Viuda y huérfana
En tipografía, las líneas viudas y huérfanas son líneas que, por quedar en una página distinta que el resto del párrafo al que pertenecen, aparecen aisladas de su contexto.
Una línea huérfana es aquella que, siendo la última de un párrafo, aparece al principio de la página siguiente a él, por lo que se muestra aislada de su contexto y, por norma general, seguida de una línea en blanco que la separa del siguiente párrafo. En ocasiones la línea viuda está compuesta de una sola palabra, en cuyo caso se suele hablar de palabra huérfana.
El caso contrario, viuda es la primera línea de un párrafo que aparece al final de la página anterior a dicho párrafo, que está en la siguiente.
Los procesadores de texto tienen métodos para evitar estas incorrecciones, es sus apartados de opciones, párrafo o flujo de texto.
Cabe destacar la enorme confusión reinante respecto a estos dos conceptos. Es habitual encontrar en internet en múltiples páginas de mayor o menor credibilidad la definición contraria a la aquí expuesta. No existe, pues, absoluto acuerdo en la definición de estos términos.
En su Manual de diseño editorial, Jorge de Buen Unna describe una manera fácil de acordarse a qué corresponde cada uno de estos dos conceptos. La viuda tiene pasado, pero no tiene futuro; la húerfana tiene futuro, pero no tiene pasado. Para recordar la versión inversa, la viuda es la que tiene descendencia (que queda en la otra página sola) y los huérfanos son los que se han quedado sin sus predecesores (que han quedado en la otra página).