Yuko Sakaki

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Yuko Sakaki (榊 祐子, Sakaki Yūko) es un personaje de la novela Battle Royale. En la película y el manga tiene el mismo nombre. En la película el papel de Yuko Sakaki fue interpretado por Hitomi Hyuga.

El grupo sanguíneo de Yuko es el A.

Antes del juego[editar]

Yuko Sakaki es una de las estudiantes de la clase de tercer año del instituto Shiroiwa de la ciudad ficticia de Shiroiwa, en la prefectura de Kagawa.

En la novela, cuando era niña, su padre, que era alcohólico, la maltrataba a ella, a su madre y a su hermano mayor. Un Yakuza local apuñaló hasta la muerte a su padre por un ajuste de cuentas cuando ella estaba en primer grado. Desde entonces, Yuko tiene frecuentes pesadillas sobre el suceso y se pone muy aterrada ante cualquier situación demasiado sangrienta o violenta.

En el manga, después de ser testigo de una pelea muy violenta entre dos de sus compañeros, Yuko no quiso asistir al instituto durante una temporada, recibió asistencia psicológica y no quiso salir de su habitación. Su madre, Kaori Sakaki (榊かおり, Sakaki Kaori), y su padre, Souichiro Sakaki, intentan entrar en su habitación para ayudarla y darle cariño, pero Yuko cierra la puerta y le pilla los dedos a su padre, esto hace que Yuko sa calme porque no se ha causado ninguna reacción muy violenta por parte de su padre.

En la adaptación estadounidense del manga, Yuko es una piadosa cristiana que acude a un psiquiatra llamado Doctor Chiodo y a un pastor protestante llamado Reverendo Min. Al haber crecido en una familia tranquila y alegre Yuko crece como una niña sobreprotegida y sin carácter para afrontar situaciones intensas. Es por ello que cree que los varones son seres demoniacos que encuentran placer en la violencia, cosa que la hace discriminar y alejarse de todo varón excepto su padre y el reverendo, al ver una vez a sus compañeros pelear en el colegio según ella confirma que sus ideas son una verdad.

En el juego[editar]

Yuko corre llena de pánico por toda la isla al ser testigo de la lucha entre Shuya Nanahara y Tatsumichi Oki. Desde su punto de vista, parece ser que Nanahara mató indiscriminadamente a Oki, y huye de la escena aterrorizada (después de esto llamaba a Nanahara "demonio").

En el manga estadounidense, Yuko sufre alucinaciones y cree que el homicidio de Nanahara fue por "voluntad divina" que ella había visto en sus alucionaciones con el reverendo Min. Al parecer, ella estaba desequilibrada mentalmente según las notas que tenía sobre ella el doctor Chiodo. También el reverendo Min pensaba que no estaba bien mentalmente.

Después, el grupo de chicas del faro descubre a Yuko en la playa, que se une a ellas. Cuando Shuya Nanahara es llevado al faro (por Hiroki Sugimura en el manga y en la película mientras que en la novela por una de las chicas) inconsciente y malherido, Yuko queda totalmente destrozada y ruega que él se muera. Cuando Yukie Utsumi les informa que Nanahara podrá recuperarse, Yuko decide matar ella misma a Nanahara ya que razona que por ser varón están en peligro si lo dejan libre. En la novela y en el manga en lengua japonesa, aunque su arma es un garrote para telescopio, también posee un pequeño frasco de cianuro de potasio como un "extra" para poder limpiar el garrote. En el manga el frasco contiene ácido cianhídrico, en la película y en la traducción del manga el arma asignada es solamente el cianuro Yuko decide verter el veneno en la sopa de Nanahara y, así, matarlo. Su plan falla al comerse Yuka Nakagawa la comida de Nanahara y morir en el acto. Todas las chicas empiezan a dudar de la otra; y Satomi Noda, en un ataque de paranoia, inicia un tiroteo que se salda con todas las chicas muertas excepto Yuko, que es la única superviviente ya que, irónicamente, al no pertenecer al grupo de amigas ninguna tenía razón para desconfiar o sospechar de ella.

En la novela y el manga, Nanahara consigue salir de la habitación y se quedó perplejo al ver los cuerpos sin vida de las chicas. Yuko corre hacia la azotea del faro mientras Nanahara la persigue. En la azotea, Yuko salta pero Nanahara la coge y la intenta subir, pese a que tiene heridas todavía muy severas, Yuko ve que Nanahara le ha salvado la vida pese a estar herido de gravedad y se da cuenta de que no es malo y que sus compañeras han muerto en vano. Yuko empieza a sentirse culpable ya que fue ella la que "encendió la mecha" y por ella todas están muertas. Yuko suelta su mano de la de Nanahara y cae al vacío, muriendo. En el manga, se ve como sus extremidades se abren y tuercen, pero en su cara hay una sonrisa de tristeza.

En la película, Yuko abre la puerta de la habitación de Nanahara, confiesa cómo empezó el tiroteo y sube a la azotea. En la azotea, ella se tira al vacío mientras Nanahara ve los cuerpos del resto de las chicas. Al escuchar un golpe, Nanahara sube a la azotea y encuentra el cuerpo de Yuko entre las piedras del mar, salpicado por las olas, la imagen es especialmente abrumadora para el joven ya que le hace evocar el suicidio de su padre y el mensaje de su despedida.

En el manga, Nanahara recoge el cuerpo de Yuko y lo mete en el faro (se ve por los restos de sangre que deja por el camino) y lo venda debido a que se ha partido un poco. Pone los cuerpos de las chicas (incluyendo el de Yuko) y les junta las manos. Nanahara empieza a llorar y a lamenta sus muertes sin dejar de sentirse culpable y también por la falta de confianza de las chicas a pesar de ser un grupo muy unido.

Véase también[editar]