A estos hombres tristes

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
«A estos hombres tristes»
disco de vinilo de Almendra
Álbum Almendra I
Publicación 1969
Grabación 1969
Género Rock Progresivo
Duración 5:56
Discográfica RCA Vik
Escritor(es) Luis Alberto Spinetta
Productor(es) Luis Alberto Spinetta
Canciones de Almendra I
«Plegaria para un niño dormido»
(6)
«A estos hombres tristes»
(7)
«Que el viento borró tus manos»
(8)

"A estos hombres tristes" es una canción compuesta por el músico argentino Luis Alberto Spinetta, que integra -como track 7- el álbum Almendra I de 1969, de la banda de rock Almendra, álbum que ha sido ubicado en la sexta posición entre los mejores de la historia del rock argentino.[1]

Almendra estaba integrada por Luis Alberto Spinetta (guitarra y primera voz), Edelmiro Molinari (primera guitarra), Emilio del Guercio (bajo y coros) y Rodolfo García (batería).

El tema ha sido incluido entre los diez mejores del cancionero de Spinetta.[2]​ En 2009, Spinetta eligió tres temas del álbum Almendra I para incluirlos en el recital histórico Spinetta y las Bandas Eternas en el que repasó toda su obra; uno de ellos fue "A estos hombres tristes", en tanto los otros dos fueron "Color humano", de Edelmiro Molinari, y "Fermín".

Contexto[editar]

El álbum Almendra I fue grabado en 1969 por la banda de rock Almendra en la que apareció la creatividad genial de Luis Alberto Spinetta, que solo contaba en ese momento con 19 años y grababa su primer álbum.[3]

Tuvo un impacto fundacional en la música popular argentina. En 1985 el periodista Carlos Polimeni realizó una compulsa entre periodistas y músicos destacados del rock argentino sobre los álbumes más influyentes del rock argentino. De los 31 músicos que contestaron,[Nota 1]​ 23 de ellos escogieron el primer álbum de Almendra, seguido lejos de Yendo de la cama al living de Charly García con 12 elecciones y en tercer lugar otro álbum de Spinetta, Artaud, con 10.[4]

El álbum abre también con la canción "Muchacha (ojos de papel)", considerada la segunda mejor canción de la historia del rock argentino, tanto en el ranking realizado por la revista Rolling Stone y la cadena MTV, como en la realizada por el sitio Rock.com.ar.[5][6]

En la segunda mitad de la década de 1960 había estallado mundialmente el rock como contracultura juvenil: Los Beatles, el movimiento hippie, el pelo largo, jean, la minifalda y el unisex, la revolución sexual, la oposición a la guerra de Vietnam...[7][8][9]​ En ese momento el rock era un género musical esencialmente anglosajón, que solo excepcionalmente se cantaba en español y cuando se hacía, sufría la desvalorización mediática y social, además de carecer casi siempre de originalidad musical y profundidad lírica. En Argentina, en la segunda mitad de la década de 1960 y sobre todo a partir del éxito del sencillo "La balsa" de la banda Los Gatos en 1967, comenzó a aparecer una corriente rockera original, conocida como "rock nacional", cantado en español, que adquirió una masividad creciente y una fuerte capacidad de identificación entre los jóvenes.[10]

El álbum Almendra impactó en ese contexto, definiendo la originalidad, la masividad y la calidad del llamado "rock nacional" argentino en gestación.

Se trata del disco que abrió una dimensión nueva en la canción argentina, la de la canción con armonías de marcado cuño beatle fusionados con elementos del tango, el jazz y el folclore, que luego transitarían Charly García, Fito Páez, Andrés Calamaro y tantos otros.

Juan Francisco Gentile.[11]

Los códigos del hombre de la tapa[editar]

Las canciones del álbum están clasificadas de acuerdo a tres códigos figurativos, referidos al hombre de la tapa: el ojo, la lágrima y la flecha de sopapa. A "A estos hombres tristes" le corresponde el ojo, al igual que "Color humano". El sobre interior indica que el ojo corresponde a los "temas que canta el hombre de la tapa desmayado en el vacío".

La canción[editar]

"A estos hombres tristes" es el séptimo track, tercero del lado B, del álbum Almendra I. Es el segundo tema más largo del álbum, con casi seis minutos, durante los cuales presenta una complejidad de variaciones de ritmo y líneas melódicas de estilo inclasificable, con algún aire tanguero,[12]​ que ejemplifica el "nuevo tipo de canción urbana" que trajo el disco y que desarrollaría Spinetta en el futuro.[13]

El tema comienza con un solo de batería y de bajo que dan paso a una sección instrumental-coral de un minuto hasta el comienzo del canto. La canción entonces se va sucediendo a través de una secuencia compleja de módulos melódicos y rítmicos. Al igual que "Figuración", el tema anticipa las canciones complejas que Spinetta alcanzaría en Pescado Rabioso y sobre todo en Artaud, que lo llevaron a "pulverizar la canción pop" latina.[14]

La letra muestra a un narrador en segunda persona que interpela al hombre triste del título, a "estos" hombres tristes: "salva tu piel", "ponte color", "déjalos correr" (a tus pies), "déjalas crecer" (a tus manos"), "déjalas caer" (a tus palabras), "vive de azul"... Se trata de un manifiesto dirigido a quienes escuchan, una arenga para poner en movimiento a los hombres tristes. "Ríete al fin", manda, ordena Spinetta. La canción termina con una evidencia y una posibilidad abierta:

¡Cuánta ciudad,
cuánta sed
y tú un hombre solo.

A estos hombres tristes

En 1984 Spinetta habló sobre el tema, diciendo que tenía su origen en los domingos de su infancia, en el sentimiento de soledad y tristeza que sentía en aquellos domingos, "ese domingo argentino tremendo":

Ahí también está el código de cuando éramos chicos: el domingo siempre era un día triste, no sé por qué. A la vez era alegre, porque había fútbol, se reunía la familia, había rica comida. La importancia que se le daba al fin de semana en nuestro país por esos años era tremenda. Pero la soledad personal en ese momento era muy nítida, y yo la utilicé para decir, por ejemplo, “vive de azul, porque azul no tienes domingo”. Después de Submarino amarillo, el azul pasó a ser un color interdicto para la felicidad, pero eso no quita que sea un hermoso color, y poder decir que, teniendo un color, se podía quebrar ese domingo argentino tremendo.

Luis Alberto Spinetta[15]

La referencia de Spinetta al color azul, como un color prohibido para la felicidad después de Submarino amarillo, se refiere a la película de dibujos animados de los Beatles que había sido estrenada el año anterior al álbum Almendra I. Allí aparecen los "malditos azules" (The Blue Meanies), que odian la música, el color, y la alegría, haciendo de Pepperland (Pimientalandia) un mundo azul y triste. Spinetta, al igual que los jóvenes argentinos de ese momento que estaban dando origen al "rock nacional", tenía en los Beatles una referencia cultural esencial y el álbum Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, cuyas canciones se interpretan en Submarino amarillo, no solo fue la máxima obra del grupo de Liverpool, sino que fue también el modelo conceptual que tomó Almendra para componer su primer álbum.

Todos mis temas de esa época tienen mucha influencia del disco Sgt. Pepper y de otros trabajos de los Beatles.

Luis Alberto Spinetta[12]

Spinetta utiliza la referencia al color azul en muchas de sus letras, tapas y contratapas de la obra de Spinetta («Cometa azul», «Cantata de puentes amarillos», «Bomba azul», «Preciosa dama azul», «Tía Amanda», «Rasgar el alma», «Iris»).

Versiones[editar]

Entre las muchas versiones del tema se destacan las realizadas por Silvina Garré, en Reinas de pueblo grande (1986), Liliana Vitale en Escúchame entre el ruido (2006) y Tomás Gubitsch en Al Flaco dale gracias (2007).

Véase también[editar]

Notas[editar]

Referencias[editar]

  1. «100 Mejores Discos del Rock Nacional». Revista Rolling Stone. Argentina. 2007. 
  2. «DIEZ canciones imprescindibles del “Flaco” Luis Alberto Spinetta, a un año de su muerte». Info News. 8 de febrero de 2012. Consultado el 12 de septiembre de 2013. 
  3. Berti, Eduardo (1988). Spinetta: crónica e iluminaciones. Buenos Aires: Editora AC. p. 44. 
  4. Polimeni, Carlos (21 de julio de 1985). «Veinte años de rock argentino». Argentina: Clarín (reeditado por Rock.com.ar). Archivado desde el original el 15 de octubre de 2013. Consultado el 6 de octubre de 2013. 
  5. Guerrero, Gloria et. al. (marzo de 2002). «Los 100 hits del rock argentino». Rolling Stone (Buenos Aires) (48). ISSN 0329-5656. 
  6. «Las 100 de los 40». Rock.com.ar. 2007. Archivado desde el original el 22 de septiembre de 2013. Consultado el 9 de octubre de 2013. 
  7. Cosse, Isabella (2007). Cultura y sexualidad en la Argentina de los sesenta: usos y resignificaciones de la experiencia transnacional. Buenos Aires: Estudios Interdisciplinarios de América Latina y El Caribe de la Tel Aviv University. 
  8. Cirigliano, Gustavo; Ameghino, - Ana Zabala (1979). El poder joven. Buenos Aires: Librería de las Naciones. 
  9. «Sobre hippies y otras yerbas». Testimonios, Mágicas Ruinas. Consultado el 7 de octubre dce 2013. 
  10. Rozada, Natalia (19 de abril de 2005). «Entrevista a Ricardo Soulé en Córdoba». Rock.com.ar. Archivado desde el original el 13 de octubre de 2013. Consultado el 6 de octubre de 2013. 
  11. Gentile, Juan Francisco (6 de agosto de 2012). «Los elefantes saben descansar, van a morir de paz». Argentina: Marcha. Archivado desde el original el 28 de septiembre de 2013. Consultado el 6 de octubre de 2013. 
  12. a b Berti, Eduardo (1988). Spinetta: crónica e iluminaciones. Buenos Aires: Editora AC. p. 21. 
  13. Cocaro, Grabiel Martín (14 de diciembre de 2009). «El origen de la nueva canción urbana». Lector Común. Archivado desde el original el 3 de marzo de 2016. Consultado el 27 de septiembre de 2013. 
  14. Monteleone, Jorge. «Spinetta/Artaud (verano del 73)». Lector Común. Consultado el 27 de septiembre de 2013.  Artículo incluido en Enrique Foffani (ed.) (2010). Controversias de lo moderno: la secularización en la historia cultural latinoamericana. Buenos Aires: Katay Ediciones. 
  15. Víctor Pintos y Guillermo Quintero (1984). «El mundo entre las manos (Reportaje a Luis Alberto Spinetta». Página 12 (reproducción de una entrevista de 1984). Consultado el 20 de febrero de 2012. 

Bibliografía[editar]

  • Berti, Eduardo (1988). Spinetta: crónica e iluminaciones. Buenos Aires: Editora AC. p. 44. 

Enlaces externos[editar]