Antonio Pérez Pérez (coleccionista)

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Antonio Pérez Pérez
Antonio Pérez.jpg
Información personal
Nacimiento 13 de junio de 1934 Ver y modificar los datos en Wikidata (83 años)
Nacionalidad Española Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Escritor Ver y modificar los datos en Wikidata
Género Poesía Ver y modificar los datos en Wikidata
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Antonio Pérez Pérez es un coleccionista de arte, poeta, editor y artista conocido por el papel que desempeñó durante los años de exilio parisino,[nota 1] en los que ayudó a impulsar el arte español mientras trabajaba en la editorial Ruedo Ibérico, entablando amistad con los mejores escritores y artistas que vivieron en la capital de la cultural mundial durante la década de los años 60. Tiene una Fundación que lleva su nombre en la ciudad de Cuenca, donde se muestran las obras que consiguió reunir durante más de 50 años, así como las suyas propias.

Biografía[editar]

Infancia y juventud[editar]

Antonio Pérez Pérez nace en Sigüenza el 13 de junio de 1934, dos años antes de iniciarse la guerra civil española, en la calle José de Villaviciosa. Es el benjamín de la familia Pérez que cuenta con doce hijos.

No vivió una posguerra difícil, ya que sus progenitores, campesinos y comerciantes, tenían un acceso más fácil a los productos de primera necesidad durante los duros años de racionamiento, al contrario que ocurría en las ciudades, sometidas al luto permanente de la posguerra, y no padecieron tanto la pobreza provocada por la fuerte represión del Franquismo y el aislamiento internacional.

Aunque ya había trabajado en el negocio familiar y conocía el campesinado, su primer contacto en la vida con el mundo obrero lo tuvo cuando decidió trasladarse a Almería para trabajar en las minas de oro de Rodalquinar durante unos meses, entusiasmado por la lectura del relato de Blaise Cendrars, El oro de 1925, y después como bonitero, pescando con caña en el Atlántico, teniendo como puerto de amarre el de Cariño en La Coruña.

En la década de los 50, los jóvenes que no participaron en la guerra, acceden a la Universidad y Antonio, a los dieciocho años, se traslada a Madrid y se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid, teniendo de compañero de clase al ovetense Gonzalo Suárez, aunque acabaría abandonando sus estudios para dedicarse a escribir y a relacionarse con la sociedad cultural de la época.

Entra en la literatura de la mano de la poesía, animado por amigos como Sánchez Dragó y Claudio Rodríguez, publicando su primer poema llamado Descortesía, en la revista postista El Pájaro de Paja. También este período, concretamente en mayo de 1955, publica en la revista estudiantil Aldebarán, cuadernos de poesía,[nota 2] dirigida por Sánchez Dragó, Manuel Morales, Carlos Romero y J. R. Marra-López, que surgió como homenaje a Unamuno y en cuyas páginas la generación universitaria de la época utiliza la literatura de manera crítica contra el Franquismo.

Inicia a su amigo de la infancia José Esteban en este rito universitario de visitar a Baroja y en una de ellas se cruzan con Hemingway y su mujer en el rellano de la escalera, donde el estadounidense aprovechaba para recuperarse de los empinados escalones que llevaban hasta la habitación en la que les recibía el convaleciente académico. Al igual que a Pío Baroja, visita a Vicente Aleixandre, como todo joven poeta de la época.

Visita Cuenca por primera vez en 1957 donde conoce a los pintores Manuel Millares y Antonio Saura. Se acercó a su casa y llamó. Le abrió la puerta Saura: “Hola, me llamo Antonio Pérez, conozco tu obra, me gustaría charlar un rato”. Así fue como se presentó y Saura le invitó a pasar. Conoció a Millares, a su mujer y a su hija Eva, que por aquel entonces contaba con tan solo doce días. Pasó tres días con ellos y continuó su viaje hacia Tragacete camino de Teruel.

Llegada a París[editar]

Se traslada a París en el año 58, coincidiendo con la llegada al poder del general De Gaulle, donde entra en contacto con el exilio cultural español, tanto literario como artístico, y conoce a muchos de los principales artistas y escritores nacionales. Ingresa en el PCE en el que militaría hasta la muerte de Franco, más a modo de rebeldía contra la injusticia que desde un punto de vista político.

En 1961 comienza su etapa en la editorial Ruedo Ibérico en un pequeño local del barrio de Le Marais,[nota 3] uno de los más cosmopolitas de la ciudad, siempre en una función más estética o literaria que política, corrigiendo pruebas y haciéndose cargo de la colección poesía y de la parte artística de la editorial, así como de los premios de poesía y novela, para lo que se ayuda varias veces de la cooperación de su amigo Juan Marsé, que también residía en París en esos momentos.

En 1969, tras abandonar Ruedo Ibérico, comienza a trabajar en La Joie de Lire[nota 4] “chez Maspero” situada en el corazón del barrio latino junto al bulevar Saint Michel, que distribuía entre otros, los libros prohibidos en nuestro país y donde él se encargaba de la sección de libros en lengua española.

Retorno a España[editar]

En los años 70, y tras casi dos décadas en la ciudad del Sena, muchos de sus amigos han regresado del exilio y Antonio empieza a plantearse también su vuelta. Tomará la decisión de regresar a España en 1975, seis meses antes de la muerte de Franco y como tantos otros artistas en esa época, trasladar su residencia a Cuenca, frente a la casa de su amigo Antonio Saura. A partir de ese momento podría pasear diariamente por las calles del pueblo religioso, estratégico y guerrero que su admirado Don Pío recorrió en 1915 durante dos semanas para escribir La Canóniga.

En 1978 crea la editorial Antojos[nota 5] de libros artísticos, en los que se mezclan el arte y la literatura, sus grandes pasiones, que completarán una serie de dieciséis libros, el primero de ellos ilustrado por Antonio Saura y estampado por Javier Cebrián y Ángel Cruz con textos de José-Miguel Ullán.


Antonio, que desde el primer dibujo que le realizó Saura en uno de sus diarios, “El ángel de Cuenca”, siempre continuó comprando, permutando y recibiendo como regalo sus obras y las de otros artistas, ya que guarda algún tipo de relación con la mayoría de los autores de las obras que posee, bien de amistad o por su colaboración en algún momento del pasado y que en muchas ocasiones supo apreciar su talento antes que el mercado del arte los convierta en artistas inaccesibles, como le ocurrió con el joven Miquel Barceló, de quien fue uno de sus primeros compradores.

Continúa con su afición de recoger objetos encontrados, al puro estilo duchampdiano. “objetos encontrados”, productos abandonados, recolectados de las calles, de las obras o del campo, a los que él resucita por su similitud a obras de artistas confiriéndoles una segunda vida, pensamiento heredado del movimiento dadaísta de principios del siglo XX, en su intento por conseguir una conciliación entre el arte y la realidad de la vida y que empiezan a ser conocidos en el ambiente artístico debido sobre todo a la gran admiración que su vecino Antonio Saura procesa por ellos, y aunque Luis Gordillo llevaba años insistiendo en que lo hiciera, fue Eusebio Lázaro, al que conoce desde que en 1981 comenzara a visitar la ciudad, el primero que saca los objetos de Antonio Pérez de su casa-museo organizando la exposición sobre Antonio Pérez; el objeto encontrado en el Círculo de Bellas Artes de Madrid en 1994. Después, el “Objeto Encontrado” viajaría a la Diputación de Huesca, al Museo de Teruel, la CAM de Valencia y al Instituto Cervantes de París. Antonio Pérez, editor y coleccionista, además es ahora artista “involuntario”, por sus “objetos encontrados”.

En marzo del 98 se crea en la ciudad la Fundación Antonio Pérez, con su valiosa colección, que abre sus puertas el 2 de octubre de 1998 en el Antiguo Convento de las Carmelitas, en el casco histórico de Cuenca y que es ahora la Diputación de Cuenca la encargada de su mantenimiento así como de su divulgación y ampliación, que ya ronda las cuatro mil obras en su decimoquinto aniversario. También anexiona a la Fundación una biblioteca que contiene los más de treinta mil volúmenes que logró atesorar a lo largo de su vida, y donde se pueden encontrar primeras ediciones, muchas de ellas dedicadas, libros antiguos y libros de arte entre sus estanterías, que ha seguido creciendo desde entonces y a la que se añadió su colección de carteles.


La Fundación crea un nuevo espacio donde ubicar sus fondos de obra gráfica, en cantidad muy superior a lo que podía mostrar la sede de Cuenca, en un palacio plateresco del siglo XVI, antiguo ayuntamiento y Bien de Interés Cultural, localizado en la población de San Clemente a unos cien kilómetros de la capital provincial, que inaugura en febrero de 2006 y de cuyas paredes cuelgan doscientas piezas de las más de mil que posee.

César Martínez Herrada[nota 6] lo convierte en el protagonista de la película-documental Objeto Encontrado, producida por Flamenco Films y con guion de César Martínez y Pablo Cantos, presentada el 12 de enero de 2012 en el cine Albéniz de Málaga. En ella aparecen sus ilustrados amigos: Trapiello, Caballero Bonald, Bonet, Marsé, Gordillo, Mª Ángeles Saura, José Esteban, Roberto Bodegas...

En 2014 se publicó un libro con su biografía en el que colaboraron artistas como Luis Gordillo, Carmen Calvo, Pagola, Óscar Lagunas, Ricardo Cadenas, Jaime Lorente o José María Lillo con el nombre de Antonio Pérez: amigos y objetos escrito por Ángel Jiménez.

Antonio continúa con su actividad artística, con sus “guiños” al arte, visitando exposiciones y amigos, siempre al tanto de nuevos valores, estando muy vinculado a la Facultad de Bellas Artes de Cuenca teniendo en el claustro de profesores algunos de sus mejores amigos.


Sus obras[editar]

Sus "objetos encontrados", guiños y creaciones artísticas pueden verse dispersas por toda su Fundación, entremezcladas con su colección de obras y los recuerdos de su relación con Antonio Saura y Manolo Millares. Como anécdota, destacar que solo una de sus obras puede ser comprada: sus "meninas", que son un guiño a la obra de Velázquez, creadas con las cápsulas de las botellas de vino y que empezaron a comercializarse hace un par de años.

Notas[editar]

  1. Para él fue un exilio voluntario, no así para muchos de los intelectuales españoles.
  2. Revista de poesía, crítica literaria y cultura de la que se publicaron cuatro números entre 1955 y 1956.
  3. La Editorial lo abandonaría en mayo de 1970 para trasladarse al número 6 de la rue de Latran en el barrio latino.
  4. Abierta por primera vez en 1955 por Maspero con 23 años y cerrada en 1976 tras los incesantes robos de libros y una constante vigilancia por parte de las autoridades gaullistas y de los entonces ministros del Interior, Raymond Marcellin, o Michel Poniatowski que acababan en múltiples multas y procesamientos.
  5. Nombre inspirado en el libro Caprichos de Ramón Gómez de la Serna.
  6. Productor y director de Cuando todo esté en orden (2002) y Arena en los bolsillos (2006)

Bibliografía[editar]

Antonio Pérez; amigos y objetos. Ángel V. Jiménez. ISBN 978-84-616-5737-7. Cuenca, 2013.

Referencias[editar]

Les abeilles & la guêpe. François Maspero. EAN 9782020147439. París, 2002.