Vespula germanica

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Vespula germanica
Vespula germanica Horizontalview Richard Bartz.jpg
Vespula germanica o Chaqueta amarilla.
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Arthropoda
Clase: Insecta
Orden: Hymenoptera
Suborden: Apocrita
Superfamilia: Vespoidea
Familia: Vespidae
Género: Vespula
Especie: V. germanica
(Fabricius, 1793)

Vespula germanica, también conocida comúnmente como chaqueta amarilla es un himenóptero social perteneciente a la familia Vespidae. El nombre común de esta especie es aplicado también a otras avispas de los géneros Vespula y Dolichovespula, puesto que comparten un aspecto morfológico similar. Esta especie es de origen Mediterráneo, abarcando Europa, Norte de África, y zonas templadas de Asia. Actualmente ha invadido Norteamérica (este de Estados Unidos), Sudamérica (especialmente en Chile y Argentina), sur de Australia y Nueva Zelanda. Generalmente, en aquellos sitios donde el organismo invadió un ambiente, es considerada una plaga[1] de diferentes actividades como la agricultura, ganadería, apicultura y turismo.

Características morfológicas[editar]

La Vespula germanica posee patas amarillas que pliega al volar, antenas color negro que tienen 12 o 13 segmentos según la casta, y casi no tiene pelos en sus patas y cuerpo. Posee un cuerpo dividido en cabeza, tórax y abdomen, el cual presenta bandas amarillas y negras. El abdomen es abultado, y comúnmente suele ser confundida con Polistes dominula o avispa de papel (avispa de morfología muy similar pero de hábitos diferentes, pues no es carroñera, con patas y antenas amarillas, y abdomen menos abultado). En la parte final de su abdomen posee el aguijón, con el que suele picar inoculando un veneno de muy alta toxicidad, el cual en los seres humanos, puede producir desde una leve hinchazón hasta un shock anafiláctico. A diferencia de las abejas, que tienen aguijón con rebarba, las chaquetas amarillas poseen un aguijón liso el cual no pierden al momento de picar, por lo que una misma avispa puede atacar varias veces a su víctima. Tiene un aparato masticador constituido por mandíbulas de gran poder triturador, por lo cual además de picar es muy común que muerdan. En aquellos sitios donde Vespula germánica ha invadido también es muy común encontrar la avispa común, o Vespula vulgaris. Básicamente, ambas especies presentan una biología muy similar siendo algunas características morfológicas las que las diferencian. La más relevante a simple vista es la presencia de tres puntos en la frente de V. germánica y una mancha negra en forma de ancla en V. vulgaris.

Comportamiento[editar]

La Vespula germanica es un predador oportunista y carroñero, que posee una amplia dieta que varía de acuerdo a los requerimientos del nido. Durante aquellos períodos de altos requerimientos energéticos (p. ej., durante la construcción del nido o frente a bajas temperaturas) su dieta consiste principalmente en carbohidratos, donde el néctar, la miel, las frutas maduras y las secreciones azucaradas de pulgones son sus fuentes mayormente explotadas; mientras que el consumo de proteínas es mayor cuando las obreras deben alimentar a las larvas y crías, las que obtienen de artrópodos cazados vivos (como moscas, mosquitos, orugas) y carroña. La Vespula germanica puede tolerar bajas temperaturas, lo que le permite realizar la búsqueda de alimento en un amplio rango diario y estacional. La Vespula germanica no posee un comportamiento agresivo con el ser humano, aunque puede atacar si se siente molestada. Este comportamiento se incrementa en otoño, cuando se acerca el fin de su ciclo y escasea el alimento, o si su nido es perturbado.

Ciclo de vida[editar]

Vespula germanica es un insecto eusocial y extremadamente organizado. Sus colonias presentan diferentes castas: reina, obreras y zánganos (machos). Generalmente hay una reina encargada de poner los huevos y regular las actividades de la colonia; varias obreras, responsables de la recolección del alimento y el mantenimiento del nido; y algunos zánganos cuya función es meramente reproductiva surgiendo al final de la temporada. Luego del invierno, reinas post-hibernantes comienzan la construcción del nido en sitios secos y protegidos y solamente durante este período es posible verlas fuera de su nido. En la mayoría de los casos, los mismos son realizados bajo tierra, pero en áreas urbanas suelen encontrarse en cavidades de paredes, espacios entre techos, tanques, etc. Las colonias son fundadas en primavera y la reina se encarga de todo hasta el nacimiento de las primeras obreras. Las obreras continúan con la construcción del nido, mantenimiento y defensa, así como también de la provisión de alimento a larvas y reina. Hacia el final del verano, la reina comienza a producir a los individuos reproductivos (zánganos y futuras reinas), los cuales abandonan el nido para reproducirse. Posteriormente, las nuevas reinas buscan algún lugar protegido para hibernar hasta la primavera siguiente, donde las obreras y los zánganos mueren gradualmente quedando abandonado el nido. Al comenzar el otoño el nido presenta su mayor desarrollo, pudiendo alcanzar hasta 90 cm de diámetro con 15 panales (pisos). El mismo está siempre recubierto por una pared de celulosa que las obreras fabrican mezclando lo que obtienen de la corteza de los árboles con su saliva. En cada nido puede haber más de 250 nuevas reinas y 10.000 obreras. Excepcionalmente, en áreas invadidas, las colonias pueden sobrevivir el invierno, alcanzando tamaños poblacionales hasta 20 veces mayores.


Métodos para combatirlas[editar]

El primer método eficiente para combatir a estas avispas es evitar que la reina anide, revisando por ejemplo, las cortezas de árboles, cajones de embalaje, ramas y follaje acumulados. Posteriormente se debe realizar una inspección del terreno en busca de nidos ya activos. Si el nido es encontrado (observando la entrada y salida constante de obreras del mismo) se puede embeber un trapo con algún combustible líquido y taponar la entrada del mismo. Esto debe hacerse de noche, dado que la actividad de las avispas disminuye, pero no debe encenderse el combustible, pues la simple emanación de sus gases mata a las avispas. Posiblemente este procedimiento deba ser repetido durante varios días.

Para eliminar a las obreras que molestan en el verano se pueden utilizar trampas con cebo. Dado que el cebo utilizado generalmente es carne, las mismas sólo serán eficientes si se colocan en la época del ciclo que buscan proteínas (generalmente durante enero, febrero y marzo, siendo verano en el Hemisferio sur). Existen diferentes formas efectivas de trampas:

  • Una botella plástica, a la cual se le corta la parte superior (el cuello en forma de cono), y se coloca un poco de carne y un fondo de agua con unas gotas de detergente (disminuyendo la tensión superficial del agua), y se pega el cono a la botella en posición invertida. Las avispas entran buscando el alimento y no pueden salir cayendo al agua.
  • Colgar de una rama un poco de carne con un hilo, debajo colocar un recipiente (como un balde) con agua y detergente. Las chaquetas, a medida que ganan peso por la comida, van cayendo al agua y se ahogan.

Para jardines o áreas de acampe, se recomienda distribuir entre 10 y 20 estaciones por cada 1000 metros cuadrados.


Referencias[editar]

  • Ref. 1 y 2: [1] El problema de la véspula germánica en la patagonia, infomración del INTA

Enlaces externos[editar]