Vuelo 011 de SAETA

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Vuelo 011 de SAETA
Fecha 15 de agosto de 1976
Causa Ruta peligrosa
Lugar Chimborazo
Origen Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre, Quito, Ecuador
Destino Aeropuerto Mariscal Lamar Cuenca, Ecuador
Fallecidos 59
Implicado
Tipo Vickers Viscount 785D
Operador SAETA
Registro HC-ARS
Pasajeros 55
Tripulación 4
Sobrevivientes 0

El Vuelo 011 de SAETA fue un accidente aéreo ocurrido el domingo 15 de agosto de 1976, al estrellarse en el monte Chimborazo un avión cuatrimotor de turbohélice Vickers Viscount 785D, de la aerolínea Saeta en ruta de Quito a Cuenca. La ruta se considera un tramo peligroso debido al obstáculo natural del nevado Chimborazo, que se encuentra a 6.319 metros sobre el nivel del mar y a 150 kilómetros de la capital. El último contacto del piloto con la torre capitalina reportó que estaba sobrevolando la ciudad de Ambato, pero luego se perdió toda comunicación con el avión, que tampoco llegó a Cuenca. A bordo de la aeronave perecieron 4 tripulantes y 55 pasajeros. Como consecuencia del impacto, la nave quedó oculta entre el glaciar del nevado. Los restos de la nave estuvieron desaparecidos durante 26 años, lo que dio lugar a todo tipo de especulaciones sobre los motivos de la pérdida del avión y sus ocupantes y una polémica por su posterior descubrimiento. El lugar del impacto fue declarado camposanto y los restos no fueron recuperados.

Hallazgo[editar]

Después de intensas búsquedas de los restos de la nave sin éxito, por aire y tierra, en la zona de ruta hacia Cuenca y en otros lugares, como la zona de Ozogoche, al sur de la provincia del Chimborazo, en la Costa y el Oriente ecuatorianos, no se pudo dar con el avión ni sus ocupantes. Los familiares de las victimas buscaron explicaciones sobrenaturales y pidieron la ayuda de síquicos, y algunos esbozaron la teoría de un secuestro por parte de extraterrestres. La búsqueda se dio por terminada sin encontrar ningún rastro. Después de 26 años del accidente, se supo del hallazgo del avión de parte del andinista Marcelo Cazar, quien fue entrevistado por el canal Teleamazonas, el 14 de febrero de 2003, revelando que habían avistado restos de metal y humanos en el glaciar Garcia Moreno del volcán Chimborazo. Los andinistas Pablo Chiquiza y Flavio Armas, junto con comandos de la Brigada de Fuerzas Especiales "Patria", arribaron al volcán para señalar el sitio exacto donde se encontraban los restos del avión. Estos andinistas fueron los que en octubre del 2002 en una ascensión por el lado nor-este del nevado hallaron los restos del avión accidentado. Esta historia empieza en octubre del 2002 cuando cuando Pablo Chiquiza y Flavio Armas miembros de Nuevos Horizontes, un club de andinismo, realizan una ascensión al nevado por esta cara casi inexplorada, el primer día llegan a la base de la montaña y pernoctan; al segundo día inician el ascenso y a los 5550 metros se topan con los restos del avión; impresionados por tal hallazgo toman muestras de latas y periódicos, que a pesar de los 26 años transcurridos están aún legibles, continúan con la escalada y metros más arriba deciden retornar y pernoctan cerca de los restos y al tercer día descienden de la montaña. Ya en el páramo se encuentran con un campesino de la zona y le preguntan acerca de un avión accidentado a lo que el responde que "ya los militares subieron hace años y no hallaron sobrevivientes" tal respuesta les hace pensar que el avión fue ya encontrado y continúan con su camino. Pasaron las semanas y ante las dudas de amigos y familiares acerca de que si realmente ya se había hallado el avión o no, deciden por cuenta propia iniciar una investigación a lo que después de leer en periódicos de la fecha y con la confirmación de un documento obtenido por Galo Arrieta en la Dirección de Aviación Civil se confirma que el avión aún no se ha había encontrado. Galo Arrieta, militar en servicio pasivo, toma contacto con Pablo Chiquiza a los dos días del hallazgo y él se compromete en ayudarles con la investigación y posterior difusión del hallazgo, pero siempre y cuando el primero en enterarse de esta noticia fuera Lucio Gutiérrez presidente de la época. Es así que el 23 de diciembre del mismo año Chiquiza y Armas vuelven a subir al Chimborazo, esta vez expresamente a buscar alguna prueba, como identificaciones personales o del avión que demuestren a ciencia cierta que se trata del mismo, a criterio de los andinistas la busqueda fue penosa por los restos humanos, y a pesar de que la nieve ya cubría la zona del accidente logran encontrar un documento de identificación de uno de los pasajeros, con dicho documento creen que es suficiente y bajan. A partir de ese momento y luego de entregar esta y otras pruebas del avión a Arrieta la espera por la difusión de la noticia se hace esperar más de lo que ellos pensaban y según los andinistas Arrieta "le daba largas al asunto" hasta que por fin y luego de presionar al coronel y no conseguir la entrevista con Lucio Gutiérrez, como les había prometido, logra a su vez una entrevista con el ministro de Defensa, Nelson Herrera, quien ordena de inmediato enviar un grupo de militares para que lleguen al lugar lo reconozcan y difundan la noticia. A partir de ahí se inicia una serie de investigaciones por parte del Congreso Nacional, la Policía y el Gobierno, ya que las interrogantes del porque de la difusión tardía de la noticia se hicieron evidentes. Según Bernardo Abad, de Teleamazonas pidieron miles de dólares por el video que Rodrigo Donoso entregó a este canal y su posterior difusión, según algunos fotógrafos él también les quiso vender fotos por 100 dólares. Por su parte, Chiquiza y Armas presentaron otro video en Canal Uno horas antes que Teleamazonas para desmentir que Donoso y su equipo son los autores del hallazgo. Tanto Chiquiza y Armas como Donoso y su equipo se presentaron a declarar en el Congreso dando sus versiones así como también en la Fiscalía. Arrieta por su parte admitió que sabia del hallazgo pero según él "tenia que el presidente (Lucio Gutiérrez) ser el primero en enterarse y por tal motivo no podía dar la noticia a otras personas". Los familiares por su parte y a pesar del dolor de todos estos hechos manifestaron su tranquilidad porque después de 26 años al fin saben con certeza acerca de lo sucedido con el avión y donde estan sus seres queridos, sin embargo por sugerencia de los militares y de los andinistas Chiquiza y Armas, se declara campo santo al área donde se encuentran los restos, debido a la dificultad para poder recuperar todos los cuerpos. Con esto termina uno de los misterios aeronaúticos mas importantes del Ecuador, y como los familiares manifestaron desde un inicio que ellos sabian y presentian que el avión se accidentó en el Chimborazo, es ahí donde ahora reposan las 59 víctimas de este penoso accidente y las familias ahora pueden vivir en paz sabiendo lo que realmente sucedió.

Referencias[editar]