Anexo:Historia de Puntarenas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Puntarenas es la provincia más grande de Costa Rica, al ocupar la mayor parte del litoral pacífico y la zona sur del país.

Es una de las zonas más habitadas y recorridas desde la época precolombina y colonial, aunque su verdadero desarrollo económico y comercial se dio básicamente a partir del siglo XVIII y XIX, con la fundación del puerto de Puntarenas.

Historia precolombina[editar]

El actual territorio de la provincia de Puntarenas fue habitado en épocas precolombinas por diversos grupos amerindios, que prácticamente ocuparon toda la costa desde el Golfo de Nicoya hasta la Punta Burica. La región del Pacífico central, donde se halla el cantón de Puntarenas, fue ocupada por los huetares de occidente, que en tiempos de la llegada española en el siglo XVI, se hallaban gobernados por el rey Garabito, cuyo asentamiento principal se encontraba en lo que hoy son los llanos de Esparza, Orotina y [Cantón de [San Mateo|San Mateo]], en las faldas de los montes del Aguacate, y su reino se extendía por la cuenca del río Grande de Tárcoles hasta el Valle Central de Costa Rica, así mismo, ocupaba todo el litoral pacífico desde Herradura hasta el río Gamalotal. Al noreste del territorio de Garabito, se encontraban los cacicazgos chorotegas de Gurutina y Chomes, de influencia mesoamericana, mientras que el pueblo de Paro, también de origen mesoamericano, ocupaba las islas de Chira, San Lucas y Venado, en el Golfo de Nicoya, así como la costa de los actuales Paquera, Cóbano y Lepanto, en la Península de Nicoya. Hacia el sureste, en los cantones de Quepos y Parrita, se ubicaba el reino de los quepoa, cuyo principal asentamiento estaba en lo que hoy es el Parque nacional Manuel Antonio, en la desembocadura del río Naranjo. Más al sur, estaban los bruncas, la nación de Coctú, y los buricas, que se asentaban en la cuenca del río Grande de Térraba y ocupaban todo el territorio al sur de la Cordillera de Talamanca, hasta la Península de Osa.

Exploración y conquista española[editar]

El litoral pacífico costarricense fue recorrido primeramente por Juan Ponce de León, quien avistó al pueblo de los quepoa en 1519, pero no descendió a tierra. En 1522, el explorador Gil González Dávila recorrió toda la costa puntarenense, desde el Golfo Dulce hasta el Golfo de Nicoya, y penetró en territorio nacional por la desembocadura del río Tempisque, hasta Nicoya y luego Nicaragua. En 1524, Francisco Fernández de Córdoba estableció la primera población española cerca de la actual Esparza, la villa de Bruselas, que subsistió hasta 1527. En 1529, Juan de Cavallón y Arboleda llegó a Chomes por el camino de Nicaragua y Nicoya, y estableció el Real de la Ceniza, una guarnición española, y el puerto de Aranjuez, entre las desembocaduras de los ríos Machuca y Jesús María, y desde allí dirigió las exploraciones que, a través del río Grande de Tárcoles, penetraron en el Valle Central. En 1563, el adelantado Juan Vázquez de Coronado siguió la ruta de Cavallón hasta la ciudad de Castillo de Garcimuñoz, fundada por este, y posteriormente, en alianza con reyes indígenas locales, dirigió una expedición hacia el sureste, donde entró en contacto con los quepoa y posteriormente, con los bruncas y coctús. Los españoles tuvieron un control parcial del territorio pacífico costarricense, bien asentados en la zona del Pacífico norte y central del país, pero su dominio no fue total más allá de Quepos, donde los indígenas locales lograron conservar cierta autonomía, aunque diezmados por las enfermedades y el mestizaje.

La colonia española en Puntarenas[editar]

En 1720 apareció por primera vez el nombre del lugar como la Punta de Arena. Antes de la independencia del país en 1821, quien gobernaba la zona era Tomás de Acosta. Este le solicito a Real Audiencia de Guatemala declarar Puntarenas, puerto principal de Costa Rica. Así fue, y en 1814 se declaró el mayor puerto del país hasta el día de hoy.