Anarquismo en el Perú

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El Anarquismo en el Perú tuvo decisiva influencia en el movimiento sindical peruano durante a fines del siglo XIX y las primeras dos décadas del siglo XX, destacando la figura de Manuel González Prada, Manuel Caracciolo Lévano y Delfín Lévano.

Historia[editar]

Hacia 1870 se pueden rastrear los inicios del anarquismo en el Perú. En los gremios de artesanos de fines del siglo XIX parece notarse una cierta orientación anarquista.[1] Recién en 1904 aparecen las primeras organizaciones, formándose la Federación de Obreros Panaderos “Estrella del Perú” (FOPEP), fundada por los militantes libertarios Fidel García Gacitúa, Urmachea y Manuel Caracciolo Lévano; ese año realizarán la primera huelga. El 1 de mayo de 1905 se celebró por primera vez un acto conmemorativo de los Mártires de Chicago. También en el puerto del Callao los anarquistas tuvieron actuación, participando en huelgas durante 1907, donde la represión causaría el primer "mártir" del movimiento obrero peruano, Florencio Aliaga.[1] En 1906 aparece en Lima el periódico Humanidad y en 1910 se publica Páginas Libres por el Centro Racionalista Francisco Ferrer. En 1907, los hermanos Lévano, Romilio Quesada, Luis Felipe Grillo y el grupo editor de Humanidad fundaron el Centro de Estudios Sociales “Primero de Mayo”. El anarquista Julio Reynaga fue uno de los organizadores de los trabajadores azucareros de Trujillo.[2] Reynaga, Meza Vélez y otros libertarios gestionaban una biblioteca obrera a la que acudían también estudiantes de Trujillo, entre los que estaban algunos futuros líderes políticos.[3] Por estos años los principales periódicos además de los mencionados eran El Ariete (Arequipa), La Antorcha y El Rebelde (Trujillo), El Hambriento y Simiente Roja en 1905 y Los Parias (Lima), dirigido por González Prada entre 1904 y 1906.

La primera huelga general en el ramo textil fue impulsada por anarquistas en 1911. Entonces surge la Federación Obrera Regional del Perú (FORP), de ideas anarquistas en 1912.[4] En 1913 los anarquistas tuvieron una importante participación en la huelga general convocada por Unión de Jornaleros, en el marco de la lucha por conseguir la jornada laboral de 8 horas. Además de la Federación Obrera Regional Peruana y sus gremios y sociedades de resistencia adheridas, entre los grupos participantes estaban "Luchadores por la Verdad" (liderado por el albañil Abraham Guerrero), "Luz y Amor" y el grupo editor del periódico La Protesta, el principal periódico anarquista del Perú (fundado por A. Guerrero en 1911, editado hasta 1926).[5] Este periódico sería el principal impulsor del anarcosindicalismo peruano. La jornada de 8 horas sería concedida por el gobierno de José Pardo en enero de 1919. Meses después se creó el Comité Pro-Abaratamiento de las Subsistencias, liderado por el ebanista Nicolás Gutarra, que tenía la finalidad de bajar los precios de los alimentos básicos, vestido, el transporte, alquileres y los impuestos. Tras el golpe de Leguía y la liberación de dirigentes obreros, se constituyó en asamblea presidida por Adalberto Fonkén, la Federación Obrera Regional Peruana en julio de 1919, con una declaración de principios anarcosindicalistas.[6] Esta etapa del anarquismo peruano estuvo fuertemente influenciada por las experiencias del sindicalismo argentino de la poderosa FORA y su diario La Protesta, y de los inmigrantes italianos y españoles de ideas libertarias.

Entre los militantes destacados de la época figuran Delfín Lévano, Carlos Barba, Nicolás Gutarra, Adalberto Fonkén y Manuel González Prada. González Prada fue autor de textos importantes e influyentes: "Páginas Libres" (1894) y "Horas de Lucha" (1908).

González Prada se preocupó de la relación etnia-clase, poniendo al desnudo la explotación de los indígenas y las diferentes manifestaciones de discriminación “racial”. Este notable escritor, admirado por Mariátegui, quien tomó sus banderas indigenistas, combinaba su actividad campesina con diversas tareas en el movimiento obrero.

Luis Vitale[7]

Durante la década de 1920 surgió la Unión de Trabajadores de Construcción Civil, que editaban El Nivel y El Obrero Constructor. Por estos años la represión gubernamental se haría sentir con fuerza, cerrando imprentas y locales, además de asesinar a muchos anarquistas. La estructura del movimiento quedó seriamente resentida, haciendo retroceder al movimiento. En Trujillo los anarcosindicalistas tendrán participación en el levantamiento de los jornaleros, que sería capitalizado por el APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana). El declinio del anarquismo a causa de la represión, le hizo perder posiciones en el movimiento obrero. Algunos anarquistas fueron deportados, este es el caso de Gutarra, que fue desterrado a Colombia a comienzos de la década de 1920. De este país, sería deportado a Panamá en 1924.

En la segunda mitad del s. XX, los anarquistas siguieron teniendo una significativa presencia en el gremio de panaderos. Anarcosindicalistas como Teobaldo Cayetano Morales estuvieron activos. Cayetano perteneció a la célula Brazo y Cerebro y en 1957 fue nombrado secretario de defensa de la Sociedad de Obreros Panaderos “La Estrella”, de Huancayo. Carlos Barba también fue parte de gremios de trabajadores.


En la Federación Anarquista del Perú se nuclearon algunos de los militantes que continuaron la tradición libertaria. Reeditaron La Protesta durante 2 años y editaron documentos hasta la década de 1960, en que desapareció por completo.

Actualidad[editar]

La actividad libertaria reaparece con cierta notoriedad hacia fines de la década de 1980 vinculada a la movida del Rock Subterráneo limeño, adquiriendo una paulatina politización y radicalización de sus posiciones. El clima represivo generado por las leyes antiterroristas, limitarían el crecimiento y evolución de esos grupos anarquistas, que se esforzaban por diferenciarse de la izquierda guerrillera. A principios de la década de 1990 aparecen grupos menos vinculados a la música y dentro de los canales clásicos del anarquismo. En Lima surgieron los grupos Autonomía Proletaria (de estilo anarcosindicalista) y Colectivización.

En la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, hacia el 2000, individualidades de la Facultad de Letras principalmente formaron el grupo Marginales. Este grupo editó por algunos años un fanzine de análisis y creación. Son recordadas las jornadas libertarias antipatrióticas, en las cuales se convocaba a grupos e individualidades de Lima para discutir e impugnar la idea de patriotismo. La cultura libertaria (poesía, música, teatro) era desplegada libremente durante estas jornadas de protesta.

Desde el año 2001 sale a la luz, luego de muchos años, un periódico anarquista que sigue la senda del anarquismo impreso en Lima. Se trata del periódico Desobediencia, el cual sigue saliendo hasta la actualidad, manteniendo una perspectiva de anarquismo crítico.

El periódico bimestral Humanidad, fundado en 2008, apareció con cierta regularidad hasta el 2011, aproximadamente. Destacaba por su estilo combativo y analítico, dentro de los lineamientos del anarquismo clásico. El grupo Humanidad, nucleado alrededor del periódico del mismo nombre, se reunía en el local de la Federación de Obreros Panaderos "Estrella del Perú", sito en los Barrios Altos. Especialmente recordado es el evento de conmemoración por los 100 años de la publicación del libro Horas de lucha, de González Prada, que fue promovido por el grupo en el 2008. Posteriormente, miembros de Humanidad formarían el grupo Acción Directa, que llegó a lograr un nivel de coordinación con sindicatos de Lima, en particular textiles (Topitop). Hubo una coordinación efectiva con organizaciones anarcosindicalistas del extranjero como la CNT(2010 y 2011). También se llevaron a cabo acciones directas con el sindicato de la empresa Molitalia (Lima).

En febrero del 2014, el grupo Acción Directa y otros libertarios organizaron la primera Feria de Libro Anarquista, en el local de la FOPEP. Compañeros chilenos, argentinos, uruguayos, etc. se hicieron presentes demostrando que el internacionalismo propugnado desde los albores del movimiento sigue presente. Talleres prácticos, recitales de poesía, presentaciones de libros, conversatorios, etc. fueron parte del programa durante los dos días que duró la feria, que concitó el interés incluso de libertarios de diversas partes del país. Este evento fue cubierto por la prensa internacional.[8]

Dentro de la corriente llamada especifismo y plataformista figura la Unión Socialista Libertaria (USL), continuadora de la agrupación Qhispikay Llaqta, y del colectivo Estrella Negra. Este colectivo llevó adelante un incipiente trabajo de coordinación y gestión en Jicamarca, en los suburbios de Lima. Dentro de la corriente autonomista anarquista, vinculada a los movimientos sociales está el Grupo Anarquista La Protesta, el Colectivo Arteria Libertaria, el Colectivo Autónomo Yacta Runa y el Colectivo Minoría Activa de Arequipa. Dentro del espectro anarcopunk y contracultura se puede mencionar al Centro Social Anarkopunk, Resistencia anarcopunk, Kolectivo Anarkopunk Jóvenes en Pie de Lucha de Tacna, la banda Asteroides 500. mg, Axión Anarkopunk y su banda Generación Perdida, Autonomía, Feria Libertaria Kallejera y Hombres y Mujeres en Nuestra Lucha Anarquista.

Actualmente, se siguen editando algunos fanzines y publicaciones libertarios con el mismo ímpetu de siempre. Exmiembros de Acción Directa, USL y de otros colectivos organizan esporádicamente eventos de difusión de la Idea. Viejos libertarios como Víctor Gutiérrez (fallecido en octubre de 2010), Jaime Llosa Larrabure, Emilio López, Miguel Tauro, Leoncio Bueno, etc. son referentes para algunos anarquistas de Lima.


Así fue mi andar

Así fue mi andar, despiadado

Este fue mi destino, sombrío

Tenía que ser así:

Un hambriento obnubilado,

Escribidor tan hórrido y sin pelos en la lengua;

Un soñador tan necio, tan loco de aventuras.

Contestatario insolente, tenaz y subversivo.

Solo leal y consecuente,

Con sus grandes martirios

Y anhelos amorosos:

La libertad, lo verdadero, la belleza.

Un apóstol amoral, insólito,

Alentador tribunicio de inmortales utopías.

¡Salud! ¡Salud! Y grandes alegrías,

¡De amor, liberación y poesía!

¡Viva la Santa Anarquía!


Leoncio Bueno

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. a b Ángel Cappelletti y Carlos Rama, El anarquismo en América Latina, Biblioteca Ayacucho, Caracas, 1990, pag. XCIX.
  2. Contribución a una historia del anarquismo en América Latina Luis Vitale, Santiago de Chile, 1998; pg 14.
  3. Nelson Manrique. ¡Usted fue aprista! Bases para una historia crítica del APRA. Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, Lima, 2009.
  4. Ángel Cappelletti y Carlos Rama, ob.cit., pag. C.
  5. Ángel Cappelletti y Carlos Rama, ob.cit.; pg C.
  6. Jorge Basadre: Historia de la República del Perú, Ed. Universitaria, 1968, 6.ª. Edición, Tomo XIII Cap. CLXVIII
  7. Contribución a una historia del anarquismo en América Latina Luis Vitale, Santiago de Chile, 1998; pg. 15
  8. http://internacional.elpais.com/internacional/2014/02/02/actualidad/1391369883_701861.html

Enlaces externos[editar]