África (provincia romana)

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Africa Proconsularis
Provincia del Imperio romano
Roman Empire - Africa Proconsularis (125 AD).svg
Africa Proconsularis en el año 125
Datos generales
Ubicación 31°48′N 12°44′E / 31.8, 12.74Coordenadas: 31°48′N 12°44′E / 31.8, 12.74
Capital Zama Regia
Entidad Provincia
Idioma púnico, numidio, líbico, latín, latín africano, vándalo[1]
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África (Africa, en latín) fue una provincia del Imperio romano. Aproximadamente se extendía por el territorio de la actual Túnez, así como por la costa de la actual Libia, a lo largo del Syrtis Maior. Se muestra en las imágenes la extensión de la provincia romana, aunque bajo el dominio de Cartago su extensión era mayor. El continente de África debe su nombre a esta provincia.

Historia[editar]

Moneda de Adriano conmemorando la provincia de África.

Los terrenos adquiridos por la provincia de África fueron el sitio de la antigua ciudad de Cartago y otras grandes ciudades de la región incluyendo Hadrumetum (moderna Susa, Túnez), la capital de Bizacena, Hippo Regius (actual Annaba, Argelia). La provincia fue creada por la república romana en el año 146 a. C., tras la derrota de Cartago en la tercera guerra púnica.

Roma estableció su primera colonia africana, África o África Vetus (Antiguo África), gobernada por un procónsul, en la parte más fértil de lo que fue antiguamente territorio cartaginés. Utica se constituyó como la capital administrativa. El territorio restante queda en el dominio del Reino de Numidia gobernada por el rey cliente Masinisa. En este momento, la política romana en África era simplemente para evitar que otra gran potencia emerja en el lado lejano de Sicilia.

En 118 a. C., el príncipe númida Yugurta intentó reunificar los reinos más pequeños. Sin embargo, tras su muerte, gran parte del territorio de Yugurta se colocó en el control del rey cliente mauritano Bocchus; y, en ese momento, la romanización de África estaba firmemente arraigada. En el año 27 a. C., cuando la República se había transformado en un principado, la provincia de África comenzó su ocupación bajo el dominio romano.

Varias reformas políticas y provinciales fueron implementadas por Augusto y más tarde por Calígula, pero Claudio finalizó las divisiones territoriales en provincias romanas oficiales. África era una provincia senatorial. Después de las reformas administrativas de Diocleciano, se dividió en África Zeugitana (que conservó el nombre original de la provincia, ya que se regía por un procónsul) en el norte y África Bizacena en el sur, las cuales formaban parte de la Dioecesis Africae.

La región siguió siendo parte del Imperio romano hasta las grandes migraciones del siglo V. Los vándalos cruzaron a África del norte de España en 429 e invadieron la zona en 436 y fundaron su propio reino, incluyendo Sicilia, Córcega, Cerdeña y las Baleares. Los vándalos con el foedus a través del Edicto de Caracalla obtuvieron la ciudadanía romana, pero aun así surgieron roces con los nativos, aún siendo todos romanos.

También persiguieron el catolicismo, ya que eran partidarios del arrianismo (las doctrinas semi-trinitarias de Arrio, sacerdote de Egipto). En 476, cuando el Imperio romano de Occidente, finalmente había caído, se hizo un remanente del Imperio romano de Occidente. Hacia el final del siglo V, el estado vándalo entró en decadencia, abandonando la mayor parte de los territorios del interior a los maoríes y otras tribus bereberes del desierto.

En el año 533, el emperador Justiniano, utilizando una disputa dinástica vándala como pretexto, envió un ejército al mando del general Belisario a recuperar África. En una corta campaña, Belisario derrotó a los vándalos, entró en Cartago en triunfo y restableció el dominio romano sobre la provincia. La administración romana restaurada logró defenderse de los ataques de las tribus del desierto, y por medio de una amplia red de fortificaciones logró extender su dominio una vez más al interior.

Las provincias del norte de África, junto con las posesiones romanas en España, se agruparon en el Exarcado de África bajo el reinado del emperador Mauricio. El exarcado prosperó, y de ella resultó el derrocamiento del emperador Focas por Heraclio en 610. Heraclio consideró brevemente trasladar la capital imperial de Constantinopla a Cartago.

Después de 640, el exarcado logró evitar la conquista musulmana, pero en 698, un ejército musulmán de Egipto saqueo Cartago y conquistó el exarcado, terminando la dominación romana y cristiana en el norte de África. Las últimas provincias del Imperio romano de Occidente dejaron de existir, 222 años después de la caída de Roma y el último emperador romano de Occidente.

Referencias[editar]

  1. Agustín de Hipona menciona que en zonas rurales aún se hablaba el púnico poco hacia el 400 d.C., presumiblemente en zonas interiores se usaron lenguas bereberes relacionadas con el numidio y el líbico, algunos contigentes vándalos formaron un reino a mediados del siglo V d.C.