Vigilante de seguridad

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Un vigilante de seguridad prestando servicio en un edificio en construcción.
Un vigilante de seguridad prestando servicio en una joyería.

Un vigilante de seguridad es la persona encargada de proteger la integridad física de las personas, edificios y los bienes materiales de la empresa o lugar donde han sido contratados sus servicios.

Historia[editar]

La palabra "vigilante" proviene de los primeros centinelas establecidos en la Antigua Roma bajo el nombre de «Vigiles» durante el gobierno del emperador César Augusto y quienes con el tiempo se convirtieron en la Guardia Pretoriana. Sus funciones eran la de servir como un cuerpo élite para la seguridad del César, ser una especie de fuerza policial que mantenía el orden público en la ciudad y también actuar como bomberos en caso de incendio.

Ya en la Edad Media, también se conoce que en algunas de las ciudades habían personas armadas que recorrían las calles, en especial durante las noches, para así brindar seguridad a los habitantes.

España[editar]

En España existían dos figuras reconocidas que desempeñaban funciones de protección y vigilancia: los Vigilantes Jurados y los Guardas de Seguridad. Pero la aparición de la Ley 23 en 1992 y el desarrollo del Reglamento de Seguridad Privada publicado en el BOE de 10 de Enero de 1995, acabó con estas denominaciones implantando finalmente la que actualmente se halla en vigor: Vigilante de Seguridad.

Aunque actualmente aún se les conoce de forma popular como Guardia de Seguridad, Guardia Jurado o Vigilante Jurado, la forma correcta de referirse a estos profesionales es únicamente Vigilante de Seguridad. Los Vigilantes de Seguridad sólo pueden ser contratados en España a través de una Empresa de Seguridad.

Además, actualmente estas empresas de seguridad pueden ser contratadas por la Administración Pública de España para que sus Vigilantes de Seguridad actúen en coordinación, y siguiendo órdenes e instrucciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en distintas tareas, como la vigilancia del perímetro exterior de las cárceles, o servicios de seguridad en vía pública.

Las actividades de seguridad privada realizadas por los vigilantes «tienen la consideración de complementarias y subordinadas respecto de la seguridad pública.». Esta consideración queda establecida en el artículo 1 de la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada; sin embargo, esto podría vulnerar el artículo 149.1.29ª de la constitución española, que atribuye en exclusiva al Estado la defensa de la seguridad pública, por lo que se ha tachado esta consideración de incostitucional.[1]

Un Vigilante de Seguridad, «cuando desarrolle actividades de seguridad privada en cooperación y bajo el mando de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad [del Estado]», tiene la "protección jurídica de agente de la autoridad" según el artículo 31 de la Ley 5/2014 de Seguridad Privada, lo que significa que las agresiones o desobediencias a estos profesionales cuando trabajan bajo las órdenes de la Policía serían juzgadas como si se acometiesen contra un Agente de la Autoridad, aunque de forma legal no poseen dicha condición.[2] De la misma forma, como un Vigilante de Seguridad no posee dicho rango de Agente de la Autoridad, si éste se extralimitase en sus funciones o agrediese a un ciudadano, en ningún caso se le aplicarían los agravantes previstos para los Agentes de la Autoridad al ser juzgados.

Equipo[editar]

Los Vigilantes de Seguridad pueden tener a su disposición una gran variedad de recursos, incluyendo recursos técnicos, como su experiencia, y tecnológicos, como cámaras de video, radios de comunicación, detectores de metales o dispositivos electrónicos biométricos de control de acceso (huella digital e iris del ojo), entre otros. También pueden utilizar otros medios como perros adiestrados para la detección de diversos tipos de objetos.

Dependiendo de las leyes locales, el lugar o las políticas de la compañía para la cual trabajen, también les puede ser permitido portar armas de fuego, normalmente pistolas, revólveres o escopetas; y usarlas en defensa propia o cuando el objetivo que intentan proteger está bajo amenaza. Como alternativas a las armas de fuego, algunos utilizan desde otros elementos que van desde bastones o porras, gas pimienta hasta armas de electrochoque.

En algunos casos también pueden usar algún tipo de armadura corporal, como chalecos antibalas o anti puñaladas. Vigilancia o seguridad privada en Colombia: fueron creadas en Colombia con el fin de proteger personas y bienes ya que las fuerzas del estado no son suficientes para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. Ríos, Daniel (21 de marzo de 2014.). «El Colegio de Abogados de Madrid alerta de que la ley de seguridad privada es inconstitucional». InfoLibre. 
  2. «Publicada la Ley 5/2014 de seguridad privada» (6 de Abril de 2014). Consultado el 11 de abril de 2014.