Valle de Ferganá

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Coordenadas: 40°44′24″N 72°37′48″E / 40.74000, 72.63000

El valle de Ferganá (destacado), post-1991, con los territorios nacionales coloreados.
Confluencia de los ríos Naryn y Kara Darya.

El valle de Ferganá (en uzbeco: Farg‘ona vodiysi; en kirguís: Фергана өрөөнү; en tayiko: водии Фaрғонa; en ruso: Ферганская долина; en persa: وادی فرغانه) es una depresión intramontañosa de Asia Central, localizada entre los sistemas montañosos del Tien Shan al norte y el Hissar Alay al sur. Ferganá es la región más fértil y poblada de todo el Asia Central, atravesada por los ríos Naryn y Kara Darya, que acaban formando el río Sir Daria. La mayoría de la población es agrícola y la principal plantación es el algodón.

Se encuentra dividida entre las fronteras de tres estados: Uzbekistán, Tayikistán y Kirguistán. Los problemas políticos, demográficos y étnicos derivados de la división artificial del valle en tres estados diferentes se evidenciaron con la caída de la Unión Soviética, corvintiendo el valle de Ferganá en la zona de mayor inestabilidad de Asia Central.

Historia[editar]

Antes de la Unión Soviética[editar]

Santuario en el valle de Ferganá, siglo XIX.

Durante la mayor parte de su historia constituyó una sola unidad geográfica y política. En 329 a. C., Alejandro Magno fundó una colonia griega en la ciudad de Alejandría Escate ("La Lejana"), en la parte suroeste del valle de Ferganá, en la orilla sur del río Jaxartes (el actual Sir Daria), en el lugar de la moderna ciudad de Khodjent, en el estado de Tayikistán. Después del 250 a. C., la ciudad probablemente se mantuvo en contacto con el reino grecobactriano centrado en Bactriana, especialmente cuando el Eutidemo rey greco-bactriano extendió su control a los sogdianos. Hay indicios de que desde Alejandría Escate los grecobactrianos pudieron haber conducido expediciones hasta Kasgar y Urumchi, en el Turquestán chino (Sinkiang), dando lugar a los primeros contactos conocidos entre China y Occidente alrededor del 220 a. C.

En la Antigüedad, y especialmente durante la Edad Media, Ferganá fue una importante etapa en la Ruta de la Seda,[1] etapa célebre por sus minas de jade y sus excelentes caballos. En aquellos tiempos el valle de Ferganá estuvo dominado sucesivamente por el reino Grecobactriano, los tocarios, los wusun, los hunos, los sasánidas, el influjo chino (particularmente durante la dinastía Tang), los uigures, los árabes, el Imperio corasmio, el Imperio mongol y los uzbekos.

En la historia de la dinastía Han, situado en los recorridos de Zhang Qian sobre 126 a. C., la región de Ferganá se encuadra como el país del Dayuan (Ta-Yuan), posiblemente descendientes de los colonos de los griegos. Entre 105 y 102 a. C. el emperador Wu ordenó una expedición contra los habitantes del valle, de los 60.000 soldados chinos solo 10.000 sobrevivieron, sin embargo, sometieron con éxito a sus enemigos.[2] Durante el siglo VIII, Ferganá fue el lugar de una rivalidad feroz entre la dinastía Tang de China y la expansión del poder musulmán, llevando a la batalla del Talas en el año 751, que marcó la victoria del islam y la separación de China, de Asia Central.

En los años comprendidos entre el 1709 y el 1874 el valle formaba el núcleo del llamado Kanato de Kokand, independiente hasta que en los años 1875/76 cayó bajo el control del Imperio ruso.

Tripartición del valle[editar]

Entre 1924 y 1927, la URSS creó artificialmente cinco repúblicas: Uzbekistán, Kazajistán, Turkmenistán, Tayikistán y Kirguistán. Esta división no respetaba la complejidad étnica (formada por uzbecos, kirguís y tayicos), y el gobierno soviético dejó la mayor parte del territorio en el lado uzbeco. Así, una parte central y occidental pasó a formar parte de Tayikistán, ambos extremos de tierras bajas a Uzbekistán y las tierras altas que rodean el valle a Kirguistán.

En los últimos años de la Unión Soviética, la complejidad étnica, la alta densidad de población (entre los 300 y 500 hab./km²) y el hecho de que el valle concentrara gran parte de la producción agrícola e industrial de las tres repúblicas, puso de manifiesto la inestabilidad de la zona al iniciarse disputas por los recursos naturales. Las difíciles comunicaciones viarias y ferroviarias del valle con las respectivas capitales dificultaron el control de los gobiernos centrales y empezaron los conflictos.

Estallidos de violencia recientes[editar]

1989[editar]

Durante más de dos semanas, en junio de 1989 la parte uzbeca del valle fue testimonio de la violencia entre la población de origen uzbeco y los turcos mesjetianos, un pequeño grupo étnico deportado desde el Cáucaso por Stalin. Se habla de entre 300 y 1000 víctimas, la mayoría turcos mesjetianos, a raíz de una disputa por el precio de las fresas en el pueblo de Kuvasi y las tensiones que emergieron en referencia al acceso a las tierras y el paro juvenil. La mayoría de población mesjetiana abandonó el valle tras el conflicto.[3]

Ese mismo año también hubo otros dos conflictos entre tayicos y kirguís por la distribución del agua y las tierras en Kirguistán: el conflicto en Smarkandek, y el conflicto de Batken donde hubo violentas tensiones entre refugiados de las dos etnias por las cuotas de agua.

1990. Los disturbios de Osh[editar]

Los años previos a su disolución (1991), algunas tensiones acabaron por derivar en conflictos. Por ejemplo, en 1990 estalló la violencia en Osh y los ánimos sólo se apaciguaron con los tanques soviéticos. En este conflicto se unieron los factores de tensiones étnicas, los problemas de redistribución de la tierras agrícolas y los graves problemas económicos (entre los que se incluyen tanto el aumento en el precio de las cosas, sobre todo en alimentación básica, como el aumento en el nivel de paro llegando a más del 20%) para desembocar en un grave conflicto armado. Este conflicto se saldó con más de 300 muertos y más de un millar de heridos según cifras oficiales, aunque es posible que fueran números mayores. A pesar de la posterior calma (aparente) que la URSS (supuestamente) proporcionaba, veinte años después podemos compobar que Osh vuelve a ser la protagonista de enfrentamientos movidos por las mismas causas (las cuales parecen poder encontrarse en la baja importancia socio-política de los ciudadanos uzbekos que se encuentran en esta ciudad de mayoría kirguisa).

Cabe destacar que la división artificial del valle de Ferganá ha provocado la división natural de los grupos étnicos,[4] que hasta esa fecha tenían como base económica los intercambios y las relaciones comerciales entre sí. La actual división no ha hecho más que provocar una inestabilidad latente en el corazón del valle que ha generado conflictos ya durante los últimos años de la URSS. Entre ellos cabría destacar los ya nombrados disturbios de Osh (1990), el Conflicto de Namangan (1991-92), la guerra civil[5] (1992-97), la masacre de Andiján (2005) y el conflicto del sur de Kirguistán (2010)[6]

Los estados se crearon sin tener en cuenta la diversidad étnica existente y hundieron por completo las actividades económicas autóctonas. Además, hay que sumar el intento de crear nacionalidades, un concepto absolutamente descontextualizado de Ásia Central, y la repartición desigual dentro del nuevo orden de los recursos naturales, sobre todo el agua, que se concentran en los países más pobres. Todos estos nuevos factores más la pobreza y la superpoblación de determinadas áreas, han llevado a la corrupción estatal y la incompetencia de los regímenes actuales, que centran su política en el nacionalismo exacerbado y la represión. En la actualidad, países como Uzbekistán ven como su inestabilidad política está siendo utilizada por grupos de oposición islámica para crear en la zona un nicho de terroristas.

Actualmente la inestabilidad en la zona sigue latente, en junio de 2010, en Osh, en el valle de Ferganá, se produjo un de los peores estallidos de combates étnicos entre uzbekos y kirguises. Los disturbios acabaron con la vida de centenares de personas, se destruyeron barrios enteros y hubo un movimiento de 400.000 personas refugiadas. Entre los posibles iniciadores del conflicto podrían encontrarse personas cercanas a Kurmanbek Bakiyevybandas (Kirguís) o el Movimientos Islámico de Uzbekistán (MIU).[7] Rusia, en la actualidad, también recela de la posición de dichos grupos islamistas. Con anterioridad los movimientos de los grupos islámicos habían sido motivo de preocupación en el valle de Ferganá. En septiembre del 2002, por ejemplo, cuando las fuerzas aéreas de Kirguistán bombardearon el distrito de Batken, persiguiendo dichas guerrillas.[8]

El extremismo islámico[editar]

La mayoría de la población del valle de Ferganá profesa la versión sunita del islam, mayoritaria en el geográficamente lejano mundo musulmán. Con la caída de la Unión Soviética (tal y como pasó en la Europa del Este con la religión católica), la religión vive su propio renacimiento y está más presente que nunca en la vida cotidiana.

Así las cosas, empiezan a surgir los movimientos islamistas. El Movimiento Islámico de Uzbekistán tiene una fuerte implantación en el valle de Ferganá y ejerce, a la vez, de principal opositor al gobierno autoritario de Islam Karimov. Este grupo, conocido como MIU, tiene células activas de militantes con bases en Afganistán y Tayikistán, recibe apoyo financiero de los Wahhabíes saudíes y de las madrasas pakistaníes y ha utilizado bases en el valle de Ferganá para adiestrar a sus reclutas en técnicas de combate y asesinato mientras les enseñan sesgadas interpretaciones del Corán.[9] Otro de los grupos más importantes es el Partido de la liberación islámica (Hezb-ut-Tahir) que busca la creación de un “califato para Asia Central”.

Con los problemas que se están sucediendo en Chechenia y en Afganistán, este auge islamista constituye uno de los principales quebraderos de cabeza tanto de Rusia como de EE. UU. A los que se suma el hecho de que Ferganá es el punto de encuentro de las mafias que trafican con el opio que se produce en Afganistán y que tiene como destino el mercado europeo.

La situación de inestabilidad política que sufre Kirguistán y las posibles ayudas de la comunidad internacional se ven condicionadas, también, por la percepción de riesgo que suscita el auge de estos grupos.

Demografía[editar]

La información de la Enciclopedia Británica de 1911 es interesante en este punto, pues da la información completa del 1897 el censo, el único que celebró el Imperio ruso antes de 1917. La población era de 1.571.243 personas en 1897, de las cuales 707.132 eran mujeres y 286.369 eran hombres. En 1906 la población se estimaba en 1.796.500 personas. Dos tercios del total era sarts y uzbekos. Vivieron sobre todo en el valle, mientras que las cuestas de la montaña sobre él fueron ocupadas por kirgizos, en parte nómadas y pastores, en parte agrícola y colocado. Las otras naciones eran tayikos, kashgarians, kipchaks, judíos de Bukharan y gitanos. Las clases que gobernaban eran, por supuesto, rusos, que constituyó también los comerciantes y la clase obrera industrial. Pero los comerciantes de Turkestán del oeste fueron llamados por todas partes Asia central Andijanis, de la ciudad de Andijan en Ferganá. La gran masa de la población es musulmanes (1.039.115 hab. en 1897). Las divisiones reveladas por el censo 1897, entre un área en gran parte de Tajik-discurso alrededor de Khodjend, colina-regiones pobladas cerca Kyrgyz y haber colocado, población en el cuerpo principal del valle, refleja las fronteras según lo dibujado después 1924. Una excepción es la ciudad de Osh, que tiene una población de uzbekos. Un elemento significativo que falta al mirar las cuentas modernas de la región son los sarts. Este término fue suprimido por los soviéticos como “despectivo” después 1920. Que esta diferencia existió y era sentida en Ferganá se atestigua en la traducción reciente de Timur Beisembíev del Vida de Alimqul (Londres, 2003). Había muy poco kipchak-uzbekos en Ferganá, aunque copaban la situación política. En 1924 sin embargo, la política soviética decretó el reconocimiento a todos los turcos de Asia central en adelante como “uzbekos” (aunque la lengua elegida para la nueva república no fue el kipchak sino el qarluq) y el valle de Ferganá se entiende como el “heartland” uzbeko.

Recursos[editar]

Los recursos naturales más importantes que posee el Valle de Ferganá son el gas, el petróleo y las minas de Jade. Aun así, los recursos que sustentan la base de su economía tradicional son los campos de arroz, patatas y algodón. Estos recursos se encuentran distribuidos de forma desigual, de forma que, algunas de las tres regiones que lo forman, concentran más recursos que otras (por ejemplo, Kirguistán y Tayikistán, por su posición orográfica, aglutinan el agua que en el resto de territorio falta).

Esta concentración masiva del agua por parte de Kirguistán y Tayikistán, la ocupación extensiva del territorio (construcción según la arquitectura tradicional asiática) por un aumento de la población y la utilización de tierras para la construcción de viviendas ha provocado la falta de tierras fértiles. Esta falta de recursos y su desigual distribución entre Uzbekistán, Tayikistán y Kirguizistán ha derivado en numerosos conflictos los últimos veinte años. Algo comprensible si se tiene en cuenta que las bases de la economía del valle se centra en la agricultura y pastoraje. En el año 2009 la comunidad internacional a través del banco mundial aprobó un crédito de 65,54 millones de dólares destinados al desarrollo de la agricultura del valle mediante nuevas infraestructuras que mejorarán el acceso y la distribución del agua en el valle.[10]

Un ejemplo de estas desigualdades en los recursos naturales de la zona, podemos verlo reflejado en diferentes conflictos que suceden entre los diversos países por el control de los recursos. Podemos poner como ejemplo de esto la tensión y actos violentos que se produjeron en marzo de 2010 entre Kirguistán y Uzbekistán por la construcción de una presa en el primer país; esto provocó el cierre del paso de Kara-Suu-Avtodorozhnyy ya que Uzbekistán entendía que esto le iba a perjudicar ya que supondría una reducción de agua para su estado, con la consiguiente perdida económica para su sector económico más importante, el algodón. Días después del cierre, guardias fronterizos kirguizos detuvieron a varios ciudadanos uzbekos, acusándoles de cruzar ilegalmente la frontera. Además, poco después, fuerzas kirguizas mataron a un ciudadano uzbeko e hirieron a otro en la provincia de Batken. «Desde comienzos de 2010 se han registrado varios incidentes violentos en torno a la frontera, con implicación de guardias fronterizos de ambos países. Según activistas de derechos humanos locales, no hay rendición de cuentas en ninguno de los países por los abusos cometidos».[11]

Véase también[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. "La vida en la ruta de la seda", de S. Whitfield. Paidós)
  2. Spencer C. Tucker (2009). A Global Chronology of Conflict: From the Ancient World to the Modern Middle East. Santa Bárbara: ABC-CLIO, pp. 110-111. ISBN 978-1-85109-672-5.
  3. Font, F. La Vall del Fergana: un present obscur, un futur incert (tesina de Master), Universitat de Barcelona, 2006.
  4. http://www.eawarn.ru/pub/Pubs/MultiEthnicEnglish/LGI_Olimov.htm
  5. http://www.globalsecurity.org/military/world/war/tajikistan.htm
  6. http://www.bbc.co.uk/mundo/internacional/2010/06/100614_que_pasa_kirguistan_pl.shtml
  7. http://hemeroteca.lavanguardia.es/preview/2010/10/23/pagina-21/84599583/pdf.html?search=valle fergana
  8. de fergana
  9. Texto de vínculo, Extraído del libro de Parag Khanna " El segundo mundo".
  10. [1]
  11. Escola de Cultura de Pau

Enlaces externos[editar]