Colonialismo

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Fecha de independencia:
     Antes de 1815      De 1815 a 1945      De 1945 a 1990      Después de 1990
Territorios colonizados por potencias europeas, los Estados Unidos y Japón desde 1492

El colonialismo es una situación, donde un país rige o domina a otro. Por lo general, el país invadido permanece incapaz de oponerse al invasor, en lo social, económico, político, y sobre todo, militarmente. Las motivaciones para la colonización pueden ser: apropiación de su tierra, y con ella, riqueza y recursos; la estrategia militar, la estrategia económica, o las reivindicaciones históricas, etc. En general son conocidas por establecer bastantes mayorías políticas.

Colonialismo europeo[editar]

El colonialismo europeo tuvo dos oleadas principales las cuales fueron: una primera fase en el siglo XVI llevada a cabo por el imperio español y portugués y una segunda oleada que se produjo fundamentalmente en el último tercio del siglo XIX. Consistió en que los países europeos conquistaron otros continentes de forma muy rápida. Algunos países colonialistas en esa época fueron Bélgica, Francia, Reino Unido, España, Portugal, Alemania, Rusia, principalmente. Las causas de este colonialismo fueron, principalmente, tecnológicas y económicas, secundariamente influyeron también factores políticos y culturales.

Fundación de la ciudad de Santiago de Chile en 1541.

Causas tecnológicas[editar]

Si bien hacia el siglo XIV, China superaba tecnológicamente al viejo continente, la fragmentación de Europa en pequeños estados que combatían entre sí durante de la Edad Moderna, llevó a un perfeccionamiento de la tecnología militar. Si bien los cañones y la pólvora eran conocidas en China, las necesidades guerreras de los europeos llevaron a perfeccionar la tecnología militar. Por el contrario China era un imperio enorme unificado con apenas luchas internas y rodeado de enemigos en general mucho menos poderosos militarmente.

Además Europa tenía ciertos recursos importantes como el carbón, que durante el siglo XVIII sería muy importante. Eso permitió superar a los europeos las técnicas de fabricación de acero, ya que tradicionalmente China había sido superior en este aspecto tecnológico. Finalmente, debe notarse que China y Asia conjuntamente tenían una producción superior a Europa, y al encontrarse los europeos con una ventaja tecnológica militar algunos países decidieron incursionar militarmente en Asia con el fin de apoderarse del potencial económico de China e India. De hecho, durante la Edad Moderna, Asia constituyó el continente económicamente más productivo. Hacia 1500, Oriente Medio, India y China concentraban cerca del 60% de la producción mundial, y poco antes de 1800 el 80% de la misma. Durante el siglo XVIII, los textiles de India se exportaban extensivamente a Francia e Inglaterra. Y gran cantidad de productos industriales chinos estaban presentes tanto en la América colonial desde el siglo XVII como en Europa. Se estima que un 75% de la plata extraída por los españoles en América acabó en China a cambio de la compra de productos manufacturados en China.[1] [2] La revolución industrial europea alteró este equilibrio, y mediante conquista militar gran parte de Asia pasó a estar controlada por potencias europeas. En su libro Armas, gérmenes y acero analiza las condiciones tecnológicas y materiales de Europa comparada con las de otros continentes explicando que factores materiales y tecnológicos generaron la ventaja militar europea.

Causas económicas[editar]

La crisis económica de super-producción en Europa en los años 1872 y 1873, se trataba de solucionar con medidas proteccionistas y proteger la producción nacional frente a la competencia extranjera. Se trató de llevar a cabo poniendo aranceles aduaneros y tasas, lo cual no funcionó y la crisis siguió empeorando. Se buscó otra solución, ahora más efectiva: llevar a ultramar el excedente europeo, ya que las colonias eran un buen mercado por varios motivos:

  • Inversión: en Europa sobraba capital para invertir, pero como no había garantías de retorno, los inversores se fueron a las colonias.
  • Los productos agrícolas, y las materias primas en general, son necesarios pero se encontraban en las colonias y se vendían en Europa.
  • Mano de obra barata: era más rentable la mano de obra de las colonias que la europea.

Causas políticas[editar]

Las «causas políticas» abarcarían muchos motivos y situaciones, en algunos casos de una gran dificultad para explicarlos, aunque un ejemplo pueden ayudar a entenderlas. En 1871 Francia fue derrotada por Prusia en la conocida como guerra franco-prusiana. Se dio un sentimiento de humillación y el gobierno de la III República fomentó la expansión colonial. Algunas de las causas políticas fueron, por tanto:

  • Hacerse ver como una potencia internacional desarrollando el imperialismo;
  • Nacionalismo: el colonialismo permite hacer pensar a los ciudadanos franceses que pertenecen a un gran país;
  • Estrategia: conquistar determinados puntos estratégicos les permitió tener bases navales en distintos puntos del planeta que en caso de guerra siempre se podrían usar.

Aunque hay que entender que estos «motivos políticos» se mezclaban con otros económicos.

Causas culturales[editar]

Los europeos usaron sus prejuicios eurocéntricos y usaron la excusa de la evangelización de pueblos no cristianos casi continuamente desde el descubrimiento de América hasta la colonización de Indochina. El proselitismo religioso presente desde siempre en la cosmovisión europea ayudó a justificar y amparar el uso de la ventaja tecnológica militar que Europa consiguió por su acceso a recursos y la historia de guerras intestinas en el continente.

Además por su ubicación y estrecho contacto con Eurasia y África los europeos se volvieron resistentes a ciertas pandemias, contra las que otros pueblos más aislados (indígenas americanos y polinesios) no eran tan resistentes. Gran parte de la caída demográfica de América tras la llegada de los primeros europeos se debió a enfermedades pandémicas a los que los pueblos americanos no habían estado expuestos previamente.

Además el tráfico de esclavos a gran escala que los europeos habían practicado desde hacía siglos, fue un parte del modo de producción colonial que los europeos usaron para explotar recursos mediante mano de obra aún en regiones donde previamente la densidad de población no habría permitido el uso intensivo, de no haber tenido esclavos.

Justificaciones[editar]

Los partidarios del colonialismo, en algunos casos, se justificaron creando una ideología basada en el racismo. Una de sus bases era creer que el colonialismo tenía una misión civilizadora, considerando que los únicos civilizados eran los «países grandes», el resto era considerado incivilizado y salvaje. Esta ideología racista generó en Europa un sentimiento de superioridad. Pero también hubo una dura crítica al imperialismo, los socialistas y los miembros de los sindicatos obreros fueron los que más duramente lo criticaron. Una tercera vía, con los más moderados de los partidarios, lo justificaban diciendo que era una solución a la crisis capitalista europea.

Expansión colonial[editar]

La expansión colonial se inició en el último tercio del siglo XIX. Hubo cuatro excepciones a esta fecha, Francia,Gran Bretaña,España y Portugal, que la iniciaron antes.

Entre los colonizadores se encontraban: soldados, trabajadores emigrantes, políticos y funcionarios, misioneros (católicos y protestantes) y exploradores.

Dada la superioridad del ejército de la metrópoli algunos indígenas se rendían (pacto) y otros eran conquistados y sometidos por medio de la guerra.

Conflictos coloniales[editar]

Fueron conflictos territoriales entre naciones europeas. Se daban cuando dos o más naciones se disputaban un territorio. Llegó a haber guerras a causa de los citados conflictos. La idea del Imperio Continuo que tenían varias metrópolis fue el origen de muchos de ellos. Gran Bretaña quería establecer un imperio en África de norte a sur. Francia de oeste a este, en el tercio norte de África. Por último, Portugal, también de oeste a este, pero en el sur. Hubo conflictos de Gran Bretaña con Francia, primero, y con Portugal, después, que ganó, por lo que estos dos países tuvieron que abandonar la idea de Imperio Continuo.

Vías de comunicación[editar]

Siempre interesaron las vías de comunicación de las metrópolis con sus colonias. Con África era relativamente fácil, pero con Asia no. Para solucionar este problema, los franceses, por medio del arquitecto Lesseps se embarcan en la construcción, con autorización egipcia, del canal de Suez. Los ingleses se dan cuenta de la importancia económica del canal y negocian con el sultán de Egipto la compra de sus acciones. Se realizó esta operación y el canal pasó a ser franco - británico.

Grandes imperios coloniales[editar]

Imperio colonial británico[editar]

El Imperio colonial británico era el más grande del mundo. La India era la colonia más rica, por sus productos y su población. Era un gran mercado. Fue conquistada entre 1845 y 1848 por una empresa privada inglesa, la Compañía Británica de las Indias Orientales. En 1857 estalló una revuelta de los componentes indios de las tropas inglesas (cipayos). Fue difícil contenerla, por lo que al conseguirlo, la reina Victoria transfirió el poder al Estado. Fue proclamada Emperatriz de la India (1876). Más adelante, los británicos hicieron expediciones militares para reforzar las fronteras indias. Conquistaron Beluchistán, Birmania y al este de Asia, Malasia. En África realizaron conquistas desde el valle del Nilo hasta el océano Índico y Sudáfrica, donde tuvieron que luchar con antiguos colonos holandeses (boéres).

Caso de Congo[editar]

En África sólo quedaban dos estados independientes: Liberia y Abisinia. El reparto que se dio en África ocasionó enfrentamientos. En Congo, concretamente, confluían las ambiciones de Gran Bretaña, Francia, Alemania, Portugal y la Asociación Internacional para la Explotación y Colonización de África, del rey Leopoldo II de Bélgica. Para evitar enfrentamientos militares, las potencias europeas se reunieron en la Conferencia de Berlín (1885) donde decidieron las normas para la ocupación de tierras en África y aprobaron que Congo pasara a ser propiedad de la Asociación Africana del rey Leopoldo. A su muerte, lo legó al reino de Bélgica.

Caso de Marruecos[editar]

Salacot (en este caso, del Segundo Imperio francés) es un icono del colonialismo de las áreas tropicales del planeta.

A finales del siglo XIX, el reino de Marruecos era uno de los pocos países africanos que seguía siendo independiente aunque Francia intentó ocuparlo. Se produjo una crisis porque el emperador Guillermo I de Alemania se opuso en 1905. En 1906, en la Conferencia de Algeciras, se decidió que Marruecos sería dividido como protectorado entre Francia y España. En algunas zonas hubo una fuerte resistencia, por ejemplo, en el norte, Abd-el-Krim le causó algunos problemas al ejército español.

La cuestión China[editar]

China estaba dominada por unos monarcas de origen distinto que la población, por lo que eran considerados extranjeros, por los europeos. Hacia 1820 la participación de China en el PIB mundial era superior al 35%, mientras que la contribución de Europa era inferior al 25%. De hecho hacia 1800 dos tercios del PIB mundial correspondían a Asia.

China, por tanto, era una potencia económica, un país muy poblado y un mercado ideal para las grandes potencias. Los productos chinos se exportaban a Europa y el balance comercial era favorable a China, se estima que el 75% de la plata extraída en América acabó intercambiada en China a cambio de productos chinos. Por esa razón, los europeos en particular los británicos buscaron otras mercancías además de la plata para intercambiarla por productos chinos. Los traficantes británicos de opio, trataron de vender opio y promover el consumo para poder vender opio a cambio de otras mercancías chinas. Sin embargo, el opio estaba prohibido en China, aunque un porcentaje creciente de la población era adicta. Las guerras del opio (1838-1860) tuvieron como objetivo obligar a China a comprar productos europeos, e impusieron los llamados Tratados Desiguales. China era obligada a comprarles productos a las potencias, y el tráfico de opio llevado a cabo desde Hong Kong debió ser consentido por la amenaza militar británica. Los europeos instalaron otras plazas permanentes con el objetivo de dominar todo el comercio exterior de china y hasta sus ferrocarriles. Esto provocó revueltas contra los monarcas extranjeros, pero los ejércitos de las metrópolis las repelieron. Sin embargo, culturalmente China fue altamente independiente y el impacto cultural europeo fue limitado, a pesar de la supeditación de muchas de sus políticas a los intereses europeos.

Organización política y explotación económica de las colonias[editar]

Organización política[editar]

Hay tres tipos de colonias en cuanto a la organización política:

  • Colonias de explotación: donde la población es indígena, el gobierno es el de la metrópoli, pero a través de un cargo residente, un gobernador. Así la colonia está sometida a la metrópoli;
  • Colonias de poblamiento: la población la componen colonos y el gobierno es propio. Toma sus decisiones de forma autónoma respecto a la metrópoli;
  • Protectorados: surgen de un pacto entre los indígenas y los colonizadores. La metrópoli permite que se mantenga el poder indígena, que son la población de la colonia. Por tanto el poder se divide entre la política interior, regida por un gobierno indígena, y la política exterior en manos de la metrópoli.

Explotación económica[editar]

Se explota a los indígenas, para obtener beneficios, que son siempre para la metrópoli. Hay varios tipos de explotación:

  • Explotación agrícola (plantaciones);
  • Explotación mineral (por el Estado o por particulares);
  • Explotación de fuentes de energía;
  • Explotación de materias primas;
  • Explotación de la mano de obra indígena, que se ocupa de todo lo anterior.

La economía colonial se basa en impedir el desarrollo industrial de las colonias, de esta forma la metrópoli vende productos manufacturados caros (industriales, totalmente elaborados) mientras compra baratos, a la colonia, las materias primas (minerales, productos agrícolas, ganado, etc.) y fuentes de energía. Esto beneficia a la metrópoli y perjudica a la colonia. Otra forma de perjudicar a las colonias es mediante un comercio injusto, en algunos casos la colonia solo puede comerciar con su metrópoli, con precios impuestos por la metrópoli, que suelen tender a beneficiarla.

Sociedad colonial[editar]

Es una sociedad dual, por un lado colonizadores y por otro indígenas o población autóctona, sin convivencia estrecha entre ambas partes aunque comparten el territorio, pero sin mezclarse. Cada una de esas dos partes de la sociedad tiene su propia organización. Esta ausencia de interrelación profunda puede interpretarse como una sociedad racista, y que mantiene a los colonizadores con una vida acomodada desde la que manejan el poder político y económico. Dentro de la sociedad indígena se pueden distinguir dos grupos:

  • Dirigentes políticos de las tribus: son los que pactaron con la metrópoli. Van a mantener su estatus social y económico;
  • Trabajadores: son la gran mayoría y están empleados en cualquier actividad que sean necesarios.

Consecuencias[editar]

El colonialismo ha tenido consecuencias históricas muy importantes tanto desde los puntos de vista económico, demográfico, lingüístico, cultural, religioso y político. En el plano económico, la Revolución Industrial europea requirió las materias primas procedentes de sus colonias y la fuerza de trabajo, así como algunas maneras primas básicas.

Desde el punto demográfico, las consecuencias fueron enormes en América, donde la población autóctona muy vulnerable a las epidemias de origien euroasiático quedó diezamada. En África las consecuencias demográficas fueron menores, Sudáfrica es uno de los países con mayor impacto demográfico europeo. En Asia, salvo por las hambrunas de India de finales del siglo XIX, provocadas por el sistema de producción impuesto con los británicos las consecuencias tuvieron sólo un impacto transitorio. Desde el punto de vista lingüístico, el colonialismo preparó el terreno para el uso de lenguas europeas como lenguas diplomáticas y comerciales. El número de hablantes de inglés, francés, español, portugués y neerlandés debe mucho a los efectos demográficos del colonialismo.

Entre las consecuencias más negativas se pueden mencionar: la destrucción de la sociedad indígena; la explotación económica total; cambio de los valores propios de los indígenas,cultura exterior, de la metrópoli; y el intento de creación del Imperio Continuo, uniendo territorios dispares y además generando conflictos para conseguirlo, incluso teniendo que evitar a otras metrópolis.

Dominaciones[editar]

Esta dominación puede ser política, militar, informativa, cultural, económica o étnica.

También se le puede denominar neocolonialismo para hacer referencia a una dominación de tipo económico, e incluso político sobre un estado jurídicamente independiente. En sentido similar se utilizan los términos imperialismo y nuevo imperialismo.

A diferencia del imperialismo; el colonialismo busca llevar las violaciones más allá. El colono es quien debe ir a la colonia a implantar su cultura y establecerse allá. El proceso que vive la población de la colonia es llamado aculturación (pasar a llevar una cultura con otra «más poderosa»). El colonialismo no es un término tan económico como el imperialismo, el cual busca materias primas y mano de obra en la colonia para luego producir en el país y finalmente retornan y vender en la propia colonia de donde consiguió la materia.

La importancia colonial y su historiografía ha tenido un gran rol dentro de las disciplinas históricas, y se ha visto robustecida en el final del siglo XX y comienzo del XXI a raíz de la necesidad de comprender mejor los procesos globales.

Origen histórico[editar]

En términos generales puede decirse que las primeras colonias aparecen con los indígenas hace 5500 años. Existieron colonias sumerias, babilónicas, egipcias, fenicias, cartaginesas, griegas, romanas, mayas, incas, aztecas, japonesas, chinas, hindúes, ghanianas, malianas, etc. En el siglo XV, la expansión europea dio lugar a colonias similares a las romanas, griegas, etc. en continentes como América, Asia, África y Oceanía, prolongándose en los siglos XVI, XVII y XVIII.

Descolonización[editar]

Durante el curso del siglo XX se independizaron las colonias europeas en África y Asia y algunas colonias que todavía quedaban en América continental. En el Caribe y África sigue habiendo colonias europeas en la segunda década del siglo XXI.

The World Book Encyclopedia se refiere a algunos otros «niños» ingobernables que también «nacieron satisfactoriamente» durante la era posbélica. Haciendo referencia a «El Surgimiento de Naciones Nuevas», explica: «Después de la Segunda Guerra Mundial se fueron desplomando uno a uno los vastos imperios europeos. Gran Bretaña, Francia, Bélgica, los Países Bajos y las otras grandes potencias coloniales habían quedado debilitadas debido a sus pérdidas durante la guerra. Ya no podían seguir reteniendo sus colonias por la fuerza». Entre las primeras colonias que obtuvieron la independencia estuvieron Indonesia, Filipinas, Pakistán, India, Ceilán (actualmente Sri Lanka), Israel, Libia, Túnez y Ghana.

La tendencia hacia la independencia política ha continuado y ha resultado en el nacimiento de por lo menos cien naciones nuevas desde 1945 y algunas devoluciones de territorios a sus países de origen, como el caso de Hong Kong en 1997.

Referencias[editar]

  1. Robert B. Marks (2007): Los orígenes del mundo moderno, ed. Crítica, ISBN 978-84-8432-930-5
  2. John M. Hobson (2004): Los orígenes orientales de la civilización de occidente, ed. Crítica, ISBN 84-8432-718-3

Enlaces externos[editar]