Vibrador

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Vibradores.

El vibrador es un complemento sexual que se utiliza durante la masturbación y las relaciones sexuales.[1]

Origen[editar]

El médico británico Joseph Mortimer Granville es considerado el padre del vibrador por haber inventado el primer vibrador de baterías en la década de 1880. La meta era usarlo en el consultorio médico como una herramienta terapéutica para combatir lo que en la época victoriana se conocía como histeria femenina. Previamente, el tratamiento era que los médicos acariciaran manualmente a la paciente hasta que alcanzaran el orgasmo, que en el contexto de la época se le denominaba "paroxismo histérico" al considerar el deseo sexual femenino reprimido como una enfermedad.[2]

Historia[editar]

Anuncio de publicidad de 1910.
Catálogo Sears de 1918 que muestra varios anuncios de vibradores.

A finales del siglo XIX, los "tratamientos" con vibradores eran uno de los servicios más populares ofrecidos en los balnearios de lujo en Europa y Estados Unidos.

La compañía estadounidense Hamilton Beach lanzó en 1902 el primer vibrador eléctrico para venta comercial, convirtiendo al vibrador en el sexto aparato doméstico en ser electrificado. De hecho, el vibrador eléctrico llegó al mercado mucho antes que otros aparatos domésticos que hoy se consideran esenciales, por ejemplo: nueve años antes del aspirador y diez años antes de la plancha eléctrica.[3]

Muchas compañías diseñaron sus propios modelos y las diversas versiones se anunciaban prominentemente como máquinas de masaje antiestrés en revistas y catálogos de costura y modas. Una página del cátalogo Sears de electrodomésticos de 1918 incluye un vibrador portátil con accesorios, anunciado como “muy útil y satisfactorio para el uso casero".

Aunque la mayoría de los vibradores estaban destinados a un público femenino, también se diseñaron algunos para uso masculino, incluyendo modelos en forma de cinturón, que se decía ayudaban a estimular la circulación, y vibradores internos para dar masaje y “descargar” la próstata.

La imagen y reputación de los vibradores cambió completamente a mediados del siglo XX por dos razones. La primera fue que en 1952, la Asociación Americana de Psiquiatría declaró oficialmente que la histeria femenina no era una enfermedad legítima, sino un mito anticuado. El segundo motivo fue que la popularidad del cine en general hizo que las películas pornográficas tuvieran más difusión, y varias de ellas mostraban actrices utilizando el vibrador como juguete sexual.

Los vibradores se vendían disfrazados de utensilios de terapia. Cuando salió a la luz que el tratamiento para la histeria femenina era básicamente una sesión de masturbación (ya que la enfermedad no existía), y el cine porno demostró los hechos en pantalla grande, la gente empezó a ver a los vibradores como objetos de perversión sexual. Esto causó que los vibradores desaparecieran de las revistas femeninas, catálogos y estantes de tiendas populares, como Sears Roebuck, donde se habían vendido por casi medio siglo.

En la actualidad el modo de compra más habitual es a través de los Sex shop.

Materiales y sus riesgos[editar]

Desde la aparición de los productos sexuales se han utilizado diversos materiales para su elaboración. Antiguamente se tallaban en madera y piedra, actualmente se fabrican con plásticos suaves y duros.

Hoy en día los materiales más comunes con los que se hacen estos artículos son: Bisfenol, PVC, Ftalato, ABS, Silicón 100% puro, Cyberskin, RealFlesh, Plastisol, Acero Inoxidable, Cromados, Madera, Piedra, Vidrio.

Existe la equivocada idea de que algunos juguetes sexuales están echos en látex ya que así los promocionan muchas de las compañías que venden dichos productos. El látex es un material que se aplica por capas para permitir un secado homogéneo y que únicamente en grosores muy delgados (no mas de 1 mm) se percibe como un material suave, sin embargo, si este material fuera utilizado para crear productos de diámetros mayores a 1 cm, el producto sería tan duro como una vara de madera, además de que su tiempo de secado podría llegar a durar meses, volviéndolo impráctico para su comercialización.

El material más utilizado por los fabricantes de juguetes sexuales es el PVC[4] mezclado con Ftalato[5] , (a dicha mezcla se le conoce como Plastisol) ya que es lo más barato del mercado y fácil de conseguir, así como también el ABS. Pero como todo lo barato tiene su trampa escondida, ya que estas sustancias están clasificadas como tóxicas, carcinógenas y mutágenas por la Unión Europea.

Los materiales menos comunes son el Silicón 100% puro, CyberSkin y RealFlesh, ya que estas sustancias son aptas para el contacto con mucosas humanas y por ende más caras.

Estudios realizados por organizaciones como GreenPeace[6] , BadVibes.org y Sexo-Verde.org, así como estudios realizados por entidades de gobierno de países tales como Dinamarca[7] , la Unión Europea[8] y Estados Unidos de Norteamérica y muchos otros más, advierten de los peligros y daños a la salud que sustancias como el Ftalato, el policloruro de vinilo (PVC) y el Bisfenol A, pueden causarle a la salud del ser humano.

Antes de comprar un juguete sexual, usted debe verificar si el producto que está adquiriendo contiene información amplia sobre las sustancias que el producto contiene. No se limite únicamente a que el producto diga "Ftalato Free" o "Libre de Ftalato", lo importante no es lo que no contiene, si no saber que es lo que sí contiene.

Verifique que el producto tenga datos de contacto completos del fabricante o importador ya que la mayoría de los fabricantes omiten esta información a sabiendas de que sus productos son tóxicos, y para evitar ser responsables por algún daño a la salud, simplemente no ponen sus datos de contacto.

Actualidad[editar]

La sexóloga estadounidense Betty Dodson empezó a utilizar vibradores en sus talleres de salud sexual femenina a mediados de la década de 1970 y después de varios años los aparatos fueron reapareciendo en los estantes de tiendas fuera de los sex shops.
El uso del vibrador recibió otro impulso en 1986, cuando en medio de la crisis del sida, el Cirujano General de los Estados Unidos C. Everett Koop lo incluyó en una lista de prácticas de sexo seguro dentro de un paquete de información acerca del SIDA que se envió a 107 millones de familias estadounidenses.[9]
Hoy en día se acepta generalmente que el uso de los vibradores no causan ningún efecto sexual negativo y que se pueden disfrutar en pareja como parte de una relación sexual sana.

Vibradores para la gente con discapacidades[editar]

Recobrar la habilidad de tener una vida sexual activa y satisfactoria es el mayor deseo entre las personas que tienen más de un año paralizadas de la cintura para abajo debido a una fractura traumática de la columna vertebral, según los resultados de una encuesta realizada en el año 2004 por el Centro de Investigaciones Reeve-Irvine de la Universidad de California.[10]

Los vibradores pueden tener un rol clave en la vida sexual de estas personas con discapacidades por tres razones[11] :

Vídeo de cómo se usa un vibrador.
  1. para las personas que tienen un control limitado de sus brazos, manos y piernas, el uso de vibradores les puede hacer más fácil estimularse a si mismos y a sus parejas
  2. estos aparatos pueden ser la única fuente de estimulación sexual para las personas que por razones médicas tienen un contacto extremadamente limitado con el mundo exterior y muy pocas probabilidades de encontrar pareja
  3. para algunos hombres que han sufrido daños a la columna, o que están paralizados por otras lesiones o enfermedades, el uso de vibradores puede ser su única oportunidad de procreación. Cuando la conexión entre el sistema nervioso central y los genitales han sido dañadas, el pene no recibe y no reacciona a los estímulos que le envía el cerebro. Es normal que estos hombres tengan de vez en cuando erecciones espontáneas, pero es raro que lleguen a la eyaculación. Este problema se puede resolver mediante el uso de un vibrador lo suficientemente potente.

Existen varias compañías Estadounidenses y Europeas que se especializan en juguetes sexuales que integran tecnologías de apoyo para la gente con discapacidades. Xandria, por ejemplo, fue fundada en 1974 por una profesora de fisioterapia de San Francisco. Los primeros catálogos de Xandria eran básicamente largas listas de juguetes sexuales con descripciones y críticas detalladas que asignaban puntos según su facilidad de uso para las personas con limitaciones físicas causadas por amputaciones o por enfermedades degenerativas como la artritis.

Bibligrafía[editar]

Referencias[editar]

  1. Rachel P. Maines, La tecnología del orgasmo. La «histeria», los vibradores y la satisfacción sexual de las mujeres (1999), Milrazones 2010, 978-84-937552-0-1
  2. Vida y milagros de la masturbación femenina: Rachel Maines revisa en un ensayo la azarosa historia del orgasmo prohibido, Público, Sivia Campillo, 2/10/2010
  3. Rachel P. Maines (1999). The Technology of Orgasm: "Hysteria," the Vibrator, and Women's Sexual Satisfaction. The Johns Hopkins University Press: Baltimore. ISBN 0-8018-6646-4. 
  4. PVC (Policloruro de vinilo) - Sustancia Carcinógena, AUTOR: ATSDR (Agency for Toxic Substances and Disease Registry) Hoja informativa que contesta las preguntas más frecuentes acerca de los efectos del cloruro de vinilo sobre la salud
  5. Agency for Toxic Substances and Disease Registry, AUTOR: Este Resumen de Salud Pública es el capítulo sumario de la Reseña Toxicológica para el di(2-etilhexil ftalato). El mismo forma parte de una serie de Resúmenes de Reseñas Toxicológicas relacionados a sustancias peligrosas y sus efectos sobre la salud
  6. GreenPeace - Adventencia de Sustancias Tóxicas en juguetes sexuales, AUTOR: GreenPeace México (Boletín 0672) Los ftalatos son el grupo de sustancias químicas más extendido y utilizado como flexibilizante del PVC. Greenpeace ha encontrado en una gran cantidad de ftalatos en sangre materna y cordón umbilical, entre ellos el DEHP (DOP)
  7. Ministerio de Dinamarca - Análisis de Sustancias Tóxicas en juguetes sexuales, AUTOR: Ministerio de Dinamarca (Survey of Chemical Substances in Consumer Products, No. 76 2006) Informe de sustancias tóxicas en juguetes sexuales
  8. PREGLAMENTO (CE) - Clasificación de Ftalatos como Sustancia Carcinógena, AUTOR: PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO (Diario Oficial de la Unión Europea) Clasificación de los ftalatos como sustancias carcinógenas y mutágenas
  9. Biografía de C. Everett Koop, Cirujano General de los Estados Unidos de 1981 a 1989, publicada por la Biblioteca Nacional de Medicina
  10. “Targeting Recovery: Priorities of the Spinal Cord-Injured Population,” por Kim D. Anderson, PhD, del Reeve-Irvine Research Center en la Universidad de California, publicado en el Journal of Neurotrauma, Oct. 2004
  11. Artículo acerca de un estudio realizado por el British Columbia Institute of Technology en Canadá
  12. [http://www.laie.es/libro/la-tecnologia-del-orgasmo/555835/978-84-937552-0-1 Maines, Rachel P, La tecnología del orgasmo. La «histeria», los vibradores y la satisfacción sexual de las mujeres en Laie

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]