We Tripantu

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We tripantu[1]
Lago Huishue. 2.jpg
El lago Huishue, en plena zona de celebración del We tripantu.
Tipo Celebración solsticial del Hemisferio sur
Celebrada por
Ubicación Flag of Chile.svg Chile ,Flag of Argentina.svg Argentina
Comienzo 21 de junio
Término 24 de junio
Estado Activo
Organizador Colectividades mapuches
Participantes Mapuches de todas las edades
Motivo Solsticio de invierno
Significado We tripantu, We xipantu o We txipantu significa en mapudungún, que proviene de we tripan antü: ‘nueva salida del sol’
Costumbres

El We tripantu es un día sagrado para los mapuches, ya que es el día más corto del año y corresponde al comienzo de la época más fría del año.El año nuevo mapuche equivale a la celebración del Año nuevo en Europa la noche del 31 de diciembre, cercano al solsticio de invierno septentrional (el día más corto del año en el hemisferio norte).[2]

Este día se realizan una serie de actividades acompañadas de instrumentos como la trutruca, la pifilca, y el cultrún, además de un baile, el purum y un juego de palín (o chueca).
Relacionada con alargamiento de los días, tres días después del Solsticio de invierno y la llegada de un nuevo periodo de cosechas

We tripantu o wüñoy Tripantu[3] es la celebración del año nuevo mapuche que se realiza en el solsticio de invierno austral (el día más corto del año en el hemisferio sur) entre el 21 y el 24 de junio.[2]

Marco teórico[editar]

Etimología[editar]

We tripantu, We xipantu o We txipantu significa en mapudungún o mapuchedungún: ‘nueva salida del sol y la luna’[4] [5] [2]

Descripción[editar]

El We tripantu es un día sagrado para los mapuches, ya que, es el día más corto del año corresponde al comienzo de la época más fría del año. .

El solsticio de invierno en la cosmología mapuche[editar]

Los mapuches observaban que comenzaba el invierno. Creían que ese cambio era regido por la Luna, que provocaba los brotes de vegetales y la reproducción de los animales. En este nuevo periodo la tierra comienza a limpiarse con el agua que envía Ngenechén (Dios) a través del Ngen-ko (‘el espíritu del agua’), lo que provocaba un nuevo ciclo, que implicaba el término el ciclo anterior de preparación del suelo, siembras, cosechas y la naturaleza debe limpiar y preparar la tierra para otro periodo y así sucesivamente.[2] Todos debían participar, ya que los adultos, los niños y toda la diversidad de los seres vivos eran beneficiados del Sol, que es el padre que aporta, a través de su energía masculina (opuesta y complementaria a la Tierra femenina), para que se produzcan alimentos para todos los seres vivos, no sólo a los humanos. Es una fiesta de agradecimiento por la vida que se renueva. Se dialoga con el Sol, porque creen que el Sol está vivo, porque están contentos de que vuelva y con él sienten que los humanos vuelven a crecer.[6] La concepción del tiempo de los mapuches lo antiguo se renueva siempre es distinta a la que se tiene en Occidente, en la que lo antiguo queda atrás y sólo se puede recordar.Si bien la física haría cambiar la idea holística de linealidad del tiempo (desde Galileo como primera piedra) la burguesía de occidente la tomó como referencia central para su proyecto industrial.[2]

Relación con el Puel mapu[editar]

El Puelmapu (en mapudungún: puelmapu, ‘tierra del este’)? es la parte del Wallmapu o territorio mapuche que está al este de la cordillera de los Andes. En la concepción tradicional mapuche, el mundo terrenal o Nagmapu (en mapudungún: nagmapu, ‘tierra de abajo’)? está compuesto por cuatro partes (Meli Witran Mapu, las "cuatro esquinas de la tierra"), de las que una es el Puelmapu.

El Puel mapu [‘tierra del Este’] es la puerta abierta para ingresar al mundo del bien, los antepasados mapuche concibieron que durante las horas de descanso se debe permanecer acostado en una sola posición: tener los pies hacia el Lafken mapu y la cabeza hacia el Puel mapu.

Armando Marileo[2]

Relación con la Luna[editar]

Los kimche (‘sabios’) observaban que cuando se acaba el otoño y comienza el invierno, hay un cambio de ciclo natural. Ellos creían que ese cambio era regido por la Luna, donde se provoca cambio en los brotes de vegetales, animales, en la tierra, el sol, etc, en este nuevo periodo la tierra comienza a limpiarse con el agua que envía Ngünechen.[2] Las divinidades gobiernan el mundo sobrenatural y natural, poseen una estrecha relación con la gente a quienes entregan favores o dones. Ellas habitan en la Wenu mapu (‘tierra de arriba’). Ngünechen, la divinidad mayor, es el gran espíritu del bien, creador y sostenedor de la gente y de la naturaleza. La familia divina, que se refleja en la familia mapuche, está compuesta por Kuse (‘Anciana’), Fücha (‘Anciano’), Ülcha (‘mujer joven’) y Weche (‘hombre joven’). Como reproducen la forma de vida de la familia mapuche, poseen kümeke mapu (tierras buenas) cultivables, üñüm (‘pájaros’) y kulliñ (‘animales’), habitan en ruka (‘casas’) y viven a la manera de los seres humanos.[2]

Método de ubicación temporal[editar]

Método solar[editar]

El Este es el Puelmapu y el Oeste es el Lafkenmapu .

El método más efectivo que poseían los antiguos mapuches en la definición del día del we-tripantu es el diseño, estructuración, ubicación y construcción de su Ruka; con un fogón en el centro y la puerta principal orientada hacia la salida del sol, determinaban y controlaba el tiempo y el movimiento de éste durante el transcurso del año. Es decir, el fogón, la puerta principal y un tronco o palo situado frente a la puerta, definirá o marcará el movimiento del día, las constelaciones, el sol, la luna y el tiempo, es decir, éstos símbolos marcarán los días e indicarán el recorrido o movimiento del sol y las estaciones del año:[2]

Esta secuencia determinará el día exacto del we-tripantu. Desde el punto de referencia se apreciaba el inicio del recorrido que realizaba el sol a partir el día del we-tripantu, comenzando éste a moverse desde el Puel-pikunmapu hacia el Puel-willimapu y vice/versa. En ése recorrido se dice que el sol debe compenetrarse o conectarse con el fogón ubicado en el centro de la ruka, además los rayos no deben tener ningún impedimento en su viaje o recorrido que realiza cada día y durante las trece lunas del año.

Método lunar[editar]

Otros de los factores determinantes del we-tripantu son las trece lunas del año, todas las cuales tienen sus propios nombres y cada una representan la época en que le corresponde hacerse presentes. La luna que marca el inicio del nuevo año se les conoce como trufken-küyen, luna gris o luna de las cenizas, correspondiente al pukem. Por tanto ya asomado o nacido el trufken küyen comienzan los preparativos para la ceremonia de inicio de renovación de la vida o we-tripantu.

Método estelar[editar]

Actualmente se habla también de un conjunto de estrellas llamadas Ngaupoñi las que al acercarse el we-tripantu desaparecerán por el poniente, lafkenmapu o ngülumapu, asomándose en la madrugada hacia el oriente, unos días antes de producirse el nacimiento de la nueva vida en la naturaleza. La salida heliaca de las Ngaupoñi, es decir Aparición de las Pléyades por el horizonte más una hora antes que el Sol anunciaba 12 días antes el Solsticio de invierno y el We tripantú.[2]

La interacción con los incas ayudó a los mapuches a intercambiar observaciones astronómicas.De acuerdo a Aveni,[7] la salida heliaca[8] de las Pléyades da inicio al año Inca, lo que ocurre unos 13 a 15 días antes del solsticio de invierno. Ellos vieron una relación entre el tiempo en que las Pléyades son visibles y el ciclo agrícola anual. De esta manera uno de los nombres con que designaban al cúmulo era Collca, que significa depósito de alimentos en quechua.[9] Las Pléyades están ausentes del cielo nocturno entre el 3 de mayo y 9 de junio, durante un período de 37 días, período que coincide con el que media entre la cosecha y la próxima época de siembra en el altiplano.[2]

La observación de la primera aparición de las Pléyades no sólo definía el inicio del año Inca y Mapuche, sino también les permitía pronosticar las precipitaciones en la siguiente temporada y según esto adelantar o atrasar las siembras.

Celebración[editar]

Las familias invitadas acuden a la Ruca anfitriona al atardecer del día anterior del inicio del nuevo ciclo, con su yewün (aportes en alimentos y suspresentes). Durante la noche se conversan temas relativos a historias, hechos relevantes del quehacer mapuche y otros relatan epew (cuentos), nütram (relatos), konew (adivinanzas), también se realizan danzas ceremoniales en torno al fogón, se juega al awar kuden entre otras entretenciones. Al mismo tiempo, las mujeres de la familia preparan catuto, mote, rüngalkofke, müllokiñ, muday, y comienza la celebración.[2]

La noche anterior[editar]

Después de las 22.00 h del 23 de junio[10] (en esos días atardece antes de las 18:00 h) se reúnen las familias en una casa que sea cómoda en espacio y calefacción ya sea de carbón, braseros, cocina de leña, o fogón. Se van juntando alimentos: carnes de ave, cerdo, vacuno o caballo; muday (bebida de maíz fermentado), catuto, harina tostada, sopaipillas, tortillas al rescoldo y otros.

Deuma afpule pun, mapuche mapu meu wengetuai itrovill monguen. Ka femngechi peumangen, wengetuai rakiduam, newen, ka kiñegün itrokom puche, Ka antü ñi mülerpuam doi küme monguen. Cuando la noche haya llegado a su tope final, la naturaleza dará paso a un nuevo ciclo de vida en el mundo mapuche, permitiendo renovar los sueños, esperanzas y compromisos hacia un futuro mejor para todos.

Armando Mario Lefío[10] [2]

Todos comen mültrün (catuto), mote, tortillas al rescoldo, müllokiñ y beben muday. Es el momento de contar epew (‘cuentos’). Otros prefieren escuchar a un kimche (sabio) y entonces comienza conversación, en la que se comparte la sabiduría del pueblo, donde los ancianos dan consejos a los niños para que sientan orgullo de su cultura. Los niños juegan awar kuden, que es un juego que se practica con habas y cantan esta melodía:

Mari mari peñi, mari mari lamngen, lamngen anay, yelai trutruka, yelay pifüllka kultrung yenai, lamngen anay.

Canción infantil mapuche

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Madrugada[editar]

Cuando empiezan a trinar los primeros pájaros, los mapuches levantan a los niños primero y los llevan a lavarse en algún río (tiene que ser agua en movimiento). Deben lavarse prolijamente el cuerpo, sacando lo negativo del año que pasó. En el agua se va todo lo viejo, los malos espíritus, las enfermedades y los malos pensamientos.[10] Antes de que salga el sol, el lof (‘comunidad’) se reúne para realizar el nguillan mawún (‘ceremonia del amanecer’), donde se comunican con las fuerzas del cosmos y que dirige la machi o el ñidol.[2] Cuando el sol aparece por las montañas del Puel mapu (‘tierra del Este’), los mapuche gritan: «¡Akuy we tripantu!» (‘¡llegó el año nuevo!’) y «Wiñoi tripantu» (‘regresa el amanecer’). Durante todo el día se juega palín, se hacen carreras de caballos, competencias de atletismo (nekul) y se hace el guillatún (‘ceremonia de agradecimiento’).[2]

Los niños tienen una exclusiva misión que es azotar a los árboles que no estén dando frutos, con el objeto que en el año que comienza estos árboles den fruta en abundancia, bajo la advertencia de que si esto no lo hacen, serán cortados y convertidos en leña.

Además se bautiza a los niños con los nombres de antepasados y abuelos, mediante la ceremonia del ḻakutun. La comunidad recibe a la niña adolescente como mujer adulta, a través del rito de katalüwün, ceremonia en donde se perfora la oreja de la niña que entra en la pubertad, simbolizadose mediante la entrega de sus primeros chaguay (Chahuay Upul, Chawai Upul, Upul/ Uples o aros). Existen de variadas formas y dimensiones. Dependiendo de la forma reciben diferentes nombres; también se le entrega un ketru metawe que es un jarro pato especial.

Fin del We Tripantu[editar]

En la noche el sol se esconderá por la tierra del Lafkenche (el mundo de los hombres del bordemar, del litoral o las vertientes) de la cordillera de la Costa), bajo la protección de Sumpal (divinidad generosa o castigadora según sea el comportamiento de los habitantes del Lafken mapu).

"Deuma afpule pun, mapuche mapumeu wengetuai itrovill monguen.... Ka femngechi peumangen, wengetuai rakiduam, newen, ka kiñegün itrokom puche, Ka antü ñi mülerpuam doi küme monguen..." "Cuando la noche haya llegado a su tope final, la naturaleza dará paso a un nuevo ciclo de vida en el mundo indígena, permitiendo renovar los sueños, esperanzas y compromisos hacia un futuro mejor para todos..

Armando Mario Lefío[11]

Celebraciones[editar]

Se celebra en la zona mapuche, como en la comuna de Lautaro en la Araucanía[12] o en la ciudad de Temuco, en el sur de Chile. Pero en grandes ciudades como Concepción y Santiago, las comunidades mapuches locales también preparan su propia celebración.[13] En Santiago por tradición celebrar el We Tripantu en el Cerro Santa Lucía, o Welén en lengua mapuche. También se celebra en la Ruca Mapuche de Peñalolén, la más importantes comunidades mapuches dentro de la capital. En el 2009 fue celebrado en la comuna de La Pintana, el 27 de junio y en Cerro Navia.[14] [15] El Año 2013 se suma a estos lugares el parque mahuidache, de la comuna de el Bosque.

Evolución[editar]

A inicios del Siglo XX se realizaba en forma más protocolar, privada y con profundo respeto en la que se convocaba e invitaba a las familias más cercanas y aquellas pertenecientes principalmente en la línea materna, cheche o chezki, chuchu, weku, abuelos, abuelas y tíos maternos, asimismo a los sobrinos, primos y otros; ocasionalmente familias y amistades del sector o territorio, con la finalidad de realizar misawün, konchotun, lakutun, katan pilun, entre otros, preparados para la ocasión.[2] Lo anterior todo cambió en las familias y comunidades de todo el territorio mapuche, cuando se inicia la imposición del mundo occidental, a través de la escuela, el cristianismo y la fiesta de San Juan Bautista en particular, (uno primero que otro).[2]

Véase también[editar]

Celebraciones en el Hemisferio norte (diciembre)

Referencias y Notas de pie[editar]

  1. Extractado de un documento elaborado por Armando Marileo Lefio "ngenpin" (sabio y guardian de la tradición) mapuche. Director de la Escuela Mapuche de Filosofía y Sabiduría Ancestral.
  2. a b c d e f g h i j k l m n ñ o p El We-Tripantu Ancestral y Contemporáneo
  3. Wiñoy Tripantu
  4. AtinaChile.cl (We tripantu o año nuevo mapuche]
  5. Hernández S., Arturo; Nelly Ramos P.; Carlos Cárcamo Luna: Diccionario ilustrado mapudungun-español-inglés. Santiago (Chile): Pehuén (1.ª edición), agosto de 1997.
  6. El solsticio de invierno en la cosmología mapuche
  7. Ruinas incas en el Cerro Mercachas, Chile sitio con un interesante relato de arqueastronomía chileno
  8. Aparición de un astro por el horizonte más una hora antes que el Sol.
  9. Galindo, J. Arqueoastronomía en la América Antigua. CONACYT 1994
  10. a b c AtinaChile.cl (We tripantu o año nuevo mapuche).
  11. We Tripantu o Año nuevo mapuche
  12. En la comuna de Lautaro en la celebración del We tripantu (año nuevo mapuche), participan más de 30 comunidades indígenas del sector.
  13. Fiestas tradicionales de Chile - Año nuevo indígena
  14. We tripantu en Cerro Navia : una etnografía audiovisual, 1997
  15. We tripantu en Cerro Navia. Una Etnografia Audiovisual
  16. Posterior al año 1300 de la era cristiana, durante la época de los incas, el Inti Raymi se convirtió en el más importante de los festivales celebrados por los Incas en la plaza Aucaypata (hoy Plaza de armas de Cusco). La Fiesta del Sol indicaba el origen mítico del Inca y duraba dos semanas, celebrándose con bailes y sacrificios. Históricamente el último Inti Raymi con la presencia del emperador inca fue realizado en 1535, pues ese año marca la intervención y conquista del imperio Inca por parte de España. En 1572 el virrey Francisco de Toledo prohibió esta festividad por considerarla una ceremonia pagana y contraria a la fe católica. Sin embargo esta se siguió realizando de manera clandestina por el pueblo incaico y así lo hicieron también sus descendientes. En el solsticio de invierno sucede el día más corto y la noche más larga del año. Durante la época incaica, ese hecho revestía fundamental importancia, pues era el punto de partida del nuevo año, que se asociaba con los orígenes de la propia etnia inca. Aún el Inti Raymi se celebra en muchas comunidades andinas. En Ecuador, por ejemplo, el conjunto de festividades relacionadas abarca todo el mes de junio y parte de julio, teniendo cada ciudad sus propios ritos y costumbres, y llegando a paralizarse la vida cotidiana como efecto de las celebraciones, que toman las avenidas noche y día. Escritos de Gómez Suárez de Figueroa (Inca Garcilaso de la Vega) nos dice que era ésta la principal fiesta y a ella concurrían «los curacas, señores de vasallos, de todo el imperio con sus mayores galas e invenciones que podían haber». Ese día, el soberano y sus parientes esperaban descalzos la salida del Sol en la plaza. Puestos en cuclillas («que entres estos indios es tanto como ponerse de rodillas», aclara el cronista), con los brazos abiertos y dando besos al aire, recibían al astro rey. Entonces el inca, con dos vasos de oro, brindaba la chicha: del vaso que mantenía en la mano izquierda bebían sus parientes; el de la derecha era derramado y vertido en un tinajón de oro. Después todos iban al Coricancha y adoraban al Sol. Los curacas entregaban las ofrendas que habían traído de sus tierras y luego el cortejo volvía a la plaza, donde se realizaba el masivo sacrificio del ganado ante el fuego nuevo que se encendía utilizando como espejo el brazalete de oro del sacerdote principal. La carne de los animales era repartida entre todos los presentes, así como una gran cantidad de chicha, con la que los festejos continuaban durante los siguientes días; los cusqueños indígenas suelen narrar que un 24 de junio en el momento en que el Inti sol esté listo y muestre sus primeros rayos, una de las vírgenes de algún lugar del Tahuantinsuyo, cuya sangre es noble, dará a luz al nuevo soberano inca, con él volverán los días de gloria de su pueblo, esta mítica leyenda no deja de ser una esperanza para los pobladores indígenas del Cusco Perú.
Bibliografía
  • AA. VV (al cuidado de Ernesto MARTINO): Magia e Civiltá. Milán (Italia): Garzanti (1.ª edición), sin fecha.
  • BACHELARD, Gastón: La poética del espacio. Buenos Aires (Argentina): Fondo de Cultura Económica (2.ª reimpresión argentina), 1991.
  • COÑA, Pascual: Memorias de un cacique mapuche. Santiago (Chile): Instituto de Investigación en Reforma Agraria (2.ª edición), abril de 1973.
  • DILLEHAY, Tom D.; y Américo Gordon: «El simbolismo en el ornitomorfismo mapuche. La mujer casada y el ketru metawe», en: Actas del VII Congreso de Arqueología, Santiago (Chile): Kultrung, 1977.
  • HERNÁNDEZ S., Arturo; Nelly RAMOS P.; Carlos CÁRCAMO LUNA: Diccionario ilustrado mapudungun-español-inglés. Santiago (Chile): Pehuén (1.ª edición), agosto de 1997.
  • JOSEPH, H. Claude: La vivienda araucana. Santiago (Chile): Universidad de Chile (1.ª edición), sin fecha.
  • MOLES, Abraham; y otros: Los objetos. Buenos Aires (Argentina): Tiempo Contemporáneo (Colección Comunicaciones), 1971.

Enlaces externos[editar]

Videos