Vicente Antonio Rodríguez Redondo

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Vicente Antonio Rodríguez Redondo
Nacimiento 5 de abril de 1928
Flag of Spain.svg España, Mocejón
Fallecimiento 23 de julio de 1996
Flag of Spain.svg España, Toledo
Nacionalidad Española Bandera de España
Ocupación Erudito, especialista en historia y arte.
Cónyuge Maria Paz González Ávila
Hijos Vicente, Arturo, Álvaro, María Paz, Enrique, Alfredo

Erudito difusor del arte, la cultura y la historia de la ciudad de Toledo. Huérfano de padre desde los ocho años, (su padre fue un simple herrador, fusilado en su pueblo natal, Mocejón, al comienzo de la guerra civil de 1.936), sus primeros años estuvieron marcados por la escasez económica. Su madre se traslada entonces a Toledo, para servir como portera y ganar a duras penas el sustento para ambos. Con apenas diez años, el joven Antoñito pide audiencia con el alcalde de Toledo, de quien consigue una pequeña beca que le permite cursar estudios de bachillerato, tras lo que se diploma en Magisterio. Durante estos años acude también a la Escuela de Artes y Oficios de Toledo, donde recibe clases de dibujo,cerámica, modelado, vaciado y talla en madera. Una vez terminados los estudios de grado medio gana una plaza de funcionario en el Instituto Nacional de Previsión, y comienza la carrera de Ciencias Económicas en la Universidad Complutense de Madrid, donde tiene como profesores a personajes de la talla de José Luis Sampedro o Manuel Fraga Iribarne.

En esta época, (años 50), obtiene además el título de guía intérprete de turismo. Sin dejar su puesto de funcionario, comienza a tomar contacto con el turismo de la época, y presta sus servicios en francés, inglés, italiano, y a veces, alemán, aparte de en español, claro está. Su erudición y capacidad expresiva, que siempre adaptaba a la medida del auditorio, le fueron convirtiendo en un reputado anfitrión cultural en la ciudad de Toledo, y así, junto a cientos de turistas anónimos, políticos, artistas, y toda clase de personajes famosos conocieron las calles de la ciudad del Tajo de su mano. A partir de los años 80 aumentan los encargos oficiales, de modo que acompañó a numerosos ministros, presidentes de Estado, e incluso reyes. Como una lista sería interminable, baste citar la memorable visita a Toledo del príncipe Carlos de Inglaterra con su entonces esposa, la princesa Diana de Gales, entre otras muchas.

De izquiera a derecha, la infanta Cristina de España, Carlos de Inglaterra, Diana de Gales, Vicente Antonio Rodríguez y parcialmente oculta, la reina Sofía de España.

Su obra escrita es corta, pero fundamental. Destaca, sin ninguna duda, su libro póstumo "Toledo y sus Monumentos" (1996), compendio imprescindible para entendidos y profanos. También cabe citar sus "Conferencias", dos gruesos volúmenes que abarcan un gran número de temas, tratados con profundidad de erudito.

Hombre completo con múltiples facetas, nunca olvidó sus estudios en la Escuela de Artes de Toledo; se conserva una docena de óleos de su autoría, con una calidad si no sobresaliente, al menos notable.

La enfermedad cardíaca que le obligó a jubilarse anticipadamente como funcionario, y más tarde a abandonar también cualquier otra actividad, fue finalmente la causa de su temprana muerte, en 1.996.