Victoriano Ramírez

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Victoriano Ramírez “El Catorce”
Victoriano Ramirez.jpg
General Victoriano Ramírez
General de División
Años de servicio 1926 - 1929
Apodo "El Catorce "
Lealtad Ejército Cristero, 1926 - 1929
Mandos Regimiento "Dragones del 14"
Participó en

Guerra Cristera:


Nacimiento 1892
Rincón de Chávez, San Miguel el Alto, Jalisco
Fallecimiento 17 de marzo de 1929
Tepatitlán, Jalisco

General Victoriano Ramírez López, alias «el Catorce», fue un general cristero. Nació a finales del Siglo XIX, en San Miguel el Alto; falleció el 17 de marzo de 1929, en Tepatitlán de Morelos, Jalisco, víctima de una traición. Victoriano Ramírez fue una persona muy aventurera que gozaba de gran popularidad. Sus hazañas corrían de boca en boca hasta tornarse fabulosas.

Inicios y mote[editar]

Se cuenta que tras escapar de la cárcel de San Miguel el Alto, donde esperaba la instrucción de un proceso por homicidio en riña, salió un destacamento de catorce hombres armados a buscarlo por el cerro. Obligado a combatir con sus perseguidores, el prófugo se hizo fuerte entre los riscos de una quebrada y tras un largo tiroteo acabó con todos sus adversarios. Cuando estuvo seguro de su victoria, salió al campo y recogió las catorce armas de sus víctimas y a través de un mensajero se las envió al jefe de las armas de San Miguel, junto con un recado donde le recomendaba que "no le enviase a buscar con tan poca gente".

Guerra cristera[editar]

Victoriano Ramírez El Catorce, fue uno de los primeros en unirse a la lucha cristera. Fue uno de los pocos cristeros que no huyó en mayo de 1927. Comandaba el escuadrón "Dragones del Catorce" el cual formaba parte del regimiento de San Julián, al mando del General Miguel Hernández. De sus primeras acciones como cristero se contaban maravillas, y corría la versión de que entre los callistas cundía el temor cuando en los combates se oía el grito de ¡Viva El Catorce!. Además tenía fama por su magnifica puntería. Se dice también que era muy aficionado a las mujeres. Era difícil saber si Victoriano era casado; pero fácil averiguar en qué ranchos tenía mujeres. El 15 de marzo de 1927 se desarrolla la Batalla de San Julián, en la que "El Catorce" resistió por un día las cargas federales del general Espiridión Rodríguez, ante el hecho llegó en su apoyo el general cristero Miguel Hernández, cogiendo por dos fuegos distintos a los federales que sufrieron su peor derrota en todo el conflicto armado.

Siendo ya cristero, en una plática sostenida entre Victoriano y el Padre Heriberto Navarrete, éste le llamó la atención por su conducta y le preguntó cómo se llamaba su mujer legítima, a lo cual él respondió: "cuálquier mujer es legítima".

Muerte[editar]

Un corrido cristero relata su muerte: fue fusilado por sus propios compañeros. Las dificultades que surgieron entre "El Catorce" y sus compañeros se iniciaron, según parece, con las reformas de organización que el general Enrique Gorostieta Velarde juzgó necesario establecer entre los contingentes cristeros. "El Catorce" (quizá sintiendo menoscabada su autoridad), puso una serie de obstáculos a la nueva organización propuesta. En vista de su actitud fue relevado de su cargo, y se le prohibió rodearse de hombres armados, con excepción de una pequeña escolta. "El Catorce" no acató las órdenes, y como la gente de San Miguel el Alto lo quería bien, aumentó su escolta. El Padre Pedroza lo invitó a reconcentrarse en la lucha cristera pero Victoriano se negó.

El propio Aristeo Pedroza, Heriberto Navarrete, y Mario Valdés, fueron en su busca junto con 300 hombres. Para entonces "El Catorce" se había hecho fuerte en la cumbre de El Carretero, junto con 100 compañeros. Finalmente, fue sometido; y en juicio sumario se le acusó de malversación de fondos, insubordinación y resistencia a las órdenes superiores. Por esas acusaciones el Padre Aristeo Pedroza ordenó su ejecución; y para evitar desórdenes entre los cristeros, ya que "El Catorce" era muy estimado, se resolvió cumplir de inmediato la sentencia. Sin embargo, se atrincheró en su celda y para conducirlo al lugar del fusilamiento, tuvieron que derribar la puerta con un ariete, entonces brincó hacia afuera con intenciones de arrebatar un rifle al hombre más cercano, sin embargo fue herido de muerte por un tiro en el corazon.

Sus restos descansan en las Catacumbas Guadalupanas, debajo del Templo de Nuestra Señora de Guadalupe, en la ciudad de San Miguel el Alto.

Consecuencias[editar]

A su muerte el general del Ejército Mexicano, Saturnino Cedillo exclamó: "Ya mataron al 14 sus compañeros, pendejos! No saben lo que hicieron; ya le cortaron la cabeza a la víbora, la cola que me la dejen a mí". La muerte del 14 generó confrontamientos entre el Gral. Miguel Hernández y el Gral. Enrique Gorostieta Velarde así como un gran rechazo del pueblo.

Véase también[editar]