Vida en Venus

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Venus en un posible pasado lejano o un posible futuro cercano.

La posibilidad de la existencia de formas de vida en Venus se convirtió a partir de la década de 1950 en algo aparentemente imposible. Hechos como el que el planeta Venus esté situado mucho más próximo al Sol que la Tierra, elevando las temperaturas de la superficie del planeta hasta casi los 500 grados Celsius (773 K), el hecho de que la presión atmosférica sea 90 veces la de la Tierra,[1] así como el impacto extremo del efecto invernadero, hacen de la vida tal como nosotros la conocemos, un fenómeno improbable,[2] y sólo en las capas altas de la atmósfera, distantes de la superficie, se dan condiciones lejanamente aceptables para el sostenimiento de organismos.[3] [4]

Las visiones históricas[editar]

Con respecto a la posibilidad de vida en Venus se ha especulado mucho menos que en lo referente a la hipótesis de vida en Marte. En 1870, el astrónomo británico Richard Proctor afirmó la posibilidad de existencia de vida en Venus,[5] las áreas próximas al ecuador según él serían en exceso calientes, pero asumió que podrían existir formas de vida próximas a los polos. El químico sueco Svante Arrhenius (Premio Nobel de Química en 1903) describió Venus en 1918, como un planeta verde y húmedo, en el cual la vida sería similar a la del Período Carbonífero terrestre. Fue así como en la ciencia ficción, nació el término venusiano para describir una hipotética forma de vida extraterrestre, cuyo origen sería el planeta Venus.

Sin embargo a partir de finales de los años 50 del siglo XX fueron apareciendo cada vez más evidencias claras sobre el dominio en Venus de un clima extremo, con un impacto del efecto invernadero que asegura una temperatura alrededor de 500 °C en la superficie. En la atmósfera las nubes contienen ácido sulfúrico y la presión atmosférica al nivel de la superficie es de 90 bares, casi 100 veces superior a la de la Tierra y similar a la existente a más de 1.000 metros de profundidad en los océanos terrestres. En tales circunstancias y ante las cada vez más hostiles características de la climatología venusiana, las posibilidades de vida fueron excluidas totalmente de la superficie de Venus. A pesar de ello, siguen existiendo algunas opiniones en favor de tal posibilidad.[6]

Especulaciones recientes[editar]

Las investigaciones sobre la atmósfera venusiana han encontrado que ésta se encuentra suficientemente fuera de un equilibrio químico natural como para requerir de investigación adicional. En el análisis de datos de las misiones Venera, Pioneer Venus y Magallanes, se ha encontrado sulfuro de hidrógeno (H2S) y dióxido de azufre (SO2) juntos en la atmósfera superior, así como sulfuro de carbonilo (OCS). Los primeros dos son gases que reaccionan entre sí, implicando que algo debe estar presente para producirlos. Además, el sulfuro de carbonilo es significativo por ser excepcionalmente difícil de producir con medios inorgánicos. En la Tierra, este compuesto sería considerado un "indicador inequívoco de vida". Además, es un hecho a menudo pasado por alto que una de las primeras sondas Venera detectó grandes cantidades de cloro apenas debajo de la cubierta venusiana de nubes.[7]

Se ha propuesto que los microbios, en caso de existir, podrían emplear la luz ultravioleta emitida por el sol como fuente de energía, lo que podría ser una explicación para los trazos oscuros observados en las fotografías de UV tomadas del planeta.[8] Las partículas grandes, no-esféricas de las nubes también se han detectado en las cubiertas de las nubes. Su composición sigue siendo desconocida.

A pesar de la unanimidad referente a la hostilidad del clima actual venusiano para el surgimiento o el mantenimiento de la vida, en años recientes dos hipótesis han sugerido opciones referentes a la existencia de vida en Venus.

Existencia de vida en las capas de nubes altas[editar]

Efecto invernadero en Venus.

En 2002, dos científicos, Dirk Schulze-Makuch y Louis Irwin, sugirieron en la Conferencia Europea de Astrobiología en Graz que las nubes en la atmósfera de Venus contienen los componentes químicos que pueden iniciar formas de actividad biológica.[9] A partir de varios de los datos recogidos por misiones de exploración a Venus, uno de los cuales es la presencia de H2SO4 y de SO2; se encontraron pues 2 gases que reaccionan uno con el otro de forma reactiva destruyéndose mutuamente. Es imposible que estos 2 gases se puedan encontrar de forma natural juntos, a menos que haya algo que los produzca. También se observó que la atmósfera apenas contiene CO, a pesar de la intensidad de la impactante radiación lumínica solar y de la violencia del efecto invernadero. Así que algo debe haber allí para que ese CO se convierta en CO2.

Una posibilidad es que en las nubes existan formas de vida microbianas (arqueobacterias de estructuras extremófilas) con un metabolismo completamente distinto a todo lo que conozcamos en la Tierra, basadas en el CO y SO2.[10] [11] ¿Cómo podría haber llegado a existir esta forma de vida? Una conjetura que vendría a permitir el desarrollo de esta especulación es que en el pasado, en épocas muy anteriores, la temperatura en Venus era mucho más benigna y fresca. A partir de los modelos de evolución estelar se puede calcular con relativa precisión la variación del brillo solar a largo plazo, por lo cual se sabe que, en los primeros momentos de la existencia de la Tierra, el Sol emitía el 70% de la energía actual y la temperatura de equilibrio en la Tierra era de -41 °C. El sol se habría ido convirtiendo, como sucede, en un cuerpo cada vez más caliente, pero en este pasado hipotético la luz del Sol era por lo tanto mucho menos violenta. Siendo así, se presenta como factible, teniendo en cuenta lo que conocemos actualmente sobre la química atmosférica y la geología de Venus, la presencia durante un largo período de grandes océanos, en los cuales la vida podría haber surgido.[12] [13] Cuando la progresivamente creciente actividad del Sol comenzó a hacer llegar más calor a la atmósfera venusiana, desprotegida de campo magnético, el impacto del invernadero habría sido muy violento, pero quizá lo suficientemente lento como para permitir adaptarse a las proto-formas de vida originales a los nuevos entornos que la rápida transformación del planeta estaban haciendo aparecer y por ejemplo en las nubes, donde las temperaturas todavía ahora son moderadas, podrían ser un nicho biológico a tener en cuenta, donde sería posible que tales hipotéticas formas de vida hubieran sobrevivido.

Tabla de temperaturas y presiones atmosféricas a distintas altitudes en la atmósfera de Venus
Venusatmosphere2.GIF
Altura
(km)
Temperatura
(°C)
Presión
atmosférica
(x Tierra)
0 462 92.10
5 424 66.65
10 385 47.39
15 348 33.04
20 306 22.52
25 264 14.93
30 222 9.851
35 180 5.917
40 143 3.501
45 110 1.979
50 75 1.066
55 27 0.5314
60 -10 0.2357
65 -30 0.09765
70 -43 0.03690
80 -76 0.004760
90 -104 0.0003736
100 -112 0.00002660

Otro problema es que en Venus no existe nada similar a una capa de ozono, que pare el peligroso torrente de rayos ultravioleta provenientes del Sol. Para protegerse contra esto, la posible vida en Venus también debería haberse adaptado. Schulze-Makuch e Irwin han examinado la posibilidad de una "cubierta química natural", basada en el sulfuro.

Claramente esta teoría sigue siendo hoy por hoy completamente especulativa. Las misiones futuras a Venus es posible que ofrezcan respuestas sobre hasta qué punto son posibles estas ideas.

¿La vida terrestre se originó en Venus?[editar]

En 1997, el científico de planetas David Grinspoon publicó un libro titulado "Venus Revealed" (Venus Revelado) en el que sugería que Venus, en la época inicial del Sistema Solar tenía un clima mucho más agradable y propicio para la vida que el existente por entonces en la Tierra y Marte. Si bien no concluyó de eso que se hubiera originado la vida terrestre en Venus, dejó abierta la posibilidad de que de aquella época perviva aún ahora en Venus formas de vida no basadas en el carbono.[14] En cualquier caso, es posible que las misiones terrestres a Venus de esta manera, completen irónicamente un ciclo, al retornar al origen.

En los primeros tiempos del Sistema Solar, tanto en Venus, como en la Tierra y Marte, podrían en las sopas primigenias encontrarse los elementos orgánicos vivos para la vida, tal como la que sabemos puede presentarse en la Tierra hoy. Sus teorías no excluyen como posible que la materia orgánica presente en un planeta, por la acción de impactos de meteoritos (tal y como se especuló en su día que podría haber hecho el meteoro ALH84001), pueda viajar de un planeta al otro. Así es posible que si no se presentó espontáneamente la vida en la Tierra, Venus la "contaminara".

¿Qué planeta ofrecía entonces a los demás planetas las mejores condiciones para la vida? Parece que la respuesta es Venus. En los 4.500 millones de años que existe nuestro Sol, su calor se ha ido incrementando progresivamente. Cuando el Sol y los planetas eran jóvenes, la luz del sol era aproximadamente un 40% menos intensa que la actual. Es decir, en la Tierra y en Marte probablemente las temperaturas eran demasiado bajas, un clima demasiado frío para la vida como la conocemos ahora. Pero en Venus habría podido haber, en determinadas circunstancias e intervalos de tiempo, temperaturas moderadas. Si la vida se formó originalmente en Venus, después debe la Tierra haberse "contaminado", porque el eslabón perdido de la investigación sobre la vida en la Tierra apareció hace 3.800 millones de años. En tanto el Sol comenzó más y más a entregar calor, el impacto del efecto invernadero en Venus llegó a ser considerablemente más fuerte, como resultado del cual la vida, caso de desarrollarse, tendría que haberse adaptado. La teoría ha sido mínimamente basada en hechos científicos. La respuesta definitiva la traerán las misiones futuras a Venus.

Otras posibilidades[editar]

Durante el tercer encuentro del Venus Analysis and Exploration Group (VEXAG, vinculado a la NASA), en enero de 2007, se planteó que el océano primigenio de Venus pudo existir durante un periodo superior a los 2.000 millones de años, más de la mitad de la historia del planeta, planteándose la cuestión de un posible desarrollo de formas de vida.

Eso, unido al hallazgo de un campo magnético residual durante la misión Pioneer Venus y la hipótesis de que la magnitud del mismo tuvo que ser similar al de la Tierra lleva a conjeturar, como afirma el biólogo español Alberto G. Fairén, que durante ese pasado remoto:

La atmósfera quedaría formada por un 20% del vapor de agua total, por CO2 (aunque este gas se disolvió en parte), y por N2. Las temperaturas medias estarían cercanas a los 350K, lo que provocaría constantes precipitaciones. En suma, el Venus primigenio pudo ser el planeta tropical que Edgar Rice Burroughs imaginó para las aventuras de su héroe Carson. La lluvia arrastraría el CO2 atmosférico, formándose importantes sedimentos carbonatados, que retendrían el dióxido de carbono. Como consecuencia de la intensa evaporación, la cubierta nubosa sería importante, lo que incrementaría considerablemente el albedo del planeta, reduciendo la radiación solar incidente. En esta situación, la trampa fría (la altitud de condensanción del vapor de agua) se situaría a unos 100 km; una vez allí, se precipitaría de nuevo en forma de lluvia. El campo magnético impediría la fotodisociación masiva del vapor de agua no condensado, así como la posterior pérdida de hidrógeno arrastrado por el viento solar. Éste es el modelo climático llamado de invernadero sostenido, con extensos océanos calientes, lluvias constantes y una elevadísima humedad relativa, y pudo mantenerse durante cerca de mil millones de años, hasta que el incremento de la luminosidad solar dio al traste con el paraíso. Si se confirmase, tendría una consecuencia importante: la vida habría tenido la oportunidad de comenzar en Venus hace más de 4.000 millones de años.[15]

Por su parte, Leonid V. Ksanfomality, uno de los responsables del programa Venera, afirmó que consideraba posible que algunas de las formas fotografiadas por la sonda Venera 13 sobre la superficie de Venus fuesen formas de vida,[16] si bien esto ha sido rechazado por otros científicos.[17]

En cualquier caso, los hallazgos de las próximas misiones a Venus serán de crucial importancia para determinar la validez o no de todas estas teorías y descartar o confirmar la posibilidad de vida, tanto pasada como presente, en el planeta.[18] [19]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Roman Smoluchowski, 1983. El Sistema Solar. Prensa Científica, Barcelona. 179 pags. ISBN 84-7593-013-1.
  2. François Raulin, 1994. La Vida en el Cosmos. Ed. Debate, Madrid. 125 pags. ISBN 84-7444-827-1.
  3. New Scientist: Acidic clouds of Venus could harbour life
  4. BBC: Venus clouds 'might harbour life'
  5. PROCTOR, Richard A., Other Worlds Than Ours: The Plurality of Worlds Studied Under the Light of Recent Scientific Researches. New York : J.A. Hill and Co., 1870. s. 94.
  6. Venus as a Natural Laboratory for Search of Life in High Temperature Conditions: Events on the Planet on March 1, 1982, artículo de L. V. Ksanfomality, publicado en la revista Astronomicheskii Vestnik, Vol. 46, No. 1, 2012.
  7. Venus Revealed: A New Look Below the Clouds of Our Mysterious Twin Planet, David Grinspoon, ISBN 978-0-201-32839-4
  8. Venus could be a haven for life, ABC News, 28 de septiembre de 2002
  9. DAVID, Leonard. Life Zone on Venus Possible [online]. Space.com, 2003-02-11
  10. Cockell, Charles S (1999). «Life on Venus». Plan.Space Sci. 47:  pp. 1487–1501. doi:10.1016/S0032-0633(99)00036-7. http://adsabs.harvard.edu/abs/1999P%26SS...47.1487C. 
  11. Astrobiology: the Case for Venus, Geoffrey A. Landis, Journal of The British Interplanetary Society, vol. 56, no. 7/8, Julio-Agosto de 2003, pp. 250-254
  12. El nuevo mapa de Venus sugiere que el planeta tuvo continentes y un océano, artículo en El Periódico, 14 de julio de 2009.
  13. Venus se parecía mucho a la Tierra, Diario Qué, consultado el 29 de julio de 2009.
  14. Astrobiology Magazine: Venusian Cloud Colonies
  15. Crónicas del Sistema Solar, páginas 128 y 129, editado por Francisco Anguita Virella y Gabriel Castilla Cañamero, 2003, Equipo Sirius, Colección Milenium, ISBN 84-95495-39-2
  16. Russian Researcher Suggests Venera-13 Imaged Life on Venus, sci-news, 24-01-2012
  17. Life on Venus? No, say space experts - the 'creature' scuttling on the surface is a lens cap that fell off Russian space probe, DailyMail, 24-01-2012
  18. ESA: Was Venus once a habitable planet?
  19. The Telegraph: Did life once thrive on Evil Twin Venus?

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]