Joropo

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Joropo
Orígenes musicales Ritmos españoles, cante jondo arábigo-andaluz
Orígenes culturales Llanos de Venezuela y Colombia
Instrumentos comunes Arpa, cuatro llanero, maracas, bandola, bandolín (semejante al requinto andino colombiano), bandolón, guitarro y carraca.[1]
Popularidad Alta desde los años 1920
Subgéneros
Joropo romántico
Pareja de Baile.jpg

Se denomina joropo a un género musical y danza tradicional de Venezuela y Colombia. Su gran diversidad se manifiesta en distintas tipologías subregionales. Entre ellas cabe mencionar el joropo oriental, el joropo central (con algunas especificidades como el joropo tuyero, el joropo mirandino o el joropo aragüeño), el joropo andino y el golpe larense en Venezuela; además del joropo llanero, propio de los Llanos colombo-venezolanos. En Venezuela existen además importantes variantes que fusionan elementos de los tipos antes mencionados, con desarrollo de particularidades estilísticas, como es el caso del joropo guayanés, joropo guaribero o cordillerano, joropo horconiao y joropo urbano.

Joropo es un término multívoco-polisémico. Para los cultores de las zonas rurales, la palabra designa más a la fiesta o evento bailable, que a la música o la coreografía propiamente dichas. Para designar estos elementos utilizan términos mucho más específicos, como corrido, pasaje, golpe o revuelta en el caso de la música, y valsiao, zapateao o escobillao para el caso de la danza. No obstante, el coplero Vidal Colmenares, cultor del joropo veguero, afirma con base a testimonios orales familiares que datan del siglo XIX, que en los llanos de Barinas, Apure y Portuguesa no se utiliza la palabra joropo para denominar la fiesta: simplemente se le dice "parranda". Colmenares cree que la connotación viene más bien de Caracas y se ha impuesto en el léxico venezolano con esa acepción que no es propia del llano. No obstante, en las zonas urbanas, el vocablo joropo se utiliza en general para designar una música vivaz con arpa, cuatro y maracas como base instrumental, sin mayor referencia al baile.

Las primeras noticias que se tienen del joropo datan de 1749, cuando el 10 de abril de ese año, el Gobernador de la Capitanía General de Venezuela, Don Luis Francisco de Castellanos, prohíbe el baile del xoropo escobillado[2] Se pueden hacer descripciones con diversos significados históricos, presentes y en diferentes lugares de lo que se entiende por joropo. En los llanos venezolanos son sus sinónimos parrando y cantina, y en los de Colombia, guafa. Es importante insistir en la diversidad del género para romper con el paradigma de que el joropo se refiere solo su variante llanera.

No es seguro que la música del joropo provenga del valse, con el cual comparte su carácter ternario y su coreografía de parejas enlazadas, como muchos autores afirman sin basamento histórico. Es mucho más seguro que provenga de los giros y acompañamientos españoles típicos de la música medieval y renacentista de influencia mora venidas con la colonización, en los cuales destaca la utilización de la síncopa y los ritmos hemiolados o sesquiálteros en 3/4-6/8. Además, a menudo se superponen sobre esta estructura métrica hipermetros de 3/2, cuyos acentos se enfasan cada dos compases, lo que algunos han llamado repercusión. Por ello, la hemiola o sesquiáltero ( en términos generales, el 3 contra 2) resulta la regla en el joropo, bien sea a nivel del compás, bien del hipermetro.

En Colombia se realiza cada año el Torneo Internacional del Joropo.[3]

Origen[editar]

Conjunto de joropo.

El origen del joropo es el fandango español y la música melismática (grupo de notas cantadas sobre una misma sílaba) árabe.[cita requerida]

Según el musicólogo e investigador de la música venezolana y caribeña Rafael Salazar, “grandes estudiosos de la musicología, como Alejo Carpentier, consideran que el fandango es una danza fecundatoria negro-africana, proveniente de la Guinea, que llegó a las Antillas a partir de la dispersión de los esclavos traídos por la fuerza a América para las rudas tareas de la agricultura y la minería”.

El fandango tomó fuerza en la península ibérica gracias a los viajes de los conquistadores, quienes lo llevaron de un lado a otro con sus variantes y fusiones afroamericanas y campesinas.

San Juan de los Morros, Estado Guarico. 2013.

En el año 1640 el Consejo de Castilla prohibió el fandango y otras danzas calificándolas de “indianas amulatadas”. El joropo encierra en el fandango su origen afroamericano con pequeños aportes indígenas. Los primeros fandangos llegaron a Caracas a principios del siglo XVII, se tocaban en las veladas de los grandes cacaos en las haciendas capitalinas y fueron ejecutados con instrumentos como la bandurria, el instrumento, el clavecín y la bandola.

Los campesinos venezolanos -negros y mulatos- escucharon los fandangos en las fiestas organizadas por los mantuanos y aprendieron la música, imprimiendo la fuerza rítmica del negro con los bordones de un arpa rústica hecha de bambú y en las maracas se identifica la huella indígena.

El 10 de abril de 1749 el Real Consulado de Caracas español con apoyo de la Iglesia Católica sancionó este tipo de danza porque, en su opinión, generaba lazo de sexo por los contactos de las manos y los extremosos movimientos propios del baile. Se estableció dos años de cárcel para los ejecutores y dos meses para los mirones

Características coreográficas[editar]

El joropo se caracteriza por ser un baile de parejas enlazadas, donde el hombre sujeta a la mujer con ambas manos. En su temática, el baile plantea el dominio del hombre sobre la mujer: es él quien lleva la iniciativa y quien determina las figuras a realizar. La mujer se limita a observar los movimientos que él hace frente a ella y a seguirlo con habilidad. En el joropo hay dos posiciones principales: una es la de punta de soga, donde se toman ambas manos conservando cierta distancia y la posición del valseo, el hombre pasa la mano derecha por la cintura de la mujer y con la izquierda sujeta la mano derecha de ella, mientras la izquierda descansa sobre el hombro. Cuando el hombre zapatea, la mujer escobillea.

El hombre solo zapatea cuando se producen los repique en el arpa o bandola, es decir cuando lo Llama la Cuerda. En el baile del joropo se utilizan entre otros los siguientes pasos o posiciones: La pareja comienza generalmente con un valseo lento o rápido según el ritmo, seguidamente y partiendo de la primera posición se adelanta un poco el pie derecho a la vez que el izquierdo y retrocede lentamente, estos sin levantarlos del suelo y deslizándolos con suavidad, inmediatamente se adelanta el izquierdo y retrocede el derecho, flexionando ligeramente las rodillas, y así continúa alternadamente el movimiento.

Seguidamente al son del repique del arpa o la bandola, "cuando los llama la cuerda", el hombre zapatea y la mujer escobilla. El primero surge espontáneamente en el bailador y con base en la clase de repique que produzca el instrumento mayor. Generalmente se imita el sonido que produce el caballo al galopar.

El escobillao lo emplea solo la mujer, es un movimiento que se produce a partir de la posición inicial. Se adelanta el pie derecho, después de apoyarse ligeramente en el izquierdo para invertir inmediatamente la posición, los pies se frotan suavemente en el suelo y en forma rápida; la piernas van extendidas.

Al igual que el valseo, en el escobillao se aprecia la gracia y elegancia de la mujer llanera. Otros pasos del joropo popular que se dan en forma general son la Zambullida del Güire, Zamuro en Tasajera, Gabán Sacando Pescao, el Brazo del Perro.

La coreografía del pasaje es la misma que el joropo pero en forma lenta como lo requiera la música.

Variantes regionales[editar]

El Tocuyo, Estado Lara.

Joropo central

Propio de los estados centrales de Venezuela, como Aragua y Miranda, la zona oriental de Carabobo, y el norte de Guárico. El joropo central o tuyero (por practicarse a las orillas del río Tuy) se canta acompañado con arpa (a veces sustituida por la guitarra)y maracas. A diferencia de las cuerdas de náilon del arpa llanera, el arpa del joropo central utiliza además cuerdas metálicas, lo que le brinda su sonoridad tan particular. El cantante del joropo central es el mismo que toca las maracas, por lo que el baile lo ponen apenas dos intérpretes: el arpista (o más bien "arpisto", como gustan autodenominarse), y el buche (cantante-maraquero). Al joropo central le son aplicadas las mismas consideraciones en torno al pasaje y al golpe del joropo llanero, con la salvedad de la velocidad, que es levemente menor. Otra salvedad importantísima es que en el joropo central está presente la revuelta, género de origen colonial, constituido básicamente por un encadenamiento de secciones musicales de formas fijas, en una misma tonalidad, a manera de suite barroca, sin solución de continuidad, aunque con giros sorprendentes. Los movimientos de la revuelta se denominan pasaje; entrada o llamada de Yaguazo, Yaguazo, entrada de Guabina y Marisela. A veces pueden agregárseles la llamada de Marisela, y hasta una pequeña coda. La revuelta es un equivalente por tanto a las tandas o turnos de baile, y es probablemente su extensión la razón de su paulatino desuso, siendo substituida por la ejecución de las piezas en forma aislada. La disposición de estas secciones es de naturaleza secuencial, a diferencia de los golpes de joropo llanero, que tienen una condición cíclica. La pieza más característica del joropo tuyero, la Revuelta Tuyera, consta de cuatro secciones: la exposición (pasaje), el desarrollo (yaguazo y guabina), la coda instrumental llamada marisela, y un final conocido como "la llamada del mono". Son golpes propios del joropo central las flores y el quitapesares.Los pasajes tuyeros más famosos son El Ermitaño de Mario Díaz, Amanecer tuyero de Cipriano Moreno y Pablo Hidalgo, y El gato enmochilado de Fulgencio Aquino. Los músicos caraqueños y centrales adoptaron al joropo central como inspiración para sus obras, como es el caso de la Marisela de Sebastián Diáz Peña, el Alma Llanera, de Pedro Elías Gutiérrez, el valse Quitapesares de Carlos Bonet y hasta la Sonatina criolla de Juan Bautista Plaza. Las letras del joropo central son de naturaleza pícara, socarrona, contrastando con las contundentes y violentas propias del joropo llanero, cuyos contrapunteos terminan no pocas veces en lances y peleas.

Joropo oriental

Característico de la región nor-oriental de Venezuela, específicamente de los estados Sucre, Nueva Esparta y Norte de Anzoátegui y Monagas. En este particular tipo de joropo el instrumento melódico por excelencia es la mandolina o bandolín. No obstante, la bandola oriental (ocho cuerdas de nailon), el violín, la armónica y un pequeño acordeón llamado “cuereta” también tienen un papel primordial en el folklore musical oriental. El llamado “Joropo con estribillo” se compone de dos secciones: la primera sección o “golpe” es tradicionalmente una melodía fija en ritmo 3/4 que es repetida dos o más veces; la segunda sección o “estribillo” es una melodía improvisada sobre un ciclo armónico fijo que está a ritmo 6/8. Cabe destacar que en el joropo oriental, el cuatro y las maracas son ejecutados de una manera mucho más libre y compleja que en el resto de los joropos venezolanos. De la misma manera, es importante mencionar que la tradición musical de la región oriental de Venezuela posee muchas otras formas aparte del joropo oriental.

Joropo guayanés

Producto de la interacción de llaneros y orientales en el estado Bolívar, específicamente en Ciudad Bolívar. Es ejecutado con la bandola guayanesa (ocho cuerdas metálicas), el cuatro y las maracas. El Seis Guayanés, la Josa y el Rompeluto resaltan entre los joropos guayaneses más famosos.

Golpe tocuyano o joropo larense

Oriundo de la región Centro-Occidental de Venezuela, mayoritariamente estados Lara, Portuguesa (sierra de Portuguesa) y Yaracuy. Interpretado por una variedad de instrumentos de cuerda (Cuatro, Medio Cinco, Cinco y Seis) que junto con Tambora y las Maracas producen una sonoridad muy particular y única entre los demás joropos venezolanos. Famosos golpes tocuyanos son "Amalia Rosa", "Montilla", "Gavilán Tocuyano" y "¡Ah mundo! Barquisimeto", "Los Dos Gavilanes", "El Espanto", "Pajarillo Tocuyano", "Garrote Encabullao", "Fuego Fuego", entre muchos otros. En el baile el número de integrantes es de seis parejas.

Quirpa

Dice que la leyenda que este tipo de joropo debe su nombre a José Antonio Oquendo, al que apodaban “QUIRPA”. Llanero arpista de finales del siglo XIX quién muriera herido de una puñalada. La quirpa utiliza compases ternarios y terciarios y a veces combinados entre sí, con desplazamientos de ritmo y acentos musicales.

Joropo llanero

Hasta la mitad del siglo XX, y en lo que atañe a la región de los llanos de Venezuela y los Llanos Orientales de Colombia, la palabra joropo refería a un evento social -casi una feria- de una duración que podía variar de entre unas horas y hasta una semana completa. Allí participaban personas de la localidad o venidas de varios lugares, generalmente atraídas por el intercambio comercial, donde el evento central lo constituía la música, el baile y los contrapunteos. La música del joropo llanero la proporcionaba un conjunto básico compuesto por arpa cuatro, maracas y canto. Si no había arpa, se sustituía por una bandola o por el violín [4] Los géneros del joropo llanero son dos:

  1. Pasaje: el más sosegado, y generalmente de autor conocido. Su velocidad es + o - negra = 152 , y su estructura armónica libre, generalmente en dos partes; y
  2. Golpe: de autor anónimo, aunque muchos de estos golpes se le atribuyen a compositores del principios del siglo XX.[5] El golpe conforma con ciertos giros melódicos fijos reconocibles sobre patrones armónicos característicos que definen su tipo. El canto es silábico, o sea, a cada nota de la melodía corresponde una sílaba. Los versos son octosílabos y a veces pentasílabos, todos al amparo del contrafactum, es decir, a la sustitución de nuevos textos en melodías preexistentes. La velocidad del golpe es mayor que la del pasaje (negra = 176-192). Cuando el canto consiste en una narración de algún evento o fantasía se lo llama corrío, que equivale al antiguo romance español. Los golpes sirven de base para el zumba que zumba o contrapunteo entre dos o más contrincantes. Los más comunes son el seis por derecho (en tonalidad mayor), el pajarillo (en tonalidad menor), el seis por numeración o seis numerao (con transporte de aumentación en el cuarto grado), la kirpa o quirpa, el gaván (en modos mayor y menor), el San Rafael, el carnaval, la chipola, la catira, el zumba que zumba, entre los más conocidos. El entreverao es la agregación de dos golpes, con una modulación del uno al otro, generalmente para que canten dos personas con tesituras de voz diferentes (barítono y tenor). En cuanto a los pasos de baile los más frecuentes son valsiao, escobillao y zapateao, en los cuales, a diferencia del joropo central, se levantan los pies del suelo.
Árbol genealógico de ejecutantes del arpa llanera en Venezuela desde finales del siglo XIX hasta la actualidad
Colombia

Hasta la década de los 1950, en los llanos de Arauca se tocaba con bandolín (semejante al requinto andino), cuatro y maracas; en Casanare, se hacía con un par de tiples (a los que llamaban bandolón y guitarro); hacia el Meta, la instrumentación era de tiple y bandola. Todos estos instrumentos de cuerda han sido reemplazados por el arpa, introducida en los años 1960 cuando llegó a Villavicencio el compositor araucano David Parales Bello, quien había vivido en Apure.[1] También se le atribuye a Luis Ariel Rey (1934-1975), compositor de Villavicencio, Meta, el haber partido en dos el estilo de ejecución de la música llanera en Colombia, pues antes de 1957 se practicaba con guitarra, tiple, requinto y bandola, y Rey incorpora el arpa, el cuatro y los capachos en sus grabaciones y presentaciones.[6]

Es el baile folclórico más representativo de los Llanos y una de las danzas folclóricas que presenta la típica supervivencia española, engendrada en los bailes flamencos y andaluces, como así lo demuestran sus zapateos. La palabra "joropo" viene del arábigo "xarop" que significa "jarabe" y está emparentado con los jarabes tapatíos de México. En esta danza las parejas bailan zapateado y sueltas; el cuerpo permanece más bien quieto, dando mucha importancia al taconeo, el cual es rápido. En danza de coqueteo, el llanero trata de conquistar a la mujer, gira trazando un espiral y da vueltas progresivamente más apretadas y juntas en persecución del centro que ocupa la mujer, quien remisa y recatada se aproxima al varón.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b 'Las cuerdas que nos unen': Parales llevó el arpa a Villavicencio
  2. "Prohibión del Joropo". Citado por Juan José Churión en "El joropo o el jarabe venezolano", El Nuevo Diario, Caracas, 13 de enero de 1916.
  3. Torneo Internacional del Joropo
  4. Isabel Aretz, Instrumentos Musicales de Venezuela, Universidad de Oriente, Cumaná, 1967, p. 180.
  5. Juan Francisco Sans, “Género, tradición y derechos de autor”, en Carmen Elena Alemán y Fernando Fernández (comp.), Los rostros de la identidad, Equinoccio y Fundación Bigott, Caracas, 2001, pp. 601-612.
  6. Luis Ariel Rey Roa

Otras referencias[editar]

Libros
Abadía Morales, Guillermo. El Joropo, supervivencia hispano-morisca. Centro Colombo-Americano, Bogotá, 1983.
Cook, Federico. El cuatro Venezolano. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas, 1986.
Crespo, Luis Alberto. La Música del Cedro y la Caoba. Venezuela Tierra Mágica Corpoven, S.A., Caracas, 1991.
Fernaud, Alvaro. El golpe larense. FUNDEF, Caracas, 1984.
Guerrero, Fernando. El Arpa en Venezuela. FUNDARTE, Caracas, 2008.
Instituto Departamental de Cultura Meta. La huella del torneo : un homenaje a la historia del talento llanero. Gobernación de Meta, Villavicencio, 2009.
Lengwinat, Katrin (coord.). Estudios en torno al Joropo Central. Fundación Vicente Emilio Sojo-Instituto de Musicología, Caracas, 2009.
Mendoza, Fabiola. El joropo guayanés. Fundación Editorial El perro y la rana, Caracas, 2012.
Ramón y Rivera, Luis Felipe. El joropo, baile nacional de Venezuela. Ministerio de Educación, Dirección de Cultura y Bellas Artes, Caracas, 1953.
Robayo Sanabria, Darío. Ensayo sobre el arpa en los llanos de Venezuela y Colombia. El arpa en la historia. Imprenta Patriótica, Bogotá, 1993.
Romero, Aldemaro. El joropo llanero y el joropo central. SACVEN, Caracas, 2004.
Rosenblat, Ángel. Estudios sobre el habla de Venezuela. Buenas y malas palabras. Monte Ávila editores, Caracas, 1987 (v. las voces de "Joropo", pp. 323 y ss., y las voces "Galerón, "Guachafita", "Guacharaca" y "Gurizapa", pp.315 y ss.).
Safar, Margarita. Sinopsis de los informes de viajes, 1947-1975. Documentos precursores de los estudios de la cultura popular y tradicional en Venezuela. Fundación de Etnomusicología y Folklore, Caracas, 2005.
Salazar, Rafael. Del joropo y sus andanzas. Discoclub, Caracas, 1992.
Sanabria, Pedro. La música del joropo central. De lo tradicional a la partitura. Editorial El Aragüeño, Maracay, 2007.
Artículos en revistas especializadas
Calderón Sáenz, Claudia. "Estudio analítico y comparativo sobre la música del joropo, expresión tradicional de Venezuela y Colombia." En: Revista Musical de Venezuela, año XIX, nº 39, 1999, pp. 219-256.
Lengwinat, Katrin. “Parámetros para determinar un género”. En: Revista Musical de Venezuela, nº 45, 2006, pp. 42-53. V. También en https://www.academia.edu/2317713/Parametros_para_determinar_un_genero
Rago, Víctor. “Llano y llanero: contribución al estudio del forjamiento de una imagen”. En: Boletín Antropológico, nº 45, enero-abril, 1999.
Sagredo Araya, Humberto. "El ritmo en la música venezolana." En: Revista Musical de Venezuela, año 9, nº 25, 1988, pp. 47-107.
Capítulos de libros
"Joropo". En David Horn y John Shepherd (eds.), Bloomsbury Encyclopedia of Popular Music of the World. Vol. 9. Genres: Caribbean and Latin America, Bloomsbury, London, 2014, p.400-403
"Joropo". En Simon Broughton y Mark Ellingham (eds.), World Music, Vol. 2: Latin & North America, Caribbean, India, Asia and Pacific, Penguin Group, London y New York, 2000, pp. 624-630.
Salazar, Rafael. “Joropo”. En José Peñín y Walter Guido, (eds.), Enciclopedia de la Música en Venezuela, tomo 2, Fundación Bigott, Caracas, 1998, pp.69-75.
Sans, Juan Francisco. “Género, tradición y derechos de autor.” En Carmen Elena Alemán y Fernando Fernández (comp.), Los rostros de la identidad, Equinoccio y Fundación Bigott, Caracas, 2001, pp. 601-612.
Recursos en la red
Calderón, Claudia. Bibliografía Clasificada. Sobre el tema del joropo, el arpa y los Llanos Colombo-Venezolanos, unidad geografica, étnica y cultural. http://www.pianollanero.com/Articulos/biblio_joropo_fandango.html. El joropo caracoleado es nuestro joropo andino. http://tradicionesmerida.blogspot.com/2009/05/el-joropo-caracoleado-es-nuestro-joropo.html La bandola Cordillerana de San José de Guaribe. http://www.sanjosedeguaribe.es.tl/Folklore.htm. Valles, Luis Alfredo. El baile arpa o joropo de la zona negra de Yara. En: http://golpedearpadeveroes.blogspot.com/

Enlaces externos[editar]