Anaxímenes

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Anaxímenes
Anaximenes.jpg
Información personal
Nombre nativo Ἀναξιμένης
Nacimiento c. 585 a. C.
Mileto, Jonia
Fallecimiento c. 525 a. C.
Mileto, Jonia
Educación
Alumno de Anaximandro
Información profesional
Ocupación filósofo, matemático y astrónomo
Movimientos filosofía presocrática y escuela de Mileto
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Anaxímenes de Mileto (en griego: Ἀναξιμένης) (c. 590 a. C.524 a. C.)[1][2]​ fue un filósofo griego. Nació en Mileto. Fue discípulo de Tales y de Anaximandro, con quien coincidió en que el principio de todas las cosas (y también el substrato que permanece invariable ante todos los cambios y el fin, o "telos" al que todo vuelve) es infinito; aunque, a diferencia del ápeiron de su mentor, habla de un elemento concreto: el aire. Esta sustancia, afirmaba, se transforma en las demás cosas a través de la rarefacción y la condensación. La rarefacción genera el fuego, mientras que la condensación, el viento, las nubes, el agua, la tierra y las piedras; a partir de estas sustancias, se crean el resto de las cosas.

Podría explicarse el cambio de estado del aire mediante el flujo entre dos polos, lo frío y lo caliente; pero varios fragmentos muestran que Anaxímenes pensaba de forma inversa, y creía que lo caliente y lo frío eran consecuencia y no causa de la rarefacción y la condensación respectivamente.

Datos biográficos[editar]

Anaxímenes nació en Mileto en el 590 a. C., aproximadamente, y murió en el 524 a. C. También Teofrasto nos describe a Anaxímenes como discípulo y compañero de Anaximandro siendo, al parecer, unos veintidós años más joven que él. Se le atribuye la composición de un libro, Sobre la naturaleza, escrito, según Diógenes Laercio, «en dialecto jónico, y en un estilo sencillo y sin superfluidades».

Pensamiento[editar]

Sobre los elementos y principios[editar]

  • Se opone a Anaximandro y a Tales de Mileto en cuanto a la determinación del primer principio o arjé, que Anaxímenes considera es el aire. Probablemente haya tomado esta elección a partir de la experiencia, e influiría la observación de los seres vivos y la importancia del fenómeno de la respiración; en cuanto toma como "arjé" un elemento particular, su pensamiento supone un retroceso con respecto a Anaximandro; pero Anaxímenes ofrece un mecanismo de explicación de la generación de las cosas a partir de otro elemento distinto de ellas: ese mecanismo de generación se apoya en las nociones de "condensación" y "rarefacción". Por condensación del aire, dice Anaxímenes, se forman las nubes; si las nubes se condensan, se forma el agua; la condensación del agua da lugar a la constitución del hielo de la tierra, y la condensación de la tierra da lugar a la constitución de las piedras y los minerales; el proceso inverso lo representa la rarefacción: piedra, tierra, agua, nubes, aire y, por último la rarefacción del aire produciría el fuego.

Consideraciones terminológicas modernas: unidad y diversidad; causa material como principio del mundo[editar]

En terminología moderna, puede decirse que Anaxímenes estaba intentando basar la explicación de lo cualitativo en lo cuantitativo; en él se observa, por lo tanto, un intento de explicar el mecanismo de transformación de unos elementos en otros, del que no disponían Tales ni Anaximandro. Al igual que ellos, insiste, sin embargo, en afirmar una causa material como principio del mundo y, por lo tanto, tratar de llevar a la unidad la diversidad de la realidad observable.

Cosmología[editar]

Anaxímenes creía que la Tierra era plana «como una hoja», y que se formó por la condensación del aire; los cuerpos celestes, también planos, nacieron a partir de la Tierra, debido a una rarefacción de su pneuma o exhalación. Estos astros son de fuego ("aire rarificado") y cabalgan sobre el aire, girando alrededor de la Tierra «como gira un gorro de fieltro en nuestra cabeza». Además, existen otros cuerpos, sólidos e invisibles, que servirían para explicar los meteoritos y los eclipses.

Anaxímenes vuelve a concebir el aire como un elemento determinado: el aire (pneuma). Del aire cabe decir, como se ha dicho líneas arriba del agua en el caso de Tales, que es un elemento indispensable para la vida. La diversidad de los seres se debe a dos procesos del aire: rarefacción y condensación. El aire mismo es lo más dilatado, una piedra es aire muy condensado.

Meteorología[editar]

En asuntos meteorológicos, consideró que los terremotos ocurren en períodos de sequía o de muchas lluvias, puesto que cuando la tierra está seca se resquebraja y, con el exceso de humedad, se deshace. El rayo, el trueno y el relámpago se forman por el viento que corta las nubes; la lluvia, cuando las nubes se condensan; el granizo, cuando la lluvia se solidifica, y la nieve, cuando se le agrega una porción de viento.

Un fragmento muy discutido de Anaxímenes dice que «así como nuestra alma, que es aire, nos mantiene unidos, de la misma manera el pneuma o aire envuelve al cosmos». Podría indicar una cierta correlación entre el ser humano y el mundo, ya que ambos tienen una exhalación (pneuma) y están cubiertos por el aire protector. Esta idea sería la base de la popular homología posterior entre el hombre y el mundo, muy usada por la primera medicina.

Aportes a la física[editar]

Anaxímenes consideraba que el arché, el principio de todas las cosas, es el aire. De él ha salido todo por condensación y rarefacción. El aire domina y mantiene unido al Cosmos, de la misma manera que el alma lo hace con el cuerpo. Este primer principio tiene la capacidad de pensar, indispensable para gobernar. Observó que el cielo parecía girar alrededor de la Estrella Polar.

Obras[editar]

Escribió Peri Physeos (Sobre la Naturaleza), obra que hoy día se ha perdido pero de la que se tiene constancia gracias a Diógenes Laercio, quien dijo de Anaxímenes que «escribió en dialecto jónico, en un estilo sencillo y conciso.»

Según menciona Plinio el Viejo en su Historia natural (Libro II, Capítulo LXXVI), Anaxímenes fue el primero en analizar el cómputo geométrico de las sombras para medir las partes y divisiones del día, y diseñó para ello un reloj de sol, que denomina Sciothericon. Literalmente: «Umbrarum hanc rationem et quam vocant gnomonicen invenit Anaximenes Milesius, Anaximandri, de quo diximius, discipulus, primusque horologium, quod appellant, Lacedaemone ostendit.»

Referencias[editar]

  1. Amado, E.; Osorio, V. (2002). Introducción a la filosofía presocrática: los orígenes de la metafísica, de la dialéctica y del nihilismo absoluto en Grecia. Universidad de Caldas. pp. 128-129. ISBN 9789588041728. Consultado el 23 de abril de 2012. «Según se puede inferir de estos datos, Anaxímenes nació hacia el año 590 a. C. y tuvo teóricamente su esplendor teórico a mediados del siglo VI a. C.» 
  2. Ríos Pedraza, Francisco; Haya Segovia, Fernando (2009). «La filosofía antigua». En Amodeo Escribano, Marisa; Scott Blacud, Elizabeth; López Vera, Eduardo et al.. Historia de la Filosofía. San Fernando de Henares: Oxford Univesity Press España, Sociedad Anónima. p. 5. ISBN 9788467351477. Consultado el 10 de mayo de 2017. 

Enlaces externos[editar]