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Ética de los negocios

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La ética de los negocios (a veces denominada ética corporativa o ética empresarial) es un tipo de ética aplicada o ética profesional que analiza los principios éticos y morales que se aplican en el mundo de los negocios. Comprende todos los aspectos de la conducta de los negocios y es relevante en cuanto a las conductas individuales de las personas como la de las organizaciones en su conjunto.[1]​ Las organizaciones forman parte del tejido social en el que se desenvuelven, por lo que su comportamiento en el marco de su relación con la sociedad es de gran importancia y conviene analizarlo.[2]

El ámbito de la ética de los negocios posee dimensiones normativas y descriptivas. Como una especialidad corporativa y un área de especialización, el campo es principalmente normativo. Los estudiosos que intentan comprender y analizar el comportamiento de los negocios emplean métodos descriptivos. El rango y número de temas éticos del mundo de los negocios refleja la interacción de comportamientos enfocados a maximizar la ganancia con preocupaciones no-económicas.

El interés en la ética de los negocios creció mucho durante las décadas de 1980 y 1990, tanto dentro de las corporaciones como en el ámbito académico. Por ejemplo, a principios del siglo XXI la mayoría de las grandes corporaciones promueven su compromiso con valores no-económicos bajo elementos tales como códigos éticos y compromisos de responsabilidad social.

Adam Smith expresó, "Rara vez las personas del mismo rubro de negocios se juntan, aun para festejos o diversión, pero cuando lo hacen la conversación concluye en una conspiración contra el público, o en algún acuerdo para aumentar los precios."[3]​ Los gobiernos utilizan leyes y regulaciones para identificar comportamientos de negocios que ellos consideran son directivas beneficiosas. En forma implícita la ética regula áreas y detalles del comportamiento que se encuentran fuera del alcance del control gubernamental.[4]​ El surgimiento de grandes empresas o corporaciones con relaciones limitadas y poca sensibilidad con las comunidades en las cuales operan, ha acelerado el desarrollo de regímenes éticos formales.[5]

Historia

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Las normas éticas de negocio reflejan las normas de cada período histórico. A medida que pasa el tiempo, las normas evolucionan, provocando que comportamientos que antes eran aceptables pasen a ser cuestionados, cuando no rechazados. La ética empresarial y el comportamiento resultante de las empresas evolucionan también de forma paralela. Por ejemplo, las empresas han estado históricamente involucradas en la esclavitud[6][7][8]​ el colonialismo.,[9][10][11]​ y la guerra fría.

El término "ética empresarial" entró en uso común en los Estados Unidos a principios de 1970. A mediados de la década de 1980, al menos 500 cursos de ética en los negocios llegaron a 40.000 estudiantes, el uso de una veintena de libros de texto y al menos diez libros de casos apoyados por asociaciones profesionales, centros y revistas de la ética empresarial. La Sociedad para la Ética en los Negocios fue fundada en 1980. Las escuelas de negocios europeas adoptaron la ética empresarial a partir de 1987 comienza con la European Business Ethics Network (EBEN). En 1982, los primeros libros de un solo autor en el campo apareció.[12][13][14][15][16]

Empresas comenzaron destacando su superioridad ética a finales de 1980 y principios de 1990, posiblemente en un intento de distanciarse de los escándalos empresariales de entonces, como la crisis de ahorros y préstamos. El concepto de ética empresarial llamó la atención de académicos, medios de comunicación y las empresas de negocios para el final de la Guerra Fría.[13][17][18]​ Sin embargo, se atacó cualquier crítica a las prácticas comerciales por infringir la libertad empresarial y los críticos fueron acusados de apoyar a los comunistas.[19][20]​ Esto desbarató el discurso de la ética en los negocios, tanto en los medios de comunicación como en el mundo académico.[21]

Introducción

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El concepto de ética empresarial surgió a principios de la década de los 70 en Estados Unidos. La ética empresarial se encuentra relacionada con la filosofía de los negocios, uno de cuyos objetivos es determinar los propósitos fundamentales de una empresa. Si el objetivo de una empresa es maximizar el rendimiento económico a sus accionistas, entonces sacrificar ganancias para otros fines viola sus responsabilidades fiduciarias. En Estados Unidos y en muchas naciones las entidades empresariales son consideradas como personas desde un punto de vista legal. Las 'empresas como personas' gozan legalmente de los derechos y obligaciones que poseen los ciudadanos como personas.

El economista Milton Friedman indica que la "responsabilidad [de los ejecutivos de las empresas]... por lo general será producir tanta ganancia como sea posible observando las reglas básicas de la sociedad, tanto las que están contenidas en las leyes como aquellas en las costumbres éticas".[22]​ Friedman también expresó que, "las únicas entidades que pueden tener responsabilidades son los individuos ... Una empresa no puede tener responsabilidades. Por lo tanto la pregunta es: Es que los ejecutivos empresariales, siempre y cuando cumplan con las leyes, tienen otras responsabilidades por las actividades empresariales además de maximizar la ganancia para sus accionistas? Y mi respuesta es que, no, ellos no la tienen."[22][23][24]​ Un relevamiento realizado en el año 2011 en diversos países, encontró que los niveles de aceptación para dicho punto de vista eran del 30% al 80% entre el "público informado".[25]Ronald Duska considera que la posición de Friedman es consecuencialista en vez de pragmática, queriendo significar que la libertad empresarial ilimitada es la que brinda mayores beneficios en el largo plazo.[26][27]​ De manera similar el consultor de negocios Peter Drucker indicó, "No existe una ética propia de los negocios ni hace falta tal cosa", en el sentido que la ética de las personas es apropiada para cubrir las situaciones que se les presentan a las empresas.[28]​ Sin embargo, Peter Drucker en otro escrito indica que la responsabilidad última de los directores de una empresa es no producir daño—primum non nocere.[29]​ Otro punto de vista sobre las empresas sostiene que las mismas deben tener responsabilidad social empresaria (RSE): una expresión englobadora que pretende indicar que una empresa ética debe actuar como un ciudadano responsable de las comunidades en las cuales opera aún a costa de sus ganancias u otros objetivos.[30][31][32][33][34]​ En Estados Unidos y muchas otras naciones las entidades empresarias son tratadas como personas desde ciertos puntos de vista legales. Por ejemplo, pueden ser titulares de propiedades, pueden iniciar acciones legales y ser objeto de presentaciones contra ellas, además de pagar impuestos, aunque sus derechos de libre expresión son limitados. Esto puede ser interpretado en el sentido que poseen responsabilidades éticas independientes. Duska sostiene que los accionistas tienen el derecho de aspirar a que las empresas operen de manera ética; si las empresas no tienen obligaciones éticas, otras instituciones pueden realizar las mismas afirmaciones lo cual podría ser contraproducente para la empresa.[26]

Entre los temas de índole ético que se analizan se encuentran los derechos y obligaciones entre una empresa y sus empleados, proveedores, clientes y vecinos, su responsabilidad fiduciaria hacia sus accionistas. Aspectos vinculados a las relaciones entre empresas incluyen compra hostil y espionaje industrial. Otros temas relacionados son gobierno societario o empresarial; emprendedor social empresario; contribuciones políticas; temas legales tales como debate ético sobre crear la figura de crimen por asesinato corporativo; y el marketing de las políticas éticas de la empresa.

En este ámbito cobra relevancia el concepto de marketing ético,[35]​ entendido como el conjunto de prácticas de comunicación y promoción orientadas a la transparencia, la honestidad y el respeto hacia consumidores y comunidades. Frente a modelos de marketing basados en la manipulación o el aprovechamiento de la vulnerabilidad, cada vez más empresas defienden principios de responsabilidad y sostenibilidad. Existe una tendencia entre agencias y proveedores a potenciar esta visión más transparente en un sector cada vez más controlado por los gigantes tecnológicos, que plantea compromisos claros en torno a la veracidad de los mensajes, la protección de la privacidad y la creación de valor social junto al valor económico.

Según resultados de investigaciones realizadas por IBE e Ipsos MORI publicados a finales del 2012, las tres áreas de mayor interés del público en lo que respecta a ética empresarial en Gran Bretaña son paga de los ejecutivos, maniobras de las empresas para evitar pagar impuestos y corrupción y cohecho.[36]

En la actualidad, la ética de los negocios se ha abordado principalmente desde la filosofía kantiana (con Norman Bowie[37]​ y Gabriel Carvajal[38]​) y desde el utilitarismo (con Snoeyenbos & Humber[39]​).

También el concepto de ética organizacional es relevante desde el punto de vista de los negocios. La ética organizacional se define como una ética aplicada a una circunstancia particular –la organización–, con sus aspectos específicos. Es una disciplina científica que «investiga el impacto que individuos, grupos y estructuras tienen en la conducta dentro de las organizaciones, con la finalidad de aplicar estos conocimientos a la mejora de la eficacia de tales organizaciones»[40]

Criterios clave para evaluar si una empresa es ética

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Una empresa ética demuestra coherencia entre sus valores declarados y sus prácticas reales. Algunos indicadores concretos incluyen:

1. Transparencia: Publica información clara sobre su estructura, gobernanza, cadena de suministro y desempeño ESG[41]​ (ambiental, social y de gobernanza).

2. Políticas de integridad: Cuenta con un código de ética, canal de denuncia anónimo, capacitación obligatoria en cumplimiento y un programa de prevención de corrupción.

3. Respeto a los derechos humanos y laborales: Paga salarios justos, no discrimina, respeta la sindicalización y cumple con normas como la NOM-035[42]​en México o estándares de la OIT.

4. Sostenibilidad ambiental: Mide y reduce su huella de carbono, gestiona residuos responsablemente y evita la explotación de recursos naturales.

5. Cumplimiento legal proactivo: No solo evita multas, sino que anticipa riesgos legales y adopta estándares internacionales (como los de la OCDE o la ISO).[43]

Parámetros legales y normativos en Latinoamérica:

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Varios países han adoptado leyes que exigen a las empresas implementar programas de integridad o compliance:

México:

  • Ley General de Responsabilidades Administrativas (LGRA): Obliga a empresas que contratan con el gobierno a tener un Programa de Integridad (con código de ética, capacitación, canal de denuncia, etc.).[44]
  • NOM-035-STPS-2018: Obliga a evaluar y prevenir riesgos psicosociales en el trabajo.[42]

Brasil:

  • Ley Antisoborno (Lei Anticorrupção, 12.846/2013): Establece responsabilidad objetiva de las empresas por actos de corrupción y premia a quienes tengan programas de compliance eficaces.[45]

Colombia, Perú, Chile, Argentina:

Tienen leyes anticorrupción que, aunque no siempre obligan a tener un programa de integridad, sí lo consideran como atenuante en caso de sanciones. Estos marcos legales no certifican que una empresa sea ética, pero sí exigen mínimos que facilitan su evaluación.

Rankings que reconocen empresas éticas en Latinoamérica

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1.Empresas Más Éticas (E+E)

Empresas Más Éticas (E+E) es una iniciativa sin fines de lucro, lanzada en 2020 por AMITAI, fundada el 2 de enero del año 2000 por Fernando Sentíes Palacio y la cual busca ir más allá del cumplimiento normativo para reconocer y visibilizar a las compañías mexicanas que activamente construyen auténticas culturas éticas en sus operaciones, relaciones internas y vínculos sociales.

A diferencia de otros listados, E+E no tiene costo de participación y emplea una metodología rigurosa y transparente. Esta metodología, desarrollada por AMITAI y validada por un Consejo Consultivo que incluye expertos de la OCDE, el Tecnológico de Monterrey e IMCO, se centra en el modelo de las "3E" para evaluar los programas de integridad: Elementos (existencia de las piezas básicas como códigos y canales de denuncia), Eficacia (implementación real en todos los niveles) y Evidencia (coherencia percibida entre la dirección y los colaboradores).

La evaluación se realiza mediante encuestas duales dirigidas tanto a los representantes de la empresa como a sus empleados, un enfoque que permite identificar brechas entre el discurso y la realidad cotidiana. Pueden participar empresas con fines de lucro formalmente constituidas en México y con un mínimo de 50 empleados. Las organizaciones deben comprometerse con la veracidad de la información, y aquellas vinculadas a actos de corrupción son excluidas.

El Ranking E+E es más que un simple premio; es una herramienta de transformación colectiva. Al publicar sus resultados en medios de alto impacto como El Financiero, El Economista y Fortune, la iniciativa amplifica la reputación de las empresas éticas, impulsa un estándar ético de referencia para el sector privado mexicano y fomenta la competencia por la transparencia y la integridad. En esencia, E+E se posiciona como un movimiento cívico-empresarial que busca normalizar y elevar la ética como un pilar estratégico para el desarrollo sostenible y la confianza social en México.

• Región: Enfocado en México, pero con metodología aplicable en toda Latinoamérica.

• Desde: 2020

• Gratuito y sin fines de lucro.

• Medios que lo han publicado: Fortune en Español, El Financiero, El Economista.

• Sitio: https://empresasmaseticas.com/

2. World’s Most Ethical Companies–Ethisphere Institute

Este reconocimiento se ha consolidado como un referente global, honrando a las empresas que demuestran un compromiso inquebrantable con la integridad, la ética y la rendición de cuentas en sus prácticas de negocio.

El valor de la ética y los activos intangibles

El enfoque de Ethisphere se basa en una premisa clave: casi el 80% del valor de una empresa reside ahora en activos intangibles, como la reputación de la marca, la confianza de los empleados, la lealtad del cliente y el capital intelectual. Estos activos son inherentemente vulnerables sin una sólida base ética. Las empresas reconocidas consistentemente superan a sus pares en rendimiento financiero (el llamado "Ethics Premium"), demostrando que la integridad es un motor de éxito a largo plazo.

La metodología: El Ethics Quotient (EQ)

El proceso de evaluación es riguroso y se basa en el sistema de calificación patentado por Ethisphere, el Ethics Quotient® (EQ).

El EQ es un marco de trabajo cualitativo y cuantitativo que incluye más de 240 preguntas de opción múltiple y abiertas, evaluando el programa de ética y cumplimiento de una empresa de manera objetiva y estandarizada. La evaluación se centra en cinco categorías principales:

1. Programa de Ética y Cumplimiento 2. Cultura de Ética 3. Ciudadanía Corporativa y Responsabilidad (ESG) 4. Gobierno Corporativo 5. Liderazgo, Innovación y Reputación

El Proceso de Evaluación y sus Beneficios

El proceso de aplicación está diseñado para ser una autoevaluación valiosa para el equipo de Ética y Cumplimiento, independientemente del resultado final. Al participar, las empresas: • Colaboran con diversos departamentos para completar el EQ. • Presentan documentación que respalda sus prácticas. • Reciben un Cuadro de Mando (Scorecard) detallado con el puntaje general e individual por categoría. • Comparan (Benchmark) su programa contra el de las empresas reconocidas de ese año.

Este proceso proporciona a las organizaciones una visión clara de sus fortalezas y áreas de mejora. Las insights obtenidas, junto con los datos de referencia y el acceso a recursos exclusivos (The Sphere), ofrecen un valor práctico significativo para proteger y hacer crecer el valor a largo plazo de la empresa. La participación es tan valiosa como el reconocimiento, pues otorga al equipo los datos, la claridad y la confianza para liderar con integridad.

Certificaciones y sellos de reconocimiento internacional

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Sistema B (B Corp)

• Certificación internacional presente en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú, etc.

• Evalúa impacto social, ambiental, transparencia y gobernanza.

• Más de 800 empresas certificadas en Latinoamérica.

• Sitio: https://www.sistemab.org/

ISO 26000 (Responsabilidad Social)

• No es certificable, pero muchas empresas la usan como guía para reportar su desempeño social. Índice Dow Jones de Sostenibilidad (DJSI)

• Incluye a empresas latinoamericanas líderes en sostenibilidad (como FEMSA, Itaú, Banco de Chile).

Consejo práctico: ¿Cómo verificar si una empresa es ética?

• Busca si aparece en el Ranking E+E de Amitai o en el de Ethisphere.

• Revisa si es una empresa B Corp.

• Consulta su reporte de sostenibilidad o ESG (muchas lo publican en su sitio web).

• Busca en medios si ha tenido escándalos de corrupción, acoso o fraudes.

• Evalúa si tiene canal de denuncia, código de ética y capacitación en compliance (a menudo lo mencionan en sus políticas de empleo o RSE). En Latinoamérica, sí existen mecanismos confiables para identificar empresas éticas: desde marcos legales obligatorios hasta rankings independientes y certificaciones de impacto. La combinación de estos elementos permite ir más allá del marketing y evaluar el compromiso real de una organización con la integridad.

Véase también

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Referencias

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  1. «Business Ethics (Stanford Encyclopedia of Philosophy)». Plato.stanford.edu. 16 de abril de 2008. Consultado el 4 de junio de 2013. 
  2. Guillen Parra (2006). «7». Ética en las organizaciones. Construyendo confianza. Pearson Educación, S.A. ISBN 84-205-4622-4. 
  3. Smith, A (1776/ 1952) An Inquiry Into the Nature and Causes of the Wealth of Nations. Chicago, IL: University of Chicago Press, p. 55
  4. Berle, A. A., & Means, G. C. (1932). The Modern Corporation and Private Property. New Jersey: Transaction Publishers. En este libro, Berle y Means acotan, "Las empresas han dejado de ser meros dispositivos legales utilizados para implementar las transacciones de negocios privados de los individuos. Aunque todavía se utilizan en parte para dicho propósito, las corporaciones han adquirido un significado mucho más amplio. De hecho la corporación se ha convertido en un medio de tenencia de propiedad y en un medio de organizar las actividades económicas. Desarrolladas hasta adquirir gigantescas, se puede afirmar que se ha desarrollado un 'sistema corporativo' —en forma similar a como antiguamente existió un sistema feudal— el cual ha reclamado para si una combinación de atributos y poderes, y ha alcanzado un grado de prominencia que le permite ser tratado como una institución social capital. […] Estamos analizando esta institución probablemente antes de que haya alcanzado su cenit. Aun cuando su crecimiento y desarrollo ha sido espectacular, todo parece indicar que que el sistema evolucionará hacia proporciones que desafían lo que podamos imaginar hoy […] Ellos [directivos] han llevado a la comunidad a una posición de exigir que la corporación moderna sirva no solo a sus dueños […] sino a todo el conjunto de la sociedad." p. 1.
  5. Jones, Parker y et al., 2005, p. 17
  6. Slavery and the Making of America—Episode 1 Archivado el 29 de junio de 2011 en Wayback Machine.. Video.google.com. Retrieved on 2010-09-02.
  7. Kingsolver, A. (2008). Capitalism. Encyclopedia of Race and Racism. J. H. Moore. Detroit, Macmillan reference ISBN 0-02-866021-8 pp. 268–271.
  8. Williams, E. (1994 [1944]). Capitalism and Slavery. Chapel Hill, The University of North Carolina Press. "Slavery was not born of racism: rather, racism was the consequence of slavery. Unfree labor in the New World was brown, white, black, and yellow; Catholic, Protestant and pagan"
  9. King Leopold II King of Belgium—King of the Congo Archivado el 10 de noviembre de 2012 en Wayback Machine.. Video.google.com. Retrieved on 2010-09-02.
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  11. Berger D., Easterly W, et al. (2010) Commercial Imperialism? Political Influence and Trade During the Cold War. NBER Working Paper No. 15981.
  12. Richard T. De George
  13. a b History of Business Ethics Archivado el 29 de junio de 2011 en Wayback Machine.. Scu.edu (2005-02-19). Retrieved on 2010-09-02.
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  15. Richard De George, Business Ethics
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  17. Moon, Chris Et al.(2001) Business Ethics. London: The Economist:119–132
  18. MBA Institutes & Business school networks: IIMA, IIMB, IIMC, IIML, IIMK, IIMI, ISB, Great lakes, XLRI, JBIMS, FMS. Coolavenues.com. Retrieved on 2010-09-02.
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  20. Confessions of An Economic Hit Man—What Really Goes on Behind Global Affairs Archivado el 29 de junio de 2011 en Wayback Machine.. Video.google.com. Retrieved on 2010-09-02.
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  23. Friedman, M. (1984). "Milton Friedman responds—an interview with Friedman." Business and Society 84(5)
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  27. Cory, 2005, pp. 7–34 Activist Business Ethics
  28. Drucker, P. (1981). " What is business ethics?" The Public Interest Spring(63): 18–36.
  29. Cory, 2005, p. 9 Activist Business Ethics
  30. Pinnington, A. H. and Lafferty, G. (2002). Human Resource Management in Australia. Melbourne: Oxford University Press ISBN 0-19-551477-7
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  32. Hansmann, H., & Kraakman, R.(2000). The End of History for Corporate Law. Georgetown Law Journal(89), 439–468. En el artículo se indica, "Todas las personas pensantes creen que las empresas deben estar organizadas y operar de manera de servir a los intereses de la sociedad en su conjunto, y que los intereses de los accionistas no deberían tener mas peso en este calculo social que el que poseen los intereses de los otros miembros de la sociedad."
  33. Greenfield, K. (2006). The Failure of Corporate Law fundamental flaws & progressive possibilities. Chicago: The University of Chicago Press ISBN 0-226-30693-3. Greenfield apunta, "lo que es bueno para los accionistas es bueno para las empresas, y lo que es bueno para las empresas es bueno para la sociedad....Si esta conexión existiera, la causa de los accionistas seria atractiva. El problema es que los que sostienen la primacía de los accionistas no explican como es que se desarrolla dicha conexión o demuestran que la conexión existe. p. 22
  34. Jones, Parker y et al., 2005, p. 5 observe, "cuando una empresa con accionistas da parte de sus ganancias a inversores que no han estado involucrados en producir valor, esto es considerado una compensación por el riesgo asumido. Pero ¿por qué es que debería el valor producido por los trabajadores ser otorgado a otra persona que muy probablemente ya posee un montón de dinero?"
  35. «Manifiesto por un marketing ético - Red Room». 4 de septiembre de 2025. Consultado el 15 de septiembre de 2025. 
  36. For a summary of the study see http://www.ibe.org.uk/userfiles/attitudes_to_be2012.pdf Archivado el 3 de diciembre de 2013 en Wayback Machine.
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  40. Guillén Parra, Manuel (2006). Ética en las Organizaciones. Pearson. 
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  45. Lei Anticorrupção, 12.846/2013. Presidência da República. Casa Civil Subchefia para Assuntos Jurídicos. https://www.planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2011-2014/2013/lei/l12846.htm

19. G. Velázquez Manuel. “Ética en los negocios, casos y conceptos”. PEARSON, México 2006. Pág. 320–345.

Bibliografía

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