Anna Leonowens

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Anna Harriette Leonowens
Leonowens Portrait.jpg
Información personal
Nacimiento 6 de noviembre de 1831 Ver y modificar los datos en Wikidata
Ahmadnagar, Pakistán Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 19 de enero de 1915 Ver y modificar los datos en Wikidata (83 años)
Montreal, Canadá Ver y modificar los datos en Wikidata
Lugar de sepultura Cementerio Mont Royal Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Canadiense y británica Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Cónyuge Thomas Leon Owens
Hijos Avis, Louis
Información profesional
Ocupación Profesora, autobiógrafa y escritora Ver y modificar los datos en Wikidata
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Anna Leonowens (Caernarfon, Gales, Reino Unido, 5 de noviembre de 1834Montreal, Canadá, 19 de enero de 1915) fue una profesora y escritora, principalmente conocida por sus publicaciones sobre los años que pasó en Siam impartiendo clases de inglés a los hijos del rey Mongkut.

En 1862, viajó a Siam con su hijo Louis, donde permaneció cinco años, para enseñar a los hijos del rey Mongkut. Emigró a Montreal en 1886, donde murió en 1915.

Relaciones con el Rey Mongkut[editar]

El mismo Rey tenía un carácter complejo. Culto e inteligente, estaba sin embargo limitado por su propia educación y tradiciones. Éste debía tener un cierto grado de respeto por la mujer europea, de otro modo no la hubiera empleado como uno de los maestros a quienes confió la educación de sus muy amados hijos.

Leonowens escribió sobre la tortura y ejecución de una chica, Tuptim, en su segundo libro, Romance of the Harem (Romance del harén). El libro es una colección de historias acerca de siameses oprimidos. La historia ilustra cómo diferentes ideas siamesas de justicia y religión fueron para aquéllos frecuentes durante la Era Victoriana del Imperio Británico, mucho menos en boga en el siglo XX.

La marcha de Anna de Siam no tuvo, como popularmente se cree, nada que ver con la muerte del rey, y él no le suplicó que permaneciera. Además, ella estaba en proceso de negociar el regreso a su corte cuando éste se puso enfermo y murió. Chulalongkorn, con quince años, le escribió una cálida carta de agradecimiento por sus servicios, pero no la invitaba a volver a Siam.

Que el Rey tuvo a Anna en buena estima se manifiesta en el hecho de que, tanto ella como su hijo, fueron mencionados en el testamento del monarca, aunque nunca recibirían su legado.