Yuigon

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Grabado del general Akashi Gidayu escribiendo su poema yuigon o zeppitsu de despedida antes de realizar seppuku.

Previamente a cometer seppuku, se bebía sake y se componía un último poema de despedida casi siempre sobre el dorso del tessen o abanico de guerra.

La práctica de escribir una declaración final sin premeditación en forma de poema en los últimos instantes de la vida, surgió en China y se extendió a Japón. Esta práctica se conocía con los nombres de "zeppitsu" que quiere decir "última pincelada" o "yuigon" que literalmente significa "declaración que uno deja atrás", esta última palabra posee connotaciones budistas.

El yuigon o zeppitsu eran las palabras propias de la persona que iba a quitarse la vida, no citas, y resumía sus pensamientos y emociones en el momento en el que iba a suicidarse.

Yuigon de despedida antes de cometer seppuku[editar]

Yuigon escrito por Minamoto no Yorimasa poeta y samurai del clan de los Minamoto al que se considera el primero en realizar sepuku, la práctica del suicidio ritual:

Como un árbol fosilizado
del que no se esperan flores
triste ha sido mi vida
destinada a no producir ningún fruto.

Minamoto no Yorimasa

En 1180, a principios del verano, los Minamoto clan samurai fieles al emperador japonés Go-Shirakawa, entablan batalla en el río Uji-Gawa con las tropas del clan de los Taira, estas últimas los derrotan de forma contundente.

Minamoto Yorimasa en su huida se refugia en el monasterio Byodo-In y, viendo la causa perdida decide evitar el deshonor de caer prisionero en manos de los Taira y pide al joven samurai Watanabe Choojitsu Tonao que le decapite, pero el joven samurai le dice que no es capaz de hacer eso a su amigo y jefe que sólo podría hacerlo una vez ya esté muerto.

Entonces Yorimasa bebe sake, escribe un poema de despedida, coge su espada y la hunde en su vientre, después Tonau lo decapita, ata su cabeza a una piedra y cruza a través de las filas enemigas hasta llegar a la parte más profunda del río donde la arroja para que nadie la encuentre ya que era costumbre entre los samurai cortar la cabeza de los enemigos a los que se les daba muerte en combate para presentarla como prueba y cobrar la recompensa.