Vanguardia Popular (Venezuela)
Vanguardia Popular es un partido político venezolano que se autocalifica de izquierdista y revolucionario,[1] que propugna por el progreso y bienestar social. Fue fundado el 11 de marzo de 2007 producto de una escisión del partido Bandera Roja tras disputas de algunos dirigentes con Gabriel Puerta Secretario General del mismo. Vanguardia Popular forma parte de la coalición Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Apenas fundados Vanguardia Popular apoyarón las protestas en contra de la no renovación de la concesión de RCTV que el partido calificaba como cierre. El 23 de enero de 2008 firmó el Acuerdo de Unidad Nacional junto a otras ocho organizaciones políticas opositoras a Hugo Chávez[2] para participar en las elecciones regionales de 2008 de manera unificada y además crear un "proyecto de país". Su secretario general ha sido desde su fundación Rafael Venegas.
DECLARACIÓN POLÍTICA CON MOTIVO DEL 5º ANIVERSARIO DE VANGUARDIA POPULAR
Al arribar al 5º aniversario de la fundación de Vanguardia Popular, queremos enviar nuestro saludo fraternal y solidario al pueblo venezolano que día a día, y en todos los campos del quehacer cotidiano, libra importantes batallas por labrarse un futuro mejor. Tenemos poderosas razones para sentirnos optimistas. Somos una organización joven que reúne madurez y experiencia, que está echando raíces en el seno del pueblo, con presencia en 14 estados del país y en diversos sectores sociales. Esto es el resultado de una política cuyos soportes son: 1) Un Programa de gobierno que entiende que el desarrollo y el progreso debe traducirse en satisfacción creciente de las necesidades materiales y espirituales de nuestros compatriotas, en resguardo efectivo de la soberanía y los intereses de la nación y en armonía plena con la naturaleza y la preservación del medio ambiente, por una parte; y por la otra, que el logro de la justicia y la igualdad sociales debe ser compatible con el ejercicio de la democracia, el resguardo de las libertades individuales y colectivas y el respeto absoluto de los derechos humanos. 2) Una concepción de la política que se distancia del doble discurso y de la doble moral. Entendemos la política como un apostolado de servicio al país y a su gente, asumido con desprendimiento, honradez y austeridad, y no como una coartada para el disfrute de privilegios, el enriquecimiento ilícito o la arbitrariedad y el despotismo en el ejercicio del poder. 3) Un claro compromiso con los más pobres, con los excluidos de ayer y de hoy, a quienes acompañamos en sus reclamos y aspiraciones en cada espacio de lucha que ocupemos y en cada instancia de gobierno que el mandato popular nos confíe. De esto nos sentimos orgullosos. Por ello felicitamos a nuestra militancia y amigos y los convocamos a preservar y profundizar estas cosas como nuestro patrimonio más legítimo.
Pero nuestro optimismo se refuerza aún más cuando consideramos la suerte del país y valoramos los esfuerzos de nuestro pueblo por construir una nueva alternativa de cambio en medio de los múltiples problemas que lo agobian. Porque si bien es cierto que hace ya casi 14 años la mayoría de los venezolanos le otorgó un voto de confianza al gobierno de Hugo Chávez para que impulsara los cambios que reclamaba con urgencia, también es cierto que el fracaso estruendoso de la misión que le fue encomendada ha generado descontento y desencanto. El balance es conocido: endeudamiento de la nación y de PDVSA, quiebra de las empresas básicas de Guayana, quiebra del aparato productivo nacional mientras aumentan las importaciones, entrega de la soberanía del país a potencias extranjeras, deterioro y encarecimiento de todos los servicios públicos, negación de las contrataciones colectivas y cercenamiento de las libertades y derechos sindicales, ejercicio arbitrario y autoritario del poder, proliferación de la inseguridad y el crimen, corrupción generalizada y despilfarro de los dineros públicos, entre otras cosas.
No obstante lo anterior, las elecciones primarias celebradas el pasado 12 de febrero son una clara demostración de la voluntad del pueblo de producir un cambio radical. Está naciendo una nueva mayoría social y política que apunta a la victoria en las elecciones presidenciales del 7 de octubre. En efecto hay un contraste entre unas fuerzas democráticas en franca expansión y crecimiento, moralizadas y entusiasmadas, que ven con optimismo el futuro inmediato, mientras el gobierno luce desconcertado y desesperado, errático y con la moral baja. Sus bases populares manifiestan malestar y frustración frente a la repetición de promesas incumplidas y están volteando su mirada hacia el proyecto que lidera Henrique Capriles R. Vanguardia Popular celebra la candidatura de Capriles Radonsky y la considera el éxito de una política cuyos componentes principales son: a) Un mensaje que propicia la paz, la reconciliación y la convivencia democrática, en respuesta al hastío que padece la sociedad por la diatriba, la exacerbación de la confrontación, la intolerancia el autoritarismo y la arbitrariedad. b) Un compromiso social con los más pobres, a quienes convoca ampliamente sin discriminaciones de ningún tipo. c) Una forma de gobernar que exhibe logros, que respalda la palabra o la promesa con realizaciones concretas y que refuerza la imagen de un gobernante con capacidad para afrontar y resolver los principales problemas que aquejan a nuestra gente; y d) Un discurso que le habla a todo el país y no una parte de él.
La tesis de la renovación propugnada por Capriles interpreta un reclamo de quienes mayoritariamente aspiran dejar atrás todo lo nefasto del actual régimen y que no quieren el retorno al pasado. A nuestro juicio, este asunto no debe ser visto como un problema generacional o partidista. Es básicamente un mensaje de hondo contenido ético, político, social y programático que debe ser escuchado y acogido por quienes aspiran a liderar los destinos de Venezuela y en primer lugar por el propio Capriles.
Son estas las cosas que, junto a las luchas que libran los trabajadores y el pueblo por mejores condiciones de vida y trabajo, en reclamo de seguridad y vivienda digna, por el derecho a la salud y a la educación, por mejor presupuesto para la universidad venezolana, en defensa de PDVSA y las empresas de Guayana, contra la corrupción, el endeudamiento y la entrega de nuestra soberanía nacional, las que nos convocan a renovar nuestro compromiso con el país y su gente, y nos permiten afirmar, con la mirada puesta en las elecciones presidenciales del 7 de octubre, que efectivamente hay un camino que nos conduce hacia el futuro: hay un camino de paz, progreso y bienestar para todos.
¡POR SOBERANÍA, DEMOCRACIA, PROGRESO Y JUSTICIA SOCIAL!
Caracas, marzo de 2012. Comité Directivo Nacional de Vanguardia Popular
http://vozdevanguardia.blogspot.com/ http://vanguardiapopular.blogspot.com/ http://vanguardiapopular.wordpress.com/
El 21 de septiembre de 2004 se creó un partido denominado también Vaguardia Popular tras la crisis interna de la Coordinadora Democrática pero éste desapareció y no guarda relación con el actual Vanguardia Popular[3] luego de no reconocer los resultados del Referendo Revocatorio Presidencial.
Referencias [editar]
- ↑ Enriqueciendo a Cisneros Asamblea Nacional de Venezuela. 14 de septiembre de 2007.
- ↑ Propuesta de Un Acuerdo de Unidad Nacional "La Alternativa para el Cambio", firmado por las organizaciones políticas de oposición el 23 de enero de 2008 Globovisión. 23 de enero de 2008.
- ↑ Resumen del mes de septiembre de 2004 Notitarde. Septiembre de 2004.