Yuan Shikai

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Este es un nombre chino; el apellido es Yuan.
Yuan Shikai
Yuan Shikai

22 de diciembre de 1915-22 de marzo de 1916
Primer ministro   Lou Tseng-Tsiang
Predecesor ninguno
Sucesor ninguno

10 de marzo de 1912-22 de diciembre de 1915
Primer ministro   Tang Shaoyi
Lou Tseng-Tsiang
Zhao Bingjun
Xiong Xiling
Sun Baoqi
Xu Shichang
Vicepresidente   Li Yuanhong
Predecesor Sun Yat-sen
Sucesor ninguno, restauración monárquica

22 de marzo de 1916-6 de junio de 1916
Primer ministro   Xu Shichang
Duan Qirui
Vicepresidente   Li Yuanhong
Predecesor Sun Yat-sen
Sucesor Li Yuanhong

1911-1912
Predecesor Yikuang, príncipe Qing
Sucesor Zhang Xun

1901-1908
Predecesor Li Hongzhang
Sucesor Yang Shixiang

Datos personales
Nacimiento 16 de septiembre de 1859
Bandera de la Dinastía Qing Xiangcheng, Henan
Fallecimiento 6 de junio de 1916 (56 años)
Bandera de la República de China Pekín
Partido camarilla de Anhui
Cónyuge Yu, Shen, Yi, Kim, Wu, Yang, Ye. Cheung, Kwok y Liu
Profesión Militar, político
Religión budista
Firma Firma de Yuan Shikai

Yuan Shikai (chino tradicional: 袁世凱, chino simplificado: 袁世凯, pinyin: Yuán Shìkǎi, Wade-Giles: Yüan Shih-k'ai) (16 de septiembre de 18596 de junio de 1916) fue un oficial militar y político chino durante el final de la dinastía Qing y la primera época de la República de China.

Su nombre de cortesía (字) fue Weiting (慰亭, a veces escrito también como 慰廷 o 尉亭). Su seudónimo hào (號) fue Rong'an (容庵).

Las crisis en política exterior durante su periodo como presidente de la república terminaron siempre en reveses para China: Yuan no pudo impedir que tanto Mongolia Exterior como Tíbet acabasen bajo control de potencias europeas.[1]


Ascenso militar[editar]

Tuvo una actuación destacada durante la Rebelión de los Bóxer. En septiembre de 1901 el gobierno imperial le nombró legado de Beiyang y le envió a Hsiaochan, en la cercanías de Tianjin para formar un nuevo ejército moderno.[2] Yuan trasladó entonces la academia militar a Baoding (conocida también como Academia Militar de Beiyang) y formó la gendarmería de Tianjin.[2]

En 1902, la emperatriz Cixi le nombró Ministro de Beiyang, zona que comprendía las actuales provincias de Hebei, Liaoning y Shandong.

Tras el estallido de la Revolución de Xinhai el 10 de octubre de 1911 por la ejecución de ciertos revolucionarios, el gobierno imperial, incapaz por sí mismo de detener el alzamiento, hubo de llamar el 15 del mismo mes a Yuan, que fue nombrado primer ministro.[3] Obtuvo el control supremo de los ejércitos imperiales.[3] En vez de aplastar la revuelta Yuan actuó como intermediario entre las partes, forzando la abdicación del emperador manchú Pu Yi (12 de febrero de 1912) ante el ofrecimiento del cabecilla de los rebeldes, Sun Yatsen, de la presidencia de la república en noviembre.[4]

El 1 de enero de 1912 los revolucionarios proclamaron la república en Nankín, nombrado presidente a Sun.[5]

Al frente de la república[editar]

Yuan Shikai

Deseando mantener la capital en Pekín y no trasladarla a Nankín como pedían los revolucionarios, ordenó a una unidad militar que se amotinase en la capital para justificar su permanencia en ella (28 de febrero de 1912.[6] [4] Así la presidencia se mantuvo en el norte.[4] La relación entre los revolucionarios y Yuan fue tensa, siendo víctima de un intento de asesinato ya el 17 de enero de 1912, que Yuan atribuyó a aquellos.[7] En febrero los delegados de Nankín acudieron a tomar el juramento a la república de Yuan, que trataron de llevar a cabo en Nankín como gesto de sumisión de Yuan al movimiento, sin lograrlo.[7] Juró el cargo el 10 de marzo de 1912 en Pekín.[6]

Yuan reservó para sus partidarios los principales ministerios, como el de finanzas y defensa, adjudicando a los revolucionarios sólo los puestos de menor importancia del gabinete.[6] La república se encontraba en la bancarrota y abundaban las tropas que ni el gobierno central ni las provincias podían mantener.[8] La impresión de papel moneda para mantener los gastos del gobierno llevó a la devaluación de la moneda.[8] La primera preocupación del gobierno fue, por tanto, lograr un crédito internacional para reflotar la economía.[9] El primer crédito que evitó la declaración de bancarrota se logró en el otoño de 1912.[9] Aun así la situación interna era grave, manteniendo los gobernadores militares de las provincias su desprecio por el gobierno central y continuando con sus emisiones de moneda, que siguió depreciándose.[9]

Por su parte, Mongolia aprovechó la revolución para separarse, proclamando la independencia con ayuda rusa el 21 de octubre de 1912.[10] Las sucesivas crisis en política exterior se saldaron con un serie ininterrumpida de derrotas para Yuan: no pudo impedir que tanto Tibet como Mongolia Exterior pasasen a depender de potencias europeas, a pesar de sus acuerdos con Rusia en 1913 y 1915 sobre Mongolia y sus conversaciones con los británicos sobre Tíbet en 1914.[1] Los extranjeros intervenían además en la administración de los impuestos sobre la sal y disfrutaban de amplias concesiones en los ferrocarriles chinos.[1] Las negociaciones con Japón que comenzaron en enero de 1915 acabaron con la aceptación de las Veintiuna exigencias en mayo.[1] Para Yuan, la causa de los sucesivos reveses era la falta de la autoridad del emperador, que minaba la fortaleza china.[1] Por otra parte, la república no tenía apoyo popular, en parte por la exclusión de las masas del proceso político, acaparado por las viejas elites del antiguo imperio y las nuevas educadas en la cultura occidental, aunque tampoco la población respaldaba claramente la vuelta a la monarquía.[1]

El 15 de agosto de 1912 el asesinato en la capital de un destacado general revolucionario soliviantó a la oposición al gobierno de Yuan, considerado como incapaz.[10] A pesar de lo estipulado en la constitución, el gobierno retrasó las elecciones que debían conducir a la formación del parlamento, dedicándose mientras a eliminar a sus rivales políticos.[11]

Cuando no pudo retrasar más las elecciones Yuan las convocó en 1913, siendo ampliamente derrotado.[11] Yuan entonces ordenó asesinar al principal dirigente de la oposición que acababa de vencer las elecciones, Song Jiaoren en Shanghai.[11] A pesar de esta amenaza el Parlamento entró en sesión el 7 de abril de 1913, desafiando a Yuan y con una abrumadora mayoría opositora.[11] Yuan contraatacó contrayendo un enorme crédito internacional sin contar con el parlamento.[12] Yuan pensaba disponer a su gusto del préstamo y había mostrado su desprecio por el poder de la oposición al obtenerlo sin al debida aprobación de las cortes.[13]

Tras dos meses de disputas entre Yuan y los revolucionarios, estos, agrupados en torno a Sun, trataron de llevar a cabo un segundo alzamiento. El 10 de julio de 1913 comenzaron los combates de la llamada Segunda Revolución,[14] que fue aplastada por Yuan y sus seguidores.[4] El 4 de noviembre de 1913 disolvió el parlamento, convirtiéndose en dictador de hecho del país.[5]

Desde la revolución de 1911 Yuan pasó a no confiar en los oficiales de formación japonesa, apoyándose cada vez más en los que se habían formado en la academia que él había fundado.[15] Estos aumentaron su poder, pero Yuan se cuidó de que este no fuese excesivo y ninguno pudiese rivalizar con él.[15] En octubre de 1914 creó un nuevo ejército, cuyos oficiales provenían de los suboficiales del Ejército de Beiyang, como contrapeso a los oficiales de este.[15] En el seno de las diversas unidades fueron creciendo los agrupamientos que sólo se mantenían unidos por la autoridad de Yuan y que más tarde formarían las camarillas militares que controlaron el país a su muerte.[15]

Fracaso de la restauración monárquica y muerte[editar]

Aprovechando la crisis por la imposición japonesa de las Veintiuna exigencias en la primavera de 1915 su partidarios comenzaron una campaña en agosto para retornar a la monarquía y nombrar emperador a Yuan, con el apoyo tácito del propio Yuan.[16] [17] En los planes de restauración se mezclaban motivos de política nacional (creencia en que la monarquía fortalecería a China frente a las potencias, especialmente frente a Japón) y la ambición personal de Yuan y su familia.[17] Tras una seria de maniobras que duraron el resto del año, se proclamó emperador el 13 de diciembre de 1915,[18] [19] con el nombre de reinado de Hongxian ("Abundancia constitucional").

El nuevo emperador era padre de tres hijos, de los cuales sólo el primogénito, el Príncipe Yuan Keding, gozaba de la consideración de su padre, pero debido a un accidente había quedado inválido. El emperador no tenía en especial estima a los otros dos, los príncipes Yuan Kewen y Yuan Keliang, a los que consideraba como "un falso erudito" y "un bandido" respectivamente.

A pesar de sus intentos por lograr el respaldo del resto de caudillos militares mediante el otorgamiento de nuevos títulos nobiliarios a las figuras clave del país, hubo de enfrentarse a una fuerte oposición de las provincias, que no aceptaron la restauración de un régimen monárquico.[20] La sociedad influyente de la república se mostró hostil ante las maniobras de Yuan, a pesar de que la administración respondió a las instrucciones recibidas y solicitó su ascenso al trono imperial.[17] A pesar de la impresión de una aceptación mayoritaria de la restauración, la oposición estaba muy extendida.[21] Tras la rebelión sucesiva de muchas de ellas y la amenaza de que las demás se declarasen también independientes del gobierno imperial, se vio obligado a abandonar el trono el 22 de marzo de 1916,[22] aunque conservó el cargo de presidente. Murió de una afección renal unos meses después, en junio, cuando su gobierno apenas controlaba la capital y se hallaba arruinado.[23]

Le sucedió su vicepresidente al que los rebeldes auparon a la presidencia, pero para entonces la unidad del país se había perdido, surgiendo bandas de caudillos militares (las "camarillas") que se repartieron en el poder en las distintas regiones, mientras que en el sur surgió un gobierno rival encabezado por Sun Yatsen.

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

Bibliografía[editar]