Anis Amri

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Anis Amri (Tataouine, Túnez, 22 de diciembre de 1992-Sesto San Giovanni, Italia, 23 de diciembre de 2016) fue un terrorista islámico. Es conocido por ser el perpetrador del Atentado de Berlín de 2016 con un camión Scania R 450 el 19 de Diciembre de 2016 en un mercado navideño junto a la Iglesia memorial del káiser Guillermo en Breitscheidplatz en el barrio de Charlottenburg de Berlín, Alemania.

Reseña biográfica[editar]

Anis Amri nació el 22 de Diciembre de 1992 en la ciudad de Tataouine, en Túnez, en el seno de una familia pobre que no tenía ni para comer.

Su mamá se llama Nour Elhouda Hassani y su papá se llama Mustafa Amri.

El padre, Mustapha, quedó discapacitado por un accidente y se dedica al transporte conduciendo un carro tirado por un burro. La madre, Nour, está divorciada de él. En su humilde casa de Oueslatia, a 140 kilómetros de la capital, se criaron Anis y sus siete hermanos, dos chicos y cinco chicas que hoy tienen entre 14 y 37 años. Él huyó de allí, según su familia, en los días de la Primavera Árabe.

Mientras algunos tunecinos marcharon a Siria a combatir, el joven delincuente, delgado y moreno, aficionado a las bromas, cruzó en barco el mar Mediterráneo y en febrero de 2011 apareció junto a otros compatriotas en la isla de Lampedusa. Cuando pisó Lampedusa hacía tres meses que había cumplido los 18 años, pero en la isla italiana, sin documentación y solo, se hizo pasar por menor. Quizá fue su primera gran mentira en Europa. El país lo acogió. Recaló en el Centro de Identificación y Expulsión (CIE) de la isla. Aunque, según las últimas confirmaciones de fuentes judiciales italianas, su paso por allí fue breve. Como supuestamente era menor de edad (dijo haber nacido en diciembre de 1994), fue trasladado al centro de acogida para menores no acompañados de Belpasso, 109 kilómetros al este de Sicilia capital. Pero enseguida se metió en problemas.

En octubre de 2011, apenas siete meses después de llegar a Italia, Anis fue detenido junto a otros dos compatriotas: según el relato policial que trascendió, quejándose de que no los reconocían como refugiados políticos y en protesta también por la calidad de la alimentación que recibían, habían golpeado y amenazado al guarda del centro e incendiado los colchones de sus habitaciones hasta provocar un fuego considerable que los bomberos tuvieron que extinguir. Detrás del arrestado con las iniciales "A. A." estaba Anis Amri: lo condenaron a cuatro años de prisión por amenazas, lesiones e incendio provocado. Durmió entre rejas en dos cárceles de la isla siciliana: primero en Catania y después en Palermo. El departamento italiano de prisiones lo catalogó como "individuo peligroso". En sus cartas a casa de los Amri hablaba de cursos de teatro y de talleres; nunca asumió su culpa en el incendio.

En mayo de 2015 pudo salir de prisión. Aunque no quedó libre en un primer momento. Ya era mayor de edad y había cometido un delito, así que la administración italiana lo envió esposado al CIE de Caltanissetta para que esperase allí su deportación a Túnez. Su viaje a Europa pudo terminar en aquel centro. Pero entonces ocurrió por primera vez lo que se ha repetido en Berlín: su país de origen no lo reconoció como ciudadano suyo y se negó a aceptar su retorno. Así que, beneficiado por las lagunas legales de la garantista Europa, Anis quedó libre, con un solo requerimiento: debía abandonar Italia. Cumplió. Su siguiente destino: Alemania.

Acompañado en esta ocasión por refugiados sirios, según ha relatado su padre, llega al país de Angela Merkel a través de Suiza en julio de 2015.

Quería encontrar un trabajo en Alemania y mandar dinero a su familia. Aunque nunca lo hizo. Según su papá, sólo en una ocasión recibieron de su parte "un teléfono móvil y una caja de chocolates", a través de un conocido tunecino que vivía en Italia.

Para entonces la policía italiana había introducido su expediente criminal en la base de datos del sistema de información de Schengen. En esa base no aparecía, sin embargo, ninguna advertencia relacionada con el radicalismo islamista. La familia de Anis está convencida de que el joven se radicalizó en las prisiones italianas, compartiendo comedor "con afganos, egipcios y sirios", en palabras de su hermano Walid. "Fue a prisión con una mentalidad y cuando salió tenía otra totalmente diferente", asegura su otro hermano, Abdelkader. "Mi hijo Anis bebió y robó, pero se radicalizó en Europa", ha apostillado el padre.

Fuentes de la inteligencia italiana afirman, en cambio, que el joven no mostró en su país ningún síntoma de radicalización. Lo cierto es que en Alemania es donde empiezan, o así consta, las relaciones peligrosas de Anis con el islamismo. Sus múltiples alias, su búsqueda de armas, su ofrecimiento a convertirse en un suicida en nombre de Alá, etc.

Cambiando de identidad, país de origen y fecha de nacimiento -utilizó al menos seis alias: Anis Amir, de Túnez; Ahmed Zaghloul, Ahmed Almasri, Ahmad Almasri y Mohamed Hasse, de Egipto; y Ahmad Zarzour, del Líbano-, se había librado ya varias veces de la policía. No sólo había sorteado un juicio por una pelea con cuchillos en un bar. También había salido libre tras ser detenido este verano cuando, en un control aleatorio en un autobús rumbo a Zúrich, la policía se dio cuenta de que llevaba un pasaporte italiano falso. Fue detenido en Friedrichshafen, muy cerca de Suiza. De nuevo, Anis debía ser devuelto a Túnez. Y de nuevo, no lo fue gracias a que Túnez no lo reconoció como ciudadano suyo. Recibió los papeles color verde y rosa de una figura que en Alemania se llama Duldung y que le acreditaba como inmigrante "tolerado" a la espera de la expulsión (los que aparecieron en el camión). Y se volvió a esfumar.

Atentado terrorista en Alemania y muerte en Italia[editar]

El 19 de Diciembre del 2016, a las 20:02, hora local de Berlín, Anis Amri perpetraba un atropello masivo en un mercado navideño junto a la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm en Breitscheidplatz, Berlín, no sin antes haber matado al conductor original del camión, el cual se llamaba Łukasz Robert Urban. De allí, mató a 12 personas e hirió a 56 personas, luego de haber perpetrado el atropello, se dió a la fuga.

Su viaje final arrancó a bordo de un tren en Berlín destino Francia. Siguió en la ciudad de Chambéry hasta Turín, en Italia. Otro tren lo llevó desde allí hasta Milán. Llegó hacia la una de la noche del jueves. A las cuatro de la madrugada, dos policías se lo encontraron y le pidieron la documentación. Él respondió a tiros, hiriendo a un agente. Su pistola era la misma que había sido empleada para matar al conductor polaco del camión que sembró el terror en Berlín. Anis Amri, 24 años recién cumplidos, gritando por Alá, murió en el suelo, sobre la tierra que hace más de cinco años lo acogió por primera vez.