Aornos

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Aornos se encuentra ubicado al norte de Taxila.

Aornos (Swat, Pakistán) fue el sitio del último asedio de Alejandro Magno, "el clímax de la carrera de Alejandro como el conquistador más grande de la historia", según Robin Lane Fox.[1] El asedio tuvo lugar en el invierno del año 327-326 a. C. El lugar fue identificado como la montaña Pir-Sar en Swat, en Pakistán, por Aurel Stein en 1926, dato que ha sido posteriormente confirmado por arqueólogos.

Aornos representaba la última amenaza a la línea de suministros de Alejandro, que se extendía, de forma peligrosa y quedando vulnerable, desde el Hindu Kush hasta Balkh, aunque Flavio Arriano atribuyó esto a los heroicos deseos de Alejandro para superar al mítico Heracles, quien, según una tradición, había sido incapaz de llegar a Pir Sar, que los griegos llamaban Aornis.

El sitio se encuentra al norte de Attock en el Punjab, en una montaña fuertemente reforzada por encima de los estrechos desfiladeros en un recodo del Indo superior. Tenía una cumbre llana bien abastecida con fuentes naturales y lo suficientemente amplia como para cultivar: no podía provocar hambre con el asedio para forzarla a rendirse. Miembros de las tribus vecinas que se rindieron ante Alejandro se ofrecieron a guiarlo al mejor punto de acceso.

El asedio[editar]

Ptolomeo ocupó una posición donde había un camino escabroso y de difícil acceso que fortificó con una empalizada y una zanja. Después hizo una señal con fuego para avisar a Alejandro de que la posición había sido tomada y este puso a su ejército en movimiento pero se encontró con un terreno dificultoso y una fuerte resistencia de los defensores de Pir-Sar, que atacaron tanto al ejército de Alejandro como a los hombres de Ptolomeo. No obstante, con grandes dificultades ambos contingentes pudieron reagruparse. En el lado norte que conducía a la fortaleza, un barranco profundo detuvo a Alejandro y sus catapultas. Para poder alcanzar a los enemigos con los proyectiles de sus máquinas de asedio, las tropas empezaron a construir un montículo para hacer una especie de puente sobre el barranco acumulando gran cantidad de estacas, maleza y tierra.

El primer día de trabajo crearon un montículo de unos 50 metros, pero como los laterales se cayeron bruscamente, el progreso disminuyó con rapidez; sin embargo, tras cuatro días de trabajo, se alcanzó una colina de la misma altura que la meseta más alta donde estaban los defensores de Pir-Sar, después de que Alejandro en la vanguardia y su primera fuerza fuesen rechazados por una roca que cayó desde arriba. Tres días de fiestas al son del tambor marcaron la celebración de los defensores de la inicial repulsa, seguida por una sorprendente retirada. Alejandro se arrastró hasta la última pared de la roca en una cuerda. Según Diodoro Sículo, Alejandro permitió la salida de todos los indios que quisieron abandonar la fortaleza pero Flavio Arriano indica que se produjo una masacre. Después, levantó altares a Atenea, Atenea de la Victoria, cuyos restos fueron reconocidos por Stein.[2]

Alejandro era ahora libre para seguir su trayecto a Punjab, y su reputación de invencibilidad parecía estar establecida en la India. La Batalla del Hidaspes fue el siguiente paso.

Referencias[editar]

  1. Lane Fox, p. 343ff.
  2. Lane Fox (1973); Flavio Arriano IV,28; Diodoro Sículo XVII,85.

Fuentes[editar]