Adoración de los Reyes Magos (El Greco, 1568)

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Adoración de los Reyes Magos
7222.1 Adoración de los Reyes Magos.tif
Autor El Greco, c. 1568-1569
Técnica Óleo sobre tabla
Estilo Manierismo
Tamaño 42.8 cm × 51 cm
Localización Museo Soumaya, Ciudad de México, Flag of Mexico.svg México

Adoración de los Reyes Magos es una obra de El Greco pintada probablemente en 1568[1]​ o 1569[2]​y que se conserva en el Museo Soumaya de la Ciudad de México.

Contexto[editar]

La obra fue concebida por El Greco en la etapa veneciana, cerca de 1568. En aquella época vivió en la Venecia reordenada por Jacopo Sansovino, y pudo tener contacto con Andrea Palladio, a quien el pintor consideraba como el arquitecto del siglo.[3]​ La obra arquitectónica de Palladio influyó los paisajes de las obras de El Greco durante este periodo, y de Veronés contaría con el manejo escenográfico.[3]​ Otra gran influencia de entonces es la de Tiziano, que al arribo de El Greco está trabajando en un encargo de Felipe II, el Martirio de San Lorenzo. Posteriormente le retratará en su Expulsión de los mercaderes y de él aprenderá una pincelada más disuelta, el manejo de iconografía en las obras y cómo articularlos en la narración pictórica.[3]​ Otra influencia en esta etapa será la de Tintoretto, de la que El Greco tomará aprendizajes en el manejo del color y sus posibilidades en el dramatismo de las obras; la luz, el espacio y la anatomía, aunque no se tiene constancia de un aprendizaje en taller o alguna relación personal.[3]​ De hecho aún en el siglo XIX algunas obras eran atribuidas a Tintoretto siendo del Greco y a la inversa.[3]​ Una última influencia de esta etapa será la de Jacopo Bassano, la que el cretense conservará en lo sucesivo en su obra y manifiesta en la creación de escenas crepusculares y nocturnas.[3]​ De hecho el artista visitó y conoció el taller de Bassano.[4]​ Una de las habilidades desarrolladas por El Greco en estos años será el de la pintura sin dibujo previo.[5]

Probablemente en esta etapa, la formación del pintor no se limitaría a su inmersión en el ambiente pictórico veneciano, sino a una formación humanística que integraría además el aprendizaje del latín y el italiano.[4]​ Puppi, en referencia a la Adoración que se conserva en el Museo Benaki, comenta:

...manifiesta una evidencia híbrida en la que se mezclan y conviven, si bien con algunos desequilibrios estridentes, signos iconográficos y estilemas de procedencia italiana y griega

Puppi, Lionello. "El Greco en Italia y el arte italiano"...

En esta época las temáticas de El Greco serán casi del todo, religiosas. Las fuentes que proporcionen detalles de la vida de El Greco, así como los posibles encargantes de su obra veneciana son escasas.[4]

En la iconografía religiosa de El Greco -con mayor profundidad en su estancia posterior en Toledo- estarán presentes las ideas propuestas en el contexto de la Contrarreforma.[6]​ Al ser un hombre de fe e imbuido en el pensamiento teológico de su época, a través de sus obras manifestará el interés que tenía por la religión católica y sus doctrinas.[6]​ En el caso de las obras que representan a María, que tiene un mayor peso en las obras de El Greco. Los teólogos españoles colocarán a la madre de Jesús destacando su importancia ante el rechazo del protestantismo.[6]​ El mismo autor colocaría para su tumba una obra relacionada a la adoración de Cristo luego de su nacimiento.

En 1570 el artista dejó Venecia y prosiguió su carrera en Roma.

Descripción[editar]

La escena muestra la Adoración de los Reyes Magos. En la composición, María y el Niño Jesús son la figura central. El niño extiende un brazo para recibir los presentes que le ofrecen los tres reyes magos, quienes se muestran tanto con atuendos como con colores de piel diferentes, alegoría pictórica de los continentes conocidos en el contexto del autor.[1]​ El que le ofrece directamente el regalo deja su corona en el suelo como símbolo de la jerarquía divina de Jesús.[1]​La escena transcurre en un ambiente palaciego, de la que se observa detrás de las columnas plasmadas con trazos clasicistas, una cúpula.

Estilo[editar]

En esta época creativa del autor, se sintetizan sus influencias tanto de la tradición bizantina, las escuelas veneciana y sienesa y la iconografía de la Contrarreforma que abrevó en Toledo.[1]​ El manejo del color en la obra es de clara influencia manierista veneciana.[1]

Referencias[editar]

  1. a b c d e Fundación Carlos Slim A.C. (ed.). Seis siglos de arte. Cien grandes maestros. p. 359. ISBN 968-7794-30-5. 
  2. Sociedad Estatal para la Acción Cultural en España, Instituto Nacional de Bellas Artes (ed.). Domenikos Theotokopoulos 1900 El Greco. México, D. F.: TF Editores. ISBN 9786077622390. 
  3. a b c d e f Martínez-Burgos, Palma (2005). Azucena Merino, ed. El Greco. El pintor humanista, obra completa. LIBSA. ISBN 8466210415. 
  4. a b c Puppi, Lionello. El Greco en Italia y el arte italiano en Varios autores (1999). Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, ed. El Greco. Identidad y transformación. Skira editore. ISBN 8881184737. 
  5. Alonso Alonso, Rafael. "Domenikos Theotokopoulos, llamado El Greco", en Sociedad Estatal para la Acción Cultural en España, Instituto Nacional de Bellas Artes (ed.). Domenikos Theotokopoulos 1900 El Greco. México, D. F.: TF Editores. ISBN 9786077622390. 
  6. a b c Davies, David. La ascensión de la mente hacia Dios: la iconografía religiosa de El Greco y la reforma espiritual en España en Varios autores (1999). Fundación Colección Thyssen-Bornemisza, ed. El Greco. Identidad y transformación. Skira editore. ISBN 8881184737.