Alebrije

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Alebrije realizado por Pedro Linares López en 1986. Colección del Museo de los Niños de Indianápolis.
Pedro Linares López y su hijo en 1970.
Alebrije en homenaje a Pedro Linares.
Alebrije de Gerardo Iván Linares Gómez en la Exposición y Desfile de alebrijes monumentales 2012, Museo de Arte Popular.
Alebrijes de Oaxaca.

El alebrije, una artesanía inventada por Pedro Linares López en 1936, se realiza con la técnica de cartonería y se pinta con colores alegres y vibrantes. Generalmente los alebrijes son seres imaginarios conformados por elementos fisonómicos de animales diferentes, una combinación de varios animales, no solo fantásticos sino también reales.

La cartonería, una técnica utilizada en México para la elaboración de piñatas y judas, consiste en el modelado del papel, por lo regular papel de periódico, con cartón. En la técnica empleada para los alebrijes se usa una estructura de alambre o de carrizo, seguida del modelado con papel y cartón, a la que por último se le da acabado con diversas técnicas de pintado.

Origen de los alebrijes[editar]

A la edad de 30 años Pedro Linares López, que era cartonero de oficio y originario de la ciudad de México, enfermó, perdió la conciencia y cayó en un profundo sueño, el cual le revelaría unas criaturas extrañas que cambiarían su destino como artesano de La Merced. Enfermo y sin acceso a médicos que pudieran tratar su enfermedad, sus hermanas intentaron hacerlo reaccionar con remedios caseros. No lo lograron y al final no pudieron hacer otra cosa que rezar y encomendar a los santos la salud de su hermano.

En cama e inconsciente, Pedro soñaba con un lugar extraño e interesante, muy apacible, algo así como un bosque en el que había árboles, rocas y animales; podía ver las nubes y el cielo de aquel mágico escenario. Él sentía que todo estaba en calma, no experimentaba dolor alguno y era feliz por estar caminando en ese lugar; sin embargo, de repente, las rocas, las nubes y los animales se convirtieron en criaturas extrañas; se trataba de animales que no podía distinguir porque eran de una naturaleza muy rara. Don Pedro vio un burro con alas, un gallo con cuernos de toro, un león con cabeza de perro. Todos esos animales gritaban al unísono una sola palabra: ¡Alebrijes! Gritaban más y más fuerte: ¡Alebrijes, alebrijes, alebrijes!

Pedro siguió su camino en aquel fantástico sueño y mientras recorría un sendero de piedras vio a un hombre que caminaba tranquilamente y le pidió ayuda para salir de aquel lugar. El hombre le respondió que él no debía estar allí todavía y que tenía que seguir andando pues a unos cuantos metros había una salida. Pedro corrió y corrió hasta que quedó frente a una ventana estrecha por la que apenas pudo escabullirse, momento en el que despertó.

Como al despertar se levantó repentinamente en medio de su propio velorio, al verlo reaccionar de lo que parecía ser su muerte alguien lanzó una expresión de asombro que se perdió entre rezos y exclamaciones. Pedro estaba totalmente recuperado y ya a partir de entonces empezó a recordar su sueño. Quería que su familia y todas las personas conocieran a esos animales fantásticos. Entonces, aprovechando su habilidad de cartonero, Pedro Linares tomó un pedazo de papel, moldeó esas figuras, las pintó igual a como estaban en sus sueños y así les dio entidad a los alebrijes. A lo largo de su vida Don Pedro Linares mostró su trabajo a mucha gente, tanto en México como en el extranjero, y fue invitado a los Estados Unidos y a Europa para exhibir sus alebrijes. Conservó las tradiciones populares que había heredado de sus abuelos y sus padres y aportó una invaluable creación al arte mexicano y a esas mismas tradiciones. Pedro Linares López trabajó jornadas de dieciséis horas todos los días hasta un día antes de su muerte, la que tuvo lugar el 26 de enero de 1992, a la edad de 86 años. Ahora, Miguel Linares, Paula García, Blanca y Elsa Linares continúan con la tradición y el trabajo que Pedro les dejó como herencia, las extraordinarias piezas reconocidas a nivel mundial: los alebrijes.

En una versión distinta de la que se acaba de relatar se dice que al pintor mexicano José Antonio Gómez Rosas, apodado El Hotentote, a su paso por la Academia de San Carlos, en donde se organizaba anualmente un baile de máscaras, se le pidió que realizara una serie de telones, por lo que le encargó a su cartonero Pedro Linares que hiciera una nave y un alebrije. Ante esa petición Linares le preguntó al pintor cómo hacerlo, a lo que este respondió: toma un Judas y ponle cola y alas de murciélago. En las pinturas de El Hotentote suelen aparecer figuras zoomorfas y fantásticas en las que se combinan partes de reptiles, de aves, de anfibios, de insectos y de mamíferos, al igual que diferentes épocas y estilos.

A partir del sueño que tuvo en 1936 Linares comenzó a diseñar figuras extrañas y coloridas con alas, cuernos, colas, colmillos y demás. Esas esculturas fueron descubiertas por sus primeros clientes, que eran maestros pirotécnicos, y luego por la cineasta Judith Bronowski, quien dio a conocer a nivel mundial la historia de los alebrijes y al maestro Pedro Linares López a través de un documental que ella misma produjo y dirigió.

Pedro Linares recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes 1990 por su gran trayectoria artística y por su creación: los alebrijes. En la actualidad los hijos y los nietos de Linares, así como miles de cartoneros más, continúan con la tradición familiar creando alebrijes.

Desde el año 2007 el Museo de Arte Popular realiza el Desfile de alebrijes monumentales, conocido como Noche de los alebrijes.[1]

Alebrijes originales[editar]

Como ya se dijo, los alebrijes surgieron en la Ciudad de México en el año 1936.[2] Pedro Linares, el personaje al que se atribuye la creación de los primeros alebrijes así como la invención del término mismo, era un artesano especializado en la fabricación de piñatas, máscaras de carnaval y figuras de Judas de papel maché que solía vender en mercados como el Mercado de La Merced.[3] [4] [5] Finalmente, el dueño de una galería de arte de Cuernavaca descubrió su trabajo y así fue como el trabajo de Linares captó la atención de Diego Rivera y Frida Kahlo, quienes comenzaron a encargar la elaboración de más alebrijes.[4] El alebrije, como tradición, creció después de que la cineasta Judith Bronowski filmara el documental ya mencionado acerca de Linares en el año 1975. En 1990, dos años antes de su muerte, Pedro Linares López recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en la categoría Artes y Tradiciones Populares,[6] lo que inspiró a otros artistas que ya hacían alebrijes también. Diego Rivera decía que nadie más que Linares podía realizar las figuras que él pedía; el trabajo que Linares efectuó para Rivera se encuentra en el Museo Anahuacalli de la Ciudad de México. [7]

Alebrijes en Oaxaca[editar]

Herramientas utilizadas para el tallado de alebrijes.
Isaías Jiménez, en su taller, da forma a un alebrije en una pieza de madera.
En el taller de la familia Jiménez se ven piezas talladas en madera antes de ser pintadas.
Las pinturas que se usan para decorar los alebrijes en el taller de los Jiménez.
Artesana de San Antonio Arrazola pinta detalles de un alebrije que representa un mariachi.
Alebrije a medio pintar en el taller de los Jiménez.
Puercoespín creado en el taller “Artesanías Pepe Santiago” de la región de Arrazola.

En la región de Oaxaca son populares los alebrijes tallados en madera de copal. La elaboración de estas artesanías es la base de la economía de los poblados de San Martín Tilcajete y San Antonio Arrazola, donde numerosas familias trabajan en la talla de figuras que luego colorean con pintura vinílica y comercializan en las plazas, mercados y talleres de la región.[8] [9]

El alebrije de Oaxaca es una combinacion de la tradición de talla de madera de la región y la técnica creada por Linares. Esta artesanía se introdujo en la zona de Oaxaca en la década de 1980 gracias a la realización de un taller de demostración llevado a cabo en los Estados Unidos. Dicho taller fue organizado por Judith Bronowski y contó con la participación de Manuel Jiménez y la artesana textil María Sabina, ambos originarios de Oaxaca. Los diseños de Linares se adaptaron a la técnica de tallado de madera de copal, pues esta técnica era la dominada por los artesanos de la región. La adaptación del alebrije fue perfeccionada por Manuel Jiménez, oriundo de San Antonio Arrazola.

Después de la adaptación de Jiménez el alebrije se adoptó como artesanía tanto en San Antonio Arrazola como en San Martín Tilcajete y La Unión Tejalapan. La producción de alebrijes favoreció con desarrollo económico a la región pero también generó problemas como la deforestación de los árboles de copal. El problema de la deforestación se ha tratado de compensar mediante planes de reforestación que no han sido del todo exitosos.

Entre los artistas destacables de la región de Oaxaca se encuentran Manuel Jiménez, Jacobo Ángeles, Martín Sandiego, Julia Fuentes y Miguel Sandiego.

Es importante mencionar que el alebrije es un artículo artesanal porque es único y no se puede repetir en un molde dado que si así fuera dejaría de considerarse una artesanía como tal dentro del grupo denominado de los alebrijes. El artesano moldea su trabajo y lo que le va añadiendo paso a paso determina su valor.

Referencias[editar]

  1. CONACULTA. «El Museo de Arte Popular hace desfilar fantásticos alebrijes gigantes por la Ciudad de México». Consultado el 21 de agosto de 2013.
  2. Anaya, Edgar (11 de noviembre de 2001). «El Monstruo de la Ciudad de México» [The Monster of Mexico City]. Reforma (en español) (Mexico City). p. 14. 
  3. «Alebrijes, una tradición amenazada» [Alebrijes, a threatened tradition]. Terra (en español) (Mexico City). 31 de marzo de 2010. Consultado el 17 de abril de 2010. 
  4. a b Gallucci, Maria (25 de octubre de 2009). «Alebrijes to march on Mexico City». McClatchy - Tribune Business News (Washington, D.C.). 
  5. «Taller de alebrijes Un emprendimiento Imparte Marcos Zenteno con "Capital Semilla"» [Alebrije Workshop entrepreneurship taught by Marcos Zenteno with "seed money"] (en español). Cuautla, México: El Sol de Cuautla. 4 de octubre de 2007. Consultado el 17 de abril de 2010. 
  6. «Pedro Linares López. Premio Nacional de Artes y Tradiciones Populares». Secretaría de Educación Pública - Premio Nacional de Ciencias y Artes. Consultado el 28 de septiembre de 2012.
  7. Bercovitch, Helyn (enero de 2000). «In memory of Don Pedro: Alebrije art from a master artist» (en inglés). Consultado el 19 de marzo de 2014.
  8. Octavio Hernández Espejo, México desconocido. «San Martín Tilcajete y sus alebrijes (Oaxaca)». Consultado el 21 de agosto de 2013.
  9. «Alebrijes de Arrazola, Oaxaca». Consultado el 21 de agosto de 2013.

Enlaces externos[editar]