Amatoxina

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La amatoxinas son un grupo de toxinas hepatotóxica que se encuentra en las setas venenosas, como Amanita phalloides (oronja verde), otras especies de amanitas y Conocybe filaris. Provocan necrosis del hígado y los riñones. Las amatoxinas actúan lentamente, no importa lo elevada que sea la dosis. Su acción es bloquear la trascripción de las ARN polimerasa 1 y 2 en eucariontes; es decir bloquea la síntesis proteica en las células. Tal vez las amatoxinas se acomoden en un sitio simétrico en la polimerasa o bien en el complejo ADN/RNA polimerasa.[1]

Síntomas[editar]

El envenenamiento provoca dolores de estómago, náuseas, vómitos, diarrea grave, otros dolores extremos y hemorragias, causando finalmente la muerte del paciente por paro cardiaco, aproximadamente, a los dos días de ingerir la toxina.

Estructura[editar]

Hay ocho tipos de amatoxinas, todos ellos son octapepticos con configuración biciclica. La α-amanitina y la β-amanitina son las más abundantes y las principales causantes de la toxicidad. Las restantes γ-amanitina, ε-amanitina, proamanulina, amanulina, ácido amanulico, y amanina son prácticamente atóxicas. La concentración de amatoxinas en amanita phalloides es variable dependiendo del especimen, la dosis mortal en humanos es de alrededor de 0.1 mg/kg.

La estructura básica, en negro, es la misma en todas las amatoxinas. Cinco radicales, en rojo, determinan el compuesto individual.
Name R1 R2 R3 R4 R5
α-Amanitina OH OH NH2 OH OH
β-Amanitina OH OH OH OH OH
γ-Amanitina H OH NH2 OH OH
ε-Amanitina H OH OH OH OH
Amanulina H H NH2 OH OH
Ácido amanulínico H H OH OH OH
Amaninamida OH OH NH2 H OH
Amanina OH OH OH H OH
Proamanunila H H NH2 OH H

Toxicodinamia[editar]

Su mecanismo de acción se centra en la inhibición de la ARN polimerasa II interfiriendo así en la síntesis de ARN mensajero y la transcripción de ADN, generando una interrupción en la síntesis protéica y la muerte celular.[2]

La toxicidad se manifiesta especialmente en los hepatocitos, acumulándose sobre todo en el núcleo, los enterocitos y las células epiteliales de los túbulos proximales renales.[3]

Otros mecanismos de acción con menor importancia son la sinergia con mediadores de apoptosis, como el factor de necrosis tumoral (TNF) y la participación en la oxidación celular, produciendo estrés oxidativo al aumentar las enzimas prooxidantes, agravando la hepatotoxicidad.[4]

Toxicocinética[editar]

Las amatoxinas se absorben rápidamente a nivel intestinal y alcanzan el hígado y la circulación general por vía portal, detectándose en orina entorno a las 2 horas siguientes tras la ingesta.[5]

La principal vía de excreción es la renal, aunque en torno a un 10% se elimina vía biliar, lo que hace que se establezca una circulación enterohepática que permite que las concentraciones plasmáticas del tóxico permanezcan más tiempo y durante días posteriores se pueden encontrar cantidades importantes en hígado y heces.

Las amatoxinas circulan de forma libre en plasma, ya que no se unen a proteínas plasmáticas. Su volumen de distribución es similar al del espacio extracelular y su aclaramiento renal, al de la creatinina.[4]

Referencias[editar]

  1. Litten, W. (marzo de 1975). «The most poisonous mushrooms». Scientific American 232 (3): 90-101. PMID 1114308. doi:10.1038/scientificamerican0375-90. 
  2. Talamoni, Mónica; Cabrerizo, Silvia; Cari, Cristina; Diaz, Mariano; Ortiz de Rozas, María; Sager, Italo (August 2006). «Intoxicación por Amanita phalloides, diagnóstico y tratamiento». Archivos argentinos de pediatría 104 (4): 372-374. ISSN 0325-0075. Consultado el 11 de noviembre de 2017. 
  3. Gabriel., Moreno, (D.L. 2010). Guía de hongos de la Península Ibérica : con la descripción de 584 especies más de 1000 fotografías en color y numerosos dibujos. Omega. ISBN 9788428213493. OCLC 733966842. 
  4. a b Ventura, Salvador; Ruiz, Cristina; Durán, Elena; Mosquera, Marta; Bandrés, Fernando; Campos, Francesc; Castanyer, Bartomeu; Izquierdo, Juan Fernando et al. (1 de julio de 2015). «Amanitinas». Revista del Laboratorio Clínico 8 (3): 109-126. doi:10.1016/j.labcli.2015.05.001. Consultado el 11 de noviembre de 2017. 
  5. Emilio., Mencías Rodríguez, (2000). Manual de toxicología básica.. Ediciones Díaz de Santos. ISBN 9788479784362. OCLC 929546730.