Alonso Carrió de la Vandera

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Alonso Carrió de la Vandera (Gijón, 1715[1]​- Lima, 1783), también conocido como La Vandera, fue un alto funcionario, escritor, comerciante, viajero y cronista de Indias español, que pasó la mayor parte de su vida en el Virreinato del Perú, donde fue durante varios años administrador del Correo Real. Utilizó el seudónimo de Concolorcorvo como autor del Lazarillo de ciegos caminantes, en que hizo aparecer como autor a su propio amanuense, el inca Calixto Bustamante Carlos, que era el lazarillo o guía de La Vandera.[2]

Biografía[editar]

Nació en el puerto de Gijón, Asturias, en una fecha imprecisa entre 1715 y 1716. Fue hijo de Justo Carrió y de Teresa Carreño de Argüelles. No se tienen precisiones de su llegada a las Indias, aunque es probable que estuviera en la Nueva España hacia 1735, desde donde se trasladó al Río de la Plata y al Perú, donde combatió las incursiones inglesas. En 1767 acompañó a los jesuitas cuando estos fueron expulsados de los dominios españoles; sin embargo, en 1771 recibió el cargo de visitador de correos en el extenso tramo que media entre las ciudades de Lima y Buenos Aires.

La principal obra de La Vandera fue el libro titulado Lazarillo de ciegos caminantes (título completo: Lazarillo de ciegos y caminantes desde Buenos Aires hasta Lima), inspirado en la prosa satírica de Quevedo y Torres Villaroel.[2]​ En dicha obra, el relator (en primera persona) es un viajero que narra en modo documental el prolongado y lento viaje en carreta, previa etapa en Montevideo, desde la ciudad de Buenos Aires hacia el Alto Perú, pasando por Córdoba, Santiago del Estero, San Miguel del Tucumán, Salta, Jujuy, Tarija. La narración documental pierde su continuidad (o el texto prosiguiente está perdido) al entrar en el Alto Perú.

Ambos, personajes ficticios a la vez que reales, son amigos; La Vandera es el europeo idealista, y "Concolorcorvo" el indígena pícaro y crítico. El viaje duró un año y medio y recorrieron en mula el trayecto de 946 leguas; se trata, pues, de un libro de viajes, aunque algo heterodoxo, porque oscila entre el documento sociológico y la creación literaria. Hay informes estadísticos, chismes, anécdotas, diálogos, sátiras contra españoles, franceses y mexicanos y cuentecillos. Del libro de viajes tiene los consejos a los viajeros y la descripción de lugares; pero también se describen personas y hay reflexiones sobre los estratos sociales, se enumeran las costumbres y vestuarios, se comparan las ciudades y los caracteres nacionales, principalmente entre el Perú y México, y se examinan los prejuicios contra los indios, la inferioridad de los criollos, la justificación de la Conquista y la defensa de la Colonia como institución.

El texto resulta valioso, ya que aporta información cultural, geográfica, histórica y económica de un extenso territorio —con el típico y ameno carácter de la literatura de viajes—, señalando observaciones que siempre resultan (por el estilo) novedosas, sobre aspectos relevantes del territorio recorrido en su época; por ejemplo señala la relativa pobreza arquitectónica de la ciudad de Buenos Aires, la opulencia alcanzada por ciertos sectores de la sociedad cordobesa, la función de milicianos de frontera que cumplían las tropas reunidas por el cabildo de Santiago del Estero, lo propicio para la agricultura de la zona de San Miguel del Tucumán, la belleza de las mujeres de Salta, las cuales, empero, solían padecer de coto (esto por el agua carente de yodo que bebían), o la presencia de gauderios en las zonas de Jujuy y Tarija, los cuales, en opinión de La Vandera, eran «soeces» y demasiado liberales, hecho que hacían notar con mucha efusividad en sus canciones improvisadas (payadas), cantadas de igual a igual por hombres y mujeres.

En la portada del libro consta que fue publicado con licencia real en Gijón en 1773, pero quienes lo han estudiado coin­ciden en que se imprimió en Lima y circuló a partir de 1775. La paternidad de El Lazarillo de Ciegos Ca­minantes también provocó una polémica al sostenerse durante el siglo XIX y principios del XX que quien la firmaba con el seudónimo de Concolorcorvo era el inca Calixto Bustamante Carlos. Los estudios de Rubén Vargas Ugarte y de Marcel Bataillon confirmaron a La Vandera como su definitivo autor. En todo caso, corresponde tener en cuenta ciertas notas estilísticas (que ya se trasuntan en el título, que evoca el Lazarillo de Tormes) semejantes a la literatura picaresca.

Otra obra firmada por La Vandera es la llamada Reforma del Perú (1783), texto con consideraciones políticas que señalan la escisión del Virreinato del Perú ante la pronta creación del Virreinato del Río de la Plata.

Referencias[editar]

  1. Según otras fuentes, la fecha de nacimiento sería la de 1716. Según señala Luis Antonio Alías: "Alonso Carrió de la Vandera, un alto funcionario de Correos gijonés del siglo XVIII rodeado de enigmas, al igual que su obra fundamental. El primero, el que rodea a su fecha de nacimiento, aunque la que más se repite es 1716" (artículo de Azahara Villacorta aparecido en el diario El Comercio, 29-05-2016).
  2. a b Conde-Salazar Infiesta, L. (2009). «Alonso Carrió de la Vandera (Concolorcorvo), Las etapas para los correos de Argentina a Perú». Atlas de los Exploradores Españoles. Barcelona, España: Editorial Planeta, S. A. y Sociedad Geográfica Española. p. 320. ISBN 978-84-08-08683-3. 

Enlaces externos[editar]