Año de los seis emperadores

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El año de los seis emperadores se refiere a 238, cuando seis personas lucharon por ser emperadores romanos.

Historia[editar]

El año 238 había empezado con Maximino el Tracio como emperador desde 235, al que las fuentes describen como un cruel tirano. En enero estalló una rebelión en África, cuando un grupo de jóvenes aristócratas asesinaron al recaudador de impuestos y pidieron al anciano Marco Antonio Gordiano Semproniano, gobernador provincial, que los liderada. El viejo hombre acepto a regañadientes, el 22 de marzo se proclamó emperador y a su hijo del mismo nombre coemperador. Rápidamente fue reconocido por el Senado romano y varias provincias a excepción de Capeliano, gobernador de Numidia. El 12 de abril Capeliano venció y mató a Gordiano hijo en las cercanías de Cartago. Tras saber la noticia, Gordiano padre se ahorcó.

Maximino estaba en Sirmio, Panonia Superior, tras haber atacado a los alamanes, dacios y sármatas. Había sido declarado enemigo público por el Senado y decidió marchar con su ejército sobre la capital. Los senadores decidieron nombrar dos nuevos emperadores para enfrentarlos, el 22 de abril eran proclamados los ancianos senadores Balbino y Pupieno. Sin embargo, ambos emperadores eran impopulares a los ojos del populacho romano, así que el Senado decidió nombrar como César a Marco Antonio Gordiano Pío, un niño de trece años que era nieto de Gordiano padre y sobrino de Gordiano hijo, gozando de legitimidad.

Maximino llegó a Aquilea, pero la ciudad se negó a abrir sus puertas a su ejército e, inmediátamente, procedió a sitiarla, hasta que a comienzos de mayo los soldados de la legio II Parthica se amotinaron y asesinaron al emperador en su tienda junto con su hijo, el César Cayo Julio Vero Máximo, y sus ministros. Los cadáveres fueron decapitados y las cabezas enviadas a Roma; para acabar con el conflicto, el Senado indulto a los soldados. Al llegar las noticias y las cabezas los motines en Roma cesaron, pero el malestar se mantuvo.

Ambos coemperadores recelaban mutuamente, temerosos que su compañero intentara asesinarlo. Decidieron planear una campaña doble: Pupieno contra el Imperio sasánida y Balbino contra los carpos. Pero ambos se negaron a colaborar con el otro.

Aunque los pueblos germánicos continuamente hostilizaban las fronteras del Danubio y del Rin,[1]​ su división permitía enfrentar a cada tribu por separado;[2]​ por entonces la mayor amenaza exterior la suponía el populoso reino persa,[2]​ especialmente después que los sasánidas derrocaron a los arsácidas y crearon un Estado bien organizado, sustentado en una religión nacional (zoroastrismo) y un poderoso ejército de catafractas. Con ese poder los sasánidas continuamente ambicionaban reconstruir el poderío de los aqueménida a expensas de Roma.[3]

Finalmente, tras reiniciarse los disturbios, el 29 de julio los pretorianos dieron un golpe palaciego. Capturaron en su sala de reuniones a ambos emperadores, los desnudaron, arrastraron por las calles, los torturaron y mataron. Ese mismo día, el pequeño Gordiano Pío fue proclamado emperador, un títere del Senado y los pretorianos.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Editorial Larousse (2005) [1992]. Historia de la Roma antigua. Tomo III de Colección Historia de la Humanidad. Stgo.: Ed. Larousse, pp. 44. Traducción francés-español Editorial SPES. ISBN 956-8402-32-2.
  2. a b Larrouse, 2005: 42
  3. Larrouse, 2005: 78

Fuentes[editar]