ojsucf/index.php/UyS/article/download/455/452+&cd=13&hl=es&ct=clnk&gl=mx/

Enlaces externos[editar]