Voluntad de Dios

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Sacrificio de Isaac, talla de Alonso Berruguete. En este pasaje bíblico (Génesis, 22), Dios prueba la sumisión de Abraham al ordenarle el sacrificio de su único hijo, que el mismo Dios le había concedido tras años de esterilidad de su matrimonio. Ofrecer tal sacrificio a Dios supone para Abraham renunciar a lo que para un patriarca es más importante en el mundo (la descendencia legítima), pero obedecer la voluntad de Dios es más importante que nada del mundo, y se dispone a degollar a Isaac. Comprobada tal disposición a la obediencia, Dios le ordena detenerse y cambiar la víctima del sacrificio por un animal.

El concepto de sumisión a la voluntad de Dios es también central para el islam (nombre que significa precisamente "sumisión"), que tiene a Abraham como patriarca y origen del pueblo árabe (a través de Ismael) al igual que del pueblo judío (a través de Isaac). De hecho, en la tradición musulmana es Ismael el hijo legítimo de Abraham y el que iba a ser sacrificado, mientras que en la tradición judeo-cristiana (que es la reflejada en el Génesis) es un hijo ilegítimo, y no interviene en el episodio del sacrificio.[1]

Voluntad de Dios o voluntad divina es un concepto teológico del cristianismo y las otras religiones abrahámicas (judaísmo e islam).

La creencia en la existencia de Dios como un ser personal implica la atribución a Dios, en cuanto persona, de las tres cualidades de la personalidad en sentido ontológico: memoria (memoria de Dios o memoria divina); inteligencia (inteligencia de Dios o inteligencia divina) y voluntad (libre albedrío).

Desde el punto de vista cristiano no se entiende tal atribución de cualidades humanas a Dios como una antropomorfización (construcción de Dios a imagen del hombre), sino a la inversa, dado que el hombre es el que fue creado por Dios a su imagen y semejanza; de modo que las cualidades humanas de persona ontológica son, utilizando la terminología platónica (mito de la caverna) una sombra de las perfectísimas cualidades de la persona ontológica de Dios.

Índice

[editar] Sumisión del hombre a la voluntad de Dios

La conformidad con la voluntad de Dios es una virtud cristiana: la resignación.

No tengamos tiempo ya

en esta vida mezquina

por tal modo,

que mi voluntad está

conforme con la divina

para todo;

y consiento en mi morir

con voluntad placentera,

clara y pura,

que querer hombre vivir

cuando Dios quiere que muera

es locura.

Es común en muchos idiomas usar expresiones para subordinar los deseos o las previsiones de futuro a la voluntad de Dios: si Dios quiere, en latín Deo volente (DV como abreviatura epistolar), en árabe Insha'Allah (de donde proviene la palabra castellana "ojalá" -a través del árabe hispánico law šá lláh-), en inglés God willing, etc.

El lema Deus lo volt ("Dios lo quiere" en provenzal) fue utilizado para incitar a la Primera Cruzada.

[editar] El plan de Dios

El conocimiento por los hombres de la voluntad de Dios es un asunto problemático. San Agustín lo plantea en forma de duda o pregunta retórica, para indicar lo imposible de tal cosa, vinculando la inseguridad humana al mantenimiento de la esperanza: Porque en esto ¿quién sabe la voluntad de Dios? (Civitate Dei).[2] Concretamente, en cuanto a uno de los puntos más objeto de predicción, el fin del mundo, el propio texto evangélico indica enigmáticamente ni el Hijo lo sabe, sólo el Padre (Mateo, 24, 36). La expresión "inescrutable designio"[3] ha pasado a ser un tópico para referirse a lo imposible de conocer la voluntad de Dios o el plan de Dios, aparentemente contradictorio en sus manifestaciones (Dios escribe derecho con renglones torcidos).[4] Los profetas y otros personajes del Antiguo Testamento aparecen recibiendo mensajes de Dios que les hace saber su voluntad, que deben cumplir. Las hagiografías presentan a muchos santos siendo objeto de comunicaciones similares. Muy distintos personajes a lo largo de la historia han pretendido conocer o interpretar de una u otra forma la voluntad divina.

[editar] Textos bíblicos

La revelación divina es entendida, en sí misma, como la manifestación a los hombres de la voluntad de Dios, de la que las sagradas escrituras son la parte escrita (completada con la sagrada tradición para los católicos, y único medio para los protestantes -sola scriptura-).

En cuanto a la expresión "voluntad de Dios" en los textos bíblicos, hay algunos pasajes donde se utiliza expresamente,[5]

Porque cualquiera que hiciere la voluntad de Dios, éste es mi hermano, y mi hermana, y mi madre.

Marcos 3:35

El que quiera hacer la voluntad de Dios, sabrá si la enseñanza es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.

Juan 7:17

Por tanto, hoy les declaro que soy inocente de la sangre de todos,

porque sin vacilar les he proclamado todo el propósito de Dios.

Hechos 20:26-27

Según las traducciones, se usa la expresión "consejo de Dios" o "plan de Dios"; en la Vulgata omne consilium Dei vobis.

especialmente en las epístolas.

Y no os conforméis á este siglo; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.

Romanos 12:2

Mas el que escudriña los corazones, sabe cuál es el intento del Espíritu, porque conforme á la voluntad de Dios, demanda por los santos.

Romanos 8:27

No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;

Efesios 6:6

Porque la voluntad de Dios es vuestra santificación: que os apartéis de fornicación;

Que cada uno de vosotros sepa tener su vaso en santificación y honor;

No con afecto de concupiscencia, como los Gentiles que no conocen á Dios:

Que ninguno oprima, ni engañe en nada á su hermano: porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y protestado.

1 Tesalonicenses 4:3-6

Dad gracias en todo; porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.

1 Tesalonicenses 5:18

Porque la paciencia os es necesaria; para que, habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.

Hebreos 10:36

Porque esta es la voluntad de Dios; que haciendo bien, hagáis callar a la ignorancia de los hombres vanos:

Como libres, y no como teniendo la libertad por cobertura de malicia, sino como siervos de Dios.

Honrad á todos. Amad la fraternidad. Temed á Dios. Honrad al rey.

Siervos, sed sujetos con todo temor á vuestros amos; no solamente á los buenos y humanos, sino también á los rigurosos.

Porque esto es agradable, si alguno á causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente.

¿qué gloria es, si pecando vosotros sois abofeteados, y lo sufrís? mas si haciendo bien sois afligidos, y lo sufrís, esto ciertamente es agradable delante de Dios.

1 Pedro 2:15-20

Para que ya el tiempo que queda en carne, viva, no á las concupiscencias de los hombres, sino á la voluntad de Dios.

Pedro 4:2

Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

1 Juan 2:17


[editar] Véase también

[editar] Notas

  1. "Isaac", Encyclopedia of Islam, volume 4; Glasse, C., "Ishmael", Concise Encyclopedia of Islam. Fuentes citadas en en:Ishmael.
  2. Libro IV, cap. VII Si los dioses han dado o dejado de dar su ayuda a los reinos de la tierra para su esplendor y decadencia. Edición de 1614, Madrid: Juan de la Cuesta, pg. 102.
  3. Uso bibliográfico.
  4. Torcuato Luca de Tena, Los renglones torcidos de Dios.
  5. Esdrae 7:18

    sed et si quid tibi et fratribus tuis placuerit de reliquo argento et auro ut faciatis iuxta voluntatem Dei vestri facite

    Tobiae 12:18

    etenim cum essem vobiscum per voluntatem Dei ipsum benedicite et cantate illi

    Sapientia 6:5

    quoniam cum essetis ministri regni illius non recte iudicastis neque custodistis legem iustitiae neque secundum voluntatem Dei ambulastis
    • Quince apariciones de la expresión inglesa God's will (Bible Gateway, versión NIV), pero la mayor parte son incidentales o con otro sentido; la más apropiada es: Moses answered him, “Because the people come to me to seek God’s will. (Exodus 18:15). En las traducciones al castellano de este pasaje no se emplea la expresión "voluntad de Dios":

    Y Moisés respondió á su suegro: Porque el pueblo viene á mí para consultar á Dios.

    Éxodo 18:15

    En la Vulgata: cui respondit Moses venit ad me populus quaerens sententiam Dei