Afasia de Wernicke

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Esquema anatómico del cerebro, se observan:      Área de Wernicke      Área de Broca      Giro angular      Giro supramarginal      Corteza auditiva primaria

La afasia de Wernicke, también conocida como afasia fluente, afasia sensorial, afasia receptiva, o afasia de comprensión; es un trastorno del lenguaje consistente en la incapacidad para comprender y repetir el lenguaje hablado, producto de una lesión en un área del lóbulo temporal del cerebro encargada de traducir la información sensorial auditiva en unidades de significado. El anatomista alemán Carl Wernicke identificó esta área incluyéndola en 1874 en lo que se considera la primer teoría neurolingüística, razón por la cual se la nombró en su honor.[1]

Marco histórico[editar]

En 1863 Paul Broca informa de 25 casos de alteraciones en el habla asociadas a lesiones en el hemisferio izquierdo del cerebro, en el área actualmente conocida como área de Broca. Broca propone que esta área localizada en la tercera circunvolución frontal izquierda es la encargada de coordinar la articulación del lenguaje. A la alteración del lenguaje asociada con esta área la nombró primeramente como afemia, aunque posteriormente se ha adoptado el término afasia. El impacto de los trabajos de Broca impulsó el estudio de las bases anatómicas del lenguaje, lo que condujo a que en 1874 Wernicke publicara su trabajo donde propone la existencia de un centro para las imágenes auditivas de las palabras; y que su lesión causaría una alteración en la comprensión de las palabras.[1]

Wernicke estudió una serie de pacientes con daños en el lóbulo temporal, en una zona muy cercana a la descubierta por Paul Broca. Este último autor había demostrado tiempo antes que la zona que pasó a denominarse área de Broca, situada en el lóbulo frontal izquierdo era la encargada de producir el lenguaje. El autor alemán discrepó con la teoría de Broca, y demostró que esta área no era la única zona implicada en la producción del lenguaje, ya que una lesión en el área de Wernicke provocaba síntomas distintos a los descubiertos por Broca: el paciente era incapaz para comprender y repetir el lenguaje hablado, pero sí eran capaces de hablar, es decir, de emitir sonidos mediante el movimiento de ciertos músculos. Una lesión en el área de Wernicke no produce ninguna afección al oído ni parálisis de ningún tipo.[2]

Modelo de Wernicke[editar]

Ubicación anatómica de las áreas de Broca y Wernicke
Conexión entre las áreas de Broca y Wernicke por el fascículo arqueado

Con base en su investigación Wernicke desarrolló el primer modelo conexionista de las bases neuronales del lenguaje. Según este modelo el lenguaje es el producto de una serie de centros y conexiones entre estos centros. Los centros se corresponden con el área de Wernicke (centro de las imágenes auditivas de las palabras), y con el área de Broca (centro de las imágenes motoras de las palabras). Estando estos dos centros conectados entre sí por medio del fascículo arqueado. En su modelo señala que la vía sensorial procedente de los receptores auditivos hasta la corteza auditiva, y la vía motora procedente de la corteza y dirigida hacia los órganos que forman el aparato fonador, también formarían parte del modelo.[1]

Según Wernicke los seres humanos serían capaces de hablar porque:

  1. Los estímulos auditivos serían captados en los oídos y transformados en impulsos nerviosos que llegarían hasta el lóbulo temporal.
  2. Estos impulsos llegarían hasta el área de Wernicke situada justo en este lóbulo y pasarían hasta el área de Broca a través del fascículo arqueado.
  3. En el área de Broca se crearía una representación de los movimientos necesarios para el habla y una señal se enviaría a los músculos implicados (cara, lengua, boca) para que se produjera el resultado deseado.

Predicciones del modelo de Wernicke[editar]

Gracias a este modelo, Wernicke predice otro tipo de afasia, la denominada de afasia de conducción, que se produciría cuando hubiera una interrupción en la conducción de señales entre el área de Broca y la de Wernicke, dada por una lesión en el fascículo arqueado. El autor no encontró ningún ejemplo de este tipo de afasia pero en la actualidad se encuentra documentada y se ha demostrado que la hipótesis del alemán fue acertada.[2]

Características de la afasia de Wernicke[editar]

Las características principales de la afasia de Wernicke son una comprensión del habla deficiente y la producción de un habla sin sentido. Al contrario que con la afasia de Broca, el habla es fluida y no elaborada, el sujeto no se esfuerza en producir las palabras, pero introduce parafasias fonémicas y semánticas. Se mantiene la línea melódica, con inflexiones y deflexiones normales de la voz. Al oír hablar a un paciente con afasia de Wernicke da la impresión de ser gramatical. Es decir, el sujeto utiliza palabras funcionales, tiempos verbales complejos y oraciones subordinadas. Sin embargo hace uso de pocas palabras con contenido, y las palabras hiladas carecen de sentido. El lenguaje se caracteriza por la logorrea. En situaciones extremas el habla se deteriora tanto que se convierte en una jerga inintelegible (jergafasia). Los pacientes muestran un escaso grado de comprensión del lenguaje hablado, y un hecho remarcable referente a las personas con este tipo de afasia es que a menudo no parecen estar conscientes de su déficit. Tampoco se sorprenden por lo que oyen de los demás, aunque resulta obvio que no pueden entender lo que oyen. Mantienen las convenciones sociales, y hablan a pesar de no entender lo que se les dice. Aunque continúan siendo sensibles a la expresión facial y al tono de voz de otras personas, por ejemplo empiezan a hablar luego de la inflexión que acompaña a una pregunta. La capacidad para repetir palabras y frases se encuentra alterada. También es frecuente la alteración de la lectura y la escritura, los pacientes presentan dificultades para asociar palabras escritas con su significado o sonido, en casos extremos presentan dificultad para identificar letras y el reconocimiento de las letras por su nombre. El paciente con afasia de Wernicke puede escribir con facilidad, pero con una jerga paragráfica fluente, con estructuras similares a las que presenta en el lenguaje hablado.[1]

En síntesis, las características básicas de la afasia de Wernicke son:

  1. Comprensión auditiva alterada
  2. Lenguaje fluido con parafasias fonémicas y semánticas
  3. Articulación y prosodia normales
  4. Alteración de la repetición y denominación
  5. Lectura y escritura alteradas en forma similar al lenguaje hablado.

Correlación anatomopatológica[editar]

Existe una asociación consistente entre la afasia de Wernicke y las lesiones en el tercio posterior de la circunvolución temporal superior (área de Wernicke, o área 22 de Brodmann). En este tipo de lesiones a menudo se incluye el córtex auditivo primario, áreas del lóbulo parietal incluyendo el giro angular y/o el giro supramarginal y posiblemente la sustancia blanca.[1]

Referencias[editar]

  1. a b c d e Francisco Román Lapuente; María del Pino Sánchez López; María José Rabadán Pardo. «5 Lenguaje, Afasias y Trastornos Relacionados». Neuropsicología. 
  2. a b Tirapu, J.,. Manual de Neuropsicología. 

Enlaces externos[editar]