Amaxofobia

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La amaxofobia es la fobia o miedo a conducir un vehículo; puede deberse, por ejemplo, a la inseguridad, a la participación de seres queridos en accidentes o a cualquier tipo de recuerdo doloroso relacionado. Etimológicamente, la palabra "amaxofobia" proviene del griego ἄμαξα ('amaxa' «carro») y φόβος ('fobia' «temor»). A menudo se manifiesta en verdaderos ataques de pánico y diversos individuos que padecen de amaxofobia se quejan de ansiedad y agitación en los días u horas que tienen que conducir un vehículo.[1]

Puede presentarse en distintos grados, hasta el extremo en que esta fobia afecta la vida social del individuo; por ejemplo, evitando salir si no hay alternativas de transporte. Esto puede afectarlo profesionalmente, debido a los problemas que le ocasiona el no poder trasladarse.

Clínicamente, es catalogada como fobia específica o trastorno de ansiedad causado por un miedo irracional a la exposición de objetos o situaciones específicas y, en casos graves, a representaciones.

No debe confundirse con el temor característico de los conductores novatos, el cual se puede ir superando por medio de la práctica constante.

La amaxofobia puede superarse con terapia psicológica cognitiva-conductual, establecida en las fases de:

  • Toma de conciencia, para conocer como se ha instaurado en nuestra conducta y como se mantiene.
  • Técnicas de afrontamiento: Técnicas de relajación y control del pensamiento catastrofista.
  • Exposición: Acercamiento progresivo a los estímulos fóbicos presentes en la conducción.

Síntomas[editar]

En la amaxofobia se destaca:

→ Ansiedad, angustia, pesadillas

→ Síntomas físicos como sudores de manos, temblores, rigidez muscular...

→ pensamientos distorsionados y sobre-catastrofistas en torno a la situación de conducir.

→ sentirse incomodada por el entorno y conducir tensa, miedo al tráfico.

Tratamiento[editar]

Por suerte, es un problema que, tratado debidamente por un profesional de la psicología, suele tener un alto porcentaje de éxito en su tratamiento. La persona que padece amaxofobia, al igual que el resto de fobias, debe ser consciente de la problemática y estar predispuesta a querer cambiar esta situación que le incapacita.

Entre las técnicas terapéuticas para resolver este tipo de fobia podemos encontrar desde técnicas sencillas de relajación y respiración profunda hasta técnicas de exposición in vivo o incluso mediante realidad virtual que simulan dicha exposición situacional.[2]

Referencias[editar]

  1. «¿Qué es la Amaxofobia?». Academia de Choferes Del Molino. Consultado el 9 de marzo de 2022. 
  2. «Amaxofobia: Causas, síntomas y tratamiento». DKV Quiero cuidarme. Consultado el 22 de noviembre de 2021.