Vampyros Lesbos

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Vampiros Lesbos
Título Las vampiras
Ficha técnica
Dirección
Producción Artur Brauner y Karl Heinz Mannchen
Guion Jaime Chávarri y Jess Franco
Música Sigi Schwab, David Khune (Jesús Franco) y Manfred Hubler
Fotografía Manuel Merino
Montaje Clarissa Ambach
Protagonistas
Ver todos los créditos (IMDb)
Datos y cifras
País(es) Alemania Occidental
España
Año 1971
Género Terror/Fantasía/Thriller/Erótico
Duración 89 minutos
Idioma(s) Alemán
Compañías
Distribución Exclusivas Floralva Distribución S.A.
Ficha en IMDb

Las vampiras (también conocida como Vampiros Lesbos en algunas de sus múltiples versiones) es una de las películas de fantaterror erótico más reconocida y famosa del polifacético cineasta español Jess Franco, el cual se encargó de dirigir, escribir y componer la banda sonora del filme.

Se trata de una coproducción germano-española, estrenada en el año 1971, que en su momento gozó de gran fama internacional, pero que en España fue duramente criticada, debido a las altas dosis de erotismo que contenía, así como por lo extraño de sus imágenes y su historia. Por ello, en su versión española, la película sufrió múltiples recortes por parte de la censura, de modo que había partes que resultaban incomprensibles, y su distribución fue escasa. No obstante, llegó a ser estrenada con éxito en países como Inglaterra, Japón o Estados Unidos, y hoy es considerada una película de culto.

Argumento[editar]

El largometraje comienza con el relato de la historia de la Condesa Nadine Carody (Soledad Miranda), la cual fue recluida en un castillo, con la única compañía de sus sirvientas, las cuales perecieron a manos de la Condesa, quien resultó ser una vampira, por cuyas venas corría la sangre del Conde Dracula.

Ya en la actualidad, Linda (Ewa Strömberg), una agente inmobiliaria, acude con su novio a un club nocturno, donde contempla la actuación de una bella joven, que la deja fascinada y que parece estar relacionada con unos extraños sueños que tiene cada noche, en los que siempre aparecen una cometa, un escorpión y una telaraña.

Días después, Linda debe ir a una isla para arreglar los papeles de una mansión con la mismísima Condesa, que resulta ser la muchacha que hacía el striptease en el night club. La noche anterior al viaje a la isla se hospeda en un hotel, donde descubre que el dueño (Jess Franco) es un asesino de mujeres, al que acabará matando.

Cuando llega a la mansión, Linda conoce a la Condesa, estableciéndose entre ambas una extraña relación, pues Linda siente una profunda admiración hacia Nadine, pese a descubrir que ella es una vampira. Por la noche, Linda es mordida por Nadine, y a la mañana siguiente despierta en un hospital sin recordar nada, aunque volverá a la isla, ya que se encuentra vampirizada y se siente completamente atraída por la Condesa.

El novio de Linda, Omar (Andrés Monales) pide ayuda a un doctor que está tratando a una mujer que se encuentra bajo el influjo de Nadine.

Censura y versiones[editar]

Debido al alto contenido erótico de Vampiros Lesbos, en su versión para España las distribuidoras cambiaron su título por el de Las Vampiras y recortaron las escenas lésbicas y de desnudos, dejando el metraje original de 91 minutos en sólo 82, con lo que hay escenas que resultan incomprensibles e inconexas. Tras su estreno, Jess Franco comenzó a realizar más cine en el extranjero, ya que ninguna productora española quería encargarse de financiar sus proyectos, algo que venía de antaño, debido a sus problemas con el Franquismo y la Iglesia.

En otros países como Alemania, se estrenaron versiones casi íntegras, aunque recibieron calificaciones que alertaban de su contenido sexual. En los últimos años, han ido saliendo diversas ediciones en VHS y DVD del filme, tanto en España como en el extranjero, distribuidas por distintas compañías videográficas.

En el Reino Unido, la empresa Video Redemption lanzó en VHS dos versiones, una de 85 minutos y 29 segundos de duración, y otra de 85 minutos y 41 segundos. La alemana Toppic, estrenó, también en vídeo, una versión de 85 minutos y un segundo, mientras que la Crippled Dick, una que duraba 85 minutos y 41 segundos. Las cintas más cortas han sido comercializadas en España, donde Hobby lanzó una de 74 minutos y 30 segundos, y VDI, otra de 74 minutos y 30 segundos.

En cuanto al mercado del DVD, la Second Sight inglesa, sacó hace unos años, una versión de 85 minutos y 29 segundos; en Estados Unidos, Synapse puso a la venta una de 89 minutos y 19 segundos; la compañía alemana CMV Laservision, distribuyó la misma versión que el Reino Unido.

Las influencias de Drácula[editar]

Pese a que el propio Jess Franco haya negado en muchas ocasiones que esta película se trate de una nueva versión del mito de Drácula, según la novela de Bram Stoker, las similitudes con la leyenda del personaje y con el libro, son evidentes. Ya un año antes, el realizador había estrenado El Conde Drácula, protagonizada por Christopher Lee y Soledad Miranda, y posteriormente dirigiría multitud de filmes de temática vampírica, tomando como modelo el mito creado por Stoker en su famosa obra literaria.

Las Vampiras puede ser considerada como una versión ligeramente modificada de Drácula, ya que las bases de la novela aparecen en el filme, pero hay pequeños cambios que hacen única a la película de Franco y que contribuyen a cambiar el mito del vampiro.

En la novela, el protagonista y el vampiro son hombres, mientras que en el filme, estos dos personajes son mujeres. Por otra parte, Renfield, el vampirizado personaje que hablaba de Dracula en la cárcel, aquí es una mujer también, que se encuentra en tratamiento con un doctor. Y por último, el citado doctor (que en el libro se correspondería con Van Helsing) no desea matar al vampiro, sino convertirse él mismo para alcanzar la vida eterna.

Sin embargo, además de la diferencia comentada sobre las verdaderas intenciones del doctor, hay otras mucho más obvias, como el hecho de que la Condesa sea invulnerable a la luz del día, pudiendo pasearse tranquilamente por la playa en bikini y bañarse en el mar. Pero este personaje tampoco se refleja en los espejos, es vulnerable a los crucifijos y tiene el poder de someter a sus víctimas tras morderles (como su lacayo, la mujer loca del hospital o Linda).

La ambientación no es gótica, sino todo lo contrario, con casas amuebladas al estilo pop, predominantes en aquellos años. Tan sólo el principio del largometraje evoca los tiempos pasados del Conde Dracula.

Soledad Miranda y la Condesa Nadine Carody[editar]

El personaje de la sensual vampira fue el que encumbró a esta actriz sevillana a la fama internacional, aunque desde muy pequeña sabía bailar, y con sólo 17 años de edad debutó en el cine de la mano de Jess Franco.

Tras esto, participó en más de 20 películas, pero no fue hasta que el director de Las Vampiras volvió a requerir sus servicios para actuar junto a Christopher Lee en El Conde Drácula, que todos los ojos se fijaron en su belleza y sensualidad, convirtiéndose en la actriz de moda del género de terror en aquellos años.

Desafortunadamente, pocos meses después de finalizar el rodaje de Las Vampiras, viajando en coche hacia una reunión que tenía con un importante productor de cine alemán con el que se disponía a firmar un contrato que le permitiría trabajar en el extranjero, sufrió un accidente en el que falleció.

El personaje de la Condesa hizo que Soledad Miranda se convirtiese en todo un mito erótico, debido a las escenas lésbicas del filme. Su mirada era arrebatadora y misteriosa, y poseía un físico espectacular, lo cual contribuía al hecho de que el personaje que interpretaba en el largometraje resultara irresistible para cualquiera, llevando a sus víctimas a la locura e incluso a la muerte. Especialmente recordadas son las escenas de su actuación en el club junto a un maniquí, o los eróticos momentos al lado de Ewa Strömberg.

Simbolismo del filme[editar]

La película recurre constantemente a evocadoras imágenes que remiten al mundo onírico y que han tenido múltiples interpretaciones desde su estreno.

Ya desde el comienzo, la Condesa aparece tumbada y acercando sus brazos hacia la cámara, como si nos estuviera observando y quisiera vampirizarnos. Después, realiza un erótico striptease en un local, desvistiendo a un maniquí y mordiéndolo en el cuello, al igual que si fuera una de sus víctimas. Esto es contemplado por Linda, y será lo que le suceda a ella con Nadine cuando la conozca.

Linda sufre constantes pesadillas en las que siempre ve una cometa volando, un escorpión en el agua y una telaraña. Algunos estudiosos del cine de Jess Franco interpretan que la cometa simboliza la libertad de Linda con la que acabará la vampira, representada en el escorpión, de modo que convertirá a Linda en su presa, sin posibilidad de escapatoria, como si estuviese atrapada en una telaraña. Por eso, al final del filme, cuando la vampira ha sido destruida, el escorpión muere ahogado, aunque la telaraña continúa intacta, como si Linda siguiese bajo el influjo de Nadine.

Remakes[editar]

El mismo Jess Franco ha realizado, años después de Las vampiras, algunos remakes de este clásico, algunos confesos y otros inconfesos. El caso más claro es el de Macumba sexual (1983), ya que la historia es la misma, aunque con alguna variación en el argumento, para la cual contó con algunos de sus actores fetiche como Lina Romay o Antonio Mayans.

En Vampire Blues (1999), una mujer comienza a tener extrañas visiones en las que se encuentra con una vampira. Una mañana se despierta y compra una camiseta en la que aparece una imagen de dicha vampira, la Condesa Irina von Murnau. La visita en su mansión, pero acaba bebiendo sangre y resulta vampirizada, por lo que tendrá que acabar con ella para romper la maldición.

Hasta la fecha, el último remake es Snakewoman (2005), aunque Franco no lo reconoce como tal, a pesar de guardar varios puntos en común con Las Vampiras: una periodista llega a una mansión para descubrir los secretos de una artista fallecida hace años; Allí es recibida por una vampira que la posee y con la que tiene unas ensoñaciones extravagantes. Además, esta vampira ya ha atacado a otra mujer, que está recluida en un hospital psiquiátrico, a la espera de que dicha vampira la libere.

Curiosidades y anécdotas[editar]

  • La película fue rodada en Turquía, pese a ser una coproducción de Alemania y España, ya que Franco no era un director muy bien considerado en su país de origen.
  • El director tiene un pequeño papel: el de un sádico que tortura y asesina mujeres en un hotel, personaje que repetirá en otras de sus obras.
  • El realizador, guionista y actor español Jaime Chávarri aparece en los créditos como co-autor del guion, junto a Jess Franco, algo que el primero siempre ha desmentido.
  • Uno de los temas de la banda sonora, compuesto por el propio Franco, fue utilizado por el cineasta Quentin Tarantino para una escena de su filme Jackie Brown.
  • Cuenta con multitud de títulos distintos, dependiendo del país y de la censura imperante en él, ya que su título original no era visto con buenos ojos por los distribuidores.
  • Está considerado uno de los títulos clave de la historia del cine de terror español, ya que rompía con muchos tabúes, así como de la amplia filmografía de Franco.
  • La versión definitiva y restaurada del DVD en España, que fue lanzada hace pocos años, incluye las escenas que no fueron vistas en las salas comerciales, por lo que hay partes en las que el doblaje varía.
  • En países como Japón o Estados Unidos, se estrenó hace sólo unos pocos años en DVD, convirtiéndose inmediatamente en obra de culto.
  • En España logró 234.820 espectadores y una recaudación de 9.167.259 pesetas de la época.
  • Creó el mito de la vampira seductora y fatal que usa a su víctima, utilizado en muchas películas posteriores.

Críticas y opiniones[editar]

AGUILAR, CARLOS. Guía del cine: Inconexa y sugestiva variante lésbica del "Drácula" de Bram Stoker [el tío Jess dice que no, que es otro cuento de Stoker, pero el tío Jess dice muchas cosas] de refinado acabado plástico e insólito giro desmitificador: tanto profundizó en el estudio del vampirismo, que el doctor Seward vive obsesionado con la esperanza de formar parte de las filas de los no-muertos. Excelente Jesús Franco en su episódica interpretación de (para variar) maníaco sexual y absolutamente maravillosa Soledad Miranda en el papel de su vida. Curiosa película, salvajemente masacrada en su versión española.

EL MUNDO. 30 de noviembre de 2002: Entre sus títulos alternativos, se encuentra otro más descriptivo: Vampiros Lesbos. Este terror del prolífico y chapucero Jesús Franco está protagonizado por una bella descendiente de Drácula que necesita mujeres jóvenes para mantenerse joven y lastrado por la pobre producción y recursos de estilo pseudomodernos que envejecido tan rápida como penosamente. La interpretación que realiza Soledad Miranda es lo único salvable y creíble porque los excesos ni siquiera tienen gracia. Un producto para olvidar más que para otra cosa.

Enlaces externos[editar]