Agricultura intensiva

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La agricultura intensiva es el sistema de producción agrícola que hace un uso intensivo de los medios de producción. Por ello, se puede hablar de agricultura intensiva en mano de obra, en insumos y en capitalización.

Para explicar el fenómeno de la intensificación de la agricultura, hay que tener presente que lo ocurrido en las décadas de los 80 y 90, no se considera una intensificación en sí misma, sino un cambio de modelo dentro del propio fenómeno de la intensificación de la agricultura. Un ejemplo, podría ser la etapa conocida como la como "la revolución verde", pues representa un mero cambio de escala dentro de la propia agricultura extensiva.

También se puede hablar de la agricultura intensiva en medios ecológicos, como el método del "bancal profundo". Este método no es perjudicial para el medio ambiente y es conocido como "agricultura intensiva", pero por costosa mecanización es utilizado en pequeños huertos de tipo familiar o escolares.

Ejemplos de agricultura intensiva:

  • En mano de obra, están los cultivos de hortalizas, como el espárrago, que apenas está mecanizada.
  • En insumos, nos encontramos con el cultivo de flores, que para llegar en perfectas condiciones al mercado requiere de un uso de fitosanitarios importante.
  • Los cultivos de capitalización intensiva son aquellos que requieren de un ambiente controlado y una inversión en capital muy fuerte, especialmente en instalaciones, como puede ser un cultivo hidropónico en invernadero.

En este tipo de agricultura se producen cantidades inmensas en reducidos espacios, de un solo tipo de producto. Es utilizada en todos los suburbios de las áreas metropolitanas del mundo, pues con estos cultivos se pretende alimentar a la región metropolitana.

Se requiere fuerte uso de energía solar y de combustibles como petróleo y derivados; se aplican productos químicos como los fertilizantes tratados o los plaguicidas. Las características de la agricultura intensiva son:

  • Se puede obtener mucha productividad de la tierra.
  • Se cultiva un único tipo de semillas.
  • Localizada en llanuras con suelos ricos en nutrientes.
  • Se utiliza mucha mano de obra humana.
  • Contra insectos u hongos perjudiciales se utilizan plaguicidas y fitosanitarios aunque es una práctica que va en disminución por la consolidación de los métodos de Control biológico de plagas.
  • Se gastan enormes cantidades de energía.

Ventajas[editar]

La agricultura intensiva ha permitido incrementar la productividad agrícola en el último siglo, asegurando al mismo tiempo una fuente estable de alimentos al tiempo que aumenta la población mundial y decrece la superficie necesaria.

Los incrementos en la producción, conjuntamente con la mecanización agraria han contribuido a la reducción de la población agrícola, permitiendo que a medida que quedaban libres de las tareas del campo pudiesen incorporarse al sector industrial (caso de España en los años 60).

Impacto ambiental[editar]

La agricultura industrial usa enormes cantidades de agua y energía, lo cual cobra sentido dado que su productividad es varias veces mayor a la de la agricultura tradicional. A diferencia de la agricultura tradicional, la agricultura intensiva es capaz de producir la misma cantidad de alimentos utilizando una cantidad de tierra mucho menor.[1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]