Ventarrón

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El sitio arqueologico de Ventarrón es un templo de 4.500 años de antigüedad que cuenta con pinturas murales, situado al norte del Perú.

En los años 80, el arqueólogo peruano Walter Alva había encabezado el descubrimiento de la tumba del Señor de Sipán y las de otros personajes notables en la zona de la cultura moche, mucho más tardía que la de Ventarrón, pero que, como ella, se radicaría en Lambayeque. En la tumba real se habían hallado resto de varias generaciones de una época situable hacia el 300 d. C. (hace unos 1.700 años).[1]

El complejo de Ventarrón fue hallado por un equipo, dirigido también por Alva, mediante excavaciones en el 2007 en la región de Lambayeque (Perú), a 760 km de Lima y a unos 19 de Sipán, centro religioso y político de la cultura moche tardía, que floreció entre el año 1 y el 700 d. de C. (de 2.000 a 1.300 años atrás).[2]

Los investigadores llamaron Ventarrón a la estructura del templo. Situado en un valle, el complejo abarca cerca de 2.500 metros cuadrados.[3] Según la datación con carbono-14, el templo y los murales son aproximadamente del año 2000 a. de C., y se cree que son los más antiguos descubiertos en las Américas. Un mural sobre dos paredes representa a un venado atrapado en una red. Otro tiene un diseño abstracto en rojo y blanco.[1] El templo fue construido con ladrillos hechos con los sedimentos del río en lugar de la piedra o el adobe tradicionales en la zona. La construcción es única en la costa norte. Contiene una escalera que lleva a un altar de fuego.

En palabras del propio Walter Alva, "lo que es sorprendente son los métodos de construcción, el diseño arquitectónico y, sobre todo, la existencia de murales que podrían ser los más antiguos de las Américas. El descubrimiento de este templo aporta indicios que sugieren que la región de Lambayeque era una de las zonas del rico intercambio cultural entre la costa del Pacífico y el resto del Perú".[2]

Se hallaron lo que pudieron ser ofrendas ceremoniales, como el esqueleto de un loro y el de un mono que presumiblemente procederían de regiones de la selva del Perú, y conchas típicas de la costa de Ecuador. Estos restos indican la amplitud de la zona de intercambio.

Alva y su equipo trabajaron tres meses en la excavación. Señalaron que el grupo humano que había construido en su día el templo lo había enterrado después al concluir su empleo.[3] Ese enterramiento hizo posible su conservación durante miles de años. La gente de la zona había excavado para obtener piedras con las que construir sus viviendas, y gran parte de esa región había sido saqueada en 1990 y en 1992, pero no había sido hallado el templo.[1]

Referencias[editar]

  1. a b c Hearn, Kelly. "Oldest Temple, Mural in the Americas Found in Peru", National Geographic, 12 de noviembre del 2007. Consultado el 1 de noviembre del 2010.
  2. a b Aquino, Marco. "Temple built 4,000 years ago unearthed in Peru". The Star[1] (periódico de Malasia). Consultado el 11 de noviembre del 2007.
  3. a b "Ancient 'Fire Temple' Found in Peru", National Geographic, 10 Nov 2007. Consultado el 1 de noviembre del 2010.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Coordenadas: 06°48.002′S 79°45.322′O / -6.800033, -79.755367